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Nacionales - 10-09-2017 / 11:09

El fuerte endeudamiento tapa el fracaso de la política económica neoliberal de Macri

El fuerte endeudamiento tapa el fracaso de la política económica neoliberal de Macri
Según se desprende del proyecto de Presupuesto que presentará Nicolás Dujovne la semana que viene, el déficit nacional sería superior a los 52.000 millones de dólares. Y el inmenso agujero de las cuentas externas, histórico talón de Aquiles de la economía argentina, está siendo cubierto por un inédito endeudamiento en dólares para sostener el pasivo. Este financiamiento oficial está en la mira.
Mientras los economistas se entretienen con que si se cumplen las imaginarias metas de inflación del Banco Central y presentan un leve rebote estadístico como el comienzo de un ciclo de crecimiento sostenido, el saldo de la economía en el gobierno de Mauricio Macri es de un desequilibrio inquietante. Ya que los déficit gemelos, fiscal y comercial, han sido históricamente el origen de las crisis más fuertes de la economía argentina con traumáticas consecuencias socio-laborales.
 
El balance comercial contabiliza uno de los déficit más elevado de la historia argentina. La cuenta corriente de la Balanza de Pagos alcanza uno de los mayores desequilibrios registrados. La cuenta de servicios también es muy negativa. La fuga de capitales está en el rango de los máximos anotados.
 
La inversión extranjera directa no aporta sustanciales dólares netos a la economía puesto que la remisión al exterior de utilidades a las casas matrices es casi equivalente. Este inmenso agujero de las cuentas externas, el histórico talón de Aquiles de la economía argentina, está siendo cubierto por un inédito endeudamiento en dólares en monto e intensidad en tan corto período.
 
Por otra parte, el gobierno de Macri, en la voz del ministro Nicolás Dujovne, dará a conocer el viernes que viene los puntos centrales del proyecto de Presupuesto 2018 que enviará el Ejecutivo al Congreso nacional. Los primeros puntos de la iniciativa que comienzan a salir a la luz dan cuenta del pasivo enorme para el año que viene.
 
El rojo financiero para el año que viene sería de más de 52.000 millones de dólares, lo que obligaría a las autoridades a apelar nuevamente al endeudamiento masivo como única arma para contener un déficit fiscal creciente e imparable, a pesar de los ajustes que ha venido haciendo el macrismo de las cuentas públicas.
 
Las versiones iniciales hablaban de una administración nacional que se iba a endeudar en el exterior por 25.000 millones de dólares, aunque luego de hilar más fino los números, se descubrió que la necesidad de financiamiento externo sería de por lo menos de US$ 32.000 millones, dependiendo cada vez más de los organismos financieros internacionales para la subsistencia del plan económico neoliberal. Tamaño endeudamiento haría crecer el stock de deuda el año que viene al 32% del PBI, cuando en este 2017 se estipula que terminará en 28%, es decir, el mismo crecerá un 4% a pesar de los buenos augurios del supuesto "repunte económico" que han salido a manifestar públicamente las principales voces macristas.
 
Las traumáticas experiencias en la economía argentina enseñan que los profundos desequilibrios del sector externo, como el que se está desplegando Macri, culminan en crisis de proporciones dañando el aparato productivo, dejando una pesada mochila de deuda externa que termina limitando aún más los estrechos márgenes de autonomía.
 
La Opinión Popular

 
SE PROFUNDIZA EL DESEQUILIBRIO DEL SECTOR EXTERNO. ELEVADOS DÉFICIT COMERCIAL Y DE CUENTA CORRIENTE. ADEMÁS, AUMENTA LA FUGA DE CAPITALES
 
La deuda tapa todo
 
La disputa electoral, la obsesión con cualquier cosa que pueda ser asimilada a la letra K, la desmesurada discusión con los fantasmas del populismo y las evaluaciones superficiales acerca de la actual evolución de la economía desplazan la atención acerca de la cuestión central: el profundo y peligroso déficit de las cuentas externas, que está siendo maquillado con la emisión desaforada de deuda en dólares.
 
