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"El 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por inteligentes y trabajadores que sean. Y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por idiotas y haraganes que sean". Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía
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Nacionales - 05-07-2017 / 09:07

El cóctel explosivo: la suba de combustibles y el alza del dólar empujan la inflación en el rubro alimentos

El cóctel explosivo: la suba de combustibles y el alza del dólar empujan la inflación en el rubro alimentos
A pesar de la firmeza de la política monetaria y del escenario de retracción en el consumo, los comestibles y bebidas lideran las subas de precios. En las empresas se critica la persistencia en medidas ortodoxas y hasta no faltan quienes se preguntan si se necesita "un poco de morenismo".
Federico Sturzenegger miró fijo a su interlocutor y remató un extenso diálogo sobre los causantes de la inflación: "¿Sabés por qué el jabón en polvo aumentó 50% en el último año en el negocio que está en la esquina de mi casa? Porque los consumidores convalidaron el precio. Y lo hacen porque en la economía hay demasiados pesos dando vueltas". Para el presidente del Banco Central, no hay lugar a dudas sobre qué hacer ante una situación así: "Hay que mantener la mano dura".
 
La anécdota, traducida a medidas de política monetaria, significa que hay un pleno convencimiento en cuanto a sostener un régimen que tenga bajo control al dinero circulante, por la vía de las altas tasas de interés. Para la mayoría de sus colegas -muchos de la City, ortodoxos como él-, el funcionario actúa como un "fundamentalista del mercado".
 
A esos economistas no les convence la estrategia del BCRA para combatir la inflación. Al contrario, cada vez se muestran más distantes de "Sturze", como lo nombran en confianza. La rigidez del banquero central es, desde hace tiempo, controversial porque tiene "lado B": si la forma de combatir la inflación es el desincentivo al consumo, eso va en contra del demorado objetivo de reanimar la economía. Pero ahora se agrega algo peor: aun con la "mano dura", la inflación amaga volver a dispararse, y con los alimentos como uno de los rubros de mayor aumento.
 
Son demasiadas malas noticias para un Gobierno que se ilusiona con anunciar, justo antes de las elecciones, una caída en el índice de la pobreza. Por ahora, el presidente Macri le da la derecha. El jefe de Estado desistió de aplicar otras fórmulas para enfriar las remarcaciones en los precios, sobre todo de los alimentos.
 
A tal punto, que el titular de un reconocido banco le preguntó a uno de los directores del BCRA, medio en chiste y medio en serio, si no haría falta "un poco de morenismo" para evitar abusos de parte de los formadores de precios.
 
Los alimentos, a la cabeza
 
La reciente actualización de los precios en los combustibles amenaza con agravar el escenario. Ni bien trascendió el incremento del 7,2% en las naftas y del 6% en el gasoil, desde la casilla de mail de una de las principales compañías alimenticias remarcaron entre 5% y 7% los valores de los fideos de las líneas más económicas y de la yerba.
 
El dato hubiese pasado desapercibido para los supermercados que recibieron ese correo, si no fuera por un hecho: fue enviado un domingo, con tal de no perder un solo día de facturación con el nuevo esquema de precios.
 
La línea de puntos que une el ajuste en el gasoil con los valores de los alimentos es bien visible, por lo que, en definitiva, profundizará un fenómeno que ya era evidente antes de este último reajuste.
 
Según la consultora Elypsis, una de las más seguidas por los economistas ya que mide la evolución online de más de 300.000 productos, el rubro de alimentos y bebidas se encareció 1,8% durante junio. Y se volvió a colocar entre los de mayor suba. El mes anterior se había disparado 2%.
 
Los productos lácteos encabezan el ranking del mes pasado, con un incremento del 3,3%. La leche fluida (3,6%) y los quesos (3,9%), a su vez, son los que empujaron los incrementos. Los panificados y el azúcar subieron 2,9%. Las verduras, en tanto, lo hicieron en un 2,3% promedio.
 
Siempre según Elypsis, las carnes avanzaron 1%, luego de haberlo hecho en un 2,5% durante mayo. De esta forma, el rubro de los alimentos sigue encabezando los movimientos de los precios. Según el INDEC, son mayoría los productos alimenticios que se encarecieron bien por encima del índice de la inflación general.
 
Los aceites están al tope de ese ranking preocupante: los precios subieron 67,9% entre mayo del año pasado y mayo último. Los lácteos lo hicieron en un 36,2%. Las bebidas, con los vinos que en promedio aumentaron 41%, corren en tercer lugar.
 
¿Qué está ocurriendo? ¿Habrá que quemar los libros de economía que aseguran que, ante una actividad pinchada, los precios deberían estar tranquilos? Lo primero que salta a la vista son los incrementos en los costos de las compañías, que indefectiblemente deben aplicarse al valor final de los productos. A comienzos de año se dieron ajustes en las tarifas de electricidad y gas, que las empresas fueron trasladando a medida que les llegaron las facturas.
 
Pero no fue lo único, claro está. Fernando Marengo, director de la consultora Arriazu & Asociados, tiene algunas explicaciones adicionales:
 
-Aceites: el impacto, según el especialista, se vincula con la decisión oficial de liberar un mercado que estuvo durante 12 años regulado por la administración anterior. "Un sinceramiento del mercado", refiere Marengo, en diálogo con iProfesional.
 
-Bebidas: hubo un notable incremento en el rubro "Vinos" debido al fracaso de la última vendimia. La caída en la producción presionó sobre los precios. Este año fue de 19 millones de quintales cuando entre 2010 y 2015, en promedio, alcanzó los 26,5 millones de quintales. Esta campaña, junto a la del año pasado, se anotan entre las peores en 50 años, lo que obligó a las autoridades a importar volúmenes récord desde Chile.
 
-Lácteos: con un 36,2% de suba interanual, este rubro le pone presión a la canasta básica. Hubo dos variables que confluyeron: primero, la crisis terminal en SanCor, que disminuyó la producción en niveles que el resto de las compañías no alcanzaron a compensar. Luego, el impacto de las inundaciones, que azotaron la mayoría de las cuencas lecheras.
 
 
El efecto dólar
 
El economista Emmanuel Alvarez Agis, viceministro de Axel Kicillof, viene estudiando el comportamiento de los precios de los alimentos en relación al tipo de cambio. Es una foto que vale la pena observar habida cuenta del último movimiento alcista del billete verde, que lo llevó por encima de los $17.
 
Agis toma como ejemplos dos hechos recientes: el Brexit, de julio de 2016, y la elección de Donald Trump, en noviembre último. El punto común a ambos casos fue la suba del tipo de cambio en la Argentina.
 
-Brexit: luego de la suba del dólar del 5,7% en aquel julio de 2016, la inflación de alimentos y bebidas pasó de un promedio mensual de 2,1% entre febrero y julio 2016 a un 3,1% en agosto, tras el salto del tipo de cambio.
 
- "En el mismo sentido, luego de una devaluación mensual de +3,3% en diciembre de 2016 por el "Efecto Trump", la inflación mensual de alimentos y bebidas pasó de un promedio de +1,6% en septiembre-diciembre 2016, a +2,9% en enero de este año", escribió Agis en el último reporte de su consultora, "PxQ".
 
En diálogo con iProfesional, el ex viceministro habla de una paradoja: "Pese a la menor demanda, los precios suben", afirma. "Una de las explicaciones es que a las empresas les siguen incrementando los costos fijos: la luz, el alquiler, el agua y ahora los combustibles", agrega.
 
Desde una de las fábricas de alimentos más grandes del país aseguran que, en los últimos meses, se han resignado márgenes de rentabilidad para evitar una caída superior en las ventas. Pero que esa baja fue largamente compensada por el crecimiento de los costos, con lo cual los consumidores siguen abonando los productos cada vez más caros.
 
"Tenemos las manos atadas. Subimos los precios sólo para hacer frente a las tarifas más altas y también para comprar gasoil más costoso. Los márgenes están retraídos, y en la industria nadie está pensando en recomponerlos. No, por lo menos, hasta que el consumo levante", le cuenta una fuente confiable de la industria alimenticia a iProfesional.
 
Entre los mayores costos que se sumaron en junio figura la segunda cuota de la paritaria de los empleados de comercio, que cerraron con un aumento salarial del 27% anual.
 
En una de las principales fábricas de productos farináceos del país advierten a iProfesional que, tras un incipiente repunte de las ventas durante abril, la situación volvió a terreno negativo. "Lo peor es que con los continuos aumentos de los costos, nosotros no prevemos una mejora significativa en el corto plazo. Ojalá nos equivoquemos, pero estamos trabajando con nuestros stocks bajo esos presupuestos".
 
Desde los supermercados también le corren el cuerpo. Contra lo que muchos piensan, el sector comercial asegura que también han achicado al máximo los márgenes. Y adelantan un dato: la caída de ventas en las grandes superficies habría alcanzado al 5%, en términos reales, durante junio. Los números definitivos los informará el INDEC, recién dentro de dos semanas.
 
