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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Macri es una mezcla de superficialidad e ignorancia. Hay mucha gente enojada con el Gobierno por la situación económica que nunca termina de arrancar y puede darle un castigo en las elecciones de octubre”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 09-07-2017 / 09:07
DESMESURAS INCURABLES DE UNA ARGENTINA EN TRANSICIÓN HACIA ALGUNA PARTE

Los políticos ahora se golpean el pecho

Los políticos ahora se golpean el pecho
El diputado ultra kirchnerista Julio De Vido en el recinto parlamentario.
 
Como un capítulo más de las desmesuras que caracterizan a la Argentina, la excitación de los políticos ante la inminencia de un acto electoral produce escenas poco creíbles y muchas veces hasta desopilantes. Intentan así convencer a la sociedad de que ellos son lo más parecido a cándidas monjitas, sorprendidas y escandalizadas por la corrupción o la falsedad de sus colegas.
 
Sin distinción de ideologías o posiciones políticas, se reservan sólo para sí mismos el podio de los justos. El pedido del fiscal Carlos Stornelli al juez Luis Rodríguez para que solicite el desafuero como diputado nacional y detenga al ex ministro de Planificación kirchnerista Julio De Vido por presunto desvío de fondos millonarios en la mina de Río Turbio, logró instalar  en el foco de la campaña el tema de la corrupción.
 
El Gobierno macrista aduce que la cuestión atañe a un poder independiente como la Justicia, pero en principio aparece como el más beneficiado, porque la acción contra De Vido significa un duro golpe a la estrategia electoral de la ex presidenta Cristina Fernández.
 
En paralelo, y antes de que el juez rechazara el pedido, la Cámara de Diputados se agitó con el debate sobre quiénes votarían a favor de retirarle las inmunidades constitucionales a De Vido para que pueda someterse a cualquier decisión de la Justicia, incluida la de meterlo preso.
 
Por las dudas el juez fallara como lo hizo el viernes, comenzó a circular la idea de expulsar de la Cámara al exministro y luego, ya en abierta competencia para diferenciarse y disputar con inocultable oportunismo quiénes eran los más indignados, el bloque de Sergio Massa y sus candidatos renunciaron a sus fueros.
 
También lo hizo el presidente de la bancada del Pro, Nicolás Massot, a la vez que otros se disponían a seguir el mismo camino creyendo que De Vido tomaría sus ejemplos.
 
 
 
Un cambio
 
Desde el kirchnerismo se intentó defender al ex ministro pero lo hicieron con tibieza porque esperaban instrucciones de la jefa Cristina sobre cómo sería ahora la nueva estrategia de campaña. Ella guardó silencio sobre el tema durante toda la semana, lo que  reveló el grado de impacto y preocupación que le provocó este nuevo escenario.
 
Hasta ahora, Cristina venía interpretando dos libretos: el de producir discursos menos radicalizados para captar sectores que no están dentro del núcleo duro del kirchnerismo, y el de atacar la gestión económica del Gobierno.
 
Hace tiempo que el tema de la corrupción sobrevuela cualquier debate político, pero en campaña electoral los focos comenzaban a apuntar para el lado de la plata que escasea en los bolsillos de mucha gente. Por eso el oficialismo celebró con tanto énfasis el pedido del fiscal Stornelli.
 
Más allá de los roles de seducción que asuman los candidatos, las demoras interminables de la Justicia para castigar la corrupción, o la falta de soluciones para poner en marcha la economía, serán los votantes los que decidan en libertad la dirección que le darán a cada sufragio.
 
Ese ejercicio será sin dudas una muestra de madurez política de la sociedad, que contraste con las sobreactuaciones a las que estamos asistiendo.
 
La batalla de estos días de los diputados para tomar distancia, recuerda aquel pasaje bíblico en el que dos hombres subieron al Templo a orar. Uno rezó "Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres que son ladrones, injustos y adúlteros". El otro, ni se animaba a levantar los ojos al cielo y se golpeaba el pecho diciendo: "Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador".
 
¿Se premia la conducta arrogante del primero, o la debilidad y humildad del segundo?
 
 
Ellos eligen
 
Al estar la Justicia en el centro de la escena política, debe reconocerse que hoy el mayor poder no está en la Corte Suprema ni en el Consejo de la Magistratura, que tiene entre sus funciones designar o remover a los jueces.
 
