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“Es falso que si los combustibles aumentan en el mercado internacional tienen que hacerlo en el país. El petróleo que consumimos se extrae y se comercializa en la Argentina y debe estar atado a nuestros propios costos”. Pino Solanas
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Nacionales - 16-07-2017 / 09:07
EN 2016 SU IMAGEN BATÍA RÉCORDS. AHORA, CORRE RIESGO DE PERDER CONTRA CRISTINA. ¿QUÉ PASÓ EN EL MEDIO?

Macri es, como mucho, el líder de una minoría

Macri es, como mucho, el líder de una minoría
Entre los elementos que han dañado mucho la imagen del Gobierno se destaca que es un Gobierno de ricos para ricos. Su actuación en el caso Pepsico ¿debilita esa percepción o la aumenta? Hay un sector social pudiente que no es afectado por los despidos y, tal vez por eso, los celebra como un paso hacia una transformación necesaria. Lo mismo cuando aparece la policía a reprimir. Es un problema habitual para todo proyecto político: su base enardecida. ¿Cuánto es la base de Cambiemos? ¿El 25% de las PASO o el 34 de la primera vuelta del 2015?
Hace pocos días, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, explicó que, en las próximas elecciones, Cristina obtendrá el 13 o 14% de los votos nacionales. Al compararlo con el célebre 54% del 2011, Peña afirmó: "Se trata de una claro proceso de autodestrucción política". Con matices, esa misma descripción se puede aplicar al presidente Mauricio Macri, solo que el declive fue más vertiginoso.
 
Hace apenas 18 meses, siete de cada diez argentinos lo apoyaban: la confianza en su Gobierno, medida por la confiable Universidad Di Tella, era mayor aún que la depositada en el de Cristina en las semanas previas al 54 por ciento. Ahora, el candidato de Macri, Esteban Bullrich, tiene dificultades para vencer a Cristina en la provincia de Buenos Aires. El contraste es evidente.
 
La mirada sobre estos procesos depende siempre del punto de comparación. Respecto del 2011, Cristina se empequeñeció. Pero desde hace un año, creció, al punto de representar hoy una amenaza. Respecto del 2011, Macri logró un milagro. Pero desde hace un año, su cantidad de simpatizantes disminuye de manera sostenida.
 
La curva de Cristina asciende desde muy abajo por una pendiente suave. La de Macri, en cambio, cae desde muy arriba por una cuesta más pronunciada. En apenas cuatro semanas se sabrá cual de la dos curvas, en su recorrido inverso, quedó por encima de la otra. Hay encuestas para todos los gustos.
 
Lo que sucedió con el consenso social de Macri es un clásico. Cuando cae el poder adquisitivo de una sociedad, arrastra en alguna medida la imagen de sus gobernantes. La democracia es ese sistema donde cada voto vale uno y, si alguien quiere mantenerse en el poder, debe pensar en las mayorías.
 
Hay gobiernos que no lo hacen porque sus líderes no fueron preparados para eso, y otros porque la coyuntura torna imposible -o irresponsable- esa satisfacción inmediata. Es irrelevante, al menos en términos electorales, debatir cuál fue el caso de Macri: ¿era el suyo el único camino o había otros menos agresivos para la sociedad?
 
Las medidas traumáticas que tomó, ¿fueron consecuencia inevitable de la herencia recibida o un reflejo de sus propias limitaciones e intereses? Sea como fuere, los efectos de todo eso produjeron este escenario electoral donde predominan los nervios.
 
El caso PepsiCo, bien explicado, sirve para entender lo que ocurre. 

 
PepsiCo es una de las multinacionales de alimentos más poderosas del mundo. En el último balance, informa con orgullo una extraordinaria ganancia de 2800 millones de dólares. En diciembre del año pasado, en la casa matriz, ubicada a apenas una hora de Manhattan, se decidió ajustar la operación en la Argentina.
 
El mecanismo sorprendió por su virulencia a los propios ejecutivos de la filial local que fueron remplazados en cuestión de días: en su lugar, ubicaron a una task force, que es como se conoce en el mundo empresarial a los equipos de ejecutivos que se especializan en estas situaciones de crisis.
 
