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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 07-08-2017 / 08:08
LA OLA DE IMPORTACIONES PONE EN JAQUE A LAS PYMES

Neoliberalismo de Macri destruye producción nacional

Neoliberalismo de Macri destruye producción nacional
El macrismo reincide con el esquema neoliberal de Martínez de Hoz en la dictadura y de Cavallo en el menemismo. El saldo comercial negativo se incrementa, agudizando la crítica situación que viven las pymes. Hay preocupación en la producción nacional por la creciente entrada sin restricciones de productos del exterior. Alimentos, calzado, textiles, muebles, motos y madera, los sectores más perjudicados por la política macrista.
La profundización de la crisis económica y la ausencia de los "brotes verdes" que iban a fortalecer la economía nacional apuntan a destruir la industria argentina. Si a esto se le suma la apertura indiscriminada de importaciones, realizada por el gobierno de Mauricio Macri, la situación para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) es alarmante de cara al corto y mediano plazo.
 
Por el momento, las medidas dispuestas desde el Ministerio de Hacienda, que conduce Nicolás Dujovne, no han dado en la tecla, aumentando fuertemente el número de importaciones, lo que ha llevado a un estado angustiante en la producción, con las economías regionales al borde de la quiebra.
 
De acuerdo a datos suministrados por el Indec, en el primer semestre de este año la Balanza Comercial, es decir, la diferencia entre lo que se exporta y lo que se importa, fue negativa en 2.613 millones de dólares, agravándose en el rubro bienes de consumo, que son los productos que antes se fabricaban en el país y que ahora se compran afuera.
 
Los artículos producidos por la industria nacional vienen a la baja, a lo que se le suma  que la compra de productos en el extranjero ha crecido exponencialmente. Solo en el primer semestre se adquirieron productos ya terminados por 3.981 millones de dólares, lo que representó un 15,5% más que en mismo período del año pasado.
 
El rubro que más se importó es el de la producción de alimentos y bebidas, que de manera alarmante se adquirió en el extranjero y que se incrementó en un 80,4%. Esto se vió en el conflicto de Pepsico, la multinacional yanqui, que dejó de producir en fábricas de nuestro país para importar desde Chile, donde la mano de obra es más barata.
 
Al rubro de alimentos le siguió el de las motos, cuyas importaciones se incrementaron en un 70%. En el tercer lugar está el sector de materiales de transporte, en el que entran piezas y repuestos para automóviles y motocicletas, el cual subió un 66,7%.
 
La falta de controles por parte del Gobierno de Macri a la entrada masiva de productos desde el extranjero también se vio reflejada en otros ramos de la producción, como el textil, que en los primeros seis meses del año acrecentó las importaciones de prendas de vestir en un 31%. Idéntica realidad se vivió en otras áreas como: productos editoriales, cuyas compras al exterior subieron un 49%; calzado, que aumentaron en un 28%; instrumentos ópticos y médicos, en un 27%; muebles y productos de madera, en un 21%; y relojes, en un 20%.
 
Nostálgico del menemismo de los 90, el ministro Dujovne afirmó: "si nos preocupa la inflación y queremos más competencia, bueno, es lógico que la competencia importada también nos ayude en la batalla antiinflacionaria". La definición recordó la Convertibilidad, cuando el ingreso de productos importados se utilizó para disciplinar los precios causando destrucción masiva de puestos de trabajo.
 
La Opinión Popular

 
LAS PYMES EN JAQUE POR LOS PRODUCTOS DEL EXTERIOR
 
Panorama sombrío: El boom de importaciones destruye la producción nacional
 
Dirigentes empresariales consultados por diario Hoy remarcaron que la política implementada por el Gobierno nacional ha llevado a la desaparición de cientos de empresas en lo que va de 2017, y que las autoridades hasta el momento han hecho oídos sordos a sus reclamos de un apoyo a la producción nacional.
 
Basta decir que en la primera mitad de este año las importaciones de productos del reino vegetal, como lo son las legumbres, hortalizas, verduras, plantas, raíces y tubérculos, crecieron en un 92%; mientras que las compras de animales vivos (bovinos, porcinos, ovinos y caprinos), así como la de productos del reino animal (carnes, pescados, leche, lácteos, entre otros) tuvieron una suba de compras al extranjero del 62%.
 
A su vez, la adquisición de vehículos automotores de pasajeros aumentó en un 39,5%, rubro en el que jugó un rol importante Brasil, ya que dejó de comprar autos a nuestro país y le empezó a vender un 60% más que hace un año atrás. Lo mismo sucedió con un rubro donde antes la Argentina era líder en la región, como lo es combustibles y lubricantes, cuya compra al exterior se acrecentó en un 18,2%.
 
