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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Macri es una mezcla de superficialidad e ignorancia. Hay mucha gente enojada con el Gobierno por la situación económica que nunca termina de arrancar y puede darle un castigo en las elecciones de octubre”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 04-09-2017 / 08:09

El trabajo y la industria, en caída libre con Mauricio Macri

El trabajo y la industria, en caída libre con Mauricio Macri
Informes del Indec indican que 3.500.000 de ciudadanos sufren problemas de empleo en el país y el 12% de las familias argentinas padecen inconvenientes laborales, mientras que en los últimos 21 meses los trabajadores han padecido una merma del 10% en su salario real, perdiendo ampliamente la batalla contra la inflación. No se puede generar trabajo en un contexto de crisis, con disminución de la demanda agregada, del consumo, de las ventas en los centros comerciales y en supermercados. Lo único que está traccionando la economía es el sector público con la construcción.
El gobierno de Mauricio Macri dio a conocer datos oficiales que muestran una suba sustancial del empleo en el país, afirmando que en junio se registraron 31.300 ocupados formales más en relación con mayo. Sin embargo, solo 2.700 de esos puestos laborales fueron creados por privados en relación de dependencia, situación que evidencia la grave crisis que atraviesa la industria.
 
Si se toma en cuenta el período comprendido entre la llegada de Macri al poder, en diciembre de 2015, y la actualidad, se observa que solo dos de cada diez nuevos empleos que se han generado en nuestro país han sido concebidos en el sector privado, repartiéndose el resto entre el trabajo público, monotributistas y monotributistas sociales. Esta situación marca la grave crisis del sector industrial, que no ha podido aprovechar los famosos "brotes verdes" ideados por el macrismo.
 
A esto se le suma que el Estado en sus tres niveles (nacional, provincial y municipal) y los cuentapropistas son los sectores con estabilidad y condiciones laborales más precarias y con los salarios más bajos del mercado, lo que ocasiona más dudas que certezas de cara al futuro.
 
Desde que llegó al poder Cambiemos aumentó un 40% la precarización laboral, llevando a que en el sector industrial haya perdido más de 65.000 empleos, siendo el sector que más sufrió esta retracción el de la industria manufacturera, que vio relegada su planta laboral en más de 55.000 personas, con casi 3.000 despidos mensuales.
 
Un dato clave es la política de apertura de importaciones impuesta por el gobierno de Macri. Muchas fábricas y empresas han sentido el impacto de la caída en las ventas y el aumento de los costos, y tomaron la decisión de despedir trabajadores, ocasionando un grave problema social. La situación impacta con mayor fuerza en las pymes, las cuales otorgan el 80% del empleo registrado. Por cada fábrica que cierra se pierden decenas de puestos de trabajo.
 
¿Cómo se produce el "milagro" por el cual esto no se traduce en rechazo electoral al macrismo? El malestar que genera el ajuste de Cambiemos, está limitado por el gradualismo (es decir, un ajuste menor al que le gustaría practicar a Macri y al que desean los grandes empresarios) que avanza, por ahora, sin una catástrofe económico-social. En este contexto, hay sectores perjudicados que atienden el pedido de paciencia de Macri.
 
Además, el Gobierno logró una pequeña recuperación de la economía ¿Cómo lo consiguió? Gastando en obra pública, ampliando la Asignación Universal por Hijo, con préstamos personales de la banca pública y privada, préstamos a los beneficiarios de la Anses y descuentos en los súper con el Banco Provincia, entre otras iniciativas. Hacia octubre, el macrismo busca apuntalar artificialmente el consumo, no sustentado en una mejora del poder de compra del salario, sino en el endeudamiento de los consumidores. Es pan para hoy y hambre para después de los comicios.
 
La Opinión Popular

 
Cambios encubiertos
 
Tomando como base los datos de la cartera laboral que conduce Jorge Triaca, se han inscripto alrededor de 75.000 monotributistas generales y cerca de 40.000 monotributistas sociales. De este modo, se observa que de los casi 200.000 nuevos empleos que, según el Gobierno nacional, se han creado en la Argentina, el 55% corresponde a cuentapropistas.
 
De este modo, en suelo nacional ha crecido exponencialmente el cuentapropismo.
 
Un 24% de la población trabaja de manera independiente, mientras que en los países del primer mundo, el promedio es del 8%. Es decir, en la Argentina los monotributistas son tres veces más que en las naciones desarrolladas.
 
Esta transformación en la dinámica de empleo genera un cambio en la forma de contratación de las empresas. Por ejemplo, muchas firmas optan por contratos de servicios tercerizados, a fin de "diluir" la relación formal y "maquillar" una relación laboral entre las partes solo en apariencia. Este esquema de relación laboral encubierta, si bien no es nuevo, ha mostrado un notorio crecimiento en los últimos meses.
 
