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Sociedad e Interés General - 16-09-2017 / 07:09
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 16 DE SEPTIEMBRE DE 1974 FUE ASESINADO, POR LA TRIPLE A, ATILIO LÓPEZ

“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba

“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
“El Negro” Atilio López habla en un aniversario de “El Cordobazo” en 1973. A su izquierda “El gringo” Agustín Tosco, a su derecha “el Negro” Miguel Ángel Bustos de Montoneros, caído el 8 de octubre de 1975 en Corrientes, y de lentes “el Chicato” Miguel Mozé, jefe de la JP Regional III, uno de los primeros presos políticos asesinados en 1976 durante la dictadura en la cárcel UP 1 de barrio San Martín en Córdoba, por lo que fue condenado Videla. A la izq., de bigotes, está el gordo “Serrucho”, dirigente gremial cuyo apellido no recuerda el autor de la nota, Blas García, que participó en la movilización de ese día.
Sostiene Norberto Galasso, en su libro "Los Malditos", Volumen I que, El "Negro" Atilio López, como muchos peronistas, sufre su primera prisión, con el golpe gorila en 1955, y no bien recupera la libertad, se suma a la Resistencia Peronista, brindándose entero en la lucha contra los usurpadores.
 
Se ganó así el respeto de los trabajadores durante la Resistencia, a poco de la caída de Juan Perón, cuando dirigió la primera huelga durante la "Revolución Fusiladora", enarbolando los programas obreros revolucionarios aprobados por los representantes de la clase trabajadora en Huerta Grande y La Falda.
 
Histórico dirigente de la UTA y de la combativa CGT Córdoba, lideró en 1969 junto a Agustín Tosco y Elpidio Torres la gesta del Cordobazo que provocó la caída del dictador militar Juan Carlos Onganía. En 1973 el voto popular lo consagró vicegobernador de la provincia, como compañero de fórmula del legendario dirigente peronista Ricardo Obregón Cano.
 
El 27 de febrero de 1974 se produce el "Navarrazo" o el anticordobazo, cuando un grupo de más de cincuenta policías, vestidos de civil, y al mando del Teniente Coronel Navarro, jefe de policía de la provincia, ingresó a la Casa de Gobierno y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, Atilio López. Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron a setenta personas, entre las que se encontraba el autor de esta nota.
 
Atilio es secuestrado junto a Juan José Varas y ambos son asesinados, el 16 de septiembre de 1974, por un grupo comando de las Tres A. Más de 130 balazos, calibre 9 mm., fueron descargados sobre sus cuerpos por los esbirros, en un crimen político que preanunciaba una política de terrorismo de Estado basada en el exterminio de militantes políticos, sindicales y sociales que luchaban por la causa nacional y popular.
 
En esos años, Córdoba fue un laboratorio donde, los militares que perpetrarían el golpe de 1976, ensayaron las técnicas represivas de secuestros y asesinatos, y la transformaron en una muestra de lo que iba a convertirse la Argentina poco tiempo después.
 
Escribe Blas García

Preso por peronista
 
Cuenta la periodista Katy García que, a Atilio Hipólito López, sus padres le pusieron Hipólito como primer nombre en honor al presidente Irigoyen y porque compartían el ideario de la Unión Cívica Radical.
 
Desde muy joven, milita sindicalmente en el gremio del transporte. En 1952, se gradúa en la Escuela Sindical de la CGT. Al igual que la mayoría de los trabajadores cordobeses, se identificó con el peronismo, y poco después, pasa a desempeñarse como delegado de la Comisión Administrativa del Transporte Automotor (CATA), puesto en el que se encuentra al producirse el golpe militar del 16 de setiembre de 1955.
 
Sostiene el escritor Norberto Galasso, en su libro "Los Malditos", Volumen I que, como muchos peronistas, sufre su primera prisión y no bien recupera la libertad, se suma a "la Resistencia Peronista", brindándose entero en la lucha contra los usurpadores. Después de la disolución de la CATA -obra del interventor federal RogelioNores- redobla sus esfuerzos junto a otros compañeros para reorganizar el gremio.
 
