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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 08-08-2017 / 13:08
“SI SE PUEDE”, HACER EL RIDÍCULO

Sincericidio: Esteban Bullrich celebró que "cada día hay un pibe más que está preso"

Sincericidio: Esteban Bullrich celebró que
Esteban Bullrich festejó que "todos los días hay un pibe más que está preso".
La campaña, está claro, no es lo suyo. Ayer, Esteban Bullrich sumó un nuevo papelón a su colección, que ya incluye una polémica interpretación del Ni Una Menos, un pase de facturas a Vidal por el estado del hospital de Pacheco y una traducción libre del latido de un corazón.
 
Fue durante un móvil en vivo en el que destacó los cambios que se producen en la Provincia a partir de la administración de María Eugenia Vidal. Embalado, dijo que "el camino que hemos emprendido, todos los días tiene un metro más de asfalto, una sala más y un pibe más que está preso".
 
La metida de pata del exministro de Educación lo hizo merecedor de un abanico de gastadas en las redes, aunque el tenor de los dichos amerita más bien una severa reflexión, especialmente si se tiene en cuenta el contexto: desde hace una semana, el país está en vilo por la desaparición de un joven militante a manos de Gendarmería.
 
La Opinión Popular

 
Esteban Bullrich: "El camino que hemos emprendido todos los días tiene un pibe más que está preso"
 
María Eugenia Vidal se da cuenta. Primero mira a la nada, luego abre los ojos, esperando quizás que el primer candidato a senador nacional por Buenos Aires de Cambiemos, Esteban Bullrich, corrija la frase. Pero no. El parche no llega. "El camino que hemos emprendido todos los días tiene un metro más de asfalto, una sala más, un pibe más que está preso", dice el ex ministro de Educación, con orgullo. Con los ojos redondos, la gobernadora ahora se da vuelta para mirarlo. Pero no.
 
El video se volvió viral y Bullrich sumó así un nuevo fallido a una campaña accidentada, en la que habló poco, durante pocos días, pero se equivocó bastante. Tanto, quizás, como para opacar la sonrisa que le quedaba al oficialismo desde que Fernanda Vallejos, primera candidata de Unidad Ciudadana, comparó al ex vicepresidente Amado Boudou con Yrigoyen y Perón. Aquí un recuento de los "hits" de Bullrich, como ya circulan en las redes sociales.
 
En marzo, durante una visita a Holanda junto al presidente Mauricio Macri , que incluyó una recorrida por la casa de Ana Frank, el entonces candidato en potencia sorprendió al intentar vincular la historia de la emblemática víctima del nazismo con "la grieta" local, en un esforzado dardo hacia el kirchnerismo.
 
 
Sobre Ana Frank
 
 
"Ella tenía sueños, sabía lo que quería, escribía sobre lo que quería y esos sueños quedaron truncos, en gran parte por una dirigencia que no fue capaz de unir y llevar paz a un mundo que promovía la intolerancia", dijo. Por un instante, el genocidio del régimen nazi quedó en un segundo plano.
 
 
Cerveza artesanal
 
Pero su intervención más sonada de este año fue sin dudas la que tuvo en Radio Con Vos, cuando sugirió que las cervecerías artesanales podrían ser una salida para quienes pierden su empleo y buscan un camino propio como emprendedores. "Hay que ayudar a los bonaerenses a generar proyectos propios. Ahora en La Matanza y en otros lugares del Conurbano, los emprendimientos de las cervecerías artesanales están creciendo muchísimo", dijo. Desde la industria lo corrigieron con crudeza.
 
 
Ni una menos
 
Fue la frase más sonada hasta unos días después, cuando trazó un paralelo entre su rechazo al aborto legal -en este caso de "bebas"- con el reclamo contra la violencia de género y los asesinatos de mujeres. "Ni Una Menos es también que si hay una beba adentro [del cuerpo de la mujer embarazada], Ni Una Menos porque también la estás matando", dijo el candidato durante una entrevista con FM Blue. Organizaciones feministas y público en general le saltaron al cuello.
 
En medio, Bullrich también tuvo otras salidas mucho menos polémicas, pero no por eso menos llamativas. Como cuando, durante un acto de Cambiemos, se permitió un giro poético-proselitista para decir que el corazón de los jóvenes no hace tuntún tuntún, sino "sí se puede, sí se puede".
 
Otras dos frases que anticiparon la campaña
 
El ministro ya había cumplido su cuota el año pasado, antes de volverse candidato. "Esta es la nueva Campaña del Desierto, pero sin espadas con educación", dijo en septiembre del año pasado, durante una visita a la Universidad Nacional de Río Negro. El repudio que desató esa frase lo obligo a una aclaración, que volvió a desatar críticas. "Me refiero a ese proceso histórico, del avance en un territorio que no estaba conquistado, ocupado. Ahora, a partir de una construcción distinta con la educación, los pueblos originarios tienen que ser reconocidos, hay que trabajar con ellos para que haya una cultura común y no la aniquilación para que [una cultura] predomine", dijo.
 
Un mes después, volvería a generar polémica. Durante una entrevista con Télam, en la que defendió que la escuela no expulse a los jóvenes, para que no terminen en el delito, el entonces ministro de Educación remató: "No se va a cambiar con planes sociales: a ese pibe le podes dar un plan social, pero esa plata la va a usar para comprar balas".
 
