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Nacionales - 08-08-2017 / 09:08
ORGANIZACIONES SOCIALES SE MOVILIZARON POR UNA “LEY DE EMERGENCIA ALIMENTARIA”

A rezar y luchar por Pan, Paz, Tierra, Techo y Trabajo

A rezar y luchar por Pan, Paz, Tierra, Techo y Trabajo
PARA QUE EL GOBIERNO DE MACRI VEA LO QUE NO QUIERE VER. En el día de San Cayetano, marcharon por la ciudad hasta la Plaza de Mayo con la consigna “Pan, paz, tierra, techo y trabajo”. Exigieron al Gobierno la sanción de la ley para paliar las consecuencias de las políticas de ajuste neoliberal de la alianza Cambiemos.
Los movimientos sociales desafiaron al gobierno neoliberal de Mauricio Macri, seis días antes de las elecciones, con una fuerte demostración de fuerza. Reclamaron el tratamiento de una ley de emergencia alimentaria y la distribución de recursos para atender la problemática social
 
La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC), se movilizaron desde la Iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, a Plaza de Mayo para reclamarle al gobierno de Macri que sancione la "ley de emergencia alimentaria". Además, durante un acto que concentró a trescientas mil personas, se manifestaron en contra de la política neoliberal que lleva adelante la alianza Cambiemos.
 
En la Plaza de Mayo realizaron un acto de cierre encabezado por los dirigentes Daniel Menéndez, Juan Carlos Alderete y Esteban Castro, quienes advirtieron que "hay hambre en la Argentina y la responsabilidad es de este Gobierno que mira para otro lado". Pero antes, las tres agrupaciones hicieron un alto en Plaza Once, donde almorzaron con ollas populares y convergieron con otros grupos de manifestantes, entre los que había gremios pertenecientes a la CGT. De ahí se dirigieron hacia el Congreso de la Nación, donde entregaron un petitorio con firmas recolectadas para reclamarles a los legisladores.
 
Con un discurso que tuvo muchas críticas a Macri y a su nefasto plan económico, Castro sostuvo que: "el problema no son los compañeros que no tienen trabajo, el problema es que este gobierno los lleva a la marginalidad y de ahí es muy difícil salir".
 
"Queremos que se revea la política económica que está llevando adelante este Gobierno. Tienen que convocar al diálogo", sostuvo Menéndez, una vez finalizado el acto. Y agregó: "Es un llamado de atención. Ojalá haya alguien en el Gobierno que lo escuche". "Vamos a profundizar la lucha porque este gobierno dice que esperemos hasta después de las elecciones para aplicar la emergencia social, y a este gobierno le decimos: el hambre y la desocupación no espera a las elecciones", afirmó Alderete.
 
Los dirigentes sociales también apuntaron contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien había dicho que "convertir a San Cayetano en una movilización es una barbaridad" y "de muy bajo nivel". En respuesta, Menéndez afirmó: "Cuánto se parece esa ministra al coronel (y ex secretario de Seguridad, Sergio Berni) aquel que no dudaba un segundo en agarrar a la Gendarmería y repartir palos".
 
Hacia el cierre del discurso, Castro agradeció el acompañamiento de la CGT y de la CTA Autónoma, al tiempo que recordó que el 22 de agosto acompañarán la marcha convocada por la Confederación para "pelear contra este modelo de ajuste, de represión y de hambre" de Macri.
 
La Opinión Popular

 
ORGANIZACIONES SOCIALES Y SINDICALES CONVOCARON A UNA MULTITUD Y RECLAMARON LA SANCIÓN DE UNA LEY DE EMERGENCIA ALIMENTARIA
 
Para que el Gobierno vea lo que no quiere ver
 
Una verdadera multitud convocaron los movimientos sociales que, en coincidencia con el día de San Cayetano, el patrono de los trabajadores, recorrieron buena parte de la ciudad de Buenos Aires para culminar en la Plaza de Mayo.
 
