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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 19-05-2017 / 11:05

Uno de cada cinco jubilados sufre inseguridad alimentaria en la Argentina

Uno de cada cinco jubilados sufre inseguridad alimentaria en la Argentina
Uno de cada cinco jubilados sufre inseguridad alimentaria en la Argentina.
 
Macri lo hizo. La realidad inflacionaria sin contención que vive el país ha llevado a que la sociedad reduzca drásticamente sus gastos, impactando fundamentalmente en los segmentos más vulnerables de la población.
 
Uno de los sectores al que golpea fuertemente es el de los jubilados, que se encuentran atravesando un momento por demás intrincado. Según un informe realizado por la Universidad Católica Argentina (UCA), una de cada cinco personas mayores sufre inseguridad alimentaria en nuestro país.
 
Del estudio se desprende, además, que uno de cada dos miembros de la clase pasiva que sufre esta deficiencia en su alimentación es mujer y tiene entre 60 y 74 años. A su vez, entre las más afectadas están las que residen en hogares multigeneracionales, pegando con mayor dureza en el grupo de mujeres que viven solas.
 
Otro dato destacable es que tres de cada cuatro personas mayores con inseguridad alimentaria se hallan en condiciones habitacionales deficitarias, es decir, que residen en viviendas inconvenientes o con malas condiciones sanitarias, en estado de hacinamiento o con régimen de tenencia irregular.
 
Cuando se analizaron los estratos sociales por parte de la unidad académica, se verificó que ocho de cada diez personas mayores con inseguridad alimentaria pertenecen al estrato más bajo, lo cual evidencia, previsiblemente, una presencia más extendida de este problema en los sectores más vulnerables con respecto a la población en general.
 
A todo esto se le suma que la pérdida de poder adquisitivo de la clase pasiva en el último año ha llevado a que el 68% de las personas mayores no pueda sobrevivir si no es por la ayuda de sus familiares, socorro que tampoco resuelve sus necesidades esenciales, ya que en los últimos 12 meses la capacidad de consumo de los adultos mayores se contrajo un 23% en todo el país.
 
Fuente: diariohoy.net
 
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24-11-2017 / 10:11
En octubre, la evolución del comercio exterior volvió a dejar como resultado la profundización del creciente déficit comercial. Pese a que las exportaciones el mes pasado crecieron a un ritmo del 11%, el nivel más alto del año, esto no alcanzó frente a importaciones que lo hicieron a una tasa de casi 19%.
 
Así las cosas, el saldo de la balanza arrojó un resultado desfavorable de u$s955 millones. Para ponerlo en perspectiva, en octubre de 2016, la diferencia entre las ventas y las compras al mundo había arrojado un rojo de apenas u$s54 millones. 
 
Pero la preocupación no es sólo por la foto. Si se mira toda la película, entre enero y octubre de este año, el saldo negativo superó los u$s6.100 millones.
 
Esta cifra no sólo significó un cambio de tendencia abrupto respecto de la balanza positiva que se registraba durante los diez primeros meses de 2016 (u$s1.811 millones a favor), sino que implica la consolidación de un déficit histórico para la Argentina.
 
En efecto, la última mayor marca era de hace 23 años, cuando la balanza acusaba un saldo desfavorable de u$s4.782 millones entre enero y octubre. Así las cosas, cambiaron las perspectivas: al cierre del primer semestre, consultoras especializadas en comercio exterior preveían un rojo de entre u$s5.000 y u$s6.000 millones.
 
Pero ahora, la proyección es mucho más elevada: "El desacople persistente entre las dinámicas exportadora perfilan un cierre de año con un déficit comercial récord de u$s8.100 millones", advierten desde Abeceb. 
24-11-2017 / 09:11
Lo que realmente subyace en el argumento de la mayoría de los que señalan que la situación actual de las jubilaciones es insostenible, es la lógica según la cual un sistema previsional debe tener un equilibrio en el tiempo entre los ingresos por aportes personales y contribuciones patronales, y lo que se paga por jubilaciones y pensiones.
 
Aunque esa fuera la única manera de concebir la sustentabilidad, tampoco estaría exenta de política. Sencillo: ese equilibrio se puede alcanzar con infinitas combinaciones de niveles de aportes, contribuciones y de valores y escalas de jubilaciones y pensiones. La selección de una de esas alternativas, es tarea de la política.
 
Mucho más condimento político aún, si se acepta que el sistema previsional no necesariamente tiene que estar acotado a los aportes, contribuciones, jubilaciones y pensiones. No hay ninguna razón, que no sea política, para descartar otro tipo de recursos.
 
