La Opinión Popular
                  13:19  |  Jueves 21 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 ańos: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 17-07-2017 / 21:07
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 18 DE JULIO DE 1882 NACE EN PARANÁ, EL GRAN NOVELISTA Y NOTABLE PENSADOR NACIONALISTA CATÓLICO, MANUEL GÁLVEZ

Manuel Gálvez, exponente del nacionalismo cultural y temible polemista

Manuel Gálvez, exponente del nacionalismo cultural y temible polemista
Manuel Gálvez, exponente del nacionalismo cultural y temible polemista.
En Paraná, Entre Ríos, el 18 de julio de 1882 nace Manuel Gálvez. Fue narrador, poeta, ensayista, historiador y biógrafo. Se comprometió con la denominada "reacción nacionalista" cuyo objetivo fue rescatar el legado cultural español y fomentar el orgullo por pertenecer a una misma raíz hispánica.
 
Autor de "Nacha Regules", "La Maestra Normal", "Hombres en soledad", "La Gran Familia de los Laris". Del conjunto de su obra se destacan tres de sus biografías: la de Hipólito Yrigoyen, la de Juan Manuel de Rosas y la de Domingo Faustino Sarmiento.
 
La Opinión Popular

De una antigua familia criolla (descendía del fundador de Buenos Aires, Juan de Garay), acomodada y entregada a la política, recibió una esmerada educación en la provincia de Santa Fe, y estudió Leyes en Buenos Aires, pero no quiso hacer carrera política ni entregarse a la abogacía y fundó en 1903 la revista Ideas. Viajó después por toda Europa.
 
Junto a Ricardo Rojas y Leopoldo Lugones se comprometió con la denominada "reacción nacionalista" cuyo objetivo fue rescatar el legado cultural español y fomentar el orgullo por pertenecer a una misma raza hispánica. Hizo por entonces su única aproximación a la lírica con dos libros, El enigma interior y Sendero de humildad, de sesgo posmodernista y centrados en las preocupaciones religiosas del autor, recientemente convertido al Catolicismo.
 
Desde la prensa defendió la profesionalización del escritor y se convirtió en un activo promotor de empresas culturales, revitalizando la vida literaria y periodística de la nación. Publicó las primeras obras de no pocos autores jóvenes desde las empresas editoriales que llegó a dirigir y propagó generosamente sus méritos mediante la crítica literaria en sus artículos periodísticos.
 
Su primera obra importante fue El diario de Gabriel Quiroga. Opiniones sobre la vida argentina (Buenos Aires: Moen, 1910), novela que suponía ya su acercamiento a la "reacción nacionalista" luego reforzado con su novela El solar de la raza, (1913); luego siguió una multitud de novelas que hacen pensar en él como el Benito Pérez Galdós argentino, por su intención de reflejar fielmente todos los aspectos de historia reciente y de la sociedad contemporánea en su país.
 
Así se lo propuso conscientemente el propio autor, como declaró en sus Memorias:
"Me refiero al plan que tracé en 1912. ¿Había en ese plan ambicioso alguna influencia de Balzac, de Zola, y, acaso, de Pérez Galdós y Baroja? No es imposible, sobre todo, del primero. La formidable construcción del maestro, que comprende toda, o casi toda, la sociedad francesa de su época, me tenía impresionado. Yo también soñé con describir, a volumen por año, la sociedad argentina de mi tiempo. El plan abarcaba unas veinte novelas, agrupadas en trilogías. Debían evocar la vida provinciana, la vida porteña y el campo; el mundo político, intelectual y social; los negocios, las oficinas y la existencia obrera en la urbe; el heroísmo, tanto en la guerra con el extranjero como en la lucha contra el indio y la naturaleza; y algo más". 
 
Obtuvo el premio Municipal con Nacha Regules (1919) y el Nacional con El general Quiroga (1932). Acaso su novela más célebre sea El mal metafísico (1916), que pretende describir a su generación. Muy lograda es su novela El gaucho de los cerrillos. Como ensayista, si dejamos fuera sus innumerables artículos periodísticos, empezó con Informe sobre el paro forzoso (Buenos Aires: Alsina, 1913). Fue elegido académico de la Argentina de Letras y miembro correspondiente de la Real Academia Española. Fundó la sección argentina del Pen Club en Buenos Aires y fue nominado en tres ocasiones para el premio Nobel de Literatura.
 
Entre su obra novelística la crítica destaca las obras siguientes: La maestra normal(Buenos Aires: Nosotros, 1914), El mal metafísico (Buenos Aires: Nosotros, 1916),La sombra del convento (Buenos Aires: Agencia General de Librería y Publicaciones, 1917) y Nacha Regules (Buenos Aires: Pax, 1919), Historia de un arrabal (Buenos Aires: Agencia General de Librería y Publicaciones, 1922),Hombres en soledad (Buenos Aires: Club del Libro, 1938).
 
Del conjunto de su obra se destacan tres de sus biografías: la de Hipólito Yrigoyen, la de Juan Manuel de Rosas y la de Domingo Faustino Sarmiento.
 
El gaucho de los cerrillos es una de las mejores novelas históricas que se han escrito en Hispanoamérica. El gaucho de los cerrillos es Rosas. Describe las luchas civiles argentinas durante el mandato de Dorrego, el fusilamiento de éste por Lavalle -que se levantó contra él- hasta la instauración de la larga dictadura de Rosas.
 