Bajo la sola consigna "Pan, Paz, Tierra, Techo y Trabajo", la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) le exigieron al Gobierno nacional la sanción de una ley de emergencia alimentaria que les permita para paliar la crisis que provocó la política económica del presidente Mauricio Macri: "El problema no son los trabajadores que quedan desempleados sino que este gobierno los lleva a la marginalidad y de ahí es muy difícil salir", sintetizó Esteban "El Gringo" Castro de la CTEP.
 
El cierre de la movilización se hizo con la Pirámide de Mayo colmo telón de fondo. El primero de los dirigentes en hablar fue Daniel Menéndez de Barrios de Pie, quien afirmó que "estamos acá para reclamar algo que cualquier gobierno con un poco de sensibilidad aceptaría, que es la emergencia alimenticia, es fortalecer a los comedores, a los merenderos".
 
El dirigente aseguró que se ha incrementado la presencia de niños en los diferentes comedores que organizan y por eso "la necesidad de una ley de emergencia alimentaria" y agregó que lo se necesita con urgencia es que "se revea la política que lleva el Gobierno, que debe convocar al diálogo de manera inmediata".
 
Cuando se realizaron los discursos ya se conocía la declaración de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que había dicho que "convertir a San Cayetano en una movilización es una barbaridad". Menéndez no se olvidó y aseguró que "se nota que (la ministra) nunca siquiera le ha estrechado la mano a alguien que no tiene trabajo".
 
En tanto, Alderete, de la CCC, aseguró que "el Gobierno quiere esperar a después de las elecciones (legislativas) para tratar la ley de Emergencia Alimentaria pero le decimos que el hambre y la desocupación no espera a las elecciones. No vamos a dejar la calle hasta que no tengamos la Ley que reclamamos".
 
Por otra parte, señaló que "necesitamos fortalecer esta unidad para defender los derechos del pueblo contra un gobierno que va a fondo contra los derechos de los trabajadores y no vacila en reprimir". Al reclamo de la ley, Alderete también le sumó el necesario incremento de "salarios y jubilaciones de acuerdo al costo de la canasta familiar, defender el trabajo, parar los despidos y frenar las importaciones".
 
El "Gringo" Castro fue el encargado de cerrar el acto. Habló con Juan Grabois a su lado. El dirigente aseguró frente a la multitud que "hemos caminado llevados por la fe del pueblo y por la reivindicación de los derechos de nuestro pueblo".
 
Señaló también que durante la extensa jornada no solo se rezó sino que además "vinimos a pelear por los derechos sagrados de nuestro pueblo que son paz, pan, tierra, techo y trabajo". El dirigente social cuestionó la "concentración de la economía" en el país que la ejemplificó con "los seis hipermercados que fijan los precios, esos seis hipermercados son nuestros enemigos y son a los que el Gobierno beneficia. ¡Que bajen los precios!", exigió.
 
Castro aseguró que todavía siguen peleando por la aplicación total de la Ley de emergencia social que se sancionó hacia finales del año pasado y que todavía el Poder Ejecutivo no la aplicó en su totalidad. Un dato que Castro remarcó como preocupante porque "ahora necesitamos la declaración de emergencia alimenticia" y advirtió que van "a seguir en la calle" hasta conseguir que el reclamo se vuelva realidad.
 
El referente de la CTEP reconoció que el Gobierno no rompió el diálogo con las organizaciones sociales pero advirtió que eso no significa que es fructífero. Por caso dijo que "el otro día hablamos con la ministra de Desarrollo Social (Carolina Stanley), es muy gauchita, podemos dialogar todo lo que quiera, pero le aseguramos: el 22 de agosto reventamos la plaza nuevamente junto a la CGT y a todo aquel que se quiera sumar", indicó en referencia a la marcha que ya anunció la central obrera.
 
En su discurso, Castro no se olvidó y reclamó la aparición con vida del joven Santiago Maldonado, quien según varios testigos fue secuestrado por efectivos de Gendarmería en Chubut cuando reprimieron una manifestación mapuche.
 
Muy temprano en la mañana los militantes de las organizaciones sociales convocantes llegaron a la parroquia de San Cayetano ubicada en el porteño barrio de Liniers. Desde allí comenzaron a recorrer los quince kilómetros que los separaba de Plaza de Mayo.
 
