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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Macri es una mezcla de superficialidad e ignorancia. Hay mucha gente enojada con el Gobierno por la situación económica que nunca termina de arrancar y puede darle un castigo en las elecciones de octubre”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 13-09-2017 / 09:09

El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería

El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería
RÁPIDA PARA AUTOABSOLVERSE, PARA SALVARSE ELLA MISMA Y A TODO EL GOBIERNO NACIONAL. La ministra de Seguridad Bullrich dijo que los estudios genéticos desmienten la desaparición forzada, celebrando que no se haya podido identificar rastros del perfil genético de Santiago Maldonado en las muestras tomadas en camionetas de Gendarmería -que según se denunció fueron lavadas antes de ser peritadas-. Bullrich afirmó que con ello se “despeja muy fuertemente” la acusación de desaparición forzada contra el gobierno y sostuvo que “se abren ventanas a otras hipótesis”, aunque no especificó cuáles.
Con el resultado de algunas de las pruebas de ADN, de muestras totalmente viciadas, realizadas por la UBA, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, salió rápida e irresponsablemente a aprovechar la situación para volver a afirmar que esto "despeja muy fuertemente de lo que ha sido acusado el Gobierno: una desaparición forzosa".
 
Bullrich sostiene que, como no se encontraron rastros de ADN de Santiago Maldonado en las camionetas de Gendarmería, eso prueba la inocencia de la fuerza. En rigor, existen diversas formas de evitar que queden muestras genéticas o de limpiarlas con químicos, por lo que en una investigación un resultado negativo no descartaría esa línea, mientras que un resultado positivo la hubiera confirmado. 
 
Desde los organismos de derechos humanos recordaron que las camionetas fueron manipuladas por los gendarmes. "El resultado negativo de los ADN no tiene ninguna implicancia. Absolutamente ninguna. Simplemente que en la camioneta que ellos dieron no había muestras. Ya había testimonios de que la Gendarmería cambió, lavó y manipuló las camionetas", advirtió José Schulman, de Liga Argentina por los Derechos de Hombre (LADH).
 
Ante la desaparición de Maldonado, el gobierno de Mauricio Macri viene instalando todas las pistas falsas posibles: después de haber puesto en cuestionamiento la presencia del joven en el Pu Lof el 1 de agosto, de haber apostado a que había quedado gravemente herido por un puestero el 22 de julio y que era ocultado por los propios mapuches, de sembrar intrigas como que la familia no quería colaborar...
 
Sostuvieron, a través de periodistas y medios afines, que Santiago se habría fugado a Chile, que estaría en la clandestinidad, que fue visto en alrededor de diez provincias, además de haber montado, desde los servicios, provocaciones con infiltrados en las movilizaciones... Pero, el poder de las evidencias y la movilización popular llevaron a que debieran empezar a reconocer que Santiago sí estuvo el día de la represión y que tuvo algún tipo de contacto con los gendarmes.
 
Ahora, comenzaron a instalar la idea de que podía haber uno de los gendarmes que hubiera cometido un "exceso". La versión se corporizó cuando entregaron al juez una lista de gendarmes que se encontraban en la zona del río. E hicieron trascender que le apuntaban a uno de esos gendarmes, que podría haber actuado en medio de una suerte de emoción violenta.
 
La versión de que un gendarme agredido se enojó, no quería pero lo golpeó y se cayó al río, además de estar preparando el clima para un hallazgo macabro, es el armado de una causa "a la carta" para hacer zafar a Gendarmería y al Gobierno de un crimen de desaparición forzada, para transformarlo en una suerte de "homicidio en riña". Un relato inverosímil para cerrar el caso, mientras Maldonado sigue desaparecido y el Gobierno sigue encubriendo, generando versiones falsas de lo ocurrido, intentando mantener el tema indefinido hasta que pasen las elecciones.
 
