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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 01-08-2017 / 09:08
RELATO VS. REALIDAD

Esquizofrenia PRO: de no hablar de economía, negar el ajuste y la pobreza, a decir que todo está muy bien

Esquizofrenia PRO: de no hablar de economía, negar el ajuste y la pobreza, a decir que todo está muy bien
Es probable, a juicio de la mayoría de los economistas, que la actividad rebote y la inflación se modere y concluya levemente por debajo del 2% mensual a fines de año. Pero no hay tanto convencimiento de que la reactivación económica vaya a ser tan clara como para modificar un estado de inquietud social que ya se percibe. Menos persuadidos aún de que las autoridades nacionales puedan cumplir con la meta fiscal trazada de un déficit fiscal primario para este año. El peor error sería descorchar champagne para celebrar la llegada del anhelado “segundo semestre” sin esperar sus resultados hacia fines de año.
La primera plana de la alianza Cambiemos abandonó el mantra de Durán Barba que recomendaba no hablar sobre economía (sencillamente porque no hay nada bueno para decir) y empieza a ensayar un relato fantástico en cada aparición pública de la que participa.
 
Hace una semana, el teñido asesor estrella del Gobierno había bajado línea con dos reglas de oro: "Prohibido hacer campaña con los datos de la economía. Prohibido prometer que las cosas que andan mal comenzarán a mejorar a la brevedad". En los últimos días hubo un giro de 180°.
 
"El Gobierno se decidió a dar el debate por la economía, uno de los caballitos de batalla de la oposición", aseguraba uno de los diarios preferidos del Gobierno, luego de que Macri dijera que "antes de las elecciones vamos a tener la inflación más baja en siete años". La declaración presidencial inauguró el nuevo relato de campaña.
 
"La inflación está bajando". "No hay que preocuparse por el dólar". "Este es el comienzo de un crecimiento estructural para la Argentina". "Se está consolidando un crecimiento del empleo mes a mes". Todos esos prometedores pronósticos
, como si hubiera llegado por fin el anhelado "segundo semestre", salieron en pocas horas de la boca de Marcos Peña, el hombre que encabeza el cambio de estrategia oficial con espejitos de colores.


Si bien el Indec confirmó el repunte de la industria y la construcción durante junio, eran los números que esperaban los analistas en función del rebote del nivel de actividad que paulatinamente se recupera después de la dura crisis del año pasado. Y es de esperar que en adelante sigan surgiendo datos estadísticos positivos, por lo menos mientras se los compara con el muy mal año 2016.
 
Con el tarifazo energético y la pelea que se desató en la Justicia, el segundo trimestre del año pasado estuvo entre los de peor nivel de actividad en mucho tiempo. También el nivel de inflación vuelve a los promedios de 2015, tras el pico hiperinflacionario que alcanzó el año pasado.
 
Por eso, si bien algunos números dan positivos, la economía no alcanzo todavía ni siquiera el piso que tenia con la llegada del gobierno de Cambiemos. Además, el nuevo ciclo de recuperación se da en sectores menos demandantes de mano de obra y con salarios de convenios más bajos. Por ejemplo, el rubro textil cayó un 4% en junio, y en el semestre acumuló un retroceso de casi 15 puntos. La ola de despidos continua y en general, no se está contratando más gente. Con este panorama, no se puede descorchar champagne antes de hora.

La Opinión Popular

 
EL SECTOR AVANZÓ 6,6% INTERANUAL Y CERRÓ LOS PRIMEROS SEIS MESES DEL AÑO ESTANCADA
 
La industria rebotó fuerte en junio, pero todavía está abajo de los niveles de 2015
 
La industria registró en junio un fuerte rebote respecto al mismo mes del año pasado, al avanzar un 6,6% en términos interanuales, aunque aún no logra recuperar el terreno perdido en 2016. Es que según el Indec, el sector manufacturero finalizó el primer semestre estancado y todavía no alcanzó los niveles que mostraba en el 2015.
 
De los doce sectores relevados por el ente estadístico, once mostraron números positivos, a excepción del textil, que sigue siendo la oveja negra del modelo económico macrista y cayó 4% en el mes y 14,6% desde enero.
 
En tanto, los productos minerales no metálicos tuvieron un alza del 18% y 0,8%, respectivamente, por la mayor actividad en la construcción. Por su parte, la industria del tabaco, automotriz y el resto del rubro metalmecánico avanzaron entre 15% y 16%.
 
Los Productos de caucho y plástico crecieron 9,5%, Edición e impresión, 8,9% y Sustancias y productos químicos, 5,4%, en donde los agroquímicos llevaron la delantera con un 51,2%.
 
