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El clima en Paraná
“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Entre Ríos - 09-08-2017 / 15:08
HAY QUIENES SACAN UN CRÉDITO PARA PAGAR LA CUENTA DEL ALMACÉN

Crecen pedidos de préstamos para poder pagar otras deudas

Crecen pedidos de préstamos para poder pagar otras deudas
Cada vez cuesta más llegar a fin de mes y poder cumplir con las obligaciones contraídas. Para evitar la morosidad, hay quienes recurren a las entidades crediticias, aún con tasas inconvenientes, ingresando a un círculo difícil de superar.
La pérdida del poder adquisitivo afecta a muchos y poder llegar a fin de mes cuesta cada vez más, sobre todo en los casos de quienes tienen deudas que pagar. En ocasiones, abonar el mínimo de la tarjeta de crédito es una opción para lograr cumplir aunque sea de manera parcial, sin quedar en situación de mora y evitar las insidiosas llamadas de los cobradores. No obstante, los intereses e IVA sobre intereses que genera esta operación puede llegar a engrosar el monto el mes siguiente y generar una deuda que no para de crecer en cada período.
 
Cuando la plata ya no se puede estirar más y lo que egresa es mayor a lo que ingresa, un crédito es la alternativa a la que numerosas personas suelen recurrir y, según dónde se pueda obtener, las tasas varían. Lo cierto es que las financieras o mutuales son las que menos requisitos piden y aunque el monto a devolver supere el 50%, son los lugares a los que más concurren aquellos que precisan hacerse de efectivo en el acto.
 
Frente a una creciente demanda, también aumenta la oferta, y en el microcentro de Paraná proliferan los locales que brindan este servicio. Además, comercios de otros rubros, como casas de electrodomésticos o de venta de materiales para la construcción, también se suman al rubro crediticio y ofrecen dinero en efectivo para devolver en cuotas, con los intereses correspondientes; y por otra parte hay quienes otorgan préstamos con tarjeta de crédito, con cargos que a veces rozan lo usurario.
 
"La cantidad de gente que saca un préstamo es similar a la de años anteriores", opinó a UNO Manuel Quintana, referente de una mutual de la capital provincial que opera en el mercado desde hace 13 años, a la vez que explicó: "Lo que cambió en los últimos meses es el motivo por el cual piden un crédito. Antes lo hacían para pintar la casa, por ejemplo, y ahora es para poder pagar deudas que contrajeron antes. En muchos casos utilizan el dinero que nos solicitan para pagar la cuota del mes de las tarjetas de crédito y algunas cuentas que son a través de pagos voluntarios en casas de electrodomésticos, o incluso la deuda del almacén del barrio. Sacan créditos con nosotros y pagan en los lugares donde se les reclama con más asiduidad o donde les da más vergüenza estar debiendo".
 
En su local otorgan montos que no exceden los 6.000 pesos y el plazo de financiación es de seis meses como máximo, pero lo requisitos son mínimos y hasta se admiten personas que estén afectadas como morosas en algún sistema de información, como el Veraz.
 
En las financieras manejan otros montos, como 20.000 pesos o más, y en los bancos, según el caso, se ofrecen cifras que superan los 100.000, pero hay mayores exigencias y no todos están en condiciones de cumplirlas, ya sea por su nivel de ingresos o por el endeudamiento previo.
 
"En el caso de las mutuales no tenemos grandes requisitos. La gente tiene que venir con su recibo de sueldo actualizado y estar bancarizado, porque se debita la cuota cuando le depositan sus haberes a través del sistema de CBU. Tienen que contar con un saldo disponible como para cubrir lo adeudado cada mes. Una cuota promedio es de 1.000", señaló, y confió que el 50% de la gente que va a sacar un crédito no puede acceder porque al estar tan endeudada no le queda saldo disponible para sumar una cuota más.
 
"Hay muchos que dan vueltas, vienen a la mutual y sacan 1.000 pesos, se cruzan a la financiera de enfrente y sacan 1.000 más, y van a otros lados para tener un monto mayor de dinero disponible, tratando de estirar uno o dos sueldos más porque no les alcanza, pero a la vez se siguen endeudando", dijo a modo de ejemplo, y agregó: "Si bien no tenemos un alto índice de morosidad porque se descuenta por CBU y tomamos recaudos al otorgar los préstamos, nos influye el alto endeudamiento de la gente. Quien debe y saca plata hoy, tiene que volver sacar el mes que viene".
 
En este marco, concluyó: "Hay personas que vienen todos los días o todos los meses a tratar de que le volvamos a dar otro préstamo; incluso hay casos que sacaron la semana pasada, no pagaron la primera cuota y vuelven a pedir más plata".
 
