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Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 13-09-2017 / 09:09

El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería

El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería
RÁPIDA PARA AUTOABSOLVERSE, PARA SALVARSE ELLA MISMA Y A TODO EL GOBIERNO NACIONAL. La ministra de Seguridad Bullrich dijo que los estudios genéticos desmienten la desaparición forzada, celebrando que no se haya podido identificar rastros del perfil genético de Santiago Maldonado en las muestras tomadas en camionetas de Gendarmería -que según se denunció fueron lavadas antes de ser peritadas-. Bullrich afirmó que con ello se “despeja muy fuertemente” la acusación de desaparición forzada contra el gobierno y sostuvo que “se abren ventanas a otras hipótesis”, aunque no especificó cuáles.
Con el resultado de algunas de las pruebas de ADN, de muestras totalmente viciadas, realizadas por la UBA, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, salió rápida e irresponsablemente a aprovechar la situación para volver a afirmar que esto "despeja muy fuertemente de lo que ha sido acusado el Gobierno: una desaparición forzosa".
 
Bullrich sostiene que, como no se encontraron rastros de ADN de Santiago Maldonado en las camionetas de Gendarmería, eso prueba la inocencia de la fuerza. En rigor, existen diversas formas de evitar que queden muestras genéticas o de limpiarlas con químicos, por lo que en una investigación un resultado negativo no descartaría esa línea, mientras que un resultado positivo la hubiera confirmado. 
 
Desde los organismos de derechos humanos recordaron que las camionetas fueron manipuladas por los gendarmes. "El resultado negativo de los ADN no tiene ninguna implicancia. Absolutamente ninguna. Simplemente que en la camioneta que ellos dieron no había muestras. Ya había testimonios de que la Gendarmería cambió, lavó y manipuló las camionetas", advirtió José Schulman, de Liga Argentina por los Derechos de Hombre (LADH).
 
Ante la desaparición de Maldonado, el gobierno de Mauricio Macri viene instalando todas las pistas falsas posibles: después de haber puesto en cuestionamiento la presencia del joven en el Pu Lof el 1 de agosto, de haber apostado a que había quedado gravemente herido por un puestero el 22 de julio y que era ocultado por los propios mapuches, de sembrar intrigas como que la familia no quería colaborar...
 
Sostuvieron, a través de periodistas y medios afines, que Santiago se habría fugado a Chile, que estaría en la clandestinidad, que fue visto en alrededor de diez provincias, además de haber montado, desde los servicios, provocaciones con infiltrados en las movilizaciones... Pero, el poder de las evidencias y la movilización popular llevaron a que debieran empezar a reconocer que Santiago sí estuvo el día de la represión y que tuvo algún tipo de contacto con los gendarmes.
 
Ahora, comenzaron a instalar la idea de que podía haber uno de los gendarmes que hubiera cometido un "exceso". La versión se corporizó cuando entregaron al juez una lista de gendarmes que se encontraban en la zona del río. E hicieron trascender que le apuntaban a uno de esos gendarmes, que podría haber actuado en medio de una suerte de emoción violenta.
 
La versión de que un gendarme agredido se enojó, no quería pero lo golpeó y se cayó al río, además de estar preparando el clima para un hallazgo macabro, es el armado de una causa "a la carta" para hacer zafar a Gendarmería y al Gobierno de un crimen de desaparición forzada, para transformarlo en una suerte de "homicidio en riña". Un relato inverosímil para cerrar el caso, mientras Maldonado sigue desaparecido y el Gobierno sigue encubriendo, generando versiones falsas de lo ocurrido, intentando mantener el tema indefinido hasta que pasen las elecciones.
 
La Opinión Popular

 
Polémico respaldo del Gobierno a Gendarmería
 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó ayer que los resultados de las muestras de ADN, que no resultaron compatibles con las entregadas por la familia de Santiago Maldonado, "despejan muy fuertemente (la hipótesis sobre) una desaparición forzada por la que ha sido tan acusado el Gobierno".
 
Con esas declaraciones, la titular de la cartera de Seguridad volvió a proteger el accionar de la cuestionada fuerza a su cargo, en la investigación por la desaparición del joven artesano. Además, coincidió con la decisión del Gobierno nacional de no conformar una comisión de expertos que siga el caso.
 