El avance indiscriminado de la ola importadora ha impactado de lleno en las pymes, que son las que dan el 80% del trabajo privado registrado en el país. El cierre masivo de empresas es la consecuencia directa de esta política.
 
 
Brasil, el socio más adverso para la Argentina
 
Lejos en el tiempo parece haber quedado la imagen de una industria argentina pujante y cargada de desarrollo. Las chimeneas humeantes son una imagen de un pasado que pocos recuerdan, y la desesperanza ante una realidad económica que golpea a la producción nacional avanza a ritmo insostenible.
 
El informe del Indec que da cuenta sobre la Balanza Comercial del primer semestre brinda algunos datos que pueden explicar por qué ese escenario de producción vigorosa ya no se vislumbra en buena parte de la sociedad argentina.
 
Hasta hace pocos años atrás, las ventas de nuestro país al extranjero superaban ampliamente las compras realizadas al mundo, principalmente comparado con los países de la región, donde el saldo era positivo para la Argentina.
 
Hoy esta situación se da a la inversa, ya que, según los datos del organismo que conduce Jorge Todesca, las transacciones comerciales con el Mercosur tuvieron en la primera mitad del año un balance negativo de 3.673 millones de dólares.
 
Esto significó el déficit de mayor magnitud  en comparación con cualquier otro bloque comercial. En particular, Brasil fue el país con el que se alcanzó el mayor número negativo, ya que con la tierra carioca se llegó a un intercambio comercial adverso de 3.935 millones de dólares.
 
La crisis política, social y económica en la que se encuentra sumido el vecino país, llevó a que el presidente Michel Temer implementara un severo ajuste, restringiendo las compras hechas por el gigante sudamericano a la Argentina, principalmente del rubro automóviles, incrementando el saldo negativo en nuestro país.
 
Al Mercosur le siguió el rojo en el saldo que se mantuvo con China, que tuvo un resultado perjudicial de 2.801 millones de dólares. A su vez, con los Estados Unidos la balanza comercial también fue negativa, en 1.387 millones de dólares, mientras que con Alemania, principal potencia europea, el número adverso llegó a los 960 millones de dólares.
 
 
"El combo de baja de ventas con el aumento de las importaciones afecta a la industria"
 
Pedro Cascales - Vocero de CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa)
 
"El punto más alarmante en las importaciones se da en lo que son bienes de consumo, donde particularmente podemos ver con cierta preocupación los rubros textil y calzado, con incrementos de las cantidades importadas.
 
Estos rubros son los que nos están preocupando en lo que se refiere a importación de productos finales, de consumo, que son básicamente prendas de vestir, calzado de cuero, productos editoriales, relojes, instrumentos ópticos, motos, muebles, entre otros. Son los que más se han incrementado, y en general han visto su venta declinar en cantidades importantes en los últimos meses, y ese combo de baja de ventas con el aumento de las importaciones, afecta mucho a la industria de estos sectores.
 
Este tema de los bienes de consumo, combinado con una demanda que todavía no arranca, es uno de los problemas que más afectan al sector pyme, que viene en caída libre en los últimos tiempos".
 
 
"Las pymes estamos al borde de la destrucción"
 
Roberto Ratti -  Merchante Gerente General de Apyme (Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios)
 
"La situación que viven las pymes es alarmante, porque más allá de alguna leve mejoría que se ha mostrado en las últimas semanas en la producción industrial, vemos que el aumento de las importaciones, sobre todo de bienes de consumo ya terminados que antes producíamos en el país, nos coloca entre la espada y la pared, lo que lleva a que el cierre de fábricas se haya vuelto masivo en los últimos meses.
 
Hasta el momento, lo que vemos es a un Gobierno nacional que se encuentra totalmente desorientado, que no sabe cuáles son las medidas que debe ejecutar para que la situación no le explote en las manos. Lo que más perjudica a las pymes es la política de abrir las fronteras en forma indiscriminada a productos de afuera que se viene efectuando por parte del Ejecutivo, y tomar esa decisión sin ninguna clase de control es lo que lleva a que las pymes estemos al borde de la destrucción.
 
Se permite, sin interponer ninguna regla, la entrada de productos que nosotros fabricamos en estas tierras generando empleo genuino, lo que lleva al cierre de fábricas que luego se traduce en una crisis social de resultados imposibles de predecir".
 
 
"Se potencian los subsidios a la producción externa"
 
Julio Gambina - Economista. Doctor en Ciencias Sociales
 
"Los datos del Indec sobre comercio exterior argentino son preocupantes, porque se combina una situación de déficit comercial provocado por mayor cantidad de importaciones que exportaciones, pero también asociado a un tema de evolución de los precios de exportación que se muestran a la baja, agravando por lo tanto un impacto negativo sobre la producción exportable argentina.
 