Lo que sorprende, admiten en uno de los grandes supermercados, es que estos signos negativos suceden a otros, también en rojo, del año pasado. "No sabemos qué hacer para levantar la cabeza", grafican en una de las empresas referentes del mercado.
 
Por Claudio Zlotnik
 
Fuente: iProfesional
 
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25-02-2018 / 12:02
El caso Correo Argentino vuelve a exponer una posible situación de conflicto de intereses (como los macristas llaman delicadamente a la corrupción) que roza a la empresa de la familia del presidente Mauricio Macri. De acuerdo al expediente que tramita en la Justicia Comercial, la mayoría de los abogados que deben velar por los intereses de los acreedores tienen nexos con la deudora, es decir, con Correo.
 
El Estado es uno de los acreedores de Correo, pero hay al menos otros 354 representados en el expediente a través de apoderados. Se trata de empresas e individuos. Desde aerolíneas hasta proveedores de la época en que estaba en manos del Grupo Macri. También figura la Asociación Civil Club Atlético Boca Juniors.
 
Los apoderados de estos acreedores particulares son 14 abogados, de los cuales solo dos no están vinculados a quienes administran Correo, según surge del expediente. Por ejemplo, Ignacio A. Buceta, del estudio Tonelli, aparece representando los intereses de 15 acreedores que deben cobrar sus deudas de Correo. Pero al mismo tiempo figura como director suplente de Correo en 2007 y 2010.
 
Claudio G. Lehmann figura en el expediente como abogado de 33 acreedores y fue director titular y suplente de Correo entre 2007 y 2011. Germán G. Carnevale representa a 19 acreedores y cobró honorarios de Correo entre noviembre de 2010 y 2012. Susana Piantelli es abogada del estudio Kleidermacher, que a su vez es apoderado de Correo, pero la letrada representa a 44 acreedores.
 
En total, siete abogados de acreedores están relacionados con Lehmann (fijaron el mismo domicilio, en Tucumán 1650 2º F). Otros dos están vinculados al estudio Kleidermacher y otros tres, al estudio Tonelli.
 
El estudio Tonelli, dirigido por el hermano del diputado de Cambiemos Pablo Tonelli, representa a Correo desde hace años. Pablo E. Sarín, otro miembro de ese estudio, es vicepresidente de Correo desde 2011. Antes era director titular. Mercedes Tonelli, abogada del estudio e hija del diputado, también cobró honorarios de Correo, según consta en la causa.
 
Sencillamente, están de los dos lados del mostrador.

25-02-2018 / 12:02
25-02-2018 / 11:02
El gobierno de Mauricio Macri hizo todo que estaba a su alcance para limitar la cantidad de dirigentes sindicales que adhirieron al acto del miércoles 21. Festejó cada ausencia como un gol de media cancha, las preanunció con fruición, insinuó que los oradores hablarían ante un páramo.
 
También prodigó presiones o favores para inducir el ausentismo, tan detestado en otras facetas de la realidad. Más tarde, minimizó el número de participantes. En el primer intento se le fue la mano porque las imágenes de los drones tornaban ridículas sus estimaciones, la aumentó en cuestión de horas.
 
En todo momento, identificó al acto con sus convocantes. Las fotos del palco "punteando" a los dirigentes son válidas e ilustrativas, pero es falaz deducir que más de doscientas mil, tal vez un cuarto de millón de personas, sean clones o títeres de Hugo Moyano, de Cristina Fernández o de cualquier protagonista. No participó una masa informe ni un conjunto de Wallys o zombis sin personalidad, motivaciones, valores e intereses.
 
Eran trabajadores, formales o no, con o sin empleo. Provenían de todo el país, con la lógica preeminencia del área metropolitana. No cualquier persona puede costearse un viaje de larga distancia... para muchos hasta los vuelos lowcost de Flybondi son prohibitivos, sin contar que no suelen llegar a destino.
 
Una representación viva de la clase trabajadora se dio cita para cuestionar al Gobierno en general y practicar la nueva costumbre de insultar a Mauricio Macri, con todas las letras.
 
El macrismo echó mano al rebusque clásico de todos los gobiernos: comparar a los que ponen el cuerpo, se movilizan, caminan, se cansan y ejercen la acción colectiva versus los que "se quedaron en sus casas". Se da por hecho que todos y todas objetan la movida. Se sobre interpreta que la "mayoría silenciosa" obra con unanimidad, una falacia.
 
El Gobierno puede obstinarse en creer (o proclamar) que la muchedumbre congregada el miércoles está compuesta por "militantes" sin seso o pobres irracionales que son llevados de la nariz o a cambio de unos pesos. O atribuir la epidemia de insultos a Macri a un mero fenómeno futbolero. El relato macrista rechaza las conexiones causales.
 