Hay que agregar, además, que el 25% de los puestos de trabajo generados provienen del sector público, todos ellos originados por el motor de la obra pública, principalmente en el ramo de la construcción. Esto ha llevado a que las autoridades nacionales puedan exhibir números positivos de cara a las elecciones legislativas del mes de octubre.
 
Como puede observarse, a pesar de la prédica oficial que se jacta de reducir y achicar el Estado, el número de empleados públicos ha crecido durante el gobierno de Cambiemos. Mientras tanto, las medidas para propiciar el trabajo privado y registrado, por el momento, parecen no tener injerencia en el mercado laboral, siendo los mayores perjudicados los trabajadores y los sectores de menores recursos.
 
 
El espejo de Brasil
 
Para tratar de salir de la crisis en la que se encuentra inmerso, el Gobierno de Mauricio Macri parece haber tomado como espejo el accionar que viene ejecutando Michel Temer en Brasil, de allí que se hable mucho en la Argentina sobre la posibilidad de una reforma laboral para "incrementar" los puestos de trabajo en suelo nacional.
 
A pesar de que las autoridades han salido a negar cualquier chance de llevar adelante una reforma al estilo brasilero, por los pasillos de los ministerios de Hacienda y de Trabajo circulan ya pequeños borradores de proyectos laborales que incluyen pérdida de derechos por parte de los trabajadores y alicientes para los empresarios a través de quita de impuestos y gravámenes, para así "fomentar" la industria nacional, lo que ha acarreado las críticas opositoras y de los sectores sindicales.
 
 
Un camino de actividad cargado de contrariedades y percances
 
A través de cifras que muestran una recuperación creciente en el nivel de empleo en la Argentina, el Gobierno nacional ha salido a refutar los informes de diversas consultoras que indican un estancamiento en la creación formal de trabajo.
 
Estas declaraciones del Ejecutivo, principalmente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, son rechazadas por los analistas, que afirman que la comparación se realiza contra el peor momento de la crisis de 2016 y, por el otro, que en el mediano plazo la evolución del empleo registrado apenas acompaña el crecimiento vegetativo de la población.
 
Los sectores industriales que más perdieron empleo asalariado formal son los ligados al consumo masivo, como alimentos, textiles y calzado, por la presencia de la importación y las restricciones en la propia demanda interna.
 
De acuerdo a los especialistas, el principal impulso a la creación de empleo en el sector privado ha estado en manos de un sector y empresas directamente ligadas a decisiones del Estado, tanto a través de la obra pública como del fomento al mercado inmobiliario.
 
Dentro de los asalariados registrados del sector privado, el crecimiento del empleo a partir de julio de 2016 fue liderado casi exclusivamente por la industria de la construcción (creció un 8,2% contra un promedio de apenas el 0,8%), dando cuenta de una realidad complicada en materia laboral en nuestro país.
 
A diferencia del sector de la construcción, la evolución del empleo en la industria manufacturera no ha mostrado crecimiento alguno durante los últimos meses. Por el contrario, en este sector se ha profundizado un retroceso que ha llevado a que el último registro correspondiente al mes de agosto de 2017 sea el mínimo desde agosto de 2010.
 
Fuente: diariohoy.net
 

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El trabajo y la industria, en caída libre con Mauricio Macri
El sector privado se cayó a pedazos y no puede contratar gente. Sobre todo las pymes, porque no solamente hubo desaceleración del consumo en la actividad, sino que hubo apertura de importaciones. Las pymes no son las que más valor agregado generan, pero sí son las que mayor empleo dan. Entonces, cuando se abre la economía le pega derecho a estas empresas. Es más, el sector más golpeado es el textil, a tal punto que no está, ni siquiera, a los niveles de 2016.
24-09-2017 / 11:09
Alrededor de treinta colegios tomados en la ciudad de Buenos Aires. Esto sólo ocurre en la Capital. Como se decía antes. La ciudad con más altos ingresos, con mayores niveles de consumo y más conectada con el mundo es la que promueve más alborotos juveniles. Previsible, según algunos sociólogos.
 
En los colegios de enseñanza media del interior, en escuelas donde la pobreza convive con la violencia y los más tortuosos dramas, esta rebeldía no se manifiesta. Tampoco allí se sabe que haya agrupaciones de izquierda, como que esa afición por la revolución o por lo que ellos creen que es la revolución, fuera un lujo de pibes porteños.
 
Es raro. Las rebeliones se expresan en los colegios de mayor excelencia. El Nacional y el Pellegrini, por ejemplo. En los lugares donde debería levantarse una voz de protesta por la pésima calidad de la enseñanza, el deterioro de los edificios escolares, las agresiones contra los profesores, la violencia latente y manifiesta en los claustros y en los patios, el silencio es absoluto.
 
No me preocupan los chicos, me preocupan los grandes. Políticos que sospechan que van a ser diputados o senadores alentando el jolgorio; padres que suponen que se reconciliarán con sus hijos o sus propios sueños juveniles, mostrándose comprensivos y "piolas"; profesores que recuperan la estatura de Peter Pan y la sensualidad de algún personaje de Nabokov, sumándose a la excitación y el alboroto.
 