Quienes saben que es inviable el actual sendero económico lo relativizan diciendo que el mercado financiero internacional seguirá asistiendo a la Argentina, por lo menos, en los próximos dos años. Consideran que seguirá abierto el canal de financiamiento externo vía la banca internacional o, si es necesario, con los organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial.
 
Es una apuesta riesgosa por la inestabilidad de la economía mundial y, fundamentalmente, porque la percepción de la banca internacional sobre la situación argentina puede ser tan volátil como las cotizaciones de acciones y bonos. De un día al otro puede cerrarse el grifo de dólares, como en 1989 y en 2001, y el hombre alto, rubio y de ojos celestre se convierte en un presidente que no sabe modular, construir una frase coherente y no supo gobernar.
 
 
Balance   
 
El intercambio de bienes con el exterior acumula un desequilibrio de 3428 millones de dólares en siete meses, que proyectado en el año lo ubica en uno de los déficit más elevados de la historia desde que se tiene registro (1910).
 
Evaluar si es récord en términos nominales o uno de los más elevados en dólares constantes en 107 años es una sutileza que desvía la atención acerca del riesgo de esa tendencia.
 
Concentrar el análisis en cuál es el orden de ese ranking evita apuntar a lo importante: la confirmación del fracaso teórico y práctico de ortodoxos y heterodoxos conservadores que postulan que las devaluaciones mejoran el comportamiento de las exportaciones.
 
Si además se desarticulan las políticas de administración del comercio exterior y se liberan las importaciones, como lo ha hecho el gobierno, el sendero de la balanza comercial es de un desequilibrio creciente.
 
Al sumar el movimiento de rentas y de servicios se obtiene el resultado de la Cuenta Corriente y al agregarse el flujo de fondos especulativos y de inversión extranjera directa se alcanza la Cuenta Capital que completa la Balanza de Pagos.
 
El Indec la define como un estado estadístico que resume sistemáticamente las transacciones económicas entre residentes y no residentes desagregadas en reservas internacionales, cuenta corriente, capital y financiera. Es una radiografía amplia del flujo de fondos de la economía.
 
La cuenta corriente refleja el concepto de ahorro externo, o sea el endeudamiento neto de una economía con respecto al resto del mundo. Es el saldo más genuino de la situación del sector externo, lo que permite estimar la fortaleza o debilidad de la economía. Datos oficiales informan que en el primer trimestre de este año, el déficit de la cuenta corriente sumó 6871 millones de dólares, casi el 50 por ciento del monto de todo el 2016 (149.012 millones).
 
Este saldo negativo, que anualizado también lo colocaría entre los más abultados de la historia económica local, permite exhibir otra vez la debilidad teórica y práctica de las corrientes económicas dominantes que promueven la apertura comercial y financiera como la principal herramienta de convocatoria al capital.
 
El gobierno de Macri ha concretado medidas pro mercado con un entusiasmo descomunal y ha fracasado: la inversión extranjera directa es igual o menor al monto de la remisión de utilidades a las casas matrices. El aumento del déficit de cuenta corriente es consecuencia del incremento en los pagos de intereses por mayor deuda y por la apertura comercial.
 
La consultora ortodoxa Economía & Regiones hizo un resumen de los montos acumulados en el sector externo en la gestión económica de la Segunda Alianza que son impactantes.
 
Los enumera del siguiente modo, desde enero de 2016: hay fuerte toma de deuda externa (acumula 37.120 millones de dólares), la inversión extranjera directa está estancada (suma 4108 millones), la fuga de capitales del sector privado no financiero es creciente (la formación de activos externos totaliza 20.103 millones) y hay un déficit de cuenta corriente cambiario que se profundiza (-23.197 millones). No lo dice pero lo deja implícito: si esa tendencia no se altera, la evolución de las cuentas externas es explosiva.
 