La política económica no muestra ningún sesgo de ser modificada, con lo cual hay que imaginar que estos datos no son una alerta roja para el Ministerio de Hacienda. Además, el Gobierno potencia los subsidios a la producción externa, porque estimular el crecimiento de la importación de bienes por sobre la exportación supone que la Argentina ha decidido promover la producción desde el exterior.
 
Esta situación va a tener impactos muy serios sobre el sector industrial, agudizando los problemas de la dependencia y subordinación de la Argentina a la llegada de capitales de
 
 
"Esto se sostiene con endeudamiento creciente"
 
Estanislao Malic - Economista. Profesor en la Universidad de Palermo
 
"El aspecto clave es que la apertura de importaciones genera una caída de la actividad a nivel interno, sobre todo porque compite con mucha producción local de pymes que no pueden rivalizar con esos productos que muchas veces proceden de trabajo semiesclavo.
 
Además existe un aspecto financiero, que es la sostenibilidad de este modelo de apertura cambiaria y comercial, donde estamos teniendo una nivel de fuga de capitales altísimo y si a esto le sumamos el nivel del déficit comercial, la verdad que es un problema bastante grave.
 
Esto solo se sostiene con endeudamiento creciente, y la Argentina está entrando en un proceso de deterioro de su nivel de sustentabilidad de deuda, ya que el aumento de las importaciones con algo hay que pagarlo, y lo estamos haciendo con mayor endeudamiento. Mientras se aporte a la deuda esto se sostiene, pero no es sustentable en el tiempo".
 
Fuente: Hoy en la Noticia
 

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22-10-2017 / 12:10
Los detalles del caso han sido difundidos con amplitud, aunque también con intencionalidades diferentes según las ópticas ideológicas, políticas y hasta electorales de cada uno. Si lo despojamos de connotaciones conspirativas, cuyas teorías fueron y son elaboradas por gran parte de la dirigencia de oficialismo y oposición, el hallazgo provocó un fuerte pesar social.
 
Advertidos de ese sentimiento y de la repugnancia que causaba la utilización política del caso, tanto Cambiemos como la kirchnerista Unidad Ciudadana, Sergio Massa y Florencio Randazzo, decidieron suspender a nivel nacional los últimos actos públicos de sus campañas.
 
El Gobierno lo vivió con especial preocupación, porque ya tenía -y tiene- sobre sus espaldas las críticas por el mal manejo del caso que hizo desde un comienzo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a lo que se agregaron los exabruptos públicos de Elisa Carrió.
 
El Presidente decidió salir de la indiferencia, pidió a la diputada y a todos sus funcionarios que se llamaran a silencio, bajó la campaña y quedó a la espera de las definiciones de los peritos sobre el cadáver.
 
El nerviosismo fue inocultable en el Gobierno. No es un dato menor saber cómo murió Maldonado, y la palabra del juez el viernes por la noche, revelando que el cuerpo no tenía lesiones, trajo algo de tranquilidad. Eso descartaría, según el Gobierno, una acción directa de los gendarmes y desvirtuaría el concepto de desaparición forzada con el que se responsabiliza al Estado.
 
Aunque haya cambiado el escenario, en la Casa Rosada sienten que el caso Maldonado, visiblemente agitado por el kirchnerismo, fue y será un factor perjudicial para la imagen del Gobierno.
 
Al menos un par de ministros admiten en privado que el propio Presidente cometió un error en los orígenes del caso al no llamar o reunirse entonces con la familia del joven desaparecido. Cuando lo hizo, fue tarde y lo trataron de hipócrita.

22-10-2017 / 10:10
Organizaciones de Derechos Humanos, distintos partidos políticos y familias auto convocadas reclamaron ayer justicia por Santiago Maldonado, tras confirmarse que el cuerpo encontrado en el río Chubut pertenecía al joven, después de más de dos meses de búsqueda. En este marco, con una Plaza de Mayo colmada, los organizadores difundieron un comunicado en el que denunciaron al Gobierno de Mauricio Macri por "encubrimiento del hecho, ocultamiento de pruebas y hostigamiento a los testigos y la familia".
 
"El Gobierno es responsable", se tituló el texto dado a conocer en la manifestación. "Tenemos la certeza de que Santiago estaría con todos nosotros si la Gendarmería no hubiera llevado adelante una represión ilegal en la comunidad Pu Lof, con la coordinación y presencia en el lugar del jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad" Pablo Noceti, sostiene el comunicado, que también responsabiliza a otros funcionarios de Cambiemos. Se pidió la renuncia de Patricia Bullrich.
 
