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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Macri es una mezcla de superficialidad e ignorancia. Hay mucha gente enojada con el Gobierno por la situación económica que nunca termina de arrancar y puede darle un castigo en las elecciones de octubre”. Beatriz Sarlo
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Sociedad e Interés General - 07-09-2017 / 18:09
EFEMÉRIDES POPULARES. EL CRIMEN QUE MOVILIZÓ AL PAÍS

En Catamarca, asesinan a María Soledad Morales

En Catamarca, asesinan a María Soledad Morales
María Soledad Morales fue una joven estudiante de 17 años asesinada, el 08 de septiembre de 1990, en la capital catamarqueña, por los "hijos del poder" local.
María Soledad Morales fue una joven estudiante de 17 años asesinada, el 08 de septiembre de 1990, en la capital catamarqueña, por los "hijos del poder" local.
 
El intento de las autoridades de Catamarca por encubrir el asesinato desencadenó una serie de históricas movilizaciones populares que contaron con el apoyo de amplios sectores en todo el país, tras lo cual se logró el esclarecimiento del homicidio, se puso de manifiesto las condiciones semifeudales de ejercicio del poder en muchas provincias argentinas, y produjo un considerable cambio político en Catamarca.
 
A este caso se debe que aquellas "marchas del silencio" se popularizaran como método de lucha popular en muchísimos otros lugares del país en los que se reclama contra la impunidad.
 
La Opinión Popular 

El caso María Soledad
 
A las 9.30 del lunes 10 de septiembre, en una zona conocida como Parque Daza (a siete kilómetros de la capital catamarqueña sobre la ruta 38), su cuerpo fue encontrado por unos operarios de Vialidad Nacional. Había sido salvajemente violada, le habían arrancado el cuero cabelludo, quemado con cigarrillos, cortado las orejas, vaciado un ojo, roto la quijada a golpes, desfigurado la cara y aplastado el cráneo. Se supo más tarde, que murió de un paro cardíaco por una dosis letal de cocaína. Fue reconocida por su padre por una pequeña cicatriz en una de sus muñecas.
 
Desde un primer momento las investigaciones fueron demoradas y manipuladas. El mismo jefe de la Policía de la Provincia, comisario general Miguel Ángel Ferreyra, al hallar el cadáver ordenó que lo lavaran (borrando huellas y señales de modo irrecuperable).
 
Los primeros rumores del pueblo decía que los responsables serían parientes de funcionarios, coloquialmente se les llamó "los hijos del poder". Los medios de comunicación difundían que en el crimen estaban sospechados los jóvenes Guillermo Luque (hijo del diputado nacional Ángel Luque), Pablo y Diego Jalil (sobrinos del intendente José Jalil), y Miguel Ángel Ferreyra (hijo del jefe de Policía provincial).
 
Se tardó más de dos meses en abrir la investigación judicial, y una vez que la justicia intervino, el favoritismo de y hacia los posibles involucrados fue evidente.
 
En esas condiciones un diputado nacional por Catamarca, Ángel Luque, había declarado que si su hijo hubiera sido el asesino, el cadáver no habría aparecido. El escándalo llevó a la expulsión del diputado del Congreso y a que en 1991 el gobierno nacional, a cargo entonces del presidente Carlos Menem, interviniera primero el Poder Judicial de la provincia y luego los poderes ejecutivo y legislativo, destituyendo a Ramón Saadi, continuador de una larga tradición de gobernadores pertenecientes a su familia, y aliado de Menem.
 
El interventor enviado por el poder central fue Luis Prol, quien según Martha Pelloni:
 
"Prol fue enviado para fortalecer al Frente Esperanza, que era el menemismo, pero le salió el tiro por la culata porque perdieron las elecciones y ganó el Frente Cívico".
 
La intervención federal a la provincia, que incluyó el envío del ex subcomisario de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Luis Patti para aclarar los hechos, también demostró falta de voluntad en la resolución del caso.
 