Los datos de las pericias fueron aprovechados por la administración nacional para reforzar su postura de exculpar a la Gendarmería, evitar hablar de desaparición forzosa  e intentar instalar la teoría de que lo que ocurrió fue que un gendarme hirió de un piedrazo a un manifestante durante los días en que se conocieron los últimos rastros del joven. "Lo más importante del caso Maldonado es que todos los ADN han dado negativo en todos los transportes de la Gendarmería", señaló la funcionaria nacional.
 
"Eso abre ventanas a otras hipótesis que nosotros hemos siempre planteado", aseguró.
 
Minutos después de las declaraciones de la ministra nacional, el Gobierno rechazó el pedido de los familiares de Maldonado de crear una comisión de expertos externos que colabore con la investigación. Fue tras una reunión que mantuvo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, con el representante regional de Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Acnudh), Amerigo Incalcaterra.
 
Pese a las dilaciones de las máximas autoridades de la administración de Cambiemos para referirse al caso y a que, a casi un mes y medio de la desaparición del joven, son escasos los datos concretos sobre su paradero, Peña indicó al funcionario internacional que no consideraba necesario la conformación de dicha comisión porque "la Justicia está trabajando bien y la investigación está avanzando".
 
"Todo funciona, la Justicia investiga, los organismos de Derechos Humanos están actuando, las pericias avanzan", consideró en una polémica interpretación Marcos Peña.
 
 
"Bullrich tiene que ser enjuiciada porque mintió"
 
Sergio Maldonado, hermano del joven desaparecido, afirmó ayer que la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, "tiene que ser enjuiciada por lo que dijo", con relación al rechazo inicial de la responsabilidad de la Gendarmería en la desaparición de Santiago.
 
Además, sostuvo que al joven artesano "lo golpearon tres gendarmes, había otros mirando y se lo llevaron". "No sé si arrojó piedras, pero sí sé que tres le pegaron y se lo llevaron. Hubo un intercambio de piedras, quién tiró la piedra no lo sé. Están los videos de Gendarmería que tienen que aportar", dijo el familiar.
 
En la misma línea, señaló que "en total el operativo incluyó 137 gendarmes", por lo que existe "mucha gente involucrada". Asimismo expresó, con respecto al resultado negativo de los análisis de la muestras de ADN en las camionetas de Gendarmería, que "era lo esperado" porque "sería muy bruto e impune seguir con las manchas de sangre ahí". "A las camionetas las lavaron y rompieron los precintos", denunció.
 
"Lo último fueron los libros de Gendarmería adulterados, con hojas pegadas y no concuerdan las armas. Están todos enmendados. Hay muchas irregularidades desde el principio. La carátula es desaparición forzada de personas y no hay otra hipótesis", aseguró. Con respecto a la ministra Bullrich, manifestó que "tiene que ser enjuiciada por lo que dijo, porque mintió. Tendría que haber investigado y después salir en defensa de su gente".
 
En ese sentido, dijo que "lo que hizo (la ministra de Seguridad) fue crear un cono de silencio y no hacer Justicia, cerrar el círculo y mandarles impunidad (a los gendarmes) en lugar de que declararan enseguida". "Si están asumiendo que Gendarmería estuvo involucrada, por qué no lo hizo al segundo día en lugar de estar 40 días esperando. Estaría Santiago con nosotros ahora", concluyó.
 
 
Las pericias en móviles de seguridad fueron negativas
 
Los estudios de ADN no arrojaron rastros de "perfiles genéticos" del desaparecido Santiago Maldonado en seis vehículos de la Gendarmería Nacional que participaron en el operativo donde el joven fue visto por última vez, el 1º de agosto pasado en el sur de Chubut.
 
Así lo señaló ayer el Juzgado Federal de Esquel, el cual además informó que los estudios analizados por integrantes de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, en cambio, sí detectaron rastros de "perfiles genéticos" de Maldonado en "una mochila negra secuestrada" en la vivienda en que el joven vivió en El Bolsón, así como en "el buzo negro entregado al juzgado por un amigo o conocido".
 
