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Sociedad e Interés General - 14-06-2017 / 20:06
EFEMÉRIDES POPULARES

En la ciudad de Córdoba, se inicia el movimiento de Reforma Universitaria de 1918

En la ciudad de Córdoba, se inicia el movimiento de Reforma Universitaria de 1918
Toma: Los estudiantes cordobeses enarbolan la bandera argentina en el techo del rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba.
Se conoce por Reforma Universitaria de 1918 el movimiento estudiantil que se inició en la Universidad Nacional de Córdoba de Argentina en 1918, liderado por Deodoro Roca y otros dirigentes estudiantiles, y que se extendió luego a las demás universidades del país y de América Latina.
 
La Reforma Universitaria dio origen a una amplia tendencia del activismo estudiantil, integrada por agrupaciones de diversas vertientes ideológicas, que se definen como reformistas. Entre sus principios se encuentran la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras y los concursos de oposición.


La Opinión Popular

En 1918 hacía ya dos años que había asumido en Argentina el primer gobierno democrático (sufragio universal masculino) liderado por el presidente Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical.
 
Córdoba tenía una antigua universidad, fundada por los jesuitas en tiempos de la colonia española, en la que se mantenían aún características elitistas y clericales.
 
Los estudiantes universitarios de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, pertenecientes a familias de una reciente clase media formada a partir de la gran ola de inmigrantes europeos o sus descendientes, venían organizándose en centros de estudiantes por facultad desde principios del siglo XX y comenzaban a exigir reformas que modernizaran y democratizaran la universidad.
 
Los centros de estudiantes se habían organizado a su vez en federaciones (Tucumán, Córdoba, La Plata y Buenos Aires) y en abril de 1918 fundaron la Federación Universitaria Argentina (FUA), como organización gremial representativa del estudiante argentino.
 
A fines de 1917, una ordenanza de la Universidad de Córdoba suprimiendo el internado en el Hospital de Clínicas dependiente de la Universidad, desató el descontento de los estudiantes cordobeses que solicitaron a las autoridades universitarias la revisión de las medidas.
 
El 20 de marzo el Consejo Superior resolvió «no considerar ninguna solicitud» y el 31 de marzo los estudiantes declararon una huelga general y pidieron la intervención de la Universidad por el gobierno nacional.
 
 
El estallido del 15 de junio de 1918
 
Los estudiantes lograron su propósito y el presidente Hipólito Yrigoyen nombró como interventor en la Universidad de Córdoba al Procurador General de la Nación, José Nicolás Matienzo. Luego de comprobar diversas irregularidades, Matienzo propuso democratizar el estatuto universitario.
 
Declaró vacantes los cargos de rector de la Universidad y decanos de las facultades y dispuso un nuevo sistema para la elección de las autoridades por parte de la totalidad de los docentes, reemplazando la elección por docentes vitalicios. No obstante los avances que implicó la nueva normativa, los estudiantes quedaban excluidos del proceso de elección de las autoridades.
 
El 15 de junio fue el día del estallido. Elegidos ya los decanos, correspondía a la Asamblea Universitaria integrada por la totalidad de los docentes, designar al rector. El candidato estudiantil era Enrique Martínez Paz y el de los sectores tradicionales de la Universidad de Córdoba, Antonio Nores, miembro de la asociación ultra conservadora conocida como Corda Frates.
 
Hubo dos votaciones y ninguno obtuvo mayoría absoluta. Se hizo una tercera en la que resultó ganador Nores, lo que desató la rebelión de los estudiantes que ingresaron a la sala de reuniones obligando a interrumpir la Asamblea, sosteniendo que había sido manipulada por los jesuitas, que constituían el poder de hecho en la Universidad.
 
Los estudiantes tomaron la Universidad y con apoyo de los partidos políticos populares y del movimiento sindical, rechazaron la elección de Nores, quien intentó mantenerse en el rectorado, con apoyo de los grupos conservadores y la Iglesia Católica.
 
El 17 de junio el movimiento estudiantil cordobés hizo conocer su reclamo (publicado el 21 de junio en "La Gaceta Universitaria") mediante el famoso Manifiesto Liminar, redactado por Deodoro Roca, que comenzaba con la frase: La juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sur América.
 
Finalmente Nores renunció e Yrigoyen volvió a intervenir la Universidad de Córdoba. El nuevo interventor fue José S. Salinas, ministro de Justicia e Instrucción Pública del gabinete de Yrigoyen, mostrando así la importancia nacional que había adquirido el conflicto.
 
Se suscribió un decreto de reformas el 12 de octubre de 1918, que contempló ampliamente los reclamos estudiantiles. Muchos de los líderes estudiantiles, como Deodoro Roca, ingresaron a la Universidad.
 
 
La difusión del movimiento
 
La Reforma se extendió rápidamente en las universidades de Buenos Aires, La Plata y Tucumán, únicas argentinas con la de Córdoba en ese momento (al año siguiente se fundó la Universidad del Litoral), y luego por toda América Latina. En Perú, por ejemplo, la Reforma encontró un líder estudiantil, Víctor Raúl Haya de la Torre, que dio renovado impulso al movimiento.
 