La Opinión Popular

 
Polémico respaldo del Gobierno a Gendarmería
 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó ayer que los resultados de las muestras de ADN, que no resultaron compatibles con las entregadas por la familia de Santiago Maldonado, "despejan muy fuertemente (la hipótesis sobre) una desaparición forzada por la que ha sido tan acusado el Gobierno".
 
Con esas declaraciones, la titular de la cartera de Seguridad volvió a proteger el accionar de la cuestionada fuerza a su cargo, en la investigación por la desaparición del joven artesano. Además, coincidió con la decisión del Gobierno nacional de no conformar una comisión de expertos que siga el caso.
 
Los datos de las pericias fueron aprovechados por la administración nacional para reforzar su postura de exculpar a la Gendarmería, evitar hablar de desaparición forzosa  e intentar instalar la teoría de que lo que ocurrió fue que un gendarme hirió de un piedrazo a un manifestante durante los días en que se conocieron los últimos rastros del joven. "Lo más importante del caso Maldonado es que todos los ADN han dado negativo en todos los transportes de la Gendarmería", señaló la funcionaria nacional.
 
"Eso abre ventanas a otras hipótesis que nosotros hemos siempre planteado", aseguró.
 
Minutos después de las declaraciones de la ministra nacional, el Gobierno rechazó el pedido de los familiares de Maldonado de crear una comisión de expertos externos que colabore con la investigación. Fue tras una reunión que mantuvo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, con el representante regional de Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Acnudh), Amerigo Incalcaterra.
 
Pese a las dilaciones de las máximas autoridades de la administración de Cambiemos para referirse al caso y a que, a casi un mes y medio de la desaparición del joven, son escasos los datos concretos sobre su paradero, Peña indicó al funcionario internacional que no consideraba necesario la conformación de dicha comisión porque "la Justicia está trabajando bien y la investigación está avanzando".
 
"Todo funciona, la Justicia investiga, los organismos de Derechos Humanos están actuando, las pericias avanzan", consideró en una polémica interpretación Marcos Peña.
 
 
"Bullrich tiene que ser enjuiciada porque mintió"
 
Sergio Maldonado, hermano del joven desaparecido, afirmó ayer que la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, "tiene que ser enjuiciada por lo que dijo", con relación al rechazo inicial de la responsabilidad de la Gendarmería en la desaparición de Santiago.
 
Además, sostuvo que al joven artesano "lo golpearon tres gendarmes, había otros mirando y se lo llevaron". "No sé si arrojó piedras, pero sí sé que tres le pegaron y se lo llevaron. Hubo un intercambio de piedras, quién tiró la piedra no lo sé. Están los videos de Gendarmería que tienen que aportar", dijo el familiar.
 
En la misma línea, señaló que "en total el operativo incluyó 137 gendarmes", por lo que existe "mucha gente involucrada". Asimismo expresó, con respecto al resultado negativo de los análisis de la muestras de ADN en las camionetas de Gendarmería, que "era lo esperado" porque "sería muy bruto e impune seguir con las manchas de sangre ahí". "A las camionetas las lavaron y rompieron los precintos", denunció.
 
"Lo último fueron los libros de Gendarmería adulterados, con hojas pegadas y no concuerdan las armas. Están todos enmendados. Hay muchas irregularidades desde el principio. La carátula es desaparición forzada de personas y no hay otra hipótesis", aseguró. Con respecto a la ministra Bullrich, manifestó que "tiene que ser enjuiciada por lo que dijo, porque mintió. Tendría que haber investigado y después salir en defensa de su gente".
 
En ese sentido, dijo que "lo que hizo (la ministra de Seguridad) fue crear un cono de silencio y no hacer Justicia, cerrar el círculo y mandarles impunidad (a los gendarmes) en lugar de que declararan enseguida". "Si están asumiendo que Gendarmería estuvo involucrada, por qué no lo hizo al segundo día en lugar de estar 40 días esperando. Estaría Santiago con nosotros ahora", concluyó.
 