¿Y los chicos? Los chicos nada. Se divierten, practican la deliciosa y cálida fraternidad de la rebeldía, juegan a la revolución, sabiendo o sospechando que se trata de eso, de jugar, de excitarse, de lastimar y ser lastimados. Supongo que si la decisión de las autoridades educativas de la ciudad de Buenos Aires hubiera sido la opuesta, habrían encontrado motivos para hacer lo mismo que están haciendo, porque lo que importa es contradecir, discutir lo establecido, impugnar a los mayores.
 
Si además, a ese ejercicio se le suman argumentos ideológicos, políticos y estéticos mucho mejor. Siempre es más elegante, más culto, más fino si se quiere, otorgarle al quilombo alguna trascendencia que lo justifique. El Che y Ceratti; Charlie García y Marx; Rimbaud y Trotsky, pueden llegar a ser una ensalada exquisita. Por lo menos, visualmente, el espectáculo es tentador.
24-09-2017 / 11:09
En la Casa Rosada, hasta las paredes lo repiten: "Mauricio Macri está más preocupado por el caso de la desaparición de Santiago Maldonado que por Cristina Fernández".
 
La afirmación se basa -y a la vez demuestra- en que el Presidente le atribuye una alta credibilidad a las encuestas que lee y a los informes reservados que recibe de sus asesores políticos.
 
Si bien sobre el caso Maldonado esos sondeos indican que no tendrá incidencia significativa en la intención de voto del electorado que irá a las urnas el 22 de octubre, Macri está inquieto por el ruido que esa desaparición hace sobre su imagen en el exterior.
 
Tuvo ya varias alertas y la última fue de la vicepresidente Gabriela Michetti, quien le transmitió lo que se habla en el mundo diplomático tras su paso por la reciente Asamblea de la ONU.
 
Un Macri irritado y molesto se pasó la semana instando a sus funcionarios a actuar con rapidez para revertir la pasividad e ineficiencia que el Gobierno ha mostrado hasta ahora. Esa actitud de firmeza tuvo resultados.
 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien venía sumando un collar de declaraciones fallidas, desapareció de los medios y se llamó a silencio, como lo reclamaba buena parte del gabinete.
 
La otra consecuencia fue el apartamiento del juez de la causa, Guido Otranto, y la designación en su lugar del juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, quien tendrá dedicación exclusiva en el caso Maldonado.
 
Esa movida fue realizada por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia luego de una serie de conversaciones y pedidos que involucraron desde el ministro de Justicia, Germán Garavano, hasta el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
 
El presidente Macri no quiere entregar trofeos a la oposición, pero tarde o temprano este caso costará sus uniformes a un par de jerárquicos de Gendarmería y, más diluido en el tiempo, Patricia Bullrich tendrá un nuevo destino. 

23-09-2017 / 17:09
23-09-2017 / 10:09
La tasa de empleo, que es aquella que mide el porcentaje de personas ocupadas sobre el total de la población, cayó en el segundo trimestre del año tanto a nivel país como en los principales distritos.
 
Para el agregado nacional, la baja fue de 41,7 a 41,5 por ciento respecto del mismo período de 2016, de acuerdo a los datos del Indec. En el conurbano bonaerense el descenso fue mayor, de 40,5 a 40,0 por ciento, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 51,4 a 51,3.
 
En la región Cuyo el empleo retrocedió de 40,4 a 40,1 por ciento; en el Noreste, de 38,5 a 38,1, y en la Patagonia, de 41,0 a 39,7. La ocupación se mantuvo estable en la región Pampeana, con 41,4 por ciento, y solo aumentó en el Noroeste, de 39,6 a 40,6 por ciento.
 
La información oficial evidencia que la recuperación económica que promociona el Gobierno como si se hubiera ingresado en una fase de fuerte expansión no alcanza siquiera a mantener la proporción de personas con trabajo en la sociedad.
 
Crecimiento del PIB con deterioro del empleo, aumento de la pobreza y agravamiento de la desigualdad social es un escenario que retrotrae a los argentinos a la experiencia de los 90. Finalmente va quedando claro que lo que estaba del otro lado del túnel que hizo célebre Gabriela Michetti era una vuelta a las pesadillas de aquellos años.
 
La posibilidad de que una aceleración del repunte económico revierta ese proceso de pérdidas materiales y simbólicas para las mayorías se desvanece al conocer los planes del Gobierno para 2018, anticipados en el proyecto de Presupuesto, y en las declaraciones públicas de los funcionarios.
 
Los aumentos de tarifas de luz, gas, colectivos y trenes, presumiblemente también del agua y los combustibles, le darán otra vuelta de rosca a la concentración de la riqueza y reducirán los ingresos disponibles para otros consumos. 

22-09-2017 / 17:09
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