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Nacionales - 13-09-2017 / 09:09

El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería

El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería
RÁPIDA PARA AUTOABSOLVERSE, PARA SALVARSE ELLA MISMA Y A TODO EL GOBIERNO NACIONAL. La ministra de Seguridad Bullrich dijo que los estudios genéticos desmienten la desaparición forzada, celebrando que no se haya podido identificar rastros del perfil genético de Santiago Maldonado en las muestras tomadas en camionetas de Gendarmería -que según se denunció fueron lavadas antes de ser peritadas-. Bullrich afirmó que con ello se “despeja muy fuertemente” la acusación de desaparición forzada contra el gobierno y sostuvo que “se abren ventanas a otras hipótesis”, aunque no especificó cuáles.
Con el resultado de algunas de las pruebas de ADN, de muestras totalmente viciadas, realizadas por la UBA, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, salió rápida e irresponsablemente a aprovechar la situación para volver a afirmar que esto "despeja muy fuertemente de lo que ha sido acusado el Gobierno: una desaparición forzosa".
 
Bullrich sostiene que, como no se encontraron rastros de ADN de Santiago Maldonado en las camionetas de Gendarmería, eso prueba la inocencia de la fuerza. En rigor, existen diversas formas de evitar que queden muestras genéticas o de limpiarlas con químicos, por lo que en una investigación un resultado negativo no descartaría esa línea, mientras que un resultado positivo la hubiera confirmado. 
 
Desde los organismos de derechos humanos recordaron que las camionetas fueron manipuladas por los gendarmes. "El resultado negativo de los ADN no tiene ninguna implicancia. Absolutamente ninguna. Simplemente que en la camioneta que ellos dieron no había muestras. Ya había testimonios de que la Gendarmería cambió, lavó y manipuló las camionetas", advirtió José Schulman, de Liga Argentina por los Derechos de Hombre (LADH).
 
Ante la desaparición de Maldonado, el gobierno de Mauricio Macri viene instalando todas las pistas falsas posibles: después de haber puesto en cuestionamiento la presencia del joven en el Pu Lof el 1 de agosto, de haber apostado a que había quedado gravemente herido por un puestero el 22 de julio y que era ocultado por los propios mapuches, de sembrar intrigas como que la familia no quería colaborar...
 
Sostuvieron, a través de periodistas y medios afines, que Santiago se habría fugado a Chile, que estaría en la clandestinidad, que fue visto en alrededor de diez provincias, además de haber montado, desde los servicios, provocaciones con infiltrados en las movilizaciones... Pero, el poder de las evidencias y la movilización popular llevaron a que debieran empezar a reconocer que Santiago sí estuvo el día de la represión y que tuvo algún tipo de contacto con los gendarmes.
 
Ahora, comenzaron a instalar la idea de que podía haber uno de los gendarmes que hubiera cometido un "exceso". La versión se corporizó cuando entregaron al juez una lista de gendarmes que se encontraban en la zona del río. E hicieron trascender que le apuntaban a uno de esos gendarmes, que podría haber actuado en medio de una suerte de emoción violenta.
 
La versión de que un gendarme agredido se enojó, no quería pero lo golpeó y se cayó al río, además de estar preparando el clima para un hallazgo macabro, es el armado de una causa "a la carta" para hacer zafar a Gendarmería y al Gobierno de un crimen de desaparición forzada, para transformarlo en una suerte de "homicidio en riña". Un relato inverosímil para cerrar el caso, mientras Maldonado sigue desaparecido y el Gobierno sigue encubriendo, generando versiones falsas de lo ocurrido, intentando mantener el tema indefinido hasta que pasen las elecciones.
 
La Opinión Popular

 
Polémico respaldo del Gobierno a Gendarmería
 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó ayer que los resultados de las muestras de ADN, que no resultaron compatibles con las entregadas por la familia de Santiago Maldonado, "despejan muy fuertemente (la hipótesis sobre) una desaparición forzada por la que ha sido tan acusado el Gobierno".
 