 
Las pericias en móviles de seguridad fueron negativas
 
Los estudios de ADN no arrojaron rastros de "perfiles genéticos" del desaparecido Santiago Maldonado en seis vehículos de la Gendarmería Nacional que participaron en el operativo donde el joven fue visto por última vez, el 1º de agosto pasado en el sur de Chubut.
 
Así lo señaló ayer el Juzgado Federal de Esquel, el cual además informó que los estudios analizados por integrantes de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, en cambio, sí detectaron rastros de "perfiles genéticos" de Maldonado en "una mochila negra secuestrada" en la vivienda en que el joven vivió en El Bolsón, así como en "el buzo negro entregado al juzgado por un amigo o conocido".
 
Fuentes: Hoy en la Noticia, Página12, La Izquierda Diario y La Opinión Popular
 

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El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería
El gobierno lleva al absurdo su responsabilidad en esta desaparición forzada, para seguir sosteniendo que es víctima de una campaña de desprestigio, generada por la oposición política. Ningún organismo de derechos humanos, ni la propia familia, han sostenido que fue Mauricio Macri y Patricia Bullrich los que ordenaron la desaparición forzada. Pero Santiago Maldonado desaparece en el marco de una represión que fue orientada explícitamente por propio gobierno nacional. El gobierno es responsable por haber generado un marco político y darle luz verde a las fuerzas represivas para que actúen. Asimismo, el gobierno puso a todo el aparato del Estado, y a sus medios de comunicación afines, al servicio de montar el encubrimiento.
24-09-2017 / 11:09
Alrededor de treinta colegios tomados en la ciudad de Buenos Aires. Esto sólo ocurre en la Capital. Como se decía antes. La ciudad con más altos ingresos, con mayores niveles de consumo y más conectada con el mundo es la que promueve más alborotos juveniles. Previsible, según algunos sociólogos.
 
En los colegios de enseñanza media del interior, en escuelas donde la pobreza convive con la violencia y los más tortuosos dramas, esta rebeldía no se manifiesta. Tampoco allí se sabe que haya agrupaciones de izquierda, como que esa afición por la revolución o por lo que ellos creen que es la revolución, fuera un lujo de pibes porteños.
 
Es raro. Las rebeliones se expresan en los colegios de mayor excelencia. El Nacional y el Pellegrini, por ejemplo. En los lugares donde debería levantarse una voz de protesta por la pésima calidad de la enseñanza, el deterioro de los edificios escolares, las agresiones contra los profesores, la violencia latente y manifiesta en los claustros y en los patios, el silencio es absoluto.
 
No me preocupan los chicos, me preocupan los grandes. Políticos que sospechan que van a ser diputados o senadores alentando el jolgorio; padres que suponen que se reconciliarán con sus hijos o sus propios sueños juveniles, mostrándose comprensivos y "piolas"; profesores que recuperan la estatura de Peter Pan y la sensualidad de algún personaje de Nabokov, sumándose a la excitación y el alboroto.
 
¿Y los chicos? Los chicos nada. Se divierten, practican la deliciosa y cálida fraternidad de la rebeldía, juegan a la revolución, sabiendo o sospechando que se trata de eso, de jugar, de excitarse, de lastimar y ser lastimados. Supongo que si la decisión de las autoridades educativas de la ciudad de Buenos Aires hubiera sido la opuesta, habrían encontrado motivos para hacer lo mismo que están haciendo, porque lo que importa es contradecir, discutir lo establecido, impugnar a los mayores.
 
Si además, a ese ejercicio se le suman argumentos ideológicos, políticos y estéticos mucho mejor. Siempre es más elegante, más culto, más fino si se quiere, otorgarle al quilombo alguna trascendencia que lo justifique. El Che y Ceratti; Charlie García y Marx; Rimbaud y Trotsky, pueden llegar a ser una ensalada exquisita. Por lo menos, visualmente, el espectáculo es tentador.
24-09-2017 / 11:09
En la Casa Rosada, hasta las paredes lo repiten: "Mauricio Macri está más preocupado por el caso de la desaparición de Santiago Maldonado que por Cristina Fernández".
 