Llegan a un país extraño, operan sin anestesia, y se retiran. Por eso, PepsiCo emite comunicados sin cara: no hay un vocero que explique nada. En este caso, la task force está integrada casi íntegramente por mexicanos.
 
Lo curioso es que en los últimos cinco años, la empresa ganó dinero en el país. Los números no son accesibles al público pero hay consenso en que el último año la rentabilidad se redujo, sin que eso significara números rojos.
 
Desde Estados Unidos decidieron que la planta de Vicente López debía cerrar porque era más rentable importar el producto, porque los trabajadores tenían demasiada antigüedad y eso implicaba mayores costos.
 
Es difícil sostener, como lo hizo Patricia Bullrich, que el color político de los delegados haya sido un dato relevante. Desde noviembre de 2015 se perdieron 50 mil puestos de trabajo en el sector industrial y en la mayoría de esos casos, ni siquiera existían comisiones internas.
 
El 20 de junio, Pepsico sorprendió a sus empleados con los cinco renglones en los que anunciaba la mala nueva. El atenuante en todo el proceso es que ofreció indemnizaciones por el doble de lo que estipula la ley: por eso el 75% de los trabajadores la aceptó.
 
En ese conflicto, el Gobierno solo apareció en escena hacia el final, cuando los trabajadores que no habían aceptado la indemnización tomaron la fábrica. Solo quedaba el 20% de ellos. Era un conflicto desgastado: la salida de la fábrica era, apenas, cuestión de horas. 
 
El Gobierno decidió apresurar los tiempos con las fuerzas de seguridad y, luego del desalojo, sus primeras figuras -María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Jorge Triacca, Cristian Ritondo- defendieron la actuación de la policía.
 
Funcionarios encumbrados sostenían que ese operativo consolida la adhesión de la base de los votantes de Cambiemos. Y tuvieron muestras de ello. Figuras públicas muy influyentes y militantes "cambiemistas" en las redes celebraron que el Gobierno impusiera autoridad. ¿Habrá sido realmente bueno eso para Macri y su gente? Es una lectura que merece, al menos, más de un punto de vista.
 
Entre los elementos que han dañado mucho la imagen del Gobierno se destaca la idea de que "es un Gobierno de ricos para ricos". Su actuación en el caso Pepsico ¿debilita esa percepción o la aumenta? Además, ¿cuánto es la base de Cambiemos? ¿El 25% de las PASO o el 34 de la primera vuelta del 2015?
 
Quien tenga memoria recordará que el salto de una cifra a la otra tuvo que ver con un gesto muy preciso: Macri prometió una y otra vez que nadie perdería ningún derecho adquirido. Así ganó: convenciendo a muchos de que no era lo que pensaban que era. Seguramente, algunos trabajadores de Pepsico votaron por Macri entonces.
 
Hay un sector social que no es afectado por los despidos y, tal vez por eso, los celebra como un paso hacia una transformación necesaria. Lo mismo cuando aparece la policía. Es un problema habitual para todo proyecto político: su base enardecida.
 
Cada mensaje hacia ella, aleja a los independientes. Cristina, en un momento, empezó a hablarles solo a los televidentes de 678 y a los militantes de La Cámpora. La adoraron. En estos días, hace contorsiones para salir de ese gueto.
 
Desde que asumió, desde el mismo día que liberó el cepo sin contemplar sus efectos en el costo de vida, el Macri duro desmintió muchas veces al moderado que ganó la elección. No todo el tiempo. Es cierto que hay atenuantes. Pero los prejuicios son crueles: solo incorporan a la percepción aquello que los confirma.
 
En el caso Pepsico hay una fábrica que cierra por razones poco explicadas, hay gente que queda sin trabajo. No es algo que debería hacer feliz a nadie y que atemoriza a muchos.
 
Tal vez la gente que le reclama mano dura a Macri no lo entienda, pero un Gobierno debería percibir la gravedad de estas situaciones. Para ello, claro, tendría que sentir el desamparo ajeno. Muchos de los altos funcionarios de la Casa Rosada provienen de ámbitos laborales donde la crueldad, muchas veces, es confundida con la valentía.
 
Aplicar esos criterios al Gobierno de un país causa dolor y, si eso no basta como argumento, es políticamente suicida. Aporta, cada día, nuevos testimonios para el show de campaña que ha montado el publicista ecuatoriano de la ex presidenta.
 