Los marchantes hicieron una primera parada en la Plaza Once donde se habían implementado unas ollas populares para alimentar a los caminantes. En ese lugar se sumó el triunviro Juan Carlos Schmid quien llegó acompañado del judicial Julio Piumato y el aeronavegante Juan Pablo Brey.
 
Estos acompañaron a la gruesa columna hasta Plaza de Mayo pero, tal como habían convenido, se retiraron y no participaron del acto final. Según confiaron integrantes de la organización el propio triunviro había expresado su deseo de no subir al palco para no quitarle protagonismo a los movimientos sociales.
 
La marcha hizo una corta parada en el Congreso de la Nación. Allí dejaron un petitorio con firmas recolectadas para reclamarles a los legisladores la elaboración y sanción de una ley que declare la emergencia alimentaria.
 
Pero no fue la única columna ya que otras organizaciones sociales, sindicales y políticas se plegaron a la convocatoria desde otros sectores de la Capital Federal y que fueron confluyendo a la plaza hasta colmarla. Así, largas filas de manifestantes comenzaron a llegar a la plaza desde Avenida de Mayo, de Diagonal Norte y Diagonal Norte. Algunas de estas provenían desde la zona sur de la ciudad, de Puente Pueyrredón. De a poco en la plaza ya no había espacio para desplazarse.
 
El palco fue organizado como en dos plantas. En la de abajo, casi al ras del piso, la ocuparon los locutores quienes afirmaron que había más de 300 mil personas participando. Allí también colocaron dos imágenes. Una de ella era de San Cayetano y otra de la Virgen de Luján que la trajo un grupo de manifestantes que partieron el sábado desde la Basílica y luego de dos jornadas de caminata llegaron en la mañana de ayer hasta la iglesia de San Cayetano para sumarse a la movilización. En la planta alta del palco estuvieron Castro y Grabois de la CTEP, Alderete de la CCC y Menéndez de Barrios de Pie.
 
Una de las columnas más importantes fue la que aportó el Movimiento Evita que, a la sazón, sus diputados impulsan en la Cámara baja el proyecto. En ese marco, Leonardo Grosso aseguró que "miles de personas pierden todos los días el trabajo y la capacidad de compra, por eso los trabajadores de la economía popular salimos a frenar el ajuste".
 
La iniciativa cuenta con el respaldo del bloque del Frente para la Victoria y de los legisladores de la izquierda. Ahora resta ver si las bancadas logran coordinar para que entre las PASO y los comicios de octubre puedan llevar el proyecto al recinto.
 
"Fue una movilización muy heterogénea, pacífica y firme que, a pocos días de las PASO, envió un claro mensaje al gobierno sobre el difícil momento que vive el sector del trabajo informal pero también de los trabajadores registrados", sintetizó Luis Cáceres del sindicato de Ladrilleros y nexo entre la CGT y la CTEP.
 
Por Felipe Yapur
 
Fuentes: Página12, La Izquierda Diario, La Nación, Urgente24 y La Opinión Popular
 

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El macrismo evaluó con preocupación la masiva marcha por la emergencia alimentaria. En Casa Rosada todos los funcionarios se asomaban por los balcones cuando miles de manifestantes llegaban a la Plaza de Mayo para dar sus discursos y reclamos por la emergencia alimentaria.
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Dirigentes de movimientos sociales y gremios nucleados en la CGT y la CTA encabezan la movilización bajo la consigna "Pan, Paz, Tierra, Techo y Trabajo", desde la Iglesia de San Cayetano hasta la Plaza de Mayo.
25-02-2018 / 12:02
El caso Correo Argentino vuelve a exponer una posible situación de conflicto de intereses (como los macristas llaman delicadamente a la corrupción) que roza a la empresa de la familia del presidente Mauricio Macri. De acuerdo al expediente que tramita en la Justicia Comercial, la mayoría de los abogados que deben velar por los intereses de los acreedores tienen nexos con la deudora, es decir, con Correo.
 
El Estado es uno de los acreedores de Correo, pero hay al menos otros 354 representados en el expediente a través de apoderados. Se trata de empresas e individuos. Desde aerolíneas hasta proveedores de la época en que estaba en manos del Grupo Macri. También figura la Asociación Civil Club Atlético Boca Juniors.
 
