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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 16-07-2017 / 08:07
ELECCIONES CON LA JUSTICIA AL ACECHO

En una reunión de Cristina con Zannini, Recalde y Máximo, se evaluó pedirle a De Vido que renuncie a su banca

En una reunión de Cristina con Zannini, Recalde y Máximo, se evaluó pedirle a De Vido que renuncie a su banca
Fuentes confiables allegadas a la ex mandataria aseguran que en una reunión que mantuvo en su departamento de la Recoleta con Carlos Zannini, Héctor Recalde y su hijo Máximo Kirchner, se evaluó la posibilidad de pedirle a De Vido que renuncie a su banca de diputado. Colaboradores del ex ministro negaron de plano que eso vaya a suceder.
La ex presidenta Cristina Fernández, que lleva sobre su persona el principal interrogante que plantean estas elecciones, no hizo ni una sola referencia al calvario judicial y político que vive Julio De Vido, su exministro de Planificación Federal, quien atravesó como figura central los 12 años de kirchnerismo.
 
Fuentes confiables allegadas a la ex mandataria aseguran que en una reunión que mantuvo en su departamento de la Recoleta con Carlos Zannini, Héctor Recalde y su hijo Máximo Kirchner, se evaluó la posibilidad de pedirle a De Vido que renuncie a su banca de diputado. Colaboradores del ex ministro negaron de plano que eso vaya a suceder.
 
En la plana mayor kirchnerista  reconocen que ante la ofensiva del macrismo para expulsar a De Vido de la Cámara de Diputados por "inhabilidad moral", y el daño político que su situación le está provocando a la campaña de Cristina, ese gesto sería un valioso aporte a la causa. Pero el ex ministro no está dispuesto a inmolarse bajo el rótulo de símbolo de la corrupción, como lo hizo María Julia Alsogaray tras los años de menemismo.
 
El intento de Cambiemos se formalizará el miércoles próximo en la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde la voz de Elisa Carrió se escucha con fuerza. Todas estas circunstancias parecen haber contribuido para que De Vido bajara un poco el tono de su seguridad sobre la cobertura de impunidad que supo construirse.
 
Después de haber dicho ante varios testigos "si el Gobierno me sigue jodiendo voy a dar a conocer las cuentas", tuvo que presentarse ante la Justicia y negar que había pronunciado esa frase.
 
Era previsible, porque nadie está obligado a declarar en su contra y además el propio Mauricio Macri lo había desafiado a que contara todo lo que sabe. Ya era demasiada exposición y Cristina consideró que su ex ministro se estaba metiendo en un barro que podría salpicar a todos. Los mensajes cruzaron rápido y las tensiones entre ambos fueron en aumento.
 
Con la campaña lanzada, las estrategias girarán por el lado del macrismo hacia las consecuencias de la corrupción, la búsqueda de inmunidades por parte de la ex presidenta y la necesidad de profundizar un cambio para no volver hacia atrás. Desde el kirchnerismo, el foco estará puesto con exclusividad en la situación económica, el deterioro salarial y el cierre de fuentes de trabajo.

 
Comenzó de manera formal la campaña para unas elecciones primarias que no servirán para lo que fueron creadas. Las fuerzas políticas más importantes no dirimen competencia interna de candidatos en los distritos de peso electoral y la inutilidad de estos comicios, que tienen un elevado costo para el país, induce a que germine la idea de modificar la ley para eliminarlos en el futuro. Como en casi todo, se haría el recurrente procedimiento de prueba y error.
 
Estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 13 de agosto próximo sólo serán parcialmente convenientes para medir el pulso político de la sociedad. Con los datos que surjan, podrá hacerse un ejercicio de imaginación sobre las elecciones de octubre, que son las que en realidad valen, y sus posibles consecuencias para cada fuerza.
 
Todo relativizado por el grado de incidencia que tengan en estos primeros resultados el voto vergonzante, el voto miedo, el voto bolsillo, el voto ideológico y el resto de las motivaciones que llevan a cada ciudadano a elegir su boleta en el cuarto oscuro, cuando se sabe que no está decidiendo nada práctico.
 
En un escenario con esas características, los mensajes proselitistas suelen perder valor como tales y son las actitudes las que adquieren mayor importancia. Esto se vio con claridad en la semana que pasó.
 
 
Esos jueces
 
Aunque con muchas especulaciones a la espera de los resultados electorales, la trama judicial sigue cercando a personajes importantes del universo kirchnerista. La procuradora, Alejandra Gils Carbó, que mantuvo siempre un bajísimo perfil ante los medios, salió la semana pasada a mostrar una locuacidad que muchos interpretaron como derivada de su propio nerviosismo.
 
Sucede que es la primera vez que la jefa de los Fiscales afronta cargos concretos más allá de decisiones basadas en su clara preferencia política, y la veía venir.
 