Más modestos fueron los incrementos en Papel y cartón (3,5%), la industria alimenticia (3,2%), Industrias metálicas básicas (0,7%) y refinación de petróleo (0,3%).
 
De todas formas, la mayoría de los bloques finalizaron los primeros seis meses del año estancados o con bajas, a excepción del sector automotriz y metalmecánico.
 
"El 6,6% se explica por la baja base de comparación", explicó a BAE Negocios el sociológo Daniel Schteingart, quien recordó que en junio del año pasado la industria había retrocedido 6,4%. "Es bueno que estemos creciendo pero seguimos por debajo del nivel de 2015", añadió el experto, que destacó que "estamos rebotando y hay que ver cómo sigue".
 
Desde el ministerio de Hacienda resaltaron que el Estimador Mensual Industrial avanzó 2,9% sin estacionalidad y es "récord en la serie revisada" que inicia en 2011.
 
En la cartera conducida por Nicolás Dujovne festejaron el impulso que tuvieron las bebidas (17,8%) y carnes rojas (9,3%), y la buena performance de los laminados no planos, la producción de bienes durables (línea blanca) y maquinaria agrícola.
 
En ese sentido, el consultor Federico Muñoz consideró que "la industria encontró piso en el tercer trimestre" del año pasado, aunque los datos del Indec no lo reflejan porque no tiene la medición desestacionalizada luego de la intervención del organismo.
 
"Todavía estamos muy lejos del máximo anterior", coincidió el economista, aunque se mostró optimista en que haya un "crecimiento sostenido" por la decisión del Gobierno de "sanear la macroeconomía".
 
Por otro lado, Schteingart se mostró alarmado por la caída en el empleo industrial que continuó el mes pasado a pesar de la reactivación en el sector, a diferencia de la construcción, que sí está sumando empleos formales.
 
"La aguja del empleo en el sector industrial no se está moviendo", advirtió Schteingart. "En general no se está contratando más gente", añadió, a pesar de que el rubro fabril "encontró el piso hace varios meses".
 
A su vez, esto es una consecuencia de que sectores generadores de mano de obra como el textil sigan sin levantar cabeza, agobiados por un menor consumo interno, mayores costos y la imposibilidad de competir con importaciones asiáticas.
 
La construcción avanzó 17% en junio según el Indec y de esta manera ratificó el repunte que viene mostrando desde marzo, aunque al igual que la industria vienen de un año para el olvido.
 
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) que elabora el ente estadístico acumula un aumento del 7,1% en el primer semestre, tras el fuerte impulso a la obra pública que viene aplicando el Gobierno de cara a las elecciones legislativas. Los puestos de trabajo registrados llegaron a 430.835, con un avance mensual del 2,1% y de 8,1% interanual.
 
En cuanto a los insumos, el que más creció fue el asfalto con un 87% por las obras en las rutas, seguido del hierro redondo para hormigón (37%) y las placas de yeso (24%). En tanto, el cemento portlan creció 17%, las pinturas 11%, y los pisos y revestimientos cerámicos y ladrillos huecos, 8,9% cada uno.
 
"Venimos diciendo que vamos a crecer este año al 12% interanual, por lo que en los últimos meses del año esto tiene que incluso acelerarse. Claramente marca el crecimiento que estamos viendo en toda la industria", aseguró el presidente de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, en diálogo con BAE Negocios.
 
El economista Federico Muñoz planteó que los datos evidencian una mayor tracción del sector privado, aunque aún no sería efecto de los créditos hipotecarios promovidos por el Gobierno.
 
En tanto, el ministro del Interior Rogelio Frigerio estimó que este año se llegará a un récord de empleados en el rubro. "Estamos ejecutando a esta altura del año el 65% del presupuesto para obra pública", afirmó el funcionario.
 
Por su parte, el doctor en Sociología Daniel Schteingart recordó que en junio del año pasado la construcción había bajado 19%, por lo que, al igual de lo que pasa con la industria, recién se empieza a recuperar lo perdido.
 
Por Ignacio Ostera, diariobae.com
 
Fuentes: BAE Negocios, La Izquierda Diario y La Opinión Popular
 

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16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
La Opinión Popular

15-07-2018 / 11:07
Por más maquillaje que intente ponerle, el ajuste que el FMI le impuso a Mauricio Macri se concretará recortando gasto público (social, si se puede), salarios de estatales, subsidios. Despidos, reducción de áreas, imposiciones simétricas a las provincias. La "fiesta" la pagarán los laburantes, los humildes, las clases medias en descenso, las Pymes. El resto es fulbito para la tribuna.
 
