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Entre Ríos - 21-09-2017 / 16:09
OBRA PÚBLICA PRO SOSPECHADA

El Intendente Gustavo Hein dio obra, sin licitación, por millones a una empresa sin experiencia

El Intendente Gustavo Hein dio obra, sin licitación, por millones a una empresa sin experiencia
Intendente de Basavilbaso, Gustavo Hein, Presidente del PRO en Entre Ríos. Foto: Babel
 
Una empresa que no contaba con experiencia, además de haberse inscripto ante AFIP Y ATER este año, fue la elegida por el Intendente de Basavilbaso, Gustavo Hein, Presidente del PRO en Entre Ríos, para que haga una obra pública por 13 millones de pesos. La firma no tenía empleados; los contrató luego. 

 
Una discusión en torno a la obra pública es la que salpica por estas horas a Hein, mandatario de Baso y titular del macrismo de Entre Ríos.
 
Los hechos dieron cuenta de que el Intendente, el 22 de agosto, contrató de forma directa, sin licitación y por vía de excepción a Salper SRL., para que ejecute un trabajo por 13 millones de pesos. La firma, oriunda de Caseros, se formó en agosto del 2016, pero recién se inscribió en AFIP Y ATER en abril de este año. Unos tres meses antes de ser elegida a dedo por Hein.
 
Entre los datos más sobresalientes se destacan que la empresa no tenía trabajadores al momento de haber sido designada por el mandatario. En este sentido, en los registros públicos, figura que en septiembre, una semana después de la contratación, la flamante constructora se registró como empleadora.
 
Según consignó el portal Noticiauno, la contratación directa de Hein fue avalada por el Concejo Deliberante, pero solamente con el voto del bloque de Cambiemos, ya que el del FPV se opuso.
 
Fuente: Babel

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20-06-2018 / 11:06
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19-06-2018 / 09:06
En medio del Mundial, hay dos cuestiones que preocupan a la gestión de Gustavo Bordet. Una tiene que ver con los posicionamientos políticos e institucionales de los principales referentes del peronismo local. El otro está relacionado con la manera de administrar las cuentas públicas en un marco de restricciones y de reducción paulatina de impuestos provinciales. Y la discusión de ambas situaciones se ha desatado con anticipación.
 
Lo primero: la cuestión financiera. El propio Bordet tendrá que sentarse a negociar con el gobierno de Mauricio Macri acerca de cuál será la pauta de ingresos coparticipables que marcará el ritmo del Presupuesto 2019: sí, el del año electoral.
 
Las obras públicas no tendrán la misma velocidad que suele tomar en los años impares, de convocatoria a las urnas. La gestión provincial lo sabe, pero tampoco asoma un escenario razonable para salir a tomar deuda en el mercado de capitales. Todo es caro para una argentina desbordada por la inflación y que ha recurrido al nefasto FMI para intentar enderezar el rumbo económico del país.
 
El Presupuesto Provincial 2019 tendrá un techo acotado. Claro que al cerrar el año, la Provincia puede llegar a tener más excedentes, producto del reajuste de las alícuotas del impuesto a los Ingresos Brutos que, a partir de 2019, tendrán que bajar progresivamente para algunas actividades. El otro efecto favorable, para las cuentas provinciales en los ingresos, es la mejora del giro por coparticipación federal.
 
Sin embargo, Bordet ha decidido sentarse arriba de la caja porque tendrá que abrirla para cumplir aquello que pactó con los gremios de estatales y docentes. "Vamos a cumplir la cláusula gatillo en el tiempo establecido", afirmó el mandatario al momento de acordar el incremento salarial para este año.
 
Si se observa lo que se estimó oficialmente de expansión del nivel de gastos corrientes, quedará poco margen para destinar fondos a otros rubros que no sean el de Personal. La inflación es un estigma que, por un lado, licúa el endeudamiento público, pero por otro lado incrementa el nivel de compromisos a pagar por parte del Estado.
 
La paz social tiene su costo financiero y también político. Y, por esa razón, el gobernador invierte en tranquilidad. ¿Cómo? Abonando regularmente los salarios del sector público. De aquí en más al gobernador que le dice no al ajuste se le presenta un horizonte con dos premisas: evitar disputas políticas en el oficialismo y seguir sentado en la caja para evitar cualquier cirugía mayor en las cuentas públicas.
 
Lo segundo: la irrupción del urribarrismo pidiendo pista en el armado del partido Unidad Ciudadana en la provincia no le ha caído en gracia al gobernador. No porque Sergio Urribarri o sus seguidores tengan alguna posibilidad de retorno al principal despacho de la Casa de Gobierno, sino que una prematura definición de candidaturas puede restarle espacio de poder y margen de maniobra institucional a un año y pico de las elecciones.
 
La Opinión Popular

17-06-2018 / 13:06
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