En pocas semanas, el país sabrá qué pasó con las dos curvas: la que cae rápido y la que sube despacito. Tal vez nada dramático suceda. El Gobierno retendrá el favor de un tercio de la población nacional. En esta novedosa democracia atomizada, esa minoría le dará un pie de apoyo para seguir. Eso se combinará con un triunfo o una derrota de Cristina, que le dará más o menos aire.
 
Y la vida seguirá, complicada como fue siempre en Argentina. Si quiere seguir donde está, Macri debería parecerse a aquel que saltó en pocos meses del 25% de las PASO al casi 52 del ballotage. Para lo otro, para encerrarse en una minoría, ya tiene la receta que aplicó, por ejemplo, en Pepsico.
 
Por Ernesto Tenembaum
 
Fuente: Infobae
 

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20-01-2018 / 17:01
Los referentes legislativos de Cambiemos retornaron de sus vacaciones esta semana y volvieron a las playas con una certeza: será difícil dar grandes batallas en el Congreso este año, tras la traumática sanción de la reforma previsional.
 
"Sólo tendremos leyes con debates abiertos y participativos", fue la consigna que los diputados Emilio Monzó y Mario Negri y los senadores Luis Naidenoff y Federico Pinedo le comunicaron a sus pocos pares que atendían el martes. Venían de escucharla en la Casa Rosada, en la primera reunión de gabinete ampliada del año. La próxima será en un mes, ya en el retiro espiritual de Chapadmalal.
 
Entretanto, Mauricio Macri echó leña al fuego con nuevos DNUs que enfurecieron al peronismo dialoguista, mote asignado a los bloques referenciados en los gobernadores que le ayudaron estos años a tener leyes, aunque no tanto como él hubiera querido.
 
Desde sus casas o sus remansos vacacionales, los peronistas no K cruzaron llamadas que derivaron en un comunicado del Bloque Justicialista en contra del megadecreto de reforma del Estado. Ya hablan de una mini cumbre informal en Salta, donde trabaja full time Pablo Kosiner, jefe del BJ, artífice de los avatares de la reforma previsional en Diputados.
 
Macri quiere que los legisladores no sean protagonistas y sólo debatan leyes con amplios consensos y sin riesgos. Y está dispuesto a resolver los temas cruciales por decreto. En Cambiemos admiten que Mauri no se acostumbró a la negociación permanente y prefiere ignorarlos todo lo posible.

20-01-2018 / 11:01
Nicolás Caputo, el "hermano de la vida" del presidente Mauricio Macri, vendió la empresa emblema de la familia al Grupo TGLT, propiedad de Federico Weil.
 
En medio de denuncias por preferencias en la polémica adjudicación de obras públicas por parte del gobierno de Cambiemos a Caputo, el blanqueo de 26,5 millones de dólares que realizó el año pasado y luego de haber capitalizado en dos años la empresa en cinco veces su valor, "Nicky" Caputo y el resto de los socios familiares se aleja del negocio de la construcción cediendo en total el 82,32 por ciento en la constructora a otro empresario cercano a Cambiemos.
 
Se trata del vicepresidente de TGLT, Darío Lizzano, quien a través de su fondo de inversión es socio en Genneia de la familia Brito, que se quedó con un parque eólico que tenía en su poder Socma y derivó en una denuncia penal contra Macri.
 
El empresario Nicolás Caputo es el quinto empresario que más ganó en lo que va de la era Macri. Primo hermano del actual Ministro de Finanzas Luis Caputo y amigo íntimo del presidente Macri, su negocio creció sostenidamente en los últimos diez años con obras en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional. La capitalización de la firma se disparó con su amigo del alma en la Jefatura de CABA, primero, y en la Presidencia, después.
 
Con la victoria en ballotage de Macri para presidir la Nación, las acciones de Caputo subieron muy fuerte. De los 6,70 pesos que valían en octubre de 2015 pasaron a 33,90 el mismo mes del año pasado, con un alza de 405,9 por ciento.
 