El último informe de la heterodoxa FIDE describe esta situación con precisión. Afirma que se están acentuando todos los componentes estructurales de la restricción externa y que ese proceso es "la contracara del 'set' de políticas pro-mercado".
 
Los datos duros del sector externo son indiscutibles y sólo quienes están obsesionados con el kirchnerismo minimizan o directamente los ignoran para no debilitar el proyecto político del macrismo. La fuga de capitales, el déficit comercial y los desequilibrios en las cuentas de rentas y servicios han alcanzado niveles críticos, entre los máximos históricos, y no existen señales que permitan augurar una reversión de esas tendencias.
 
 
Placebo
 
"El endeudamiento disimula la velocidad y la peligrosidad de esta dinámica, pero la erosión en las reservas internacionales manifiesta con claridad que se trata de un placebo de corto plazo", se menciona en el reporte de FIDE. 
 
Para agregar que se trata de una dinámica fuertemente inestable, ya que a la fuga de capitales se suma un deterioro creciente de todos los componentes de la cuenta corriente. El déficit de los servicios reales y financieros se ubica entre los máximos históricos "y esta brecha se ve agudizada por la ampliación del desequilibrio comercial".
 
La consultora Abeceb detalla que en los primeros siete meses del año, las importaciones crecieron 29,9 por ciento y las exportaciones apenas 1,4 por ciento, lo que arroja el déficit comercial mencionado al comienzo de 3428 millones de dólares. La magnitud de este déficit queda en evidencia cuando el saldo fue superavitario en 1020 millones de dólares en el mismo período del año pasado.
 
En el suplemento Cash de esta edición, Santiago Fernández y Mariano Kestelboim advierten que este año puede anotar el déficit de cuenta corriente más elevado desde la última dictadura militar.
 
En 1980 y 1981 había alcanzado el 6,2 y 6,0 por ciento del Producto Interno Bruto, respectivamente, según cifras del Banco Mundial. Calcularon que si se mantiene el actual ritmo de déficit de cuenta corriente del primer trimestre, el saldo negativo superaría los 27.400 millones de dólares, equivalente a entre el 5 y el 6 por ciento del PIB de 2017. Es un desequilibrio impresionante que el placebo de la deuda permite disimular.
 
Para financiar ese déficit la deuda en moneda extranjera seguirá aumentando y así se seguirá girando al exterior sin restricciones dividendos y facilitando las importaciones.
 
Dos sectores privilegiados por la política económica están acumulando déficit comerciales crecientes. El energético anotó un saldo negativo de 1916 millones de dólares en el segundo trimestre de este año, 38 por ciento más que en igual período de 2016. Y el automotor aumentó de 60 a 70 por ciento la participación de unidades importadas vendidas en el mercado local.
 
Con la desregulación total del mercado cambiario seguirá sin límites la posibilidad de comprar dólares. El endeudamiento externo es el único sostén de este esquema económico inestable.
 
Todos los componentes de la cuenta corriente muestran mes a mes un mayor deterioro. El ingreso de capitales especulativos, además de la emisión de deuda en dólares, permitió compensar ese déficit externo. Pero en este año la fuga de capitales ha empezado a adquirir mayor velocidad superando en varios meses la entrada de dólares para participar de la bicicleta financiera diseñada por el Banco Central.
 
En julio, el último mes con registros oficiales, un millón de personas compraron 3000 millones de dólares, 200 mil individuos más respecto al mes anterior, la mayor cantidad desde enero de 2016.  La compra de billetes fue de 17.906 millones en siete meses del año. En los mismos períodos del año anterior, las sumas fueron 1414 y 9656 millones de dólares, respectivamente.
 
Esto significa que en 2017 se duplicó la compra de dólares. Las operaciones netas -descontando las ventas- totalizaron 10.152 millones de dólares, 36 por ciento más que en el lapso enero-julio de 2016.
 
 Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: Página12, Diario Hoy y La Opinión
 

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20-01-2018 / 17:01
Los referentes legislativos de Cambiemos retornaron de sus vacaciones esta semana y volvieron a las playas con una certeza: será difícil dar grandes batallas en el Congreso este año, tras la traumática sanción de la reforma previsional.
 
"Sólo tendremos leyes con debates abiertos y participativos", fue la consigna que los diputados Emilio Monzó y Mario Negri y los senadores Luis Naidenoff y Federico Pinedo le comunicaron a sus pocos pares que atendían el martes. Venían de escucharla en la Casa Rosada, en la primera reunión de gabinete ampliada del año. La próxima será en un mes, ya en el retiro espiritual de Chapadmalal.
 
Entretanto, Mauricio Macri echó leña al fuego con nuevos DNUs que enfurecieron al peronismo dialoguista, mote asignado a los bloques referenciados en los gobernadores que le ayudaron estos años a tener leyes, aunque no tanto como él hubiera querido.
 
Desde sus casas o sus remansos vacacionales, los peronistas no K cruzaron llamadas que derivaron en un comunicado del Bloque Justicialista en contra del megadecreto de reforma del Estado. Ya hablan de una mini cumbre informal en Salta, donde trabaja full time Pablo Kosiner, jefe del BJ, artífice de los avatares de la reforma previsional en Diputados.
 
Macri quiere que los legisladores no sean protagonistas y sólo debatan leyes con amplios consensos y sin riesgos. Y está dispuesto a resolver los temas cruciales por decreto. En Cambiemos admiten que Mauri no se acostumbró a la negociación permanente y prefiere ignorarlos todo lo posible.

20-01-2018 / 11:01
Nicolás Caputo, el "hermano de la vida" del presidente Mauricio Macri, vendió la empresa emblema de la familia al Grupo TGLT, propiedad de Federico Weil.
 
En medio de denuncias por preferencias en la polémica adjudicación de obras públicas por parte del gobierno de Cambiemos a Caputo, el blanqueo de 26,5 millones de dólares que realizó el año pasado y luego de haber capitalizado en dos años la empresa en cinco veces su valor, "Nicky" Caputo y el resto de los socios familiares se aleja del negocio de la construcción cediendo en total el 82,32 por ciento en la constructora a otro empresario cercano a Cambiemos.
 
Se trata del vicepresidente de TGLT, Darío Lizzano, quien a través de su fondo de inversión es socio en Genneia de la familia Brito, que se quedó con un parque eólico que tenía en su poder Socma y derivó en una denuncia penal contra Macri.
 
El empresario Nicolás Caputo es el quinto empresario que más ganó en lo que va de la era Macri. Primo hermano del actual Ministro de Finanzas Luis Caputo y amigo íntimo del presidente Macri, su negocio creció sostenidamente en los últimos diez años con obras en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional. La capitalización de la firma se disparó con su amigo del alma en la Jefatura de CABA, primero, y en la Presidencia, después.
 
Con la victoria en ballotage de Macri para presidir la Nación, las acciones de Caputo subieron muy fuerte. De los 6,70 pesos que valían en octubre de 2015 pasaron a 33,90 el mismo mes del año pasado, con un alza de 405,9 por ciento.
 
Desde la asunción de Macri como presidente, Caputo Sociedad Anónima, Industrial, Comercial y Financiera (SAICF) registró una ganancia neta de 143,8 millones de pesos. Pero las denuncias en los últimos dos años de gestión del macrismo no se circunscribieron sólo a ser beneficiado por la obra pública licitada sino que se suma el hecho de haber sido parte del clan presidencial que aprovechó el programa de Sinceramiento Fiscal que lanzó el Gobierno con destino a contribuyentes para blanquear 465 millones de pesos, equivalente a 26,5 millones de dólares.
 
El "hermano de la vida" de Mauricio decidió entonces vender su empresa, en una operación por u$s 109 millones.
 