 
El juicio
 
En esas condiciones, hacia 1996 se inició el juicio oral por el asesinato de María Soledad. Los imputados fueron Guillermo Luque y Luis Tula (ex novio de la víctima). La televisión nacional dio amplia cobertura al juicio transmitiéndolo en directo y registró en detalle los gestos de los jueces que evidenciaron una actitud parcial. Los gestos del juez Juan Carlos Sampayo, fueron reiterados por Canal 13 (autor de la primicia, alertados por un televidente) y el resto de la televisión nacional y produjeron un nuevo escándalo que llevó a la anulación del juicio.[7]
 
En 1998, se realizó un nuevo juicio. Las condiciones políticas en el país y en la provincia habían cambiado considerablemente, y el 27 de septiembre Guillermo Luque fue condenado a 21 años de prisión por el asesinato y violación de María Soledad Morales, en tanto que Luis Tula fue condenado a 9 años de prisión como partícipe secundario del delito de violación.
 
El tribunal ordenó investigar el encubrimiento, pero nunca se hizo. El encubrimiento podría alcanzar a la plana mayor de la Policía catamarqueña, el ex gobernador Saadi, el subcomisario Luis Patti y el propio ex presidente Carlos Menem.
 
Fuente: Wikipedia

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18-09-2017 / 20:09
18-09-2017 / 20:09
El día 19 de septiembre de 1945 se realiza la Marcha de la Constitución y la Libertad, en donde la oposición juega todas sus armas contra la candidatura de Juan Perón, bajo los auspicios de la Embajada yanqui y las estrofas de la Marsellesa. Amplios sectores de clase media confluyen con la clase alta y la oligarquía, concentrándose frente al Congreso.
 
El Daily Mail, de Londres, sostiene: "Fue una demostración política, pero ni Bond Street podía haber hecho una exhibición tal de modelos y ni aún Mr. Cochran, el conocido empresario teatral, lograría reunir tantas mujeres bonitas para exhibirlas en una mezcla semejante de pasión política y de alegría".
 
El historiador Norberto Galasso relata que a la cabeza de la manifestación marchan la derecha y la izquierda del viejo país: "Don Joaquín de Anchorena y Antonio Santamarina contestaban a los aplausos con elegantes galerazos, Rodolfo Ghioldi, Pedro Chiaranti y Ernesto Giudici (todos del PC), con el puño en alto, Alfredo Palacios (PS) con amplios ademanes que no desacomodaban su chambergo".
 
También integran las primeras filas: Manuel Ordoñez, Carlos Saavedra Lamas, Jorge Walter Perkins, Eustaquio Méndez Delfino, Rodolfo Aráoz Alfaro y otros oligarcas, sumándose, en las cercanías de Plaza Francia, un personaje conocido: el embajador yanqui Spruille Braden.
 
Días después, al partir, Braden declara que no solo ha estado en la parte final de la marcha sino que el personal de la embajada fue dispuesto estratégicamente a lo largo del itinerario. The New York Times sostiene: "250.000 personas se congregaron a favor de la libertad. Multitud record gritó ¡Muera Perón!"
 
El historiador Rodolfo Puiggros afirma que esa marcha constituyó la antesala del golpe: "El plan maquinado por Braden con los 'demócratas' se dividía en tres etapas: primero, un acto en el Luna Park convocado por el Partido Comunista (31/8/45), segundo, la marcha de la Constitución y la Libertad (19/9/45) y tercero, el golpe militar".
 
En la noche de 19, Braden informa, con sumo alborozo: "La concurrencia a la manifestación se ha estimado en doscientas a trescientas mil personas (algunos, creen medio millón) y ha tenido una representatividad genuina, evidenciada por la forma en que se hallaban entremezcladas las clases sociales y los grupos políticos. Tuvo buena organización y autodisciplina... Las dimensiones y naturaleza de la manifestación resultan notables".
 
