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El clima en Paraná
“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 30-07-2017 / 10:07

Gobierno de los Ricos: Macri con los oligarcas de la Rural

Gobierno de los Ricos: Macri con los oligarcas de la Rural
El presidente de la Sociedad Rural Argentina convirtió a su institución en un local partidario oficialista; su discurso pareció escrito en Balcarce 50. Durante su arenga en la inauguración de la 131º exposición de La Rural, Etchevehere focalizó sus críticas en la ex presidenta Cristina Fernández, pero incluyó dentro de "los responsables de la crisis" a Sergio Massa, quien "hoy hacen gala de diferenciarse del gobierno anterior, pero que hasta hace poco formaban parte de él y apoyaron políticas nocivas para el campo". Se sacó la careta: es un operador macrista, que nada dice del cierre de 400 tambos, la caída del consumo del leche ni la recesión. Tampoco Etchevehere defendió a las economías regionales que vienen muy golpeadas, como el Valle de Río Negro, al que el vicejefe de Gabinete condenó de inviable.
En julio de 1866, un puñado de familias patricias que adquirieron hectáreas a precio vil durante las guerras de la independencia y posteriores campañas al "desierto", fundaban la Sociedad Rural Argentina (SRA). Ayer, mientras se inauguraba su 131° Exposición, Mauricio Macri dijo presente.
 
Desde hace 151 años, aparte de garantizar la concentración de tierras y explotar trabajadores rurales, la asociación se involucró en política. Durante la Semana Trágica de 1919, la SRA proveyó rompehuelgas para quebrar la furia obrera e instó al gobierno radical a la represión directa. En lo sucesivo ha apoyado cada golpe de Estado derechista, conservador y reaccionario; aunque cabe aclarar que, con todos los gobiernos, los ruralistas siempre "la levantaron en pala". No le fue complicado a Macri, en ese clima, cosechar elogios y aplausos.
 
Los festejos de la "Expo" estuvieron teñidos de amarillo PRO. El primero en tomar la palabra fue Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural, quien explicitó su firme respaldo a Macri, de cara a las próximas elecciones y halagó al gobierno de los CEOs. Desde el canal TN se mostraron emocionadísimos y cambiaban la placa constantemente siguiendo cada frase del orador.
 
"La quita de retenciones generó confianza", dijo al comienzo y agradeció el gran favor que le hizo la alianza Cambiemos a los terratenientes. También criticó furiosamente a la administración anterior, refirió a un aumento en la venta de tractores y valoró "la lucha contra las mafias y la corrupción del Estado".
 
Cínicamente, el operador macrista agropecuario intentó mostrar preocupación por los temas sociales y alegó que "el campo" también busca Pobreza 0. Habló de un impulso a la industria lechera en un país donde baja el consumo de lácteos y sube la compra de vinos premium.
 
Luego fue el turno de Mauricio Macri, feliz entre las vaquitas y gente de su clase social. Comenzó con sus frases prefabricadas: "Trabajemos juntos", "Alegría y esperanza", "Vamos por el diálogo", "Abrámonos al mundo". En plena campaña, destacó la prioridad de su gobierno por mejorar la infraestructura y también despotricó contra las famosas "mafias". "Nunca más las obras van a ser sinónimo de corrupción", alegó, olvidándose del escándalo Odebrecht que lo involucra de lleno a él, su familia y funcionarios amigos.
 
El mandatario apuntó a las clases medias y también a los empresarios. En este sentido, prometió una reforma impositiva y llamó a las inversiones (que siguen haciendo oídos sordos) y a un impulso a las industrias automotrices y autopartistas (que no repuntan). Vaca Muerta fue otro de los tópicos mencionados antes de rematar que "el cambio llegó pero tengo que pedirles más". "Tenemos que pasar de ser el granero del mundo al supermercado del mundo", fue la última idea, recomendada por su coach Duran Barba, que repitió en la SRA, convertida en un local partidario oficialista.
 
La Opinión Popular

MACRI INAUGURÓ LA EXPOSICIÓN RURAL DISPARANDO CONTRA CRISTINA Y RECOGIENDO ELOGIOS DEL SECTOR MÁS CONCENTRADO DEL CAMPO
 
Casi un acto partidario con fuerte tono de campaña
 
El ambiente era especialmente favorable, quizás en un escenario irrepetible. Casi un acto partidario, de campaña. Los dirigentes empresarios anfitriones, ampliamente dispuestos para el elogio pero, por sobre todo, a disposición para atacar y responsabilizar al pasado cercano -léase kirchnerismo- de todos los males.
 
Rodeado de cabañeros y terratenientes que fueron beneficiarios directos de las políticas cambiarias, desregulatorias y de quita de retenciones que aplicó este gobierno, en contra de gran parte del resto del país.
 
No le fue complicado a Mauricio Macri, en ese clima, cosechar elogios y sonrisas cómplices al inaugurar la 131º exposición de la Sociedad Rural en el tradicional predio de Palermo. Luis Miguel Etchevehere, titular de la entidad convocante, no se privó siquiera de convocar a votar al oficialismo en las próximas elecciones legislativas.
 