Los apoderados de estos acreedores particulares son 14 abogados, de los cuales solo dos no están vinculados a quienes administran Correo, según surge del expediente. Por ejemplo, Ignacio A. Buceta, del estudio Tonelli, aparece representando los intereses de 15 acreedores que deben cobrar sus deudas de Correo. Pero al mismo tiempo figura como director suplente de Correo en 2007 y 2010.
 
Claudio G. Lehmann figura en el expediente como abogado de 33 acreedores y fue director titular y suplente de Correo entre 2007 y 2011. Germán G. Carnevale representa a 19 acreedores y cobró honorarios de Correo entre noviembre de 2010 y 2012. Susana Piantelli es abogada del estudio Kleidermacher, que a su vez es apoderado de Correo, pero la letrada representa a 44 acreedores.
 
En total, siete abogados de acreedores están relacionados con Lehmann (fijaron el mismo domicilio, en Tucumán 1650 2º F). Otros dos están vinculados al estudio Kleidermacher y otros tres, al estudio Tonelli.
 
El estudio Tonelli, dirigido por el hermano del diputado de Cambiemos Pablo Tonelli, representa a Correo desde hace años. Pablo E. Sarín, otro miembro de ese estudio, es vicepresidente de Correo desde 2011. Antes era director titular. Mercedes Tonelli, abogada del estudio e hija del diputado, también cobró honorarios de Correo, según consta en la causa.
 
Sencillamente, están de los dos lados del mostrador.

25-02-2018 / 12:02
25-02-2018 / 11:02
El gobierno de Mauricio Macri hizo todo que estaba a su alcance para limitar la cantidad de dirigentes sindicales que adhirieron al acto del miércoles 21. Festejó cada ausencia como un gol de media cancha, las preanunció con fruición, insinuó que los oradores hablarían ante un páramo.
 
También prodigó presiones o favores para inducir el ausentismo, tan detestado en otras facetas de la realidad. Más tarde, minimizó el número de participantes. En el primer intento se le fue la mano porque las imágenes de los drones tornaban ridículas sus estimaciones, la aumentó en cuestión de horas.
 
En todo momento, identificó al acto con sus convocantes. Las fotos del palco "punteando" a los dirigentes son válidas e ilustrativas, pero es falaz deducir que más de doscientas mil, tal vez un cuarto de millón de personas, sean clones o títeres de Hugo Moyano, de Cristina Fernández o de cualquier protagonista. No participó una masa informe ni un conjunto de Wallys o zombis sin personalidad, motivaciones, valores e intereses.
 
Eran trabajadores, formales o no, con o sin empleo. Provenían de todo el país, con la lógica preeminencia del área metropolitana. No cualquier persona puede costearse un viaje de larga distancia... para muchos hasta los vuelos lowcost de Flybondi son prohibitivos, sin contar que no suelen llegar a destino.
 
Una representación viva de la clase trabajadora se dio cita para cuestionar al Gobierno en general y practicar la nueva costumbre de insultar a Mauricio Macri, con todas las letras.
 
El macrismo echó mano al rebusque clásico de todos los gobiernos: comparar a los que ponen el cuerpo, se movilizan, caminan, se cansan y ejercen la acción colectiva versus los que "se quedaron en sus casas". Se da por hecho que todos y todas objetan la movida. Se sobre interpreta que la "mayoría silenciosa" obra con unanimidad, una falacia.
 
El Gobierno puede obstinarse en creer (o proclamar) que la muchedumbre congregada el miércoles está compuesta por "militantes" sin seso o pobres irracionales que son llevados de la nariz o a cambio de unos pesos. O atribuir la epidemia de insultos a Macri a un mero fenómeno futbolero. El relato macrista rechaza las conexiones causales.
 
La inflación galopa, el valor adquisitivo de sueldos y jubilaciones baja, los servicios públicos se encarecen y se corta el suministro de electricidad, los despidos cunden. La malaria se expande, la bronca ciudadana crece, se hace costumbre insultar a Macri.
 
La victoria en las elecciones se equiparó a un cheque en blanco. La imagen la pifia de movida. El cheque en blanco nunca existe en democracia: es ilusorio esperar una autorización absoluta y vitalicia para girar en descubierto.