El macrismo ni siquiera amaga o maquina mejorar un poco la recaudación impositiva. El poder fáctico aliado (banca internacional, exportadores agropecuarios, petroleras, concesionarias de energía o gas) lo hiere con fuego amigo. El Gobierno no les pide una pequeña ayuda a los amigos: que aporten un diezmo al "sacrificio colectivo", ajeno a las clases dominantes.
 
Tal vez el torniquete del FMI fuerce al macrismo a revisar el fundamentalismo fiscal pro establishment, hasta hoy cedieron a las presiones de los aliados fácticos, casi gozosamente, como en la reunión con la Mesa de Enlace del campo.
 
Todo se le hubiera facilitado a Macri suponiendo que la Selección Argentina hubiera estado hoy domingo en la Final del Mundial con Lionel Messi a la cabeza y que a su vez combinaba perfectamente con el inicio de las vacaciones de invierno, que el  Gobierno lo imaginaba como real.
 
En ese marco, pretendía avanzar con el ajuste, principalmente en el recorte de empleados públicos, y cumplir la letra chica del acuerdo con el FMI firmado hace un mes, que estima un achique del 30% del personal dependiente del estado.
 
A esto hay que sumarle a un contexto de país en el que  el empleo genuino no funciona como consecuencia de la inflación y la brutal caída del consumo y con la imposibilidad de que las pymes puedan crecer por la falta de créditos, siendo este país el que paga en la actualidad la tasa de interés más alta a nivel mundial
 
Ese combo explosivo hará que la economía actual siga teniendo consecuencias letales. Nos gustaría decir que "lo peor ya pasó", que va a crecer el empleo y los salarios, como afirman los periodistas militantes del macrismo, pero no solo será un sueño que se esfumará inmediatamente como de Messi levantando la Copa en Moscú. 
Terminó el Mundial que no sirvió de cortina de humo ni de freno al conflicto. En esas ligas, como en tantas otras, las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas.


La Opinión Popular

15-07-2018 / 10:07
14-07-2018 / 10:07
Un techo a las paritarias estatales del 8%; la venta de los fondos de los jubilados en poder de la Anses; más tarifazos; mayor ahogo financiero a las provincias, más despidos, venta de tierras y un freno a la baja de las retenciones (promesa insignia de Cambiemos). Estas son apenas algunas de las nuevas exigencias que se desprenden de la letra chica del acuerdo entre el Gobierno de Macri y el FMI y que vaticinan un ajuste  más feroz, de agonía lenta e interminable.
 
El ajuste, en su magnitud y los detalles que salieron a la luz ayer eran hasta el momento desconocidos. En verdad, todo estaba escrito en el documento que el 12 de junio le envió el staff del FMI al directorio del organismo para que aprobara el préstamo de US$50.000 millones. El Gobierno lo tenía y lo guardó bajo siete llaves. (¡Flor de HdeP!).
 
Textualmente, exigen: "achicar el gasto en salarios en el Estado mediante un recorte de empleados no prioritarios en 2018 y congelar las contrataciones en el sector público en 2019 y 2020"; "limitar la suba nominal de los salarios del sector público (incluyendo pagos no remunerativos) al 8%"; "reducir las transferencias a las provincias y asegurar que esa reducción se complete con recortes en los gastos provinciales en bienes, servicios y salarios".
 
Además, "reducir aún más los subsidios ineficientes a la energía y el transporte" (lo que se traducirá en más tarifazos); "racionalizar el gasto público en bienes y servicios"; "recortar la obra pública"; "vender tierras e inmuebles públicos"; "amortizar los activos en fondos de pensión (el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses) para financiar el gasto público en antiguos litigios judiciales por jubilaciones"; "mantener el impuesto a las exportaciones de soja en el 25,5%".
 
En plena recesión, con una devaluación e inflación galopante y el poder adquisitivo escurriéndose como agua entre los dedos, el ajuste nos volverá a todos más pobres. Porque la decisión está tomada: "El acuerdo con el FMI se cumplirá a rajatabla", dijo en las últimas horas el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
 
Música para los oídos de la directora del organismo, Christine Lagarde, quien la próxima semana visitará el país para reunirse con sus empleados: el Presidente Macri, el titular del Banco Central, Luis Caputo, y el propio Dujovne.
 
Christine, temerosa que el Gobierno no pueda cumplir con sus metas (en el documento advierte que "hay riesgos importantes para la sostenibilidad de la deuda" externa), vendrá aquí a tomar examen, como la reina que vigila sus colonias. También, mantendrá reuniones con sectores de la oposición. Entonces, se caerán varias caretas, sabremos quiénes están con el pueblo, quiénes en contra. Del Gobierno de los Ricos no esperemos más que patadas.
 
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