La situación se halla apreciada desde Buenos Aires, donde se vive la incertidumbre, la angustia y la guerra con todas sus consecuencias familiares: elecciones fraudulentas amañadas desde el mismo poder; cambios de gobierno; días de terror en el ambiente de calles y pulperías, tipos de gauchos y negros callejeros; militares enardecidos hasta la locura; honradas familias cuyas amistosas relaciones se tornan en odio por la pasión políticas; aclamaciones a los vencedores y agresiones e insultos frente a las casas de los vencidos..
 
Y en medio de estos acontecimientos políticos, la trama de la novela gira en torno a dos familias víctimas de sus propias pasiones y rencores: los Hinojosa (federales) los Montellano (unitarios). Los destruidos amores de Tomás Hinojosa y Remedios Montellano -de ascendiente shakesperiano- son como símbolo y síntesis de las lamentables consecuencias de esta lucha.
 
El gaucho de los cerrillos está considerada como una novela nacional argentina, como un documento histórico, aunque sensiblemente desfigurado por la invectiva y por la pasión. "Mi actitud es la de evocar ambientes -decía Manuel Gálvez-, vastos panoramas. No soy, me parece, un creador de caracteres individuales".
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
20-06-2018 / 17:06
El gobierno de José María Guido, un títere tras el cual gobiernan los militares gorilas antiperonistas, de nula base social o política, presidió una época de crisis económica y desorden que los nazis criollos vieron como una oportunidad. La ejecución de Eichmann, el 31 de mayo de 1962, les sirvió de disparador para una serie de treinta ataques antisemitas.
 
El más grave fue el secuestro de Graciela Narcisa Sirota, el 21 de junio de 1962, en Buenos Aires. La chica de 19 años fue golpeada, subida a un auto cuando esperaba el colectivo para ir a la facultad y torturada groseramente con quemaduras de cigarrillos por todo el cuerpo. Para terminar, le grabaron con una navaja una esvástica en el pecho.
 
El grotesco ataque resultó un disparador para la comunidad judía, que llevaba dos años abroquelándose y aprendiendo a defenderse ante una situación en que cada día del año había por lo menos una acción antisemita.
 
Los nazis criollos ya percibían que no era gratis ir a buscar pelea: estaban conociendo la autodefensa de la comunidad, que incluía clases de judo cada vez más masivas, turnos de guardia de voluntarios en las instituciones, universitarios judíos que iban a clase armados y hasta una galería de tiro instalada en la cancha de paleta de Hebraica, en la calle Sarmiento.
 
Cuando se produjo el caso Sirota, la comunidad judía llamó a una huelga de comerciantes para el 28 de junio. El debate interno mostró una mayoría a favor de defender a los judíos atacados más allá de su identidad política, Sirota era simpatizante de izquierda. La huelga resultó una sorpresa porque trascendió por mucho a esa comunidad y se complementó con secundarios enteros vaciados de sus alumnos e infinitas expresiones de apoyo de sectores políticos, gremiales e intelectuales.
 
La Opinión Popular

20-06-2018 / 17:06
19-06-2018 / 19:06
El 20 de junio de 1867 se juega el primer partido de fútbol en la Argentina. El fútbol se radicó en el país a mediados del siglo XIX, de la mano de inmigrantes británicos que llegaban a establecerse aquí, principalmente por la construcción del ferrocarril.
 
En mayo de 1867, los hermanos Thomas y James Hogg invitaron, a través de un aviso en el diario "The Standard", a una reunión para intentar propulsar la práctica del fútbol. El 9 de mayo se fundó el Buenos Aires Football Club, y se organizó el primer partido, disputado el 20 de junio entre blancos y colorados.
 
El partido fue convocado por el Buenos Aires Cricket Club, de blanco, que enfrentó al Buenos Aires Football Club, que vestía de colorado, el primer club de fútbol del país. El encuentro se jugó en los bosques de Palermo, en el lugar donde hoy se encuentra el Planetario, apenas cuatro años después de que se jugara el primer partido de fútbol moderno en el mundo, según las reglas de 1863. Desde entonces y durante varias décadas el fútbol se practicó en los clubes y escuelas fundados por los inmigrantes británicos. Este primer partido se jugó desde la 12:30 hasta las 14:30, y sólo contó con ocho jugadores por equipo. Los blancos resultaron ganadores, por 4 a 0.
 
Ha corrido mucha agua bajo el puente. Hoy día, la Argentina es una de las potencias fútbolisticas del mundo. 2 de los mejores jugadores de fútbol de la historia son argentinos: Diego Armando Maradona y Lionel Messi. La selección de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ganó 2 Copas del Mundo (Argentina 1978 y México 1986), y 3 veces fue subcampeón del Mundo (Uruguay 1930, Italia 1990 y Brasil 2014). 


Argentina ocupó por los menos 2 veces la vicepresidencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA): Carlos Alberto Lacoste y Julio Humberto Grondona. La Argentina ganó el oro en fútbol en los Juegos Olímpicos 2004 y 2008. Y equipos argentinos ganaron 14 Copas Sudamericanas. Los clubes de fútbol argentinos son los que han logrado mayor cantidad de títulos internacionales en el mundo, sumando 69, con 9 Copas Intercontinentales y 24 Libertadores.
 
La Opinión Popular

19-06-2018 / 19:06
19-06-2018 / 19:06
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar