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"El 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por inteligentes y trabajadores que sean. Y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por idiotas y haraganes que sean". Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía
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Nacionales - 30-07-2017 / 10:07

Gobierno de los Ricos: Macri con los oligarcas de la Rural

Gobierno de los Ricos: Macri con los oligarcas de la Rural
El presidente de la Sociedad Rural Argentina convirtió a su institución en un local partidario oficialista; su discurso pareció escrito en Balcarce 50. Durante su arenga en la inauguración de la 131º exposición de La Rural, Etchevehere focalizó sus críticas en la ex presidenta Cristina Fernández, pero incluyó dentro de "los responsables de la crisis" a Sergio Massa, quien "hoy hacen gala de diferenciarse del gobierno anterior, pero que hasta hace poco formaban parte de él y apoyaron políticas nocivas para el campo". Se sacó la careta: es un operador macrista, que nada dice del cierre de 400 tambos, la caída del consumo del leche ni la recesión. Tampoco Etchevehere defendió a las economías regionales que vienen muy golpeadas, como el Valle de Río Negro, al que el vicejefe de Gabinete condenó de inviable.
En julio de 1866, un puñado de familias patricias que adquirieron hectáreas a precio vil durante las guerras de la independencia y posteriores campañas al "desierto", fundaban la Sociedad Rural Argentina (SRA). Ayer, mientras se inauguraba su 131° Exposición, Mauricio Macri dijo presente.
 
Desde hace 151 años, aparte de garantizar la concentración de tierras y explotar trabajadores rurales, la asociación se involucró en política. Durante la Semana Trágica de 1919, la SRA proveyó rompehuelgas para quebrar la furia obrera e instó al gobierno radical a la represión directa. En lo sucesivo ha apoyado cada golpe de Estado derechista, conservador y reaccionario; aunque cabe aclarar que, con todos los gobiernos, los ruralistas siempre "la levantaron en pala". No le fue complicado a Macri, en ese clima, cosechar elogios y aplausos.
 
Los festejos de la "Expo" estuvieron teñidos de amarillo PRO. El primero en tomar la palabra fue Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural, quien explicitó su firme respaldo a Macri, de cara a las próximas elecciones y halagó al gobierno de los CEOs. Desde el canal TN se mostraron emocionadísimos y cambiaban la placa constantemente siguiendo cada frase del orador.
 
"La quita de retenciones generó confianza", dijo al comienzo y agradeció el gran favor que le hizo la alianza Cambiemos a los terratenientes. También criticó furiosamente a la administración anterior, refirió a un aumento en la venta de tractores y valoró "la lucha contra las mafias y la corrupción del Estado".
 
Cínicamente, el operador macrista agropecuario intentó mostrar preocupación por los temas sociales y alegó que "el campo" también busca Pobreza 0. Habló de un impulso a la industria lechera en un país donde baja el consumo de lácteos y sube la compra de vinos premium.
 
Luego fue el turno de Mauricio Macri, feliz entre las vaquitas y gente de su clase social. Comenzó con sus frases prefabricadas: "Trabajemos juntos", "Alegría y esperanza", "Vamos por el diálogo", "Abrámonos al mundo". En plena campaña, destacó la prioridad de su gobierno por mejorar la infraestructura y también despotricó contra las famosas "mafias". "Nunca más las obras van a ser sinónimo de corrupción", alegó, olvidándose del escándalo Odebrecht que lo involucra de lleno a él, su familia y funcionarios amigos.
 
El mandatario apuntó a las clases medias y también a los empresarios. En este sentido, prometió una reforma impositiva y llamó a las inversiones (que siguen haciendo oídos sordos) y a un impulso a las industrias automotrices y autopartistas (que no repuntan). Vaca Muerta fue otro de los tópicos mencionados antes de rematar que "el cambio llegó pero tengo que pedirles más". "Tenemos que pasar de ser el granero del mundo al supermercado del mundo", fue la última idea, recomendada por su coach Duran Barba, que repitió en la SRA, convertida en un local partidario oficialista.
 
La Opinión Popular

MACRI INAUGURÓ LA EXPOSICIÓN RURAL DISPARANDO CONTRA CRISTINA Y RECOGIENDO ELOGIOS DEL SECTOR MÁS CONCENTRADO DEL CAMPO
 
Casi un acto partidario con fuerte tono de campaña
 
El ambiente era especialmente favorable, quizás en un escenario irrepetible. Casi un acto partidario, de campaña. Los dirigentes empresarios anfitriones, ampliamente dispuestos para el elogio pero, por sobre todo, a disposición para atacar y responsabilizar al pasado cercano -léase kirchnerismo- de todos los males.
 