La inflación galopa, el valor adquisitivo de sueldos y jubilaciones baja, los servicios públicos se encarecen y se corta el suministro de electricidad, los despidos cunden. La malaria se expande, la bronca ciudadana crece, se hace costumbre insultar a Macri.
 
La victoria en las elecciones se equiparó a un cheque en blanco. La imagen la pifia de movida. El cheque en blanco nunca existe en democracia: es ilusorio esperar una autorización absoluta y vitalicia para girar en descubierto.

24-02-2018 / 12:02
El interbloque Cambiemos no se reunió este año. Nicolás Massot juntó al PRO el martes y les sugirió que el aborto podía tratarse. Los radicales se enteraron por los diarios que el Gobierno estaba interesado en el tema y estallaron en los grupos de  whatsapp.
 
"¿Qué es eso que el Gobierno habilita el debate del aborto?", escribieron, temprano, varios diputados radicales en los grupos de whatsapp del interbloque Cambiemos, tras leer en los diarios que Marcos Peña había instruido a Massot y a Mario Negri a empujar el tratamiento de la ley que habilita la interrupción del embarazo antes de las 14 semanas.
 
Se trata de una iniciativa que se presenta cada dos años y, tarde o temprano, llega a alguna comisión. Claro que siempre hace falta quórum y que el Gobierno de Macri instruya a no vaciar las bancas es un dato clave, inesperado para los propios oficialistas.
 
De hecho ya cambió los planes: los 11 oficialistas que firmaron la solicitada a favor intentaban esta tarde convencer a Victoria Donda (Libres del Sur) para no llamar a una sesión especial el 8 de marzo y esperar el giro a comisiones.
 
Con la garantía de quórum, a las abortistas les conviene ese esquema, porque si se trata un proyecto sin paso por comisión se requiere dos tercios para aprobarlo. Con dictamen, alcanza con los 129 votos de la mayoría simple.
 
Ahora el sumo pontífice es un enemigo declarado del Gobierno de Macri y el aborto un tema ideal para dejarlo mal parado y, de paso, revitalizar al Congreso tras el violento tratamiento de la reforma previsional de diciembre. Para muchos diputados de Cambiemos, se trata sólo de eso. Ni más ni menos. 

24-02-2018 / 10:02
El gobierno neoliberal conservador de Mauricio Macri da explicaciones sobre la economía a los empresarios y a nadie más. En otros frentes batalla los malos resultados de sus medidas los responde con un arsenal de posverdades y descalificaciones y su capacidad demostrada para manipular miedos y fantasmas, corrupción, autoritarismo y mano dura y ahora el rechazo a la despenalización del aborto.
 
Respaldado por los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación, Infobae y otros, en la previa de la convocatoria denunció que el acto era para defender a un Moyano acusado de corrupción. Después del acto, el jefe de gabinete se encargó de profundizar esa línea, pero asignando la responsabilidad por la convocatoria a Cristina.
 
"La única que faltaba en el escenario", dijo Marcos Peña. Demasiado esfuerzo para ocultar que el centro de la convocatoria fue la situación económica que ha generado quebrantos, pobreza y desempleo.
 
Ninguno de los centenares de miles que estaban en la 9 de Julio escuchó ni una consigna que aludiera a Moyano o a la ex presidenta. Cada columna cantaba sus cantitos y todos relacionados con la situación económica, la inflación, los bajos salarios, los tarifazos, el saqueo a los jubilados.
 
Cada quien tenía el suyo, pero en un momento, poco antes de que empezaran los oradores, todos confluyeron en uno solo: Mauricio Macri, la puta que te parió!". Ese fue el eje de coincidencia y la causa de la masividad.
 
Si algún mérito cosecha el líder camionero es su olfato para medir el clima social y generar una convocatoria a pesar de la renuencia de  la mayoría de los grandes sindicatos.
 
Este acto fue más grande que los que se realizaron antes con la participación de todos los gremios. Y seguramente la decisión de convocarlo, junto con los que se sumaron, lo coloca en el lugar de capitalización del descontento cada vez más amplio y más agudo.  
 
No ha habido ninguna respuesta oficial a los reclamos planteados en el imponente acto del miércoles. No significa que no sintiera el impacto. Ya no se trata de un gobierno con imagen en ascenso como en 2016 y 2017. Ahora está en bajada.
 
En ese contexto tan estrecho, donde los únicos que ganan son los ricos, el margen de la política también se achica porque no tiene nada que ofrecer a la mayoría, solo seguir echándole la culpa de todo a Cristina.
 
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