Fuentes: Hoy en la Noticia, Página12, La Izquierda Diario y La Opinión Popular
 

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El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería
El gobierno lleva al absurdo su responsabilidad en esta desaparición forzada, para seguir sosteniendo que es víctima de una campaña de desprestigio, generada por la oposición política. Ningún organismo de derechos humanos, ni la propia familia, han sostenido que fue Mauricio Macri y Patricia Bullrich los que ordenaron la desaparición forzada. Pero Santiago Maldonado desaparece en el marco de una represión que fue orientada explícitamente por propio gobierno nacional. El gobierno es responsable por haber generado un marco político y darle luz verde a las fuerzas represivas para que actúen. Asimismo, el gobierno puso a todo el aparato del Estado, y a sus medios de comunicación afines, al servicio de montar el encubrimiento.
25-06-2018 / 09:06
Está en marcha el tercer paro general de la CGT durante el gobierno anti obrero de Mauricio Macri. Las distintas y heterogéneas organizaciones sindicales, políticas y sociales que adhieren a la medida de fuerza plantearon que será el más contundente de estos tres años: no habrá transporte (ni trenes, ni colectivos, ni subte, ni aviones) y las principales ramas del trabajo se sumarán.
 
La huelga, que se extenderá por 24 horas desde la medianoche, fue convocada para exigir cambios en el rumbo económico neoliberal y en rechazo de aquello que los gremios definen como un "brutal ajuste" impuesto por el nefasto Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
La protesta, que cuenta hasta con cierto aval de la Iglesia, también apunta a forzar al Gobierno a revisar su plan de recortes en la administración pública y refrendar una suerte de pacto anti despidos hasta fin de año en el sector privado, una alternativa que ya fue desechada desde la Casa Rosada tras el fallido antecedente de 2016.
 
Si bien la CGT llamó a un paro sin movilización, diversas agrupaciones de izquierda harán cortes de ruta, de calles y actos en distintos puntos del país para manifestarse contra el acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas.
 
Diversos funcionarios macristas de primera línea del Gobierno de los Ricos cuestionaron la medida y hasta llamaron a carnerear e ir a trabajar. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, sostuvo que "la gente no sabe por qué paran". "Vive en otra realidad", le respondió el triunviro de la CGT Carlos Acuña.
 
El gobierno de los CEOs y los medios afines (como Clarín, La Nación e Infobae) afirman que paro de la CGT "tiene un alto costo" para el país. Lo que dejaría de producirse por la jornada sin actividad alcanzaría la suma de USD 1.000 millones. Sin embargo, nada dicen de un saqueo cotidiano: los pagos de la deuda pública, que cuestan cada día casi 200 millones de dólares, tomando las cifras que capital e intereses que ha cancelado Macri desde que asumió.
 
La Opinión Popular

24-06-2018 / 12:06
24-06-2018 / 10:06
El Gobierno de los Ricos enfrentará este lunes el paro más fuerte de la CGT desde que asumió el millonario Mauricio Macri. Fortalecida por la adhesión de los gremios del transporte y el amplio respaldo de todos sus sectores internos, la central obrera enviará así una señal de malestar contra la política económica neoliberal.
 
Será la postal de un país sin colectivos, trenes ni subtes, con la que buena parte de la dirigencia buscará ganar "musculatura" para retomar las negociaciones con el Gobierno de los CEOs, interrumpidas por el creciente clima de conflictividad y la interna sindical.
 
La definición del paro se precipitó por decisiones tomadas en la Casa Rosada. Luego de dilatar la fecha de la medida durante un mes, el sindicalismo esperaba al menos avanzar en el freno a los despidos por seis meses, la quita de Ganancias sobre el aguinaldo, paritarias sin techo, la devolución de los fondos a las obras sociales y la exclusión de cambios en la Ley de Contrato de Trabajo en los proyectos de reforma laboral.
 
Para la estadística, el de mañana será el tercer paro general de la CGT contra el gobierno anti obrero de Macri. La medida de fuerza promete contundencia porque, a diferencia de diciembre pasado, la adhesión de los sindicatos se presenta hasta el momento sin fisuras y la coyuntura ayuda.
 
Sin embargo, la efectividad de la huelga crecerá en tanto se enmarque en un proceso posterior no sólo de unidad sindical sino a partir de un programa que todos acompañen. Es el camino necesario para que el Gobierno sienta que tiene enfrente un actor político de peso y no una congregación informe y dividida que se vuelve incapaz de defender los derechos de los trabajadores ante el programa económico de ajuste que implementan en la Casa Rosada.
 