Rodeado de cabañeros y terratenientes que fueron beneficiarios directos de las políticas cambiarias, desregulatorias y de quita de retenciones que aplicó este gobierno, en contra de gran parte del resto del país.
 
No le fue complicado a Mauricio Macri, en ese clima, cosechar elogios y sonrisas cómplices al inaugurar la 131º exposición de la Sociedad Rural en el tradicional predio de Palermo. Luis Miguel Etchevehere, titular de la entidad convocante, no se privó siquiera de convocar a votar al oficialismo en las próximas elecciones legislativas.
 
El ingreso de Macri al predio no fue en el tradicional auto descapotable, sino que lo hizo a bordo de un auto oficial cerrado, que lo condujo por el pasillo armado con vallas hasta el palco, saludando al público desde adentro sin bajar la ventanilla.
 
El presidente de la Nación recurrió en su discurso a las dos metáforas preferidas para referirse al sector agropecuario, que ya las ha reiterado varias veces. "Lo que hemos hecho es sacarle el pie de encima al campo. y el campo respondió con más trabajo y más empleo", dijo antes de repasar una serie de estadísticas favorables, todas ellas circunscriptas a la actividad agroexportadora.
 
La otra figura reiterada fue la de comparar a la economía con "un carro encajado, que ya salió del barro y gracias a todos los argentinos está tomando velocidad".
 
"Nos llenaron de buenas noticias", le lanzó a modo de guiño el Presidente de la Nación halagando a su auditorio, para hacer referencia a "la cosecha récord de 137 millones de toneladas", dato que remató con la muletilla "cuando crece el campo, crece la Argentina". Muchas economías regionales, que también son el campo, no deben haberse sentido comprendidas en esa sentencia.
 
En otro pasaje con aire de campaña, Macri reiteró otra consigna que se ha transformado en eje del mensaje de Cambiemos. "Como nunca antes, este gobierno va a dar batalla contra la mafia del puerto, la Aduana, los juicios laborales y el narcotráfico", y sostuvo que su gestión "no va a parar hasta echarlos de la Argentina".
 
Todos en la misma bolsa, los narcotraficantes y las víctimas de abusos laborales que buscan compensación en tribunales, entre otras mafias difusas, fueron una vez más un enemigo propicio para concitar el aplauso.
 
Pero los mayores aplausos los obtuvo cuando le apuntó a la ex presidenta y actual candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, Cristina Kirchner, aunque sin nombrarla. "Cuando escucho a los que han gobernado tantos años decirnos que tienen soluciones, y cuando gobernaron nos dejaron sólo problemas y ruinas, no lo puedo creer", fue uno de sus grandes éxitos.
 
Etchevehere, a su turno y en la misma sintonía, explicitó su firme respaldo al gobierno, de cara a las próximas elecciones, fustigando las políticas de la anterior administración. "No se puede volver al pasado", subrayó, "volver al pasado es impunidad para las mafias, para valijeros y para los corruptos que se escudan en fueros que no merecen, volver al pasado es trenes sin frenos, rutas sin destino y Venezuela como modelo. Volver al pasado es volver al insulto y a la soberbia por cadena nacional".
 
Etchevehere destacó que el gobierno de Cambiemos supo "reconocer la importancia" del sector agropecuario para el país "luego de años de obstrucción y desprecio". "La política vio en el campo el hecho de que trabajamos para fortalecer la Nación y que nuestra prosperidad es la de la Patria", una identificación que es también reiterada en cada oportunidad en que se inaugura la Exposición Rural: los cabañeros, los grandes terratenientes, nunca dejan de manifestar que se consideran a ellos mismos la Patria.
 
"Conseguimos derribar un mito: la quita de retenciones generó confianza y un incentivo a la producción: la quita de ese impuesto distorsivo se compensó gracias al dinamismo que generó la inversión del campo a través de la tributación de otros impuestos", aseguró.
 
Resaltó el aumento del stock ganadero "a un ritmo de casi un millón de cabezas por año", e indicó que "el consumo de todas las carnes es el más alto de los últimos 100 años: 120 kilos por habitante por año. "Sólo hay progreso donde no se repiten los errores del pasado", recitó Etchevehere, que luego se refirió a sectores agrícolas en dificultades.
 
Aunque colocó las causas muy lejos de las políticas económicas que favorecen la concentración en la exportación de granos y castigan a los sectores dependientes del mercado interno. 
 
"Hay sectores como la lechería y la fruticultura que reaccionan en forma más lenta por una adversa coyuntura internacional y climática, pero sobre todo debido a años de políticas hostiles que generaron endeudamiento y descapitalización", criticó.
 
Para el titular de la Sociedad Rural, la problemática de ese sector "sólo se resuelve con el trabajo de todos los eslabones de la cadena, lejos del cinismo de los responsables de la mayor crisis de la lechería, que haciendo gala de un repudiable oportunismo de campaña creen que visitando a un productor pueden revertir los años que nos dieron la espalda", en otro tiro por elevación hacia Cristina.
 