 Vísperas del Cordobazo: Hechos y factores que dieron origen a la pueblada 

Protagonista del Cordobazo
 
En 1969, Atilio ya es dirigente en uno de los gremios más combativos de Córdoba, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y como tal participa en el "Cordobazo", junto a Elpidio Torres y Agustín Tosco. Dos años después, también tiene una decidida intervención en "El Viborazo", que concluye con el gobierno reaccionario de José Camilo Uriburu, en Córdoba.
 
Muy querido por sus compañeros, para ellos "el Negro", interviene en 1971 en la unificación de la CGT local y es designado secretario general, llevando a Agustín Tosco, como secretario adjunto. 
  
Comprometido con las ideas del peronismo revolucionario, como cuadro político sindical, el voto popular lo consagra, en 1973, vicegobernador junto a Ricardo Obregón Cano, en las elecciones del 11 de marzo, que, en segunda vuelta, derrota, el 15 de abril de 1972, a la fórmula radical Víctor Martínez-Felipe Celli. Integra así, jugando un rol importante, la oleada de ofensiva popular que se inicia con el Cordobazo y que pone término a la dictadura militar.
 
El fortalecimiento de la Juventud Peronista y del ala izquierda del peronismo hizo que estos sectores obtuvieran cinco gobernaciones importantes: Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Salta y Santa Cruz. También ocuparían cargos en el gobierno de Héctor Cámpora: Juan Carlos Puig en Relaciones Exteriores, Esteban Righi como ministro del Interior, Jorge Alberto Taiana en Educación, la dirección de la Universidad de Buenos Aires con Rodolfo Puiggrós y Arturo Jauretche como presidente de Eudeba.
 
Alineado junto a los sectores más combativos de la izquierda peronista, Atilio López recibe la crítica de la derecha del justicialismo, este enfrentamiento se agudiza durante 1973 y hace crisis a principios de 1974.
 
 

El "Navarrazo" o el anticordobazo
 
La noche del miércoles 27 de febrero de 1974 un grupo de más de cincuenta policías cordobeses, vestidos de civil, ingresó a la Casa de Gobierno provincial y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, Atilio López. Los rebeldes se encontraban al mando del Teniente Coronel (RE) Antonio Domingo Navarro, jefe de policía de la provincia.
 
Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron a unas setenta personas que se encontraban en la gobernación. Entre ellos estaban los ministros de Bienestar Social y de Gobierno, Antonio Lombardich y Elio Alfredo Bonetto; el presidente del Banco de la Provincia de Córdoba, Julio Aliciardi; el Fiscal de Estado, Juan Carlos Bruera; el director de Prensa, Alejo Díaz Tiliar; y los diputados Luis Bruno y Blas García, autor de esta nota.
 
Acusados por el amotinado Navarro de "proveer armamento a grupos civiles",fuimos llevados al Comando Radioeléctrico de la Policía provincial, donde permanecimos cautivos durante varios días hasta que el juez federal nos liberó. Por las noches, escuchábamos tiroteos en distintas partes de la ciudad cuando civiles armados e identificados con brazaletes comenzaron a circular por las calles.
 
El jueves 28, el presidente de la Cámara de Diputados provincial, Mario Dante Agodino, asumió la gobernación interina. A la misma hora era llevado a cabo un atentado contra el domicilio de Obregón Cano.
 
Por su parte, el Gobierno Nacional, encabezado por Juan Perón, lejos de restituir a los funcionarios en sus cargos, en un principio no toma partido en la contienda. El sábado 2 de marzo al mediodía dio a conocer su posición: la intervención federal de la provincia.
 
 
Atilio es secuestrado y cobardemente asesinado
 
En los meses siguientes, el lopezrreguismo lo tiene en la mira, considerándolo uno de sus enemigos más peligrosos, dado que continúa recibiendo apoyo de los sectores gremiales combativos, especialmente de la UTA.
 
A mediados de setiembre de 1974, López viaja a Buenos Aires y se hospeda en el hotel "El Aldeano". El día 16, es secuestrado, junto a su asesor, activo militante del gremio, Juan José "El Gordo" Varas, por un grupo comando de las Tres A. Los cuerpos sin vida de ambos fueron encontrados, poco después, en Capilla del Señor, Provincia de Buenos Aires. Más de 130 balazos, calibre 9 mm., fueron descargados sobre los cuerpos por esbirros de la Triple A.
 