Con esas declaraciones, la titular de la cartera de Seguridad volvió a proteger el accionar de la cuestionada fuerza a su cargo, en la investigación por la desaparición del joven artesano. Además, coincidió con la decisión del Gobierno nacional de no conformar una comisión de expertos que siga el caso.
 
Los datos de las pericias fueron aprovechados por la administración nacional para reforzar su postura de exculpar a la Gendarmería, evitar hablar de desaparición forzosa  e intentar instalar la teoría de que lo que ocurrió fue que un gendarme hirió de un piedrazo a un manifestante durante los días en que se conocieron los últimos rastros del joven. "Lo más importante del caso Maldonado es que todos los ADN han dado negativo en todos los transportes de la Gendarmería", señaló la funcionaria nacional.
 
"Eso abre ventanas a otras hipótesis que nosotros hemos siempre planteado", aseguró.
 
Minutos después de las declaraciones de la ministra nacional, el Gobierno rechazó el pedido de los familiares de Maldonado de crear una comisión de expertos externos que colabore con la investigación. Fue tras una reunión que mantuvo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, con el representante regional de Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Acnudh), Amerigo Incalcaterra.
 
Pese a las dilaciones de las máximas autoridades de la administración de Cambiemos para referirse al caso y a que, a casi un mes y medio de la desaparición del joven, son escasos los datos concretos sobre su paradero, Peña indicó al funcionario internacional que no consideraba necesario la conformación de dicha comisión porque "la Justicia está trabajando bien y la investigación está avanzando".
 
"Todo funciona, la Justicia investiga, los organismos de Derechos Humanos están actuando, las pericias avanzan", consideró en una polémica interpretación Marcos Peña.
 
 
"Bullrich tiene que ser enjuiciada porque mintió"
 
Sergio Maldonado, hermano del joven desaparecido, afirmó ayer que la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, "tiene que ser enjuiciada por lo que dijo", con relación al rechazo inicial de la responsabilidad de la Gendarmería en la desaparición de Santiago.
 
Además, sostuvo que al joven artesano "lo golpearon tres gendarmes, había otros mirando y se lo llevaron". "No sé si arrojó piedras, pero sí sé que tres le pegaron y se lo llevaron. Hubo un intercambio de piedras, quién tiró la piedra no lo sé. Están los videos de Gendarmería que tienen que aportar", dijo el familiar.
 
En la misma línea, señaló que "en total el operativo incluyó 137 gendarmes", por lo que existe "mucha gente involucrada". Asimismo expresó, con respecto al resultado negativo de los análisis de la muestras de ADN en las camionetas de Gendarmería, que "era lo esperado" porque "sería muy bruto e impune seguir con las manchas de sangre ahí". "A las camionetas las lavaron y rompieron los precintos", denunció.
 
"Lo último fueron los libros de Gendarmería adulterados, con hojas pegadas y no concuerdan las armas. Están todos enmendados. Hay muchas irregularidades desde el principio. La carátula es desaparición forzada de personas y no hay otra hipótesis", aseguró. Con respecto a la ministra Bullrich, manifestó que "tiene que ser enjuiciada por lo que dijo, porque mintió. Tendría que haber investigado y después salir en defensa de su gente".
 
En ese sentido, dijo que "lo que hizo (la ministra de Seguridad) fue crear un cono de silencio y no hacer Justicia, cerrar el círculo y mandarles impunidad (a los gendarmes) en lugar de que declararan enseguida". "Si están asumiendo que Gendarmería estuvo involucrada, por qué no lo hizo al segundo día en lugar de estar 40 días esperando. Estaría Santiago con nosotros ahora", concluyó.
 
