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Internacionales - 03-09-2017 / 17:09
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 04 DE SEPTIEMBRE DE 1970 EL PUEBLO CHILENO LO ELIGE PRESIDENTE

Salvador Allende es electo presidente de Chile por la Unidad Popular

Salvador Allende es electo presidente de Chile por la Unidad Popular
Celebraciones por el triunfo de Allende en las elecciones de 1970. Manifestación frente a la Universidad Católica en la Alameda en Santiago.
El 04 de septiembre de 1970 el pueblo chileno elige presidente a Salvador Allende. El Banco Mundial suspende inmediatamente todos los préstamos y el mismo día comienza la conspiración para derrocarlo. Desde Washington, el canciller Henry Kissinger explica: "No veo por qué tendríamos que quedarnos de brazos cruzados, contemplando cómo un país se hace comunista debido a la irresponsabilidad de su pueblo".
 
Pocas veces se advierte la inmensa estatura que ha alcanzado la figura histórica del presidente Allende. Su nombre se encuentra en las más diversas latitudes, en diversas ciudades del planeta. En Chile, todavía hoy, se insiste en la burda caricatura con que la propaganda de derechas estigmatizó al que fuera el líder de una de las primeras revoluciones democráticas en el mundo entero.
 
La experiencia chilena mostró que el reclamo por justicia social puede conjugarse con los cánones de una democracia. Esta idea fundamental, que no ha perdido en absoluto su pertinencia en América Latina, se adelantó varias décadas a los debates de las izquierdas en las postrimerías de la ex Unión Soviética y a los aportes teórico-políticos del llamado "euro-comunismo".
 
La Opinión Popular

Salvador Allende
 
Por Álvaro Cuadra
 
Se ha pretendido escindir la figura del presidente Allende en la de un demócrata tradicional, senador de la república, de aquella de un revolucionario apasionado. Dos rostros que,- como el dios Jano - no obstante, coexisten en una misma cabeza, sin advertir que allí radicó, precisamente, la profunda lozanía y novedad de la experiencia chilena.
 
El desafío que planteó el doctor Allende a la sociedad chilena, y por el que dio su propia vida, no es otro que insuflar de su pleno sentido el concepto de "democracia", una tarea que sigue pendiente en nuestro país.
 
Construir un orden social más justo en que la dignidad humana sea la medida de todas las cosas y no el lucro y la codicia. Construir un orden social y político plural, diverso, en que todos encuentren su lugar. Tal como señaló Salvador Allende en un palacio presidencial bombardeado y envuelto en llamas: "La historia la hacen los pueblos"
 
En la actualidad, las nuevas generaciones de estudiantes, trabajadores, hombres y mujeres, conscientes o no de ello, vuelven sobre un camino que es, paradojalmente, distinto y sin embargo, el mismo: Construir una democracia amplia e inclusiva en que la educación, la salud y la previsión social no estén sometidas a la lógica del dinero, castigando a la clase media y a los más pobres.
 
Cada generación es convocada a protagonizar su historia, retomando la senda hollada por el sufrimiento de tantos. Los chilenos de hoy están convocados a escribir su historia, una nueva constitución que deje atrás los decretos militares redactados en los sótanos de una dictadura.
 
Cada marcha en las calles, cada pancarta y cada grito testimonia en el "ahora" de esta historia, los ecos de un "otrora" acallado por mucho tiempo. La voz de Salvador Allende resuena hoy como la de un hombre digno que contrasta con las miserias de la política contemporánea.
 
Como toda figura histórica universal, su propia estatura minimiza aquella de sus verdugos y detractores interesados. Finalmente, en la perspectiva de la historia es su voz valiente la que se hace eterna y silencia para siempre la de quienes en nombre de sus sórdidos intereses encarnaron la infamia, la mentira y la traición.
 
Fuente: Bolpress

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21-09-2017 / 21:09
20-09-2017 / 21:09
La crisis comenzó en el día 21 de septiembre de 1993 cuando el presidente Borís Yeltsin decretó la disolución del Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia y el Sóviet Supremo de Rusia, organismos que eran un obstáculo para su consolidación en el poder y la realización de la reforma neoliberal. El decreto de Yeltsin era ilegal al ir en contra de la vigente Constitución de la RSFS de Rusia de 1978.
 
El Congreso rechazó el decreto presidencial y aprobó la destitución del presidente Yeltsin mediante una apelación. El vicepresidente en vigor, Aleksandr Rutskói, fue nombrado presidente, tal y como mandaba la constitución. El 28 de septiembre las protestas públicas contra el gobierno de Yeltsin tomaron las calles en Moscú. En la represión de las mismas se produjeron varios muertos.
 
El ejército, bajo el control de Yeltsin, determinó el final de la crisis. Los diputados se encerraron en la Casa Blanca, edificio sede del Parlamento ruso, y se dispusieron a resistir el asedio de las fuerzas bajo control del depuesto presidente. La semana siguiente las protestas populares contra Yeltsin y en apoyo al Parlamento y al Soviet fueron creciendo. Alcanzaron el punto álgido el día 2 de octubre. Rusia se encontraba a las puertas de una guerra civil.
 
En ese punto, las cúpulas militares mostraron su apoyo al depuesto presidente y este ordenó el desalojo de la Casa Blanca a la fuerza. La orden de Yeltsin se materializó mediante el bombardeo, por carros de combate y artillería del edificio sede de la soberanía popular. La Casa Blanca fue destruida y muchos de sus ocupantes murieron en el ataque. El propio gobierno estimó el número de muertos en 187 y en 473 el de heridos.
 
La Opinión Popular

20-09-2017 / 20:09
20-09-2017 / 20:09
Anastasio Somoza García fue un militar, empresario, terrateniente y dictador nicaragüense, conocido por "Tacho", que fue presidente de Nicaragua de 1937 a 1947 y una segunda ocasión de 1950 a 1956, sumando en total dieciséis años de ejercicio pleno del cargo, además de mantener un grupo de gobiernos títeres entre sus dos períodos, sobre los cuales ejerció un poder dictatorial notorio.
 
De clase acomodada, era hijo del senador y hacendado Anastasio Somoza Reyes, se inició trabajando como empresario, ámbito en el que obtuvo poco éxito, para luego pasar a involucrarse en la política, tras la intervención de Estados Unidos en Nicaragua, a causa de las políticas antiimperialistas de José Santos Zelaya, pasando Anastasio Somoza a formar parte de la rebelión, logrando ganarse la confianza de los principales dirigentes yanquis en Nicaragua, ascendiendo rápidamente en la Guardia Nacional.
 
Somoza pasó a ocupar la presidencia de Nicaragua con el pleno apoyo de Estados Unidos, consolidando cada vez más su poder, mediante la persecución política y la represión, consiguiendo mantenerse al frente de Nicaragua durante casi dos décadas, al mismo tiempo que fue capaz de amasar una vasta fortuna que lo transformó a él y a su familia en una de las más acaudaladas de toda Latinoamérica, siendo Somoza catalogado, poco antes de morir, como el quinto hombre más Rico del Mundo.
 
Un patriota ejemplar, el poeta Rigoberto López Pérez, que se inmoló, ejecuta el tiranicidio del general Anastasio Somoza García, dictador de Nicaragua. Tras haber sido postulado para una nueva reelección, previa reforma constitucional, el 21 de septiembre de 1956 es atacado, muriendo pocos días después. Su hijo Luis Somoza Debayle lo sucedió en el poder como dictador.
 
La Opinión Popular

19-09-2017 / 19:09
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