El viernes pasado, el juez Julián Ercolini la llamó a indagatoria para el 31 de agosto, acusada de los delitos de fraude contra la administración pública, abuso de autoridad, coimas, tráfico de influencias y negociaciones incompatibles con la función pública por la compra de un edificio para la Procuración por más de 43 millones de pesos.
 
Este es otro caso en el que tendrá repercusión lo que suceda en las elecciones. Si Cristina gana la primera senaduría en la provincia de Buenos Aires, se convertirá en el principal referente de la oposición y eso modificará la relación de poder que tienen en cuenta los jueces para continuar sus carreras.
 
En cambio, si el kirchnerismo no prospera en su idea de resurgir como fuerza alternativa con posibilidades de proyectarse hacia el 2019, la Justicia será implacable.
 
Otro tanto ocurrirá en el Congreso, y en particular en el Senado. De ganar Cristina, el bloque que preside Miguel Pichetto se partirá entre peronistas y kirchneristas, pero si ella se incorpora por la minoría en la elección bonaerense la ruptura se dará igual, aunque en proporciones diferentes.
 
Estas son sólo algunas de las consecuencias que tendrán los comicios de octubre. En menos de un mes podremos "orejear" las cartas e imaginar cómo viene la mano.
 
Por Carlos Sacchetto
 
Fuente: La Voz del Interior
 

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18-07-2018 / 08:07
La afirmación de Mauricio Macri, previo a las PASO, de "llevar la inflación a menos del 10 % en sólo dos años" fue otra falsa promesa. El Indec dio a conocer ayer la inflación de junio, que marcó un 3,7%, el peor registro desde mayo de 2016. El alza de precios minoristas llegó así al 29,5% interanual, y el de los mayoristas, al 44,1%.
 
De este modo, la devaluación mostró su cara visible, impactando, sobre todo, en el precio del transporte y los alimentos, pero también en combustibles y tarifas. Por caso, de acuerdo a los números oficiales, el último mes los alimentos aumentaron 5,2% y, entre ellos, los que más subieron fueron los de la canasta básica, aquellos que consumen los sectores populares más vulnerables: harina, pastas secas y polentas.
 
En el rubro verduras, en tanto, el kilo de lechuga se colocó al top, pasando de los $38,70 de fines del año pasado a los $63,17 de junio, aumento un 67% en los primeros seis meses de 2018. La docena de huevos, por su parte, avanzó un 53% en el mismo lapso.
 
También, entre aquellos alimentos que subieron por encima de la inflación están la naranja, la cebolla, el tomate y la batata, cuyos precios crecieron hasta un 50% en la primera mitad del año; y los fideos secos (31%). Otros alimentos como el arroz y el pollo también crecieron por encima de la media del semestre: 18% y 17%, respectivamente.
 
También tuvieron una escalada fuerte los rubros Transportes, con el 5,9% por el aumento del boleto mínimo; Salud, con 4,3% por los incrementos en las prepagas; y Equipamiento y Mantenimiento del Hogar, con un 4%.
 
Del dato de ayer se desprende que la inflación acumulada del primer semestre llega al 16%, por encima de la irrisoria meta fijada inicialmente por el Gobierno de Macri, del 15%. De continuar el actual ritmo inflacionario durante lo que resta de 2018, la suba de precios habrá alcanzado a fin de año el 32%: la cifra supera la banda inferior del 27% fijada por el FMI y está en el límite de la banda superior.
 
En caso de que la inflación supere el 32% el Gobierno deberá rendir cuentas al Fondo, que podrá optar entre exigir un ajuste mayor  al que ya se implementa o anular el acuerdo alcanzado.
 
Mientras los precios se disparan, los salarios se derrumban. Ante las proyecciones de inflación mayor al 30% anual, y con los aumentos salariales del 15% implicarían como mínimo una pérdida de poder adquisitivo del 12% a fin de 2018. Varios sindicatos cerraron los acuerdos paritarios en un mísero 15 %. El Gobierno de los Ricos, tras el fuerte Paro General prometió establecer un techo alrededor del 25 % y en cuotas. Un aumento insuficiente cuando la inflación tendrá un piso del 30 % este año.
 
La Opinión Popular

18-07-2018 / 07:07
En el mercado ya se está hablando de un tema que se perfila como firme candidato a ir ocupando un espacio cada vez más protagónico en los medios de comunicación. En realidad, este tema viene bajo la forma de una pregunta: ¿el desarme de la "bola de nieve" de Lebac dará lugar a otra "bola de nieve", pero de Letes?
 
Ya son varios los que tienen esta sospecha. Y todo parte de la base de una premisa que un conocido consultor de la City sintetiza de esta manera: "El esquema financiero del Gobierno está atado con alambres". Esta endeblez es lo que lleva a pensar a muchos que para desactivar una bomba se estaría incubando otra no menos peligrosa.
 