De alguna manera, Moyano hijo se expresó en ese sentido cuando exigió que el reclamo "no se agote el lunes a la noche" al entender que el modelo neoliberal del Gobierno continuará que por más que esté golpeado no hay señales de que se detenga y, como indicó el camionero "vendrán por los convenios colectivos de trabajo, la reforma laboral, con un ajuste brutal después del acuerdo con el Fondo".
 
En tanto, a contramano de la orden bajada desde la CGT, la izquierda realizará una veintena de piquetes en los principales accesos a la Capital y una protesta en el Obelisco para evitar que la medida se convierta en un "paro dominguero". 


El gobierno de los Ricos une a todos en contra. La Iglesia católica avala el paro. Las razones sobran. La necesidad de continuar la lucha, también. ¿Entonces, qué puede salir mal? Es por eso que lo más importante comienza el martes.

La Opinión Popular

23-06-2018 / 11:06
23-06-2018 / 10:06
La desocupación, la pobreza, el trabajo esclavo e infantil, el consumo de drogas, el narcotráfico, el estado de las escuelas, la violencia cotidiana que mata a los ciudadanos decentes y la desigualdad en las paritarias frente a una inflación que ataca los bolsillos de los argentinos. "Todos esos temas se están tapando", advirtió ayer la Iglesia, en la voz del presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, monseñor Jorge Lugones.
 
Puso un ejemplo directo: "No puede ser que a algunos trabajadores se les dé un 25% de aumento y a los docentes un 15% en tres cuotas", en clara alusión al acuerdo alcanzado por Camioneros frente a la flaca oferta que le hacen a los docentes, o a los médicos, o a aquellos sindicatos con los que cierra paritarias en el 12%.
 
Y es que, mientras se imponen otros temas, menos urgentes, o se cubre la agenda con lo que sucede en el Mundial de Rusia hay cuestiones de las que no se habla. La devaluación, en tanto, sigue su curso, y la inflación proyecta para este año una suba del 32%, muy lejos incluso del techo salarial del 20% que el Gobierno, a regañadientes, estaría dispuesto a ofrecer.
 
Basta un dato para comprender que la brecha entre salarios que suben por escalera e inflación que va por ascensor se ensancha mes a mes: la canasta básica medida por el Indec se ubicó en mayo en casi $19.000, sin reparar en el impacto de la devaluación de las últimas jornadas.
 
Ni en puntas de pie llegan a ella los jubilados, con haberes mínimos que recién este mes superan apenas los $8.000; ni un policía, que vela por la seguridad de todos en esta Argentina violenta y puede cobrar $17.000; ni un trabajador estatal que con el ajuste reinante con suerte conserva el trabajo y se resigna a percibir $12.000; ni un empleado de comercio, cuyo salario oscila entre los $15.000 y $20.000.
 
Hay una paradoja en este país de economía hundida y desigualdad creciente: la crisis iguala en su malestar a los sectores medios; castiga a los vulnerables de siempre y equipara en sus ganancias a funcionarios, amigos del poder y sectores especuladores beneficiados con la corrida cambiaria que hizo saltar el dólar por las nubes y nos llevó a tocar las puertas del funesto FMI.
 
Para los trabajadores y el pueblo en general el escenario es crítico: con la depreciación del peso, solo en lo que va del año la pérdida del poder adquisitivo está en el orden del 50%. Tal depresión en la capacidad de compra repercute directamente en el mercado interno, ya asediado por tarifazos, presiones impositivas y tasas de financiamiento imposibles.
 
El gobierno de Mauricio Macri reconoce la inflación y se propuso nuevos objetivos para bajarla. ¿Subiendo salarios? ¿Aplicando un plan económico de crecimiento? De ningún modo. Será a la manera del FMI: frenando más el empleo y los salarios. La ecuación es tan perniciosa como simple: sin dinero ni consumo la economía se enfría y la inflación baja. El neoliberalismo nos dejó sus recetas. El Gobierno de los Ricos, para mal de muchos y ganancia de muy pocos, vuelve a aplicarlas.
 
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