Su brutal y cobarde asesinato nos provocó una profunda conmoción a todos, la que quedó expresada durante el velatorio y el sepelio de sus restos, donde una multitud acongojada, nunca vista en esa ciudad en una situación similar, participó en sus exequias y lo acompañó a su última morada.

Todos presentimos que este crimen político anunciaba una política de terrorismo de Estado, luego concretada, que se asentó en el exterminio de militantes políticos, sindicales y sociales que luchaban por la causa nacional y popular.
 
Como se acuerda Norberto Galasso, Atilio tenía solo 44 años, y por esas ironías de la historia, lo fusilaron un 16 de septiembre, en un aniversario de La Fusiladora. Lo tenemos presente aún hoy los que fuimos sus compañeros, por su honestidad, su solidaridad y su trayectoria, en permanente lucha en defensa de los trabajadores y de la Patria.
 
El 17 de octubre, Perón, el proletariado nacional y el quiebre del modelo dependiente 
 
Escribe Blas Garcí

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“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
El "Negro" Atilio López, un digno representante de los trabajadores que no los traicionó nunca, que entregó su vida por una Argentina mejor y que, sin embargo, ha sido excluido del merecido reconocimiento y aún espera una reivindicación histórica por su honestidad, su solidaridad y su trayectoria de permanente lucha en defensa de sus compañeros y de la Patria.
“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
El Navarrazo fue la antesala del golpe genocida de 1976, el anticipo de lo que sucedería con la dictadura, por el derrocamiento de un gobierno elegido por el voto popular
18-09-2018 / 18:09
18-09-2018 / 18:09
18-09-2018 / 18:09
El día 19 de septiembre de 1945 se realiza la Marcha de la Constitución y la Libertad, en donde la oposición juega todas sus armas contra la candidatura de Juan Perón, bajo los auspicios de la Embajada yanqui y las estrofas de la Marsellesa. Amplios sectores de clase media confluyen con la clase alta y la oligarquía, concentrándose frente al Congreso.
 
El Daily Mail, de Londres, sostiene: "Fue una demostración política, pero ni Bond Street podía haber hecho una exhibición tal de modelos y ni aún Mr. Cochran, el conocido empresario teatral, lograría reunir tantas mujeres bonitas para exhibirlas en una mezcla semejante de pasión política y de alegría".
 
El historiador Norberto Galasso relata que a la cabeza de la manifestación marchan la derecha y la izquierda del viejo país: "Don Joaquín de Anchorena y Antonio Santamarina contestaban a los aplausos con elegantes galerazos, Rodolfo Ghioldi, Pedro Chiaranti y Ernesto Giudici (todos del PC), con el puño en alto, Alfredo Palacios (PS) con amplios ademanes que no desacomodaban su chambergo".
 
También integran las primeras filas: Manuel Ordoñez, Carlos Saavedra Lamas, Jorge Walter Perkins, Eustaquio Méndez Delfino, Rodolfo Aráoz Alfaro y otros oligarcas, sumándose, en las cercanías de Plaza Francia, un personaje conocido: el embajador yanqui Spruille Braden.
 
Días después, al partir, Braden declara que no solo ha estado en la parte final de la marcha sino que el personal de la embajada fue dispuesto estratégicamente a lo largo del itinerario. The New York Times sostiene: "250.000 personas se congregaron a favor de la libertad. Multitud record gritó ¡Muera Perón!"
 
El historiador Rodolfo Puiggros afirma que esa marcha constituyó la antesala del golpe: "El plan maquinado por Braden con los 'demócratas' se dividía en tres etapas: primero, un acto en el Luna Park convocado por el Partido Comunista (31/8/45), segundo, la marcha de la Constitución y la Libertad (19/9/45) y tercero, el golpe militar".
 
En la noche de 19, Braden informa, con sumo alborozo: "La concurrencia a la manifestación se ha estimado en doscientas a trescientas mil personas (algunos, creen medio millón) y ha tenido una representatividad genuina, evidenciada por la forma en que se hallaban entremezcladas las clases sociales y los grupos políticos. Tuvo buena organización y autodisciplina... Las dimensiones y naturaleza de la manifestación resultan notables".
 