Desde la asunción de Macri como presidente, Caputo Sociedad Anónima, Industrial, Comercial y Financiera (SAICF) registró una ganancia neta de 143,8 millones de pesos. Pero las denuncias en los últimos dos años de gestión del macrismo no se circunscribieron sólo a ser beneficiado por la obra pública licitada sino que se suma el hecho de haber sido parte del clan presidencial que aprovechó el programa de Sinceramiento Fiscal que lanzó el Gobierno con destino a contribuyentes para blanquear 465 millones de pesos, equivalente a 26,5 millones de dólares.
 
El "hermano de la vida" de Mauricio decidió entonces vender su empresa, en una operación por u$s 109 millones.
 
La Opinión Popular

20-01-2018 / 10:01
Apocalypse now a vuelo de helicóptero con fondo de Simpatía por el diablo, de los Stones. Explosiones y voladuras: la nafta argentina ya es la segunda más cara de la región, sólo detrás de Uruguay, que está entre los diez países del mundo que la tienen más cara. En Estados Unidos está a la mitad. Desde que subió Mauricio Macri subió el cien por ciento.
 
Llamaradas de napalm: con los últimos aumentos del 70 por ciento que se aplicarán entre enero y abril, la electricidad argentina estará entre las diez más caras del mundo y siguen los cortes de luz peor que antes.
 
Incendios y demoliciones: cuando se termine de aplicar el cien por ciento de aumento al transporte público, estará entre los 20 más caros del mundo. En los países donde las tarifas son similares o más caras que en Argentina, el salario promedio es el doble o el triple que aquí.
 
Granadas y metralla, obuses y trazadoras: hay que sumar el 40 por ciento de aumento al gas y el 70 por ciento a los peajes bonaerenses. Los precios se disparan y anuncian paritarias con techo-zócalo del 15 por ciento y sin cláusula gatillo.
 
Dirán que es exagerado pero que le vayan a preguntar a una familia de ingresos medianos o bajos. Es lo más parecido al Infierno, sufrimiento que provocó Cambiemos con los votos que logró en 2015 y en octubre de 2017, muchos de los cuales provinieron de sectores como maestras y jubilados que se erigieron así en artífices de su propia condenación arrastrando al resto de la sociedad.
 
Atenuante: para no espantar ese voto, Cambiemos posdató los aumentos para después de las elecciones de medio término y recién ahora empiezan a sentirse los mordiscones en el salario.
 
Las maestras que votaron a Cambiemos reciben ahora la noticia de que Mauricio Macri anuló la paritaria nacional docente que establecía un piso en todo el país para las paritarias provinciales. Ese voto implicó pérdida de capacidad adquisitiva para sus salarios, pero también funcionó para desfinanciar a la educación pública.
 
Es el gobierno de los Ceos que se formaron en la educación privada que le está dando una clase a esas maestras de cómo se destruye a la educación pública que ellas integran.
 
Los numerosos jubilados que optaron por ese voto se anoticiaron -después de las elecciones- que habían facilitado el camino a Cambiemos para establecer la reforma previsional que modifica el índice de movilidad de sus jubilaciones, pensiones a discapacitados y ex combatientes de Malvinas y la AUH y por lo cual el aumento será menos del que recibían antes.
 
O sea que votaron para que les bajen la cantidad de lo que reciben a fin de mes. Pero la reforma facilitada por sus votos implica también el desfinanciamiento de la ANSES, una condena a mediano plazo. Con los quites legislados, se calcula que para 2022, el sistema tendrá pérdida, dejará de ser autosustentable.

19-01-2018 / 11:01
La compra de dólares para atesoramiento fue el elemento principal de la salida de divisas en 2017. El balance cambiario que entregó ayer el Banco Central indica que el año pasado se registraron compras de moneda extranjera por 47.931 millones de dólares brutos y 22.148 millones en términos netos, es decir, descontando las ventas de billetes en el mercado interno.
 
El documento precisa que en diciembre se perdieron 5515 millones de dólares brutos por compras del sector privado y la fuga fue de 2737 millones en números netos. Se trata de los niveles de fuga más elevados desde agosto de 2009, cuando estalló la crisis financiera internacional.
 
El mes pasado hubo más de un millón de personas (1.040.000) que compraron dólares, cuando en meses anteriores la cantidad de clientes era cercana a los 800.000. El 96 por ciento de los que compraron fueron clientes minoristas.
 