"Hoy los más poderosos son los 12 jueces federales de la Ciudad de Buenos Aires", admite un alto funcionario de Tribunales. "Sus decisiones tienen una fuerte influencia electoral porque están rodeados de expedientes con pruebas contundentes para mandar a la cárcel a muchos políticos", agrega.
 
¿Por qué no lo hacen? Porque dicen no sentirse respaldados y mientras la ruleta está girando temen por la continuidad de sus carreras.
 
Para un gran sector de la sociedad, la estrategia de Cambiemos de polarizar la elección con Cristina haciéndola crecer en la oposición, ha sido un error político. Así lo señalan las encuestas privadas que lee el Gobierno y que jamás se publicarán. Los jueces que tienen las causas más pesadas contra ella argumentan que hay que cumplir los procedimientos y los tiempos, pero también reconocen que ya podría estar presa. El escenario político sería otro.
 
La otra novedad que presentó la semana que pasó fue la suba de la cotización del dólar, atribuida por los economistas a múltiples razones. Pero lo ocurrido encendió luces de alerta y en la oposición tuvieron argumentos para decir que se venía abajo el esquema del Gobierno para contener la inflación. Después del pico del miércoles, el dólar bajó jueves y viernes junto a las voces tranquilizadoras del oficialismo.
 
Siempre, pero en especial en la previa electoral, cada uno de estos temas adquiere una sensibilidad singular y dimensiones exageradas, cualquiera sea el beneficiado o quien se perjudique.
 
Eso integra el catálogo de aquellas desmesuras incurables de una  Argentina en transición hacia alguna parte.
 
Por Carlos Sacchetto
 
Fuente: La Voz del Interior
 
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20-09-2017 / 18:09
20-09-2017 / 16:09
20-09-2017 / 10:09
Se profundiza el conflicto en las escuelas secundarias porteñas en protesta por la reforma educativa planteada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En medio de las movilizaciones y tomas de colegios que impulsaron los estudiantes, que recibieron un fuerte apoyo por parte del resto de la comunidad educativa, de sus compañeros, de sus padres y de los docentes, crece la resistencia a la reforma educativa -la segunda que implementó el PRO- denominada Secundaria del Futuro.
 
Los reclamos tiene que ver con dos planteos globales: primero, que la prórroga no se implemente durante el año 2018, sino que el año que viene debe servir para debatir el proyecto de reforma educativa, puesto que existe una gran falta de información sobre los detalles del proyecto y, en consecuencia, no se alcanzaron consensos con la comunidad educativa.
 
El segundo punto: quieren tener una participación real en el debate, que hasta ahora no existió. En la anterior reforma que se implementó entre 2012 y 2014, que llamaron Nueva Escuela Secundaria (NES), se realizaban jornadas en las que se discutían los temas, pero no cumplían ningún objetivo de los que se proponían, porque no se escuchaban ni tenían en cuenta lo que recibían de parte de los estudiantes.
 
La nueva reforma planteada profundiza la NES y significa un cambio en el paradigma de la educación secundaria. No otra cosa es el tema de las pasantías laborales gratuitas en 5° año. El 50% del tiempo estará destinado a "aplicar los aprendizajes en empresas y organizaciones". El resto será destinado al desarrollo de habilidades y proyectos de emprendedurismo.
 
También un sistema de créditos muy polémico, que tiene una matriz neoliberal. Se eliminarán las calificaciones numéricas y serán reemplazadas por un sistema de créditos. Los que no logren reunir los mínimos no repetirán el año, sino que asistirán a clases de apoyo del área de conocimiento que necesiten.
 
La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, denunció que dos partidos políticos y algunos gremios docentes están detrás de la tomas de los colegios, medida de fuerza que ya lleva tres semanas en algunos casos. "Acá hay demasiados actores políticos y partidarios que están tomando partido de esto. El FIT, el Frente para la Victoria y algunos sindicatos docentes están detrás de las tomas", aseguró la funcionaria.
 
Por parte del Gobierno macrista existió, desde un comienzo, una fuerte demonización contra los estudiantes, los acusaron de kirchneristas y, con esa excusa, no se sentaron a debatir como debieron haberlo hecho. La ministra Acuña subestimó a los estudiantes y dijo que son títeres de los partidos políticos y sindicatos de docentes.
 
La Opinión Popular

19-09-2017 / 08:09
19-09-2017 / 08:09
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