La Opinión Popular

20-01-2018 / 10:01
Apocalypse now a vuelo de helicóptero con fondo de Simpatía por el diablo, de los Stones. Explosiones y voladuras: la nafta argentina ya es la segunda más cara de la región, sólo detrás de Uruguay, que está entre los diez países del mundo que la tienen más cara. En Estados Unidos está a la mitad. Desde que subió Mauricio Macri subió el cien por ciento.
 
Llamaradas de napalm: con los últimos aumentos del 70 por ciento que se aplicarán entre enero y abril, la electricidad argentina estará entre las diez más caras del mundo y siguen los cortes de luz peor que antes.
 
Incendios y demoliciones: cuando se termine de aplicar el cien por ciento de aumento al transporte público, estará entre los 20 más caros del mundo. En los países donde las tarifas son similares o más caras que en Argentina, el salario promedio es el doble o el triple que aquí.
 
Granadas y metralla, obuses y trazadoras: hay que sumar el 40 por ciento de aumento al gas y el 70 por ciento a los peajes bonaerenses. Los precios se disparan y anuncian paritarias con techo-zócalo del 15 por ciento y sin cláusula gatillo.
 
Dirán que es exagerado pero que le vayan a preguntar a una familia de ingresos medianos o bajos. Es lo más parecido al Infierno, sufrimiento que provocó Cambiemos con los votos que logró en 2015 y en octubre de 2017, muchos de los cuales provinieron de sectores como maestras y jubilados que se erigieron así en artífices de su propia condenación arrastrando al resto de la sociedad.
 
Atenuante: para no espantar ese voto, Cambiemos posdató los aumentos para después de las elecciones de medio término y recién ahora empiezan a sentirse los mordiscones en el salario.
 
Las maestras que votaron a Cambiemos reciben ahora la noticia de que Mauricio Macri anuló la paritaria nacional docente que establecía un piso en todo el país para las paritarias provinciales. Ese voto implicó pérdida de capacidad adquisitiva para sus salarios, pero también funcionó para desfinanciar a la educación pública.
 
Es el gobierno de los Ceos que se formaron en la educación privada que le está dando una clase a esas maestras de cómo se destruye a la educación pública que ellas integran.
 
Los numerosos jubilados que optaron por ese voto se anoticiaron -después de las elecciones- que habían facilitado el camino a Cambiemos para establecer la reforma previsional que modifica el índice de movilidad de sus jubilaciones, pensiones a discapacitados y ex combatientes de Malvinas y la AUH y por lo cual el aumento será menos del que recibían antes.
 
O sea que votaron para que les bajen la cantidad de lo que reciben a fin de mes. Pero la reforma facilitada por sus votos implica también el desfinanciamiento de la ANSES, una condena a mediano plazo. Con los quites legislados, se calcula que para 2022, el sistema tendrá pérdida, dejará de ser autosustentable.

19-01-2018 / 11:01
La compra de dólares para atesoramiento fue el elemento principal de la salida de divisas en 2017. El balance cambiario que entregó ayer el Banco Central indica que el año pasado se registraron compras de moneda extranjera por 47.931 millones de dólares brutos y 22.148 millones en términos netos, es decir, descontando las ventas de billetes en el mercado interno.
 
El documento precisa que en diciembre se perdieron 5515 millones de dólares brutos por compras del sector privado y la fuga fue de 2737 millones en números netos. Se trata de los niveles de fuga más elevados desde agosto de 2009, cuando estalló la crisis financiera internacional.
 
El mes pasado hubo más de un millón de personas (1.040.000) que compraron dólares, cuando en meses anteriores la cantidad de clientes era cercana a los 800.000. El 96 por ciento de los que compraron fueron clientes minoristas.
 
Estos datos ponen en evidencia las consecuencias de la apertura comercial. La industria, por las importaciones, registra un nivel cada vez más deficitario, mientras que los sectores dedicados a la exportación de materias primas siguen siendo los únicos con saldo favorable de comercio. La economía se reprimariza, pierde empleo y capacidad de producir.
 