La afirmación se basa -y a la vez demuestra- en que el Presidente le atribuye una alta credibilidad a las encuestas que lee y a los informes reservados que recibe de sus asesores políticos.
 
Si bien sobre el caso Maldonado esos sondeos indican que no tendrá incidencia significativa en la intención de voto del electorado que irá a las urnas el 22 de octubre, Macri está inquieto por el ruido que esa desaparición hace sobre su imagen en el exterior.
 
Tuvo ya varias alertas y la última fue de la vicepresidente Gabriela Michetti, quien le transmitió lo que se habla en el mundo diplomático tras su paso por la reciente Asamblea de la ONU.
 
Un Macri irritado y molesto se pasó la semana instando a sus funcionarios a actuar con rapidez para revertir la pasividad e ineficiencia que el Gobierno ha mostrado hasta ahora. Esa actitud de firmeza tuvo resultados.
 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien venía sumando un collar de declaraciones fallidas, desapareció de los medios y se llamó a silencio, como lo reclamaba buena parte del gabinete.
 
La otra consecuencia fue el apartamiento del juez de la causa, Guido Otranto, y la designación en su lugar del juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, quien tendrá dedicación exclusiva en el caso Maldonado.
 
Esa movida fue realizada por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia luego de una serie de conversaciones y pedidos que involucraron desde el ministro de Justicia, Germán Garavano, hasta el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
 
El presidente Macri no quiere entregar trofeos a la oposición, pero tarde o temprano este caso costará sus uniformes a un par de jerárquicos de Gendarmería y, más diluido en el tiempo, Patricia Bullrich tendrá un nuevo destino. 

23-09-2017 / 17:09
23-09-2017 / 10:09
La tasa de empleo, que es aquella que mide el porcentaje de personas ocupadas sobre el total de la población, cayó en el segundo trimestre del año tanto a nivel país como en los principales distritos.
 
Para el agregado nacional, la baja fue de 41,7 a 41,5 por ciento respecto del mismo período de 2016, de acuerdo a los datos del Indec. En el conurbano bonaerense el descenso fue mayor, de 40,5 a 40,0 por ciento, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 51,4 a 51,3.
 
En la región Cuyo el empleo retrocedió de 40,4 a 40,1 por ciento; en el Noreste, de 38,5 a 38,1, y en la Patagonia, de 41,0 a 39,7. La ocupación se mantuvo estable en la región Pampeana, con 41,4 por ciento, y solo aumentó en el Noroeste, de 39,6 a 40,6 por ciento.
 
La información oficial evidencia que la recuperación económica que promociona el Gobierno como si se hubiera ingresado en una fase de fuerte expansión no alcanza siquiera a mantener la proporción de personas con trabajo en la sociedad.
 
Crecimiento del PIB con deterioro del empleo, aumento de la pobreza y agravamiento de la desigualdad social es un escenario que retrotrae a los argentinos a la experiencia de los 90. Finalmente va quedando claro que lo que estaba del otro lado del túnel que hizo célebre Gabriela Michetti era una vuelta a las pesadillas de aquellos años.
 
La posibilidad de que una aceleración del repunte económico revierta ese proceso de pérdidas materiales y simbólicas para las mayorías se desvanece al conocer los planes del Gobierno para 2018, anticipados en el proyecto de Presupuesto, y en las declaraciones públicas de los funcionarios.
 
Los aumentos de tarifas de luz, gas, colectivos y trenes, presumiblemente también del agua y los combustibles, le darán otra vuelta de rosca a la concentración de la riqueza y reducirán los ingresos disponibles para otros consumos. 

22-09-2017 / 17:09
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