El ingreso de Macri al predio no fue en el tradicional auto descapotable, sino que lo hizo a bordo de un auto oficial cerrado, que lo condujo por el pasillo armado con vallas hasta el palco, saludando al público desde adentro sin bajar la ventanilla.
 
El presidente de la Nación recurrió en su discurso a las dos metáforas preferidas para referirse al sector agropecuario, que ya las ha reiterado varias veces. "Lo que hemos hecho es sacarle el pie de encima al campo. y el campo respondió con más trabajo y más empleo", dijo antes de repasar una serie de estadísticas favorables, todas ellas circunscriptas a la actividad agroexportadora.
 
La otra figura reiterada fue la de comparar a la economía con "un carro encajado, que ya salió del barro y gracias a todos los argentinos está tomando velocidad".
 
"Nos llenaron de buenas noticias", le lanzó a modo de guiño el Presidente de la Nación halagando a su auditorio, para hacer referencia a "la cosecha récord de 137 millones de toneladas", dato que remató con la muletilla "cuando crece el campo, crece la Argentina". Muchas economías regionales, que también son el campo, no deben haberse sentido comprendidas en esa sentencia.
 
En otro pasaje con aire de campaña, Macri reiteró otra consigna que se ha transformado en eje del mensaje de Cambiemos. "Como nunca antes, este gobierno va a dar batalla contra la mafia del puerto, la Aduana, los juicios laborales y el narcotráfico", y sostuvo que su gestión "no va a parar hasta echarlos de la Argentina".
 
Todos en la misma bolsa, los narcotraficantes y las víctimas de abusos laborales que buscan compensación en tribunales, entre otras mafias difusas, fueron una vez más un enemigo propicio para concitar el aplauso.
 
Pero los mayores aplausos los obtuvo cuando le apuntó a la ex presidenta y actual candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, Cristina Kirchner, aunque sin nombrarla. "Cuando escucho a los que han gobernado tantos años decirnos que tienen soluciones, y cuando gobernaron nos dejaron sólo problemas y ruinas, no lo puedo creer", fue uno de sus grandes éxitos.
 
Etchevehere, a su turno y en la misma sintonía, explicitó su firme respaldo al gobierno, de cara a las próximas elecciones, fustigando las políticas de la anterior administración. "No se puede volver al pasado", subrayó, "volver al pasado es impunidad para las mafias, para valijeros y para los corruptos que se escudan en fueros que no merecen, volver al pasado es trenes sin frenos, rutas sin destino y Venezuela como modelo. Volver al pasado es volver al insulto y a la soberbia por cadena nacional".
 
Etchevehere destacó que el gobierno de Cambiemos supo "reconocer la importancia" del sector agropecuario para el país "luego de años de obstrucción y desprecio". "La política vio en el campo el hecho de que trabajamos para fortalecer la Nación y que nuestra prosperidad es la de la Patria", una identificación que es también reiterada en cada oportunidad en que se inaugura la Exposición Rural: los cabañeros, los grandes terratenientes, nunca dejan de manifestar que se consideran a ellos mismos la Patria.
 
"Conseguimos derribar un mito: la quita de retenciones generó confianza y un incentivo a la producción: la quita de ese impuesto distorsivo se compensó gracias al dinamismo que generó la inversión del campo a través de la tributación de otros impuestos", aseguró.
 
Resaltó el aumento del stock ganadero "a un ritmo de casi un millón de cabezas por año", e indicó que "el consumo de todas las carnes es el más alto de los últimos 100 años: 120 kilos por habitante por año. "Sólo hay progreso donde no se repiten los errores del pasado", recitó Etchevehere, que luego se refirió a sectores agrícolas en dificultades.
 
Aunque colocó las causas muy lejos de las políticas económicas que favorecen la concentración en la exportación de granos y castigan a los sectores dependientes del mercado interno. 
 
"Hay sectores como la lechería y la fruticultura que reaccionan en forma más lenta por una adversa coyuntura internacional y climática, pero sobre todo debido a años de políticas hostiles que generaron endeudamiento y descapitalización", criticó.
 
Para el titular de la Sociedad Rural, la problemática de ese sector "sólo se resuelve con el trabajo de todos los eslabones de la cadena, lejos del cinismo de los responsables de la mayor crisis de la lechería, que haciendo gala de un repudiable oportunismo de campaña creen que visitando a un productor pueden revertir los años que nos dieron la espalda", en otro tiro por elevación hacia Cristina.
 
No faltó el homenaje a Gerónimo "Momo" Venegas, histórico dirigente de los trabajadores rurales (Uatre) recientemente fallecido. Indudablemente, por más de una razón, Macri y Etchevehere lo reverencian como uno de los suyos.
 