La embajada norteamericana en La Paz informa, a su vez, que "anoche debió realizarse en Salta una reunión de la que participarían miembros del Ejército que se están poniendo contra Perón. El movimiento está destinado a derrocar al actual régimen, indefectiblemente el 26 de octubre próximo".
 
El día 22, Braden abandona la Argentina, con rumbo a Estados Unidos. El día anterior a su partida -sostiene el agregado cultural de la embajada, Mr. Griffith"Braden sostuvo una conversación con José Peter, el jefe de la organización gremial de los comunistas en los frigoríficos, para discutir la situación obrera".
 
Por Blas García 

17-09-2017 / 19:09
Sin memoria ni justicia, hoy se cumplen 11 años de la segunda desaparición de Julio López, el testigo clave que aportó datos indispensables para que avance el juicio contra Miguel Etchecolatz -que fue el responsable de su primera desaparición-, militares y policías involucrados con la última dictadura cívico-militar.
 
El albañil, que ya había estado desaparecido tres años (1976-1979) durante la dictadura militar genocida, cuando era cruelmente común y cotidiano que los milicos se llevaran a cualquier persona que militara o estuviera ligada a un militante, se había transformado en una figura mediática que le comenzó a hacer ruido a muchos, por aquellos días de 2006.
 
Testigo fundamental del juicio contra el siniestro Etchecolatz, el albañil López no pudo presenciar la condena contra el represor, porque ese mismo día lo desaparecieron, 30 años después de su primer secuestro, como en el peor momento de la dictadura, pero en democracia.
 
En aquel momento, y luego de su desaparición, todos salieron a apuntar a los sectores ligados con el represor Etchecolatz, pero desde la Policía nunca explicaron nada.
 
Una parte de la sociedad está atenta a la falta de López, pero otros parecen no querer verla. Hay un mandato del poder hacia determinados sectores de derechos humanos de no hablar de Julio López. Diez años de dolor, de desazón, desconcierto y muchos interrogantes.
 
Un 18 de septiembre, dejó su casa y su familia López, un desaparecido político en democracia. Hoy volvemos a exigir que impulse una investigación en serio sobre el destino de Jorge Julio López, testigo clave en los juicios por los crímenes de la dictadura militar.
 
De la redacción de La Opinión Popular

16-09-2017 / 18:09
El 17 de septiembre de 1861 tuvo lugar la batalla de Pavón entre las fuerzas porteñas, comandadas por el general Bartolomé Mitre, y las tropas federales de la Confederación Argentina, al mando del general Justo José de Urquiza.
 
Cuando estaba ganando la batalla, Urquiza retira sus tropas, aun teniendo superioridad numérica. La victoria fue para los porteños, que extenderían así su dominio unitario a todo el país. Y Urquiza  se convierte en el jefe traidor del Partido Federal, lo que luego le costaría la vida.
 
La batalla de Pavón suscitó polémicas que aún perduran, pero al margen de las interpretaciones sobre los entretelones de la batalla, lo cierto es que el resultado de este combate abre el camino para que los liberales porteños permitan la penetración del neocolonialismo británico en nuestra Patria.
 
Esta relación consistía en la coincidencia de los sectores ganaderos y comerciales porteños con los importadores de productos industriales ingleses, que trabajaban mancomunados con los inversores británicos. Argentina pasó a ser la granja y Gran Bretaña, la fábrica. Dejamos de ser una Patria libre y pasamos a ser un país semicolonial y dependiente.
 
En las guerras civiles argentinas del siglo XIX se definió la identidad de nuestra Patria y su lugar en el mundo. Caseros, Pavón, Cepeda y la guerra de genocidio que el mitrismo llevó al Paraguay, consolidaron el triunfo de quienes se identificaban con la "civilización", de acuerdo a la definición de Sarmiento, en perjuicio de quienes representarían a la "barbarie", el interior federal.
 
A continuación, transcribimos un artículo del maestro José María Rosa sobre esta batalla, sus interpretaciones y consecuencias.
 
Por Blas García

16-09-2017 / 18:09
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