No faltó el homenaje a Gerónimo "Momo" Venegas, histórico dirigente de los trabajadores rurales (Uatre) recientemente fallecido. Indudablemente, por más de una razón, Macri y Etchevehere lo reverencian como uno de los suyos.
 
Fuentes: Página 12, La Izquierda Diario, La Política Online y La Opinión Popular

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25-02-2018 / 12:02
El caso Correo Argentino vuelve a exponer una posible situación de conflicto de intereses (como los macristas llaman delicadamente a la corrupción) que roza a la empresa de la familia del presidente Mauricio Macri. De acuerdo al expediente que tramita en la Justicia Comercial, la mayoría de los abogados que deben velar por los intereses de los acreedores tienen nexos con la deudora, es decir, con Correo.
 
El Estado es uno de los acreedores de Correo, pero hay al menos otros 354 representados en el expediente a través de apoderados. Se trata de empresas e individuos. Desde aerolíneas hasta proveedores de la época en que estaba en manos del Grupo Macri. También figura la Asociación Civil Club Atlético Boca Juniors.
 
Los apoderados de estos acreedores particulares son 14 abogados, de los cuales solo dos no están vinculados a quienes administran Correo, según surge del expediente. Por ejemplo, Ignacio A. Buceta, del estudio Tonelli, aparece representando los intereses de 15 acreedores que deben cobrar sus deudas de Correo. Pero al mismo tiempo figura como director suplente de Correo en 2007 y 2010.
 
Claudio G. Lehmann figura en el expediente como abogado de 33 acreedores y fue director titular y suplente de Correo entre 2007 y 2011. Germán G. Carnevale representa a 19 acreedores y cobró honorarios de Correo entre noviembre de 2010 y 2012. Susana Piantelli es abogada del estudio Kleidermacher, que a su vez es apoderado de Correo, pero la letrada representa a 44 acreedores.
 
En total, siete abogados de acreedores están relacionados con Lehmann (fijaron el mismo domicilio, en Tucumán 1650 2º F). Otros dos están vinculados al estudio Kleidermacher y otros tres, al estudio Tonelli.
 
El estudio Tonelli, dirigido por el hermano del diputado de Cambiemos Pablo Tonelli, representa a Correo desde hace años. Pablo E. Sarín, otro miembro de ese estudio, es vicepresidente de Correo desde 2011. Antes era director titular. Mercedes Tonelli, abogada del estudio e hija del diputado, también cobró honorarios de Correo, según consta en la causa.
 
Sencillamente, están de los dos lados del mostrador.

25-02-2018 / 12:02
25-02-2018 / 11:02
El gobierno de Mauricio Macri hizo todo que estaba a su alcance para limitar la cantidad de dirigentes sindicales que adhirieron al acto del miércoles 21. Festejó cada ausencia como un gol de media cancha, las preanunció con fruición, insinuó que los oradores hablarían ante un páramo.
 
También prodigó presiones o favores para inducir el ausentismo, tan detestado en otras facetas de la realidad. Más tarde, minimizó el número de participantes. En el primer intento se le fue la mano porque las imágenes de los drones tornaban ridículas sus estimaciones, la aumentó en cuestión de horas.
 
En todo momento, identificó al acto con sus convocantes. Las fotos del palco "punteando" a los dirigentes son válidas e ilustrativas, pero es falaz deducir que más de doscientas mil, tal vez un cuarto de millón de personas, sean clones o títeres de Hugo Moyano, de Cristina Fernández o de cualquier protagonista. No participó una masa informe ni un conjunto de Wallys o zombis sin personalidad, motivaciones, valores e intereses.
 
Eran trabajadores, formales o no, con o sin empleo. Provenían de todo el país, con la lógica preeminencia del área metropolitana. No cualquier persona puede costearse un viaje de larga distancia... para muchos hasta los vuelos lowcost de Flybondi son prohibitivos, sin contar que no suelen llegar a destino.
 
Una representación viva de la clase trabajadora se dio cita para cuestionar al Gobierno en general y practicar la nueva costumbre de insultar a Mauricio Macri, con todas las letras.
 
El macrismo echó mano al rebusque clásico de todos los gobiernos: comparar a los que ponen el cuerpo, se movilizan, caminan, se cansan y ejercen la acción colectiva versus los que "se quedaron en sus casas". Se da por hecho que todos y todas objetan la movida. Se sobre interpreta que la "mayoría silenciosa" obra con unanimidad, una falacia.
 