Mientras, en Casa Rosada razonan de una forma más pragmática: no todo puede ser resuelto al mismo tiempo, y ahora la prioridad es la de resolver lo más urgente, para luego ir pensando en otras cuestiones. Por lo pronto, una de esas urgencias ha sido lograr un poco de calma con el dólar, luego de semanas muy turbulentas. Claro que solucionar este tipo de cuestiones no es gratis. Tiene sus costos que, por cierto, son elevados.
 
El nuevo brote de preocupación en la City tiene que ver con lo que se está gestando con las Letras del Tesoro en dólares (Letes), un pasivo de corto plazo emitido por Hacienda. Este tipo de "pagaré" empezó ser utilizado para darles a los inversores una alternativa para que puedan dolarizarse sin que necesariamente deban recurrir al mercado de divisas.
 
Responde a esta lógica: quienes tienen sus mentes dolarizadas, en vez de comprar billetes físicos, pueden adquirir deuda de corto plazo que paga tasas de entre 4 y 5,5 por ciento. Esta opción, a todas luces de emergencia, surgió para reducir la fuerte presión cambiaria.
 
Actualmente, el stock de Letes ronda los u$s15.000 millones. Más allá de que el Gobierno tenga que asumir un interés cada vez mayor, el problema es que no logra renovar todo lo que vence.
 
"El aumento de la incertidumbre, tanto en la economía real como en el mercado financiero local, supone serios riesgos respecto de la estructura de repago de la deuda vigente", afirman desde Delphos Investment. Además, la consultora señala que la capacidad para refinanciar los vencimientos de las Letes en el corto plazo es un tema "vital".
 
Esto es así ya que la línea de crédito del FMI se encuentra plenamente asignada al pago de intereses y capital. En este marco, "el excedente de cancelaciones tendrá que ser financiado íntegramente en los mercados", añaden desde Delphos. En otras palabras: si el Gobierno sigue sin poder renovar la totalidad, no le quedará otra que salir a endeudarse en la plaza para conseguir ese incremental de dólares que necesita.
 
¿Y por qué sucede esto? Porque no le alcanzará el dinero que reciba del FMI para pagar todo, en vistas a una tasa de refinanciación de las Letras bastante más elevada.

17-07-2018 / 10:07
En una carta dirigida a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, un amplio conglomerado opositor le advierte al Fondo Monetario Internacional (FMI) que la deuda pactada entre el organismo y el gobierno de Mauricio Macri es considerada "odiosa o execrable" en términos jurídicos y que agotará todos los mecanismos parlamentarios y judiciales para desconocerla.
 
En la misma semana en que Lagarde visitará la Argentina para reunirse con el Presidente, Mauricio Macri, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el organismo difundió un nuevo informe en el que vaticina una baja en el crecimiento de América Latina, impulsado, entre otros motivos, por la crisis que atraviesa la Argentina. 
 
Los números fríos del FMI recortaron las previsiones de crecimiento económico de la región al 1,6% en 2018 y al 2,6% en 2019, cuatro y dos décimas menos, respectivamente, que lo calculado en abril. En lo que respecta al caso argentino, el FMI puntualizó que "las menores estimaciones reflejan perspectivas más difíciles para economías clave, debido a la constricción de las condiciones financieras y el ajuste necesario de las políticas".
 
El argumento, cínico, perverso, es similar al utilizado por el presidente Macri: "Sufrir hoy, para estar mejor mañana", mientras vemos cómo ese "mañana" nunca llega y la promesa de ese futuro paradisíaco se aleja un poco más, hasta esfumarse. Como si estuviéramos condenados a vivir de prestado, entre la miseria y la dependencia, de rodillas ante el "verdugo" que propone más ajuste y lo disfraza de "necesario".
 
Más bien, habría que decir que nacimos bendecidos en una tierra rica en reservas de agua dulce, con gente dedicada y dispuesta al trabajo, tierra fértil en la que crece lo que tiremos. Y en cambio, desde el gobierno de Macri prefieren sembrar corrupción, miseria, entregar nuestros recursos al mejor postor, poniéndonos de rodillas ante el FMI, que promociona como "necesarias" paritarias del 8%, que promueve despidos y tarifazos.
 
El conglomerado opositor sostiene que, de acuerdo a la Constitución Nacional, le corresponde al Congreso "contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación" y "arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación".
 
Pero nadie podría acusar de traidor al diablo. La traición, si cabe, viene de aquellos representantes que la mayoría de los argentinos eligió para defender sus intereses y hoy nos ponen de rodillas bajo el yugo de un diablo que nadie votó.
 
La Opinión Popular

16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
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