Los principales postulados de la Reforma Universitaria de Córdoba fueron:
-El cogobierno estudiantil;
-La autonomía política, docente y administrativa de la universidad;
-La elección de todos los mandatarios de la universidad por asambleas con representación de los profesores, de los estudiantes y de los egresados.
-La selección del cuerpo docente a través de concursos públicos que aseguren la amplia libertad de acceso al magisterio;
-La fijación de mandatos con plazo fijo (cinco años generalmente) para el ejercicio de la docencia, solo renovables mediante la apreciación de la eficiencia y competencia del profesor;
-La gratuidad de la enseñanza superior;
-La asunción por la universidad de responsabilidades políticas frente a la Nación y la defensa de la democracia;
-La libertad docente;
-La implantación de cátedras libres y la oportunidad de impartir cursos paralelos al del profesor catedrático, dando a los estudiantes la oportunidad de optar entre ambos;
-La libre asistencia a las clases.
 
Fuente: Wikipedia

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18-10-2017 / 17:10
18-10-2017 / 17:10
Este 19 de octubre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Julio Argentino Roca, una figura molesta para los K, lo ven como un genocida porque derrotó militarmente a los indios que ocupaban parte del territorio nacional. Fue antes de su presidencia, cuando Roca era ministro, encabezó la llamada Conquista del Desierto, en base a una ley aprobada por el Congreso.
 
La pelea contra los indios venía ya desde la época de la Independencia; el objetivo de la ley del Congreso fue ocupar esas tierras para atraer a los millones de inmigrantes que el país necesitaba. Que no iban a venir si persistían los malones indígenas.
 
Roca derrotó a los mapuches e incorporó al Estado nacional el sur y sudoeste de Buenos Aires, el sur de Córdoba, San Luis y Mendoza, y las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Sin esos territorios, no habría, además, Antártida argentina ni Malvinas argentinas.
 
Es básico tener en cuenta que los mapuches no eran pueblos originarios en la zona sino que habían derrotado militarmente a otras tribus. Ellos  habían venido de Chile y tenían contacto permanente con sus hermanos que vivían del otro lado de los Andes.
 
Es decir que, con Roca, la Argentina consolidó su dominio territorial y construyó el Estado nacional. Un solo Estado en una sola Nación porque los millones de inmigrantes pobres se convirtieron en argentinos gracias al ley 1.420, sancionada por Roca, que introdujo la enseñanza primaria obligatoria, universal, gratuita y laica. Para ello, debió derrotar políticamente a la Iglesia Católica, que controlaba la educación.
 
La infraestructura, especialmente los ferrocarriles, recibió un impulso decisivo. En lo social, el inicio del sistema de seguridad social y de jubilación estatales. Leyes laicas como la de registro y matrimonio civil lo enfrentaron nuevamente con la Iglesia. Por la vastedad del proyecto de Roca, hubo una ruptura diplomática con la Santa Sede, que se solucionó recién en su segundo mandato.
 
A nivel internacional, los límites con Chile, la presencia en la Antártida y la Doctrina Drago, que impide el cobro de deudas mediante fuerza militar. Roca no estuvo solo sino que formó parte de una clase dirigente notable. Y fue esa Generación del 80 la que transformó un país pobre, vulnerable y despoblado en una de las economías más pujantes de su época. 
 
La Opinión Popular

18-10-2017 / 17:10
17-10-2017 / 19:10
El 18 de octubre de 1801, en Talar de Arroyo Largo, cerca de Concepción del Uruguay, en el entonces Virreinato del Río de la Plata, nace Justo José de Urquiza. Genio militar y hábil comerciante, fue varias veces gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jefe traidor del Partido Federal y el primer presidente constitucional de la República Argentina, en 1854.
 
Siendo uno de los principales jefes del partido federal, encabezó el movimiento que derrocó en 1852 al gobernador nacional y popular de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, con ayuda de tropas brasileñas. Y vuelve a traicionar el proyecto del interior federal cuando ordena la retirada en la batalla de Pavón (1861) cuando las tropas entrerrianas iban ganando y le entrega la victoria al unitario porteño Bartolomé Mitre.
 
Su "neutralidad" frente al bombardeo brasilero del pueblo hermano uruguayo que estaba al mando del coronel Leandro Gómez, en la heroica Paysandú; su participación en la guerra genocida para destruir el Paraguay, ejemplo de un desarrollo autónomo en América Latina; las maniobras para evitar la elección de López Jordán y la entrega de la recaudación de impuestos provinciales en manos de un particular, lo llevaron a la muerte.
 
José Hernández, autor del Martín Fierro, afirmó: "Urquiza, era el Gobernador Tirano de Entre Ríos, pero era más que todo, el Jefe Traidor del Partido Federal, y su muerte, mil veces merecida, ... era el justo castigo al Jefe Traidor". 
 
La Opinión Popular

17-10-2017 / 19:10
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