 
Cuando piden créditos no se fijan en las tasas
 
Respecto a las tasas que se cobran, en tiempos en que la economía no presente un panorama confiable suelen subir, y Manuel Quintana aclaró que en las mutuales no están regulados por el Banco Central. Si bien prefirió no hablar de porcentajes, confió: "Tenemos intereses que están por fuera del mercado, pero tenemos una cuota social y como damos créditos a jubilados en muchos casos no nos cubren los seguros, por eso la tasa cubre cualquier eventualidad", expresó.
 
Por otra parte, analizó que la gente por lo general prefiere contraer un crédito en lugar de ahorrar, aunque lo que tenga que devolver sea un importe mucho mayor. "Por dar un ejemplo, a mucha gente a la que si le otorgan 1.000 pesos a devolver en tres cuotas de 500, toma el préstamo, en vez de ahorrar dos meses para juntar con el efectivo. Es un 50% más, pero no se fijan en eso, sino en que el importe de la cuota sea accesible para ellos".
 
Por último, sostuvo que en mejores épocas económicas las personas también suelen endeudarse: "Lo que cambia es el ánimo y en este momento no es el óptimo. Cuando la gente se acomoda económicamente y está contenta, saca igual un crédito, pero lo hace para arreglar la casa, para irse de viaje, poder cambiar la heladera o el televisor. Ahora es para pagar deudas", concluyó.
 
Fuente: UNO
 
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17-07-2018 / 00:07
Frente al futuro oscuro que impone el acuerdo de Mauricio Macri con el FMI, los gobernadores del PJ advirtieron, con tonadas y énfasis diversos, que no se someterán dócilmente a los recortes resueltos en la Casa Rosada. Ni de peronismo hablamos: apenas es defensa propia.
 
Aunque, lo real es que la oposición hoy está entre la espada y la pared, ya que si se opone y no aprueba el proyecto 2019, el gobierno de Macri amenaza seguir con el presupuesto 2018, que perjudicará notablemente a las provincias. Por ello, un grupo de gobernadores justicialistas está preparando una propuesta alternativa.
 
En el interior del país, a Horacio Rodríguez Larreta lo llaman irónicamente "el príncipe de Dubai". Grafican de ese modo la riqueza presupuestaria de la ciudad de Buenos Aires en comparación con las provincias argentinas. Con esa mezcla de humor e intencionalidad política, argumentan que la Capital Federal debe absorber una parte significativa del ajuste que pretende el Gobierno de los CEOs.
 
La mira de los gobernadores y legisladores del interior está enfocada de ese modo no sólo por la histórica demanda federal frente al centralismo porteño, sino también porque la Capital es el distrito de origen del macrismo, su base política. De ahí que se considere que si Macri reclama un fuerte recorte de gastos, entonces el achique "debe empezar por casa".  Y la casa del PRO es Buenos Aires.
 
En números, la pretensión de los gobernadores del interior -un bloque más o menos homogéneo con el que negocia la Casa Rosada- es que la Capital y la provincia de Buenos Aires se hagan cargo de al menos $80.000 millones de los $150.000 millones de ajuste que reclama Macri a las provincias. Una suma idéntica correría por cuenta de la Nación.
 
Vidal y Larreta se enfrentan, en este marco, a una fuerte presión política para que la Nación les traspase las empresas de distribución eléctrica Edenor y Edesur, y la de aguas Aysa. Además están los $70.000 millones que el año pasado destinó el Estado nacional a subsidios al transporte público -colectivos, trenes-, $ 66.000 millones se aplicaron al área metropolitana de Buenos Aires. La consecuencia es notoria: las tarifas son más caras en el interior del país.
 
Por otra parte, la idea de Macri es que las provincias utilicen créditos de organismos internacionales, como el BID o el Banco Mundial, para hacer las obras que no financiará más el Gobierno Nacional. Para cortar cintas durante el año electoral habrá que endeudarse. La cuestión es que el aval debe darlo la Nación. Además, se les pedirá a los gobernadores que financien temas que hoy se ejecutan con fondos nacionales, como el pago del Incentivo docente y programas de salud.
 
En resumen, ¿qué implicaría para las provincias acompañar el ajuste del FMI? En principio, recortar el gasto salarial y de bienes y servicios hasta el 1,2% del PBI. Y adaptarse a un tope de aumento de sólo el 8% para los empleados públicos en 2019.
 
La Opinión Popular

16-07-2018 / 17:07
16-07-2018 / 16:07
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