Pero el "orgullo" porque cada día haya "un pibe más preso", dicho en el tramo final de la campaña para las PASO, volvió a encender alarmas en Cambiemos. La mirada de Vidal lo dijo todo.
 
Por Marcelo Veneranda
 
Fuente: LA NACION
 

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16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
La Opinión Popular

15-07-2018 / 11:07
Por más maquillaje que intente ponerle, el ajuste que el FMI le impuso a Mauricio Macri se concretará recortando gasto público (social, si se puede), salarios de estatales, subsidios. Despidos, reducción de áreas, imposiciones simétricas a las provincias. La "fiesta" la pagarán los laburantes, los humildes, las clases medias en descenso, las Pymes. El resto es fulbito para la tribuna.
 
El macrismo ni siquiera amaga o maquina mejorar un poco la recaudación impositiva. El poder fáctico aliado (banca internacional, exportadores agropecuarios, petroleras, concesionarias de energía o gas) lo hiere con fuego amigo. El Gobierno no les pide una pequeña ayuda a los amigos: que aporten un diezmo al "sacrificio colectivo", ajeno a las clases dominantes.
 
Tal vez el torniquete del FMI fuerce al macrismo a revisar el fundamentalismo fiscal pro establishment, hasta hoy cedieron a las presiones de los aliados fácticos, casi gozosamente, como en la reunión con la Mesa de Enlace del campo.
 
Todo se le hubiera facilitado a Macri suponiendo que la Selección Argentina hubiera estado hoy domingo en la Final del Mundial con Lionel Messi a la cabeza y que a su vez combinaba perfectamente con el inicio de las vacaciones de invierno, que el  Gobierno lo imaginaba como real.
 
En ese marco, pretendía avanzar con el ajuste, principalmente en el recorte de empleados públicos, y cumplir la letra chica del acuerdo con el FMI firmado hace un mes, que estima un achique del 30% del personal dependiente del estado.
 
A esto hay que sumarle a un contexto de país en el que  el empleo genuino no funciona como consecuencia de la inflación y la brutal caída del consumo y con la imposibilidad de que las pymes puedan crecer por la falta de créditos, siendo este país el que paga en la actualidad la tasa de interés más alta a nivel mundial
 
Ese combo explosivo hará que la economía actual siga teniendo consecuencias letales. Nos gustaría decir que "lo peor ya pasó", que va a crecer el empleo y los salarios, como afirman los periodistas militantes del macrismo, pero no solo será un sueño que se esfumará inmediatamente como de Messi levantando la Copa en Moscú. 
Terminó el Mundial que no sirvió de cortina de humo ni de freno al conflicto. En esas ligas, como en tantas otras, las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas.


La Opinión Popular

15-07-2018 / 10:07
14-07-2018 / 10:07
Un techo a las paritarias estatales del 8%; la venta de los fondos de los jubilados en poder de la Anses; más tarifazos; mayor ahogo financiero a las provincias, más despidos, venta de tierras y un freno a la baja de las retenciones (promesa insignia de Cambiemos). Estas son apenas algunas de las nuevas exigencias que se desprenden de la letra chica del acuerdo entre el Gobierno de Macri y el FMI y que vaticinan un ajuste  más feroz, de agonía lenta e interminable.
 
El ajuste, en su magnitud y los detalles que salieron a la luz ayer eran hasta el momento desconocidos. En verdad, todo estaba escrito en el documento que el 12 de junio le envió el staff del FMI al directorio del organismo para que aprobara el préstamo de US$50.000 millones. El Gobierno lo tenía y lo guardó bajo siete llaves. (¡Flor de HdeP!).
 
Textualmente, exigen: "achicar el gasto en salarios en el Estado mediante un recorte de empleados no prioritarios en 2018 y congelar las contrataciones en el sector público en 2019 y 2020"; "limitar la suba nominal de los salarios del sector público (incluyendo pagos no remunerativos) al 8%"; "reducir las transferencias a las provincias y asegurar que esa reducción se complete con recortes en los gastos provinciales en bienes, servicios y salarios".
 
Además, "reducir aún más los subsidios ineficientes a la energía y el transporte" (lo que se traducirá en más tarifazos); "racionalizar el gasto público en bienes y servicios"; "recortar la obra pública"; "vender tierras e inmuebles públicos"; "amortizar los activos en fondos de pensión (el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses) para financiar el gasto público en antiguos litigios judiciales por jubilaciones"; "mantener el impuesto a las exportaciones de soja en el 25,5%".
 
En plena recesión, con una devaluación e inflación galopante y el poder adquisitivo escurriéndose como agua entre los dedos, el ajuste nos volverá a todos más pobres. Porque la decisión está tomada: "El acuerdo con el FMI se cumplirá a rajatabla", dijo en las últimas horas el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
 
Música para los oídos de la directora del organismo, Christine Lagarde, quien la próxima semana visitará el país para reunirse con sus empleados: el Presidente Macri, el titular del Banco Central, Luis Caputo, y el propio Dujovne.
 
Christine, temerosa que el Gobierno no pueda cumplir con sus metas (en el documento advierte que "hay riesgos importantes para la sostenibilidad de la deuda" externa), vendrá aquí a tomar examen, como la reina que vigila sus colonias. También, mantendrá reuniones con sectores de la oposición. Entonces, se caerán varias caretas, sabremos quiénes están con el pueblo, quiénes en contra. Del Gobierno de los Ricos no esperemos más que patadas.
 
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