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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Octubre será fundamental porque Macri quiere legitimar su mandato para seguir endeudando el país, privatizar la Anses y aplicar una flexibilización laboral brutal, que va a generar aún mayor desigualdad”. Jorge Taiana
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Sociedad e Interés General - 11-07-2017 / 19:07
EFEMÉRIDES POPULARES

Juana Azurduy, flor revolucionaria independentista del Alto Perú

Juana Azurduy, flor revolucionaria independentista del Alto Perú
Juana Azurduy, flor del Alto Perú. No hay otro capitán mas valiente que tu. Truena el cañón, préstame tu fusil, que la revolución viene oliendo a jazmín.
El 12 de julio de 1780 en La Plata -hoy Sucre, departamento de Chuquisaca-, nace Juana Azurduy Bermúdez. Educada en Chuquisaca, parlante del castilla y el quechua, idioma de los andes, Juana combatió durante toda su vida contra la ocupación extranjera.
 
Fue una patriota de la Revolución de Mayo en el Alto Perú que acompañó a su esposo Manuel Ascencio Padilla en las luchas por la emancipación en el Virreinato del Río de la Plata contra el Reino de España y que a la muerte de éste asumió la comandancia de las guerrillas que conformaron la luego denominada Republiqueta de La Laguna, por lo que es honrada su memoria en la Argentina y en Bolivia.
 
Participante de la Revolución de Chuquisaca de 1809; vinculada, junto a su esposo al Ejercito Auxiliar del Norte que condujo González Balcarce; refugiada en las montañas de Tarabuco, Sucre, luego de haber sido liberada de los realistas por su esposo, cuyas propiedades habían sido confiscadas por la corona de España.
 
Combatiente en el nuevo Ejército Auxiliar del Norte, que condujo el general Manuel Belgrano en 1812, al que sumaron, junto a su marido, a 10 mil milicianos; participante en el Éxodo Jujeño, en el Batallón Leales, en la batalla de Ayohuma, en la toma del cerro de Potosí en 1816, que le mereció el nombramiento de Teniente Coronel por Juan Martín de Pueyrredón.
 
De un gran coraje combativo, Juana Azurduy fue compañera de guerra de su esposo, caso excepcional en aquellos tiempos, y siguió el derrotero libertario de Bartolina Sisa, heroína aymara que fue descuartizada junto a su esposo, Tupak Katari, en el siglo XVI, y de otras amazonas de la libertad americana.
 
Replegada, luego de la muerte de su marido, en Salta, donde sirvió a las órdenes del general Martín Miguel de GüemesJuana vivió, luego de la muerte del caudillo salteño en 1821, en la pobreza. En 1825, luego de visitarla, el general Simón Bolívar la ascendió al grado de coronel. Murió en Sucre a los 81 años de edad.
 
Juana fue la tierra en armas que se hizo mujer.
 
La Opinión Popular

La lucha de las mujeres fue fundamental en la guerra gaucha. No solamente eran excelentes espías sino que algunas de ellas, como doña Juana Azurduy de Padilla, comandaban tropas en las vanguardias de las fuerzas patriotas.
 
Esta maravillosa mujer había nacido en Chuquisaca el 8 de marzo de 1781, mientras estallaba y se expandía la rebelión de Túpac Amaru. El amor la llevó a unir su vida a la del comandante Manuel Asencio Padilla.
 
La pareja de guerrilleros defendió a sangre y fuego del avance español la zona comprendida entre el norte de Chuquisaca y las selvas de Santa Cruz de la Sierra. El sistema de combate y gobierno conocido como el de las "republiquetas" consistía en la formación, en las zonas liberadas, de centros autónomos a cargo de un jefe político-militar.
 
Hubo ciento dos caudillos que comandaron igual número de republiquetas. La crueldad de la lucha fue tal que sólo sobrevivieron nueve. Quedaron en el camino jefes notables, de un coraje proverbial. Entre ellos hay que nombrar a Ignacio Warnes, Vicente Camargo, al cura Idelfonso Muñecas y al propio Padilla.
 
Los Padilla lo perdieron todo, su casa, su tierra y sus hijos en medio de la lucha. No tenían nada más que su dignidad, su coraje y la firme voluntad revolucionaria. Por eso, cuando estaban en la más absoluta miseria y un jefe español intentó sobornar a su marido, Juana le contestó enfurecida: "La propuesta de dinero y otros intereses sólo debería hacerse a los infames que pelean por su esclavitud, más no a los que defendían su dulce libertad, como él lo haría a sangre y fuego".
 
Juana fue una estrecha colaboradora de Güemes y por su coraje fue investida del grado de teniente coronel con el uso de uniforme, según un decreto firmado por el director supremo Pueyrredón el 13 de agosto de 1816 y que hizo efectivo el general Belgrano al entregarle el sable correspondiente.
 
Tres meses después, en la batalla de Villar fue herida por los realistas. Su marido acudió en su rescate y logró liberarla, pero a costa de ser herido de muerte. Era el 14 de septiembre de 1816. Juana se quedaba sin su compañero y el Alto Perú sin uno de sus jefes más valientes y brillantes.
 