De hecho, lo que sucede desde siempre es que el sistema no se financia sólo con aportes y contribuciones. Cerca de un 40% de los gastos anuales de la Anses se cubren con fondos derivados de lo que la AFIP recauda por Ganancias, IVA, Combustibles y Cigarrillos. Eso es consecuencia de decisiones políticas adoptadas en su momento.
 
También fueron políticas las decisiones tomadas o impulsadas por el kirchnerismo de incorporar al sistema millones de personas que no estaban en condiciones de jubilarse, y de cargarle a la Anses el presupuesto de la Asignación Universal por Hijo y de los planes Progresar y Conectar Igualdad, que en conjunto representan una nada despreciable décima parte de todas las prestaciones de ese organismo.
 
Podrían haber cubierto esos programas con más impuesto a los grandes patrimonios, y así dotado a esas políticas de mayor progresividad. Pero no lo hicieron. Decisiones políticas. Asimismo, ¿qué fue, si no política, la iniciativa del actual gobierno de promover la ley de Reparación Histórica para cientos de miles de jubilados?
 
Por todo eso, hablar de sustentabilidad en el aire tiene muy poco sentido. Tan poco sentido como sería sostener que la educación pública es deficitaria o no es sustentable porque sólo supone gastos. Nuevamente, aunque sea extremadamente obvio, vale recordar que la educación pública gratuita es consecuencia de la política.
24-11-2017 / 09:11
El gobierno de Mauricio Macri continúa escondido detrás de un simple vocero de la Armada. Tras anunciar que habían detectado una anomalía compatible con una explosión en la zona del submarino ARA "San Juan", ni el ministro de Defensa, Oscar Aguad, ni ningún otro funcionario macrista salió a hablar.
 
En la Casa Rosada, el equipo de comunicación estaba preocupado con el impacto que la noticia puede tener en el Gobierno, especialmente por los testimonios de los familiares de los marinos y su repercusión en la prensa internacional. No obstante, es improbable que Macri desplace a Aguad, aún en el peor de los escenarios. De ser necesario algún fusible, está el jefe de la Armada, Marcelo Srur.
 
La estrategia continuó idéntica a los últimos días, pese al agravamiento notorio de la situación: el enviado por el Gobierno a poner la cara en las conferencias de prensa fue el vocero de la Armada, Enrique Balbi. Solo. Sin ninguna autoridad política ni siquiera que lo escoltara. Su insistencia en que la Armada "trabaja mancomunadamente" y tiene "colaboración recíproca" con el Ministerio de Defensa no hizo más que aumentar las sospechas de pases de facturas entre unos y otros.
 
Mientras arreciaban los cuestionamientos de los familiares de los marinos, ningún otro funcionario dijo nada. Curiosamente, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, tuiteó sobre el submarino: "Los familiares tienen razón. Los acompaño y acompañaré siempre". ¿Supone esto una crítica a Aguad? No lo aclaró todavía.
 
En el equipo de comunicación que conduce el jefe de Gabinete, Marcos Peña, había una notoria preocupación por el cruce de dos coordenadas: la expansión a los medios de comunicación internacionales de la crisis del submarino y los testimonios de los familiares, que sienten que fueron engañados y cuestionan cómo se manejó la situación desde el primer momento.
 
Cualquier cambio en la Armada o en el ministerio, el Gobierno lo reserva para después de que se sepa qué pasó con el submarino. No obstante, Macri pretende conservar a Aguad con el objetivo de que avance sobre la participación de las Fuerzas Armadas en el combate del terrorismo y el narcotráfico.
 
Tampoco el Gobierno terminó hasta ahora de esbozar una estrategia clara. Ayer las habituales cuentas de Twitter oficialistas comenzaron a responsabilizar al Gobierno anterior por el arreglo que tuvo el submarino y que culminó en 2014. Esa estrategia no fue sostenida por ningún funcionario y presenta problemas para los macristas.
 
Es que después de su puesta en funciones de nuevo en 2015, el submarino cumplió con viajes durante dos años, incluyendo en mayo de este año un ejercicio militar que incluyó el disparo de torpedos. Recurrir al argumento de la "pesada herencia" en cuentas fantasma y medios afines, podría ser un boomerang. Quizás por eso todavía no hubo una estrategia más definida en esa dirección.
 
La Opinión Popular

23-11-2017 / 16:11
23-11-2017 / 12:11
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