La embajada norteamericana en La Paz informa, a su vez, que "anoche debió realizarse en Salta una reunión de la que participarían miembros del Ejército que se están poniendo contra Perón. El movimiento está destinado a derrocar al actual régimen, indefectiblemente el 26 de octubre próximo".
 
El día 22, Braden abandona la Argentina, con rumbo a Estados Unidos. El día anterior a su partida -sostiene el agregado cultural de la embajada, Mr. Griffith"Braden sostuvo una conversación con José Peter, el jefe de la organización gremial de los comunistas en los frigoríficos, para discutir la situación obrera".
 
Por Blas García 

17-09-2018 / 22:09
Sin memoria ni justicia, hoy se cumplen 12 años de la segunda desaparición de Julio López, el testigo clave que aportó datos indispensables para que avance el juicio contra Miguel Etchecolatz -que fue el responsable de su primera desaparición-, militares y policías involucrados con la última dictadura cívico-militar.
 
El albañil, que ya había estado desaparecido tres años (1976-1979) durante la dictadura militar genocida, cuando era cruelmente común y cotidiano que los milicos se llevaran a cualquier persona que militara o estuviera ligada a un militante, se había transformado en una figura mediática que le comenzó a hacer ruido a muchos, por aquellos días de 2006.
 
Testigo fundamental del juicio contra el siniestro Etchecolatz, el albañil López no pudo presenciar la condena contra el represor, porque ese mismo día lo desaparecieron, 30 años después de su primer secuestro, como en el peor momento de la dictadura, pero en democracia.
 
En aquel momento, y luego de su desaparición, todos salieron a apuntar a los sectores ligados con el represor Etchecolatz, pero desde la Policía nunca explicaron nada.
 
Una parte de la sociedad está atenta a la falta de López, pero otros parecen no querer verla. Hay un mandato del poder hacia determinados sectores de derechos humanos de no hablar de Julio López. Diez años de dolor, de desazón, desconcierto y muchos interrogantes.
 
Un 18 de septiembre, dejó su casa y su familia López, un desaparecido político en democracia. Hoy volvemos a exigir que impulse una investigación en serio sobre el destino de Jorge Julio López, testigo clave en los juicios por los crímenes de la dictadura militar.
 
De la redacción de La Opinión Popular

17-09-2018 / 08:09
El 17 de septiembre de 1861 tuvo lugar la batalla de Pavón entre las fuerzas porteñas, comandadas por el general Bartolomé Mitre, y las tropas federales de la Confederación Argentina, al mando del general Justo José de Urquiza.
 
Cuando estaba ganando la batalla, Urquiza retira sus tropas, aun teniendo superioridad numérica. La victoria fue para los porteños, que extenderían así su dominio unitario a todo el país. Y Urquiza  se convierte en el jefe traidor del Partido Federal, lo que luego le costaría la vida.
 
La batalla de Pavón suscitó polémicas que aún perduran, pero al margen de las interpretaciones sobre los entretelones de la batalla, lo cierto es que el resultado de este combate abre el camino para que los liberales porteños permitan la penetración del neocolonialismo británico en nuestra Patria.
 
Esta relación consistía en la coincidencia de los sectores ganaderos y comerciales porteños con los importadores de productos industriales ingleses, que trabajaban mancomunados con los inversores británicos. Argentina pasó a ser la granja y Gran Bretaña, la fábrica. Dejamos de ser una Patria libre y pasamos a ser un país semicolonial y dependiente.
 
En las guerras civiles argentinas del siglo XIX se definió la identidad de nuestra Patria y su lugar en el mundo. Caseros, Pavón, Cepeda y la guerra de genocidio que el mitrismo llevó al Paraguay, consolidaron el triunfo de quienes se identificaban con la "civilización", de acuerdo a la definición de Sarmiento, en perjuicio de quienes representarían a la "barbarie", el interior federal.
 
A continuación, transcribimos un artículo del maestro José María Rosa sobre esta batalla, sus interpretaciones y consecuencias.
 
Por Blas García

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