24-02-2018 / 12:02
El interbloque Cambiemos no se reunió este año. Nicolás Massot juntó al PRO el martes y les sugirió que el aborto podía tratarse. Los radicales se enteraron por los diarios que el Gobierno estaba interesado en el tema y estallaron en los grupos de  whatsapp.
 
"¿Qué es eso que el Gobierno habilita el debate del aborto?", escribieron, temprano, varios diputados radicales en los grupos de whatsapp del interbloque Cambiemos, tras leer en los diarios que Marcos Peña había instruido a Massot y a Mario Negri a empujar el tratamiento de la ley que habilita la interrupción del embarazo antes de las 14 semanas.
 
Se trata de una iniciativa que se presenta cada dos años y, tarde o temprano, llega a alguna comisión. Claro que siempre hace falta quórum y que el Gobierno de Macri instruya a no vaciar las bancas es un dato clave, inesperado para los propios oficialistas.
 
De hecho ya cambió los planes: los 11 oficialistas que firmaron la solicitada a favor intentaban esta tarde convencer a Victoria Donda (Libres del Sur) para no llamar a una sesión especial el 8 de marzo y esperar el giro a comisiones.
 
Con la garantía de quórum, a las abortistas les conviene ese esquema, porque si se trata un proyecto sin paso por comisión se requiere dos tercios para aprobarlo. Con dictamen, alcanza con los 129 votos de la mayoría simple.
 
Ahora el sumo pontífice es un enemigo declarado del Gobierno de Macri y el aborto un tema ideal para dejarlo mal parado y, de paso, revitalizar al Congreso tras el violento tratamiento de la reforma previsional de diciembre. Para muchos diputados de Cambiemos, se trata sólo de eso. Ni más ni menos. 

24-02-2018 / 10:02
El gobierno neoliberal conservador de Mauricio Macri da explicaciones sobre la economía a los empresarios y a nadie más. En otros frentes batalla los malos resultados de sus medidas los responde con un arsenal de posverdades y descalificaciones y su capacidad demostrada para manipular miedos y fantasmas, corrupción, autoritarismo y mano dura y ahora el rechazo a la despenalización del aborto.
 
Respaldado por los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación, Infobae y otros, en la previa de la convocatoria denunció que el acto era para defender a un Moyano acusado de corrupción. Después del acto, el jefe de gabinete se encargó de profundizar esa línea, pero asignando la responsabilidad por la convocatoria a Cristina.
 
"La única que faltaba en el escenario", dijo Marcos Peña. Demasiado esfuerzo para ocultar que el centro de la convocatoria fue la situación económica que ha generado quebrantos, pobreza y desempleo.
 
Ninguno de los centenares de miles que estaban en la 9 de Julio escuchó ni una consigna que aludiera a Moyano o a la ex presidenta. Cada columna cantaba sus cantitos y todos relacionados con la situación económica, la inflación, los bajos salarios, los tarifazos, el saqueo a los jubilados.
 
Cada quien tenía el suyo, pero en un momento, poco antes de que empezaran los oradores, todos confluyeron en uno solo: Mauricio Macri, la puta que te parió!". Ese fue el eje de coincidencia y la causa de la masividad.
 
Si algún mérito cosecha el líder camionero es su olfato para medir el clima social y generar una convocatoria a pesar de la renuencia de  la mayoría de los grandes sindicatos.
 
Este acto fue más grande que los que se realizaron antes con la participación de todos los gremios. Y seguramente la decisión de convocarlo, junto con los que se sumaron, lo coloca en el lugar de capitalización del descontento cada vez más amplio y más agudo.  
 
No ha habido ninguna respuesta oficial a los reclamos planteados en el imponente acto del miércoles. No significa que no sintiera el impacto. Ya no se trata de un gobierno con imagen en ascenso como en 2016 y 2017. Ahora está en bajada.
 
En ese contexto tan estrecho, donde los únicos que ganan son los ricos, el margen de la política también se achica porque no tiene nada que ofrecer a la mayoría, solo seguir echándole la culpa de todo a Cristina.
 
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