La autopsia comienza a mostrar qué ocurrió con Santiago Maldonado a orillas del río Chubut. Los primeros datos que arroja la autopsia del cuerpo, cruzados con los elementos ya contenidos en la investigación, empiezan a completar la escena de la persecución emprendida por la Gendarmería que terminó en su muerte. El cuadro es de una fuga dramática, en la que sonaban los disparos, algo que se prueba claramente en las filmaciones, se verifica con los cartuchos recogidos en el lugar y en la grabación en la que uno de los gendarmes reconoce "les dimos corchazos para que tengan".
 
En resumen: la muerte se produjo en el marco de un allanamiento ilegal, de una represión con balazos y una fuga desesperada hacia el rio. Los gendarmes enfrentan como mínimo la sospecha de abandonar una persona que se ahogaba porque no sabía nadar, lo que equivale a un homicidio. La alternativa puede ser peor: que ellos mismos lo hayan ahogado. Y el gobierno de Macri está sospechado, como mínimo, de encubrimiento.
 
La aparición del cuerpo de Santiago ha puesto la cuestión de defender el régimen democrático en un punto crítico. Porque la gran mayoría de los argentinos sabemos que Santiago fue una víctima del Estado argentino, de la clase social en la que se sostiene y a la que defiende, del gobierno de los ricos que lo administra y de un vasto campo de actores políticos institucionales y para-institucionales entre los que sobresalen el poder judicial y la fuerte maquinaria mediática.
 
A esta altura resulta muy difícil afirmar con certeza qué efecto tendrá esta crisis en los resultados electorales. Sin embargo, se puede evaluar que más allá de los números finales, el lunes estaremos lejos del país soñado por los grandes empresariados que apoyan a Cambiemos y piden avanzar en una política de precarización laboral y represión. El macrismo llegará cargando una enorme crisis política a sus espaldas, muy lejos de la euforia que desplegó en el último mes. Una crisis política que no cerrarán los votos.
 
La Opinión Popular

21-10-2017 / 17:10
21-10-2017 / 11:10
Luego de las miserables declaraciones de Elisa Carrió en el programa Los Leuco sobre la aparición de un cuerpo que podría ser el de Santiago Maldonado, la conducción de la campaña de Cambiemos le prohibió volver a aparecer en los medios hasta el día de la elección.
 
No fue una medida apresurada: Fuentes del gobierno porteño confirmaron que Cambiemos perdió dos puntos en Capital y un efecto similar se insinuaba en la provincia donde la pelea con Cristina es muy pareja. Lo más preocupante para el macrismo es la tendencia.
 
Esta situación terminó de enervar a Carrió que este jueves por la noche no pudo más y empezó a destilar su enojo por Twitter. En tres explosivos mensajes encadenados, habló de abandono, se quejó del "mundo político" y cuestionó a aquellos que la "hirieron".
 
Lo curioso es que el miércoles había concluido la jornada, ya instrumentado el bozal mediático, pidiendo perdón a la familia Maldonado por sus declaraciones. Fiel a sí misma, este jueves cuestionó a los que "tergiversaron perversamente" sus palabras.
 
Carrió simboliza las posiciones clásicas del gorilismo argentino dentro de la derecha empresarial caracterizada por su vulgaridad y falta completa de fundamentos ideológicos.
 
Es heredera de un pensamiento radical que colaboró con las dictaduras militares desde 1955 en adelante: que aplaudió los bombardeos a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955, que fue parte de los comandos civiles que dieron el golpe de la llamada Revolución Libertadora en septiembre del mismo año.
 
Y que aplaudió a Américo Ghioldi cuando éste proclamaba, en defensa de los fusiladores Aramburu y Rojas, que se había acabado la leche de la clemencia, en referencia a los crímenes de los basurales de José León Suárez. El mismo pensamiento que llamaba a aniquilar la guerrilla fabril en boca de Ricardo Balbín y que colaboró activamente con la dictadura genocida.
 
Ella misma juró como funcionaria judicial por los estatutos militares del Proceso de Reorganización Nacional. Pero además Carrió es la guardaespaldas moral de un Gobierno lleno de empresarios que evaden, fugan capitales y han estafado reiteradamente al Estado argentino, empezando por el mismo grupo Macri.
 
Defensora del 2x1 a los genocidas y ahora cómplice de un siniestro crimen político, precedido de una desaparición forzada, Carrió interpreta ciertamente el clamor de una minoría intensa de privilegiados de la pequeña y alta burguesía de la Ciudad de Buenos Aires, que con el afán de gozar de sus privilegios económicos pide sangre y represión a boca de jarro a su gobierno, el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

21-10-2017 / 10:10
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