Fuentes: Página 12, La Izquierda Diario, La Política Online y La Opinión Popular

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16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
La Opinión Popular

15-07-2018 / 11:07
Por más maquillaje que intente ponerle, el ajuste que el FMI le impuso a Mauricio Macri se concretará recortando gasto público (social, si se puede), salarios de estatales, subsidios. Despidos, reducción de áreas, imposiciones simétricas a las provincias. La "fiesta" la pagarán los laburantes, los humildes, las clases medias en descenso, las Pymes. El resto es fulbito para la tribuna.
 
El macrismo ni siquiera amaga o maquina mejorar un poco la recaudación impositiva. El poder fáctico aliado (banca internacional, exportadores agropecuarios, petroleras, concesionarias de energía o gas) lo hiere con fuego amigo. El Gobierno no les pide una pequeña ayuda a los amigos: que aporten un diezmo al "sacrificio colectivo", ajeno a las clases dominantes.
 
Tal vez el torniquete del FMI fuerce al macrismo a revisar el fundamentalismo fiscal pro establishment, hasta hoy cedieron a las presiones de los aliados fácticos, casi gozosamente, como en la reunión con la Mesa de Enlace del campo.
 
Todo se le hubiera facilitado a Macri suponiendo que la Selección Argentina hubiera estado hoy domingo en la Final del Mundial con Lionel Messi a la cabeza y que a su vez combinaba perfectamente con el inicio de las vacaciones de invierno, que el  Gobierno lo imaginaba como real.
 
En ese marco, pretendía avanzar con el ajuste, principalmente en el recorte de empleados públicos, y cumplir la letra chica del acuerdo con el FMI firmado hace un mes, que estima un achique del 30% del personal dependiente del estado.
 
A esto hay que sumarle a un contexto de país en el que  el empleo genuino no funciona como consecuencia de la inflación y la brutal caída del consumo y con la imposibilidad de que las pymes puedan crecer por la falta de créditos, siendo este país el que paga en la actualidad la tasa de interés más alta a nivel mundial
 
Ese combo explosivo hará que la economía actual siga teniendo consecuencias letales. Nos gustaría decir que "lo peor ya pasó", que va a crecer el empleo y los salarios, como afirman los periodistas militantes del macrismo, pero no solo será un sueño que se esfumará inmediatamente como de Messi levantando la Copa en Moscú. 
Terminó el Mundial que no sirvió de cortina de humo ni de freno al conflicto. En esas ligas, como en tantas otras, las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas.


La Opinión Popular

15-07-2018 / 10:07
14-07-2018 / 10:07
Un techo a las paritarias estatales del 8%; la venta de los fondos de los jubilados en poder de la Anses; más tarifazos; mayor ahogo financiero a las provincias, más despidos, venta de tierras y un freno a la baja de las retenciones (promesa insignia de Cambiemos). Estas son apenas algunas de las nuevas exigencias que se desprenden de la letra chica del acuerdo entre el Gobierno de Macri y el FMI y que vaticinan un ajuste  más feroz, de agonía lenta e interminable.
 
El ajuste, en su magnitud y los detalles que salieron a la luz ayer eran hasta el momento desconocidos. En verdad, todo estaba escrito en el documento que el 12 de junio le envió el staff del FMI al directorio del organismo para que aprobara el préstamo de US$50.000 millones. El Gobierno lo tenía y lo guardó bajo siete llaves. (¡Flor de HdeP!).
 
Textualmente, exigen: "achicar el gasto en salarios en el Estado mediante un recorte de empleados no prioritarios en 2018 y congelar las contrataciones en el sector público en 2019 y 2020"; "limitar la suba nominal de los salarios del sector público (incluyendo pagos no remunerativos) al 8%"; "reducir las transferencias a las provincias y asegurar que esa reducción se complete con recortes en los gastos provinciales en bienes, servicios y salarios".
 
Además, "reducir aún más los subsidios ineficientes a la energía y el transporte" (lo que se traducirá en más tarifazos); "racionalizar el gasto público en bienes y servicios"; "recortar la obra pública"; "vender tierras e inmuebles públicos"; "amortizar los activos en fondos de pensión (el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses) para financiar el gasto público en antiguos litigios judiciales por jubilaciones"; "mantener el impuesto a las exportaciones de soja en el 25,5%".
 
En plena recesión, con una devaluación e inflación galopante y el poder adquisitivo escurriéndose como agua entre los dedos, el ajuste nos volverá a todos más pobres. Porque la decisión está tomada: "El acuerdo con el FMI se cumplirá a rajatabla", dijo en las últimas horas el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
 
Música para los oídos de la directora del organismo, Christine Lagarde, quien la próxima semana visitará el país para reunirse con sus empleados: el Presidente Macri, el titular del Banco Central, Luis Caputo, y el propio Dujovne.
 
Christine, temerosa que el Gobierno no pueda cumplir con sus metas (en el documento advierte que "hay riesgos importantes para la sostenibilidad de la deuda" externa), vendrá aquí a tomar examen, como la reina que vigila sus colonias. También, mantendrá reuniones con sectores de la oposición. Entonces, se caerán varias caretas, sabremos quiénes están con el pueblo, quiénes en contra. Del Gobierno de los Ricos no esperemos más que patadas.
 
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