 
Las pericias en móviles de seguridad fueron negativas
 
Los estudios de ADN no arrojaron rastros de "perfiles genéticos" del desaparecido Santiago Maldonado en seis vehículos de la Gendarmería Nacional que participaron en el operativo donde el joven fue visto por última vez, el 1º de agosto pasado en el sur de Chubut.
 
Así lo señaló ayer el Juzgado Federal de Esquel, el cual además informó que los estudios analizados por integrantes de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, en cambio, sí detectaron rastros de "perfiles genéticos" de Maldonado en "una mochila negra secuestrada" en la vivienda en que el joven vivió en El Bolsón, así como en "el buzo negro entregado al juzgado por un amigo o conocido".
 
Fuentes: Hoy en la Noticia, Página12, La Izquierda Diario y La Opinión Popular
 

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El macrismo profundiza la tenebrosa maniobra de encubrimiento de Gendarmería
El gobierno lleva al absurdo su responsabilidad en esta desaparición forzada, para seguir sosteniendo que es víctima de una campaña de desprestigio, generada por la oposición política. Ningún organismo de derechos humanos, ni la propia familia, han sostenido que fue Mauricio Macri y Patricia Bullrich los que ordenaron la desaparición forzada. Pero Santiago Maldonado desaparece en el marco de una represión que fue orientada explícitamente por propio gobierno nacional. El gobierno es responsable por haber generado un marco político y darle luz verde a las fuerzas represivas para que actúen. Asimismo, el gobierno puso a todo el aparato del Estado, y a sus medios de comunicación afines, al servicio de montar el encubrimiento.
21-01-2018 / 21:01
21-01-2018 / 19:01
21-01-2018 / 11:01
A Marcos Peña, el jefe de Gabinete, le endilgan culpabilidades varias, entre ellas la indiferencia u hostilidad papal. Sea por episodios ocurridos cuando Macri era intendente y Bergoglio era Bergoglio, como la ley igualitaria, o por otros de esta fase presidencial.
 
Sin embargo, el accidentado pasado porteño no ha sido decisivo: cuando fue elegido papa, Francisco recibió a Macri con más simpatía que a Cristina, se alegró de fotografiarse con la hija menor, Antonia. Luego se invirtieron los roles, la dama superó al ingeniero, pontífice con corazón sensible ante una viuda plañidera.
 
Desde entonces llovieron las imputaciones sobre Peña y el enojo del Vaticano, hasta contradictorias: unos le atribuyen pertenencia al Opus Dei (dominante fracción religiosa opuesta y en guerra con la Compañía de Jesús a la que pertenece Francisco) y, otros, una inclinación ateísta imperdonable para la Iglesia, que prefiere a quienes depositan su fe en cualquier Dios antes que a los pacíficos descarriados no creyentes en el más allá.
 
Para Macri es un misterio inexplicable esa apatía demostrada por el Papa, y a sus amigos les confesó que no le pudo sacar siquiera una sonrisa en su última entrevista. Ni haciendo un número vivo.
 
Estas relaciones importan por la ruptura manifiesta entre lo que el Papa considera liberalismo, plata y patronal, representado por Macri, según él (también por el electo Sebastián Piñera, al que apenas saludó fría y protocolarmente en Chile), y una doctrina social cristiana contraria al mercado, de fuerte contenido estatista, más dedicada a socorrer pobres caritativamente.
 
Por lo tanto, con Peña o sin Peña enfrente, difícil que la distancia se acorte entre el Gobierno y el Vaticano.

21-01-2018 / 10:01
La moda periodística de este verano es preguntarse por qué no viene el papa Francisco a la Argentina. El género admite ricas y variadas posibilidades.
 
Clarín trabaja una vertiente surrealista: trata de inducir la interpretación de que la iglesia católica argentina repudia a quienes usan a Francisco para una política conflictiva contra el gobierno de Macri, lo que claramente contradice el texto del documento episcopal al respecto.
 