Estos datos ponen en evidencia las consecuencias de la apertura comercial. La industria, por las importaciones, registra un nivel cada vez más deficitario, mientras que los sectores dedicados a la exportación de materias primas siguen siendo los únicos con saldo favorable de comercio. La economía se reprimariza, pierde empleo y capacidad de producir.
 
Las inversiones extranjeras directas sumaron 299 millones de dólares en diciembre y acumularon 2497 millones en el año. La cifra resulta muy baja cuando se la compara contra el ingreso de inversiones de portafolio, que en lugar de tener fines productivos se destina a comprar instrumentos financieros de corto plazo como las Lebac.
 
Este rubro registró una entrada de 1208 millones de dólares el mes pasado y de 15.783 millones en el acumulado del 2017. Esto implica que el país registró la llegada de unas 6 veces más capitales para especular que para invertir en la economía real.
 
En lo que refiere al giro de utilidades, en diciembre las multinacionales enviaron a sus casas matrices 283 millones de dólares y acumularon envíos por 2125 millones en el año. Se trata de otra fuente de pérdida de divisas de la economía local, en la cual se observa una de las fugas de capitales más elevadas en 30 años.
 
Esto se debe a las medidas de desregulación financiera que se tomaron a lo largo del año pasado, para permitirle a distintos sectores comprar moneda en forma ilimitada, entrar y sacar dólares del mercado interno sin tiempos prudenciales y autorizar a los exportadores a dejar de liquidar sus ventas en el país.
 
Por el momento este rojo externo se compensa con un fuerte endeudamiento, que supera los 30 mil millones de dólares.

19-01-2018 / 10:01
Como en sus mejores tiempos, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo juntaron a sindicalistas afines en Mar del Plata y emitieron un duro documento contra el gobierno de Mauricio Macri, que llevarán a sus pares en la próxima reunión del Consejo Ejecutivo de la CGT, prevista para febrero.
 
"Hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, es el resultado de los dos primeros años de Macri", según una frase del documento que se titula la "Declaración de Mar del Plata", en el que los sindicalistas reclaman derogar la reforma previsional, cajonear la laboral, que las paritarias no tengan tope del 15% y eliminar los decretos de Macri.
 
Apuntaron contra el fin de la inembargabilidad de los salarios y la habilitación a crear fideicomisos con Anses ("no queremos timba financiera con plata de jubilados"), que forma parte del megadecreto de Macri. También cuestionaron la anulación de la paritaria docente, por otro decreto.
 
En esta convocatoria se defendieron de la campaña antisindical del Gobierno y buscaron frenar la receta de Cambiemos de "meter en cana" a sindicalistas en momentos críticos u oportunos, en un contexto en el que la imagen del Gobierno decae por despidos, represión o revisión del plan económico. Todos aspectos de la realidad que buscan tapar o disimular en lo posible.
 
El objetivo es mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno. Lo que se busca con este accionar es intimidar a los gremios para frenar las protestas que renacen en la Argentina ante el cierre de empresas, que ha llevado a una creciente desocupación. Se advierte también una campaña destinada a ponerle un freno a las paritarias, a los fines de contener una inflación creciente no resuelta por las autoridades económicas.
 
Dirigentes sindicales con las manos sucias hay unos cuantos. Si han cometido un delito o irregularidad en el manejo de sus sindicatos, el mismo debe ser sometido a los dictámenes de la Justicia, pero eso no significa que se pueda aprovechar esto para avanzar sobre los derechos de los trabajadores, los cuales se alcanzaron a través de décadas de lucha y muchas vidas.
 
El sindicalismo combativo sostiene que la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Macri no hace más que cercenar derechos consagrados de los trabajadores, y que lo que intenta el oficialismo es copiar el modelo chino o el de la India, donde los trabajadores están sometidos a un régimen de semiesclavitud y con nula representación gremial.
 
Si se impone el régimen laboral macrista, quienes terminarán siendo ganadores son los grandes grupos empresarios, y los que acaban perdiendo serán los trabajadores, que verán disminuir sus derechos y sus salarios en forma significativa ante la mirada complaciente del gobierno de Macri hacia las desmesuradas pretensiones empresariales.
 
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