El Gobierno puede obstinarse en creer (o proclamar) que la muchedumbre congregada el miércoles está compuesta por "militantes" sin seso o pobres irracionales que son llevados de la nariz o a cambio de unos pesos. O atribuir la epidemia de insultos a Macri a un mero fenómeno futbolero. El relato macrista rechaza las conexiones causales.
 
La inflación galopa, el valor adquisitivo de sueldos y jubilaciones baja, los servicios públicos se encarecen y se corta el suministro de electricidad, los despidos cunden. La malaria se expande, la bronca ciudadana crece, se hace costumbre insultar a Macri.
 
La victoria en las elecciones se equiparó a un cheque en blanco. La imagen la pifia de movida. El cheque en blanco nunca existe en democracia: es ilusorio esperar una autorización absoluta y vitalicia para girar en descubierto.

24-02-2018 / 12:02
El interbloque Cambiemos no se reunió este año. Nicolás Massot juntó al PRO el martes y les sugirió que el aborto podía tratarse. Los radicales se enteraron por los diarios que el Gobierno estaba interesado en el tema y estallaron en los grupos de  whatsapp.
 
"¿Qué es eso que el Gobierno habilita el debate del aborto?", escribieron, temprano, varios diputados radicales en los grupos de whatsapp del interbloque Cambiemos, tras leer en los diarios que Marcos Peña había instruido a Massot y a Mario Negri a empujar el tratamiento de la ley que habilita la interrupción del embarazo antes de las 14 semanas.
 
Se trata de una iniciativa que se presenta cada dos años y, tarde o temprano, llega a alguna comisión. Claro que siempre hace falta quórum y que el Gobierno de Macri instruya a no vaciar las bancas es un dato clave, inesperado para los propios oficialistas.
 
De hecho ya cambió los planes: los 11 oficialistas que firmaron la solicitada a favor intentaban esta tarde convencer a Victoria Donda (Libres del Sur) para no llamar a una sesión especial el 8 de marzo y esperar el giro a comisiones.
 
Con la garantía de quórum, a las abortistas les conviene ese esquema, porque si se trata un proyecto sin paso por comisión se requiere dos tercios para aprobarlo. Con dictamen, alcanza con los 129 votos de la mayoría simple.
 
Ahora el sumo pontífice es un enemigo declarado del Gobierno de Macri y el aborto un tema ideal para dejarlo mal parado y, de paso, revitalizar al Congreso tras el violento tratamiento de la reforma previsional de diciembre. Para muchos diputados de Cambiemos, se trata sólo de eso. Ni más ni menos. 

24-02-2018 / 10:02
El gobierno neoliberal conservador de Mauricio Macri da explicaciones sobre la economía a los empresarios y a nadie más. En otros frentes batalla los malos resultados de sus medidas los responde con un arsenal de posverdades y descalificaciones y su capacidad demostrada para manipular miedos y fantasmas, corrupción, autoritarismo y mano dura y ahora el rechazo a la despenalización del aborto.
 
Respaldado por los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación, Infobae y otros, en la previa de la convocatoria denunció que el acto era para defender a un Moyano acusado de corrupción. Después del acto, el jefe de gabinete se encargó de profundizar esa línea, pero asignando la responsabilidad por la convocatoria a Cristina.
 
"La única que faltaba en el escenario", dijo Marcos Peña. Demasiado esfuerzo para ocultar que el centro de la convocatoria fue la situación económica que ha generado quebrantos, pobreza y desempleo.
 
Ninguno de los centenares de miles que estaban en la 9 de Julio escuchó ni una consigna que aludiera a Moyano o a la ex presidenta. Cada columna cantaba sus cantitos y todos relacionados con la situación económica, la inflación, los bajos salarios, los tarifazos, el saqueo a los jubilados.
 
Cada quien tenía el suyo, pero en un momento, poco antes de que empezaran los oradores, todos confluyeron en uno solo: Mauricio Macri, la puta que te parió!". Ese fue el eje de coincidencia y la causa de la masividad.
 
Si algún mérito cosecha el líder camionero es su olfato para medir el clima social y generar una convocatoria a pesar de la renuencia de  la mayoría de los grandes sindicatos.
 
Este acto fue más grande que los que se realizaron antes con la participación de todos los gremios. Y seguramente la decisión de convocarlo, junto con los que se sumaron, lo coloca en el lugar de capitalización del descontento cada vez más amplio y más agudo.  
 
No ha habido ninguna respuesta oficial a los reclamos planteados en el imponente acto del miércoles. No significa que no sintiera el impacto. Ya no se trata de un gobierno con imagen en ascenso como en 2016 y 2017. Ahora está en bajada.
 
En ese contexto tan estrecho, donde los únicos que ganan son los ricos, el margen de la política también se achica porque no tiene nada que ofrecer a la mayoría, solo seguir echándole la culpa de todo a Cristina.
 
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