Morales Solá en La Nación incorpora un matiz: les aconseja a los macristas que no le adjudiquen al Papa enemistad con Macri e incorpora una lectura histórica que permite inferir una excelente relación entre ambos, convenientemente sazonada por la demostración del encono que, en cambio, separaría al pontífice de Cristina.
 
La lectura del mensaje Evangelium Gaudium y de la encíclica Laudato sii permite adentrarse en la esencia del mensaje que el Papa ha colocado en el centro de su misión pastoral como jefe de la iglesia, y pensar la cuestión de su no visita al país a partir de ahí.
 
¿Cuál es el hilo común de todo ese sistema de señales que emite el Papa? Sin duda se trata de la construcción de un jalón de la doctrina social de la iglesia orientado al mundo de nuestros días. Esa doctrina, nacida con la encíclica Rerum Novarum, promulgada por León XIII en 1891, tuvo en sus orígenes el propósito de intervención en la cuestión de las relaciones entre el trabajo y el capital.
 
Tanto en sus vertientes más conservadoras, como en las más progresistas, el catolicismo puso la cuestión de la explotación del trabajo en el centro de su preocupación, estuviera ésta guiada por el temor a la rebelión obrera o por la solidaridad con los que sufren la injusticia de esa explotación. Sus interlocutores son los pobres, los perseguidos, los discriminados.
 
Los comunicadores críticos del Papa -los que dicen lo que los poderosos de la Argentina piensan pero no quieren decir- han armado su propio relato o, mejor dicho, han elaborado un modo de incluir al Papa en el relato general de la historia reciente del país.
 
Francisco es peronista. En consecuencia no está conforme con que Macri gobierne el país. Su rechazo a visitarnos sería así una forma de molestar al presidente, de demostrarle su antipatía, de intervenir políticamente en su contra.
 
¿Es efectivamente política la conducta del Papa? Claro que sí: colocarse en este momento del mundo como un crítico de la globalización neoliberal, afirmar que el capitalismo es la cultura del descarte, que "esta economía mata", que el derrame de las riquezas desde la cúpula híper concentrada del capital hacia las clases populares es una visión farsesca y que tal cosa no ha ocurrido nunca ni puede ocurrir...todas esas son definiciones claramente políticas.
 
Pero reducir a Francisco al lugar de un operador político argentino sería pura ignorancia si no fuera, como es, ocultamiento y manipulación. 

20-01-2018 / 17:01
Los referentes legislativos de Cambiemos retornaron de sus vacaciones esta semana y volvieron a las playas con una certeza: será difícil dar grandes batallas en el Congreso este año, tras la traumática sanción de la reforma previsional.
 
"Sólo tendremos leyes con debates abiertos y participativos", fue la consigna que los diputados Emilio Monzó y Mario Negri y los senadores Luis Naidenoff y Federico Pinedo le comunicaron a sus pocos pares que atendían el martes. Venían de escucharla en la Casa Rosada, en la primera reunión de gabinete ampliada del año. La próxima será en un mes, ya en el retiro espiritual de Chapadmalal.
 
Entretanto, Mauricio Macri echó leña al fuego con nuevos DNUs que enfurecieron al peronismo dialoguista, mote asignado a los bloques referenciados en los gobernadores que le ayudaron estos años a tener leyes, aunque no tanto como él hubiera querido.
 
Desde sus casas o sus remansos vacacionales, los peronistas no K cruzaron llamadas que derivaron en un comunicado del Bloque Justicialista en contra del megadecreto de reforma del Estado. Ya hablan de una mini cumbre informal en Salta, donde trabaja full time Pablo Kosiner, jefe del BJ, artífice de los avatares de la reforma previsional en Diputados.
 
Macri quiere que los legisladores no sean protagonistas y sólo debatan leyes con amplios consensos y sin riesgos. Y está dispuesto a resolver los temas cruciales por decreto. En Cambiemos admiten que Mauri no se acostumbró a la negociación permanente y prefiere ignorarlos todo lo posible.

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