Autor: Felipe Pigna, Los mitos de la historia argentina 2, Buenos Aires, Planeta. 2005.
 
Fuente: www.elhistoriador.com.ar

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26-07-2017 / 17:07
25-07-2017 / 19:07
El 26 de julio es un día de recordación para todos los sectores populares, porque ese día murió de cáncer y a los 33 años, Eva Duarte de Perón, esa gran revolucionaria que quiso ser llamada simplemente Evita.
 
Querida por el Pueblo hasta el misticismo y odiada por la oligarquía hasta la profanación de su cadáver, legó a su Patria una extraordinaria obra de justicia social, los derechos de los trabajadores y de la mujer, y el ejemplo de su fuerte compromiso militante por el bienestar de los más humildes.
 
De orígenes humildes, migró a la ciudad de Buenos Aires a los 15 años donde se dedicó a la actuación, alcanzando renombre en el teatro, el radioteatro y el cine. En 1943 fue una de las fundadoras del sindicato de la Asociación Radial Argentina (ARA), siendo elegida presidenta. En 1944 conoció a Juan Perón, entonces secretario de Estado.
 
Participó activamente en la generación de la histórica movilización revolucionaria del proletariado argentino el 17 de octubre de 1945 y en la campaña electoral de 1946 que permitió el triunfo popular. Con el Pueblo en el Gobierno, impulsó y logró la sanción en 1947 de la ley de sufragio femenino. Tras lograr la igualdad política entre los hombres y las mujeres, buscó luego la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida con el artículo 39 de la Constitución de 1949.
 
En 1949 fundó el Partido Peronista Femenino, el que presidió hasta su muerte. Desarrolló una amplia acción social a través de la Fundación Eva Perón, dirigida a los sectores más pobres. La Fundación construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas. Adoptó una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales y se constituyó en vínculo directo entre Perón y los sindicatos.
 
Su voz, sus discursos, su joven belleza y su rebeldía quedaron para siempre en el corazón de todo un pueblo. Inmortal, intocada por la muerte, agigantada en su martirio, un mito que el tiempo se encarga de tener siempre vigente, aquí en su Patria y en el mundo.
 
Como a todos los grandes líderes populares de la historia, el odio la envolvió y la siguió más allá de la muerte. Sus enemigos, la antipatria y la oligarquía, ejecutaron la macabra y enfermiza venganza de profanar y secuestrar su cadáver.
 
Ni siquiera así, y prohibiendo nombrarla, sus enemigos pudieron arrancarla de la memoria y el cariño popular. El odio de la oligarquía y el amor del pueblo son parte del mismo fenómeno, escindido en dos efectos antagónicos; uno y otro se alimentan recíprocamente.
 
Evita sigue viva, mas revolucionara, más mujer, más combativa que nunca. Ya volvió, en los albores de los años ´70, como símbolo y bandera revolucionaria, en un periodo de grandes transformaciones políticas y sociales, en Argentina y en toda Latinoamérica, para sumar a vastos sectores juveniles a la militancia por el retorno de Juan Perón.
 
Evita reaparece siempre, para que pongamos en práctica los valores que nos legó, como bien lo recordara el poeta José María Castiñeira de Dios en "Volveré y seré millones".
 
Escribe: Blas García 

24-07-2017 / 18:07
24-07-2017 / 18:07
Gustavo Rearte, dirigente político y sindical, nació en Buenos Aires, el 25 de julio de 1931. Desde que su uso de razón se lo permitió, adhirió a los preceptos sociales del Peronismo. Fue una de las figuras más destacadas del ala izquierda de ese Movimiento, inclusive fue el fundador de la Juventud Peronista en 1957, rama que no existía hasta ese momento. 
 
Rearte empezó como obrero en la fábrica SIAM, después en Jabón Federal y llegó a ser secretario general del Sindicato de Jaboneros y Perfumeros. Además de fundar la JP,Gustavo fue integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Cuando La Fusiladora, con sus esbirros: Lonardi, Aramburu y Rojas derrocan a Perón en el '55, fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integran los numerosos Comandos de la Resistencia, formando parte del reconocido "Comando Juan José Valle".
 
La lucha por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y juntarse con otros militantes peronistas: sus propios hermanos Alberto y Miguel RearteCarlos Caride, Jorge Rulli, Envar "Cacho" El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, Héctor Spina, y muchos otros.
 
En enero de 1959 integró la dirigencia combativa que organizó la legendaria toma revolucionaria del frigorífico Lisandro de la Torre, para evitar su privatización. El posterior desalojo, por fuerzas militares y policiales, desencadenó un estallido insurreccional en la zona y el principio de una huelga general nacional que puso en jaque al gobierno de Frondizi. Tras la represión, Rearte fue preso.
 
Por esas épocas, en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que las formas legales de lucha política, para conseguir el regreso de Juan Perón de su exilio, estaban cerradas, por lo menos para el justicialismo, y solamente quedaba la lucha violenta como opción, así surgen las experiencias guerrilleras de Uturunco, en Santiago del Estero, y luego de Taco Ralo, en Tucumán.
 
Por Blas García

24-07-2017 / 18:07
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