Las inversiones extranjeras directas sumaron 299 millones de dólares en diciembre y acumularon 2497 millones en el año. La cifra resulta muy baja cuando se la compara contra el ingreso de inversiones de portafolio, que en lugar de tener fines productivos se destina a comprar instrumentos financieros de corto plazo como las Lebac.
 
Este rubro registró una entrada de 1208 millones de dólares el mes pasado y de 15.783 millones en el acumulado del 2017. Esto implica que el país registró la llegada de unas 6 veces más capitales para especular que para invertir en la economía real.
 
En lo que refiere al giro de utilidades, en diciembre las multinacionales enviaron a sus casas matrices 283 millones de dólares y acumularon envíos por 2125 millones en el año. Se trata de otra fuente de pérdida de divisas de la economía local, en la cual se observa una de las fugas de capitales más elevadas en 30 años.
 
Esto se debe a las medidas de desregulación financiera que se tomaron a lo largo del año pasado, para permitirle a distintos sectores comprar moneda en forma ilimitada, entrar y sacar dólares del mercado interno sin tiempos prudenciales y autorizar a los exportadores a dejar de liquidar sus ventas en el país.
 
Por el momento este rojo externo se compensa con un fuerte endeudamiento, que supera los 30 mil millones de dólares.

19-01-2018 / 10:01
Como en sus mejores tiempos, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo juntaron a sindicalistas afines en Mar del Plata y emitieron un duro documento contra el gobierno de Mauricio Macri, que llevarán a sus pares en la próxima reunión del Consejo Ejecutivo de la CGT, prevista para febrero.
 
"Hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, es el resultado de los dos primeros años de Macri", según una frase del documento que se titula la "Declaración de Mar del Plata", en el que los sindicalistas reclaman derogar la reforma previsional, cajonear la laboral, que las paritarias no tengan tope del 15% y eliminar los decretos de Macri.
 
Apuntaron contra el fin de la inembargabilidad de los salarios y la habilitación a crear fideicomisos con Anses ("no queremos timba financiera con plata de jubilados"), que forma parte del megadecreto de Macri. También cuestionaron la anulación de la paritaria docente, por otro decreto.
 
En esta convocatoria se defendieron de la campaña antisindical del Gobierno y buscaron frenar la receta de Cambiemos de "meter en cana" a sindicalistas en momentos críticos u oportunos, en un contexto en el que la imagen del Gobierno decae por despidos, represión o revisión del plan económico. Todos aspectos de la realidad que buscan tapar o disimular en lo posible.
 
El objetivo es mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno. Lo que se busca con este accionar es intimidar a los gremios para frenar las protestas que renacen en la Argentina ante el cierre de empresas, que ha llevado a una creciente desocupación. Se advierte también una campaña destinada a ponerle un freno a las paritarias, a los fines de contener una inflación creciente no resuelta por las autoridades económicas.
 
Dirigentes sindicales con las manos sucias hay unos cuantos. Si han cometido un delito o irregularidad en el manejo de sus sindicatos, el mismo debe ser sometido a los dictámenes de la Justicia, pero eso no significa que se pueda aprovechar esto para avanzar sobre los derechos de los trabajadores, los cuales se alcanzaron a través de décadas de lucha y muchas vidas.
 
El sindicalismo combativo sostiene que la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Macri no hace más que cercenar derechos consagrados de los trabajadores, y que lo que intenta el oficialismo es copiar el modelo chino o el de la India, donde los trabajadores están sometidos a un régimen de semiesclavitud y con nula representación gremial.
 
Si se impone el régimen laboral macrista, quienes terminarán siendo ganadores son los grandes grupos empresarios, y los que acaban perdiendo serán los trabajadores, que verán disminuir sus derechos y sus salarios en forma significativa ante la mirada complaciente del gobierno de Macri hacia las desmesuradas pretensiones empresariales.
 
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