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El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 19-05-2017 / 10:05

Los negocios con China, el lazo más incómodo que ata a Mauricio con Franco y Cristina

Los negocios con China, el lazo más incómodo que ata a Mauricio con Franco y Cristina
Los negocios con China, el lazo más incómodo que ata a Mauricio con Franco y Cristina.
Fue imposible evitar el dèja vu. Aquel anuncio de Néstor Kirchner de inversiones chinas por 20.000 millones de dólares en 2004, cuando el patagónico llevaba en la Rosada apenas un par de meses más que Mauricio Macri hoy, resonó en la memoria de quienes vieron al Presidente celebrar en Shanghai los acuerdos por 17.000 millones que traerá de Oriente tras su escala en Japón.
 
Pero los vínculos no se agotan ahí. Varios lobbistas que negociaron con el Gobierno las condiciones del gigante asiático para doblar su apuesta por la Argentina fueron clave durante toda la última década para una relación bilateral que creció exponencialmente al ritmo del boom sojero. Son los hilos de un entramado que une nombres del pasado con otros que pelean su pedazo de futuro: Franco Macri, Cristina Kirchner, Aldo Roggio, Gerardo Ferreyra, Marcelo Mindlin y Florencio Randazzo.
 
El menos conocido de esos nexos es Fernando Lin, acaso el que mejor engarza las dos continuidades más incómodas para Macri: la de Franco y la de Cristina. Argentino de ascendencia china, Lin guió al fundador de SOCMA por la tierra de sus ancestros y fungió durante años como embajador del conglomerado familiar allí.
 
Con Néstor Kirchner presidente se hizo habitué de los despachos de Julio De Vido y Ricardo Jaime. Fue viajero frecuente del Cessna Citation de la hoy familia presidencial y comensal fijo de la mansión de Barrio Parque y de la mesa de Franco en La Bourgogne, el restorán del Alvear. A la gira de Macri viajó como enviado del grupo Roggio, cuyo patriarca solía tratar con desprecio a Franco cuando competían por licitaciones en los años 80 y 90.
 
Lin ayudó a diseñar doce años atrás el fallido proyecto de SOCMA para reactivar el tren Belgrano Cargas de la mano de Sanhe Hopeful Grain & Oil, para el cual incluso llegó a fundarse una empresa binacional (Shima). En silencio, esta semana asistió a la firma de las cartas de intención para que el EximBank oriental aporte u$s 2.000 millones para hacerlo realidad. ¿Qué rol jugarán ahora SOCMA y sus descendientes? ¿Cuál será el de los Roggio, que se resignaron a rendir pleitesía a sus antiguos Montescos y hasta a contratar a sus cabilderos? ¿El plan incluirá despidos en la Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIF)? ¿Por eso habrán echado anteayer al gerente de Recursos Humanos de esa repartición estatal, el ex Skanska Sebastián Antunno?
 
Los vasos comunicantes son múltiples. En 2013, Lin volvió a trajinar los pasillos del poder kirchnerista de la mano de Randazzo, con quien anunció los acuerdos de compra de los vagones para el Mitre y el Sarmiento a la firma CSR Sifang. "El gobierno argentino consiguió un precio que no existe en el mercado internacional", felicitó ese año al entonces ministro en una conferencia de prensa que ofrecieron juntos. La relación entre el lobbista y el chivilcoyano sigue intacta. Aquella chequera fue una de las mayores de la era K y la única firma la tuvo el ahora enigmático Randazzo, quien esta semana ratificó su precandidatura para unas PASO a las que irá solamente si no compite su exjefa, contra quien sabe que pierde.
 
 
Power
 
¿Dónde está el límite entre los negocios particulares y el interés del país, si dos de las seis grandes empresas chinas con las que se reunió el Presidente son viejas socias de su familia?
 
Aunque Laura Alonso y la prensa oficialista hayan logrado rebautizar como "potenciales conflictos de interés" los casos donde hay sospechas firmes de corrupción y favoritismo político, cada vez se suceden más gestiones difíciles de justificar ante la opinión pública.
 
Lo fue en Beijing esta semana el encuentro con la automotriz Chery: su CEO le planteó a Macri el objetivo de incrementar un 20% sus ventas en el mercado argentino, para el cual su representante exclusiva es ¡SOCMA!
 
También lo fue la cumbre que compartió el mandatario con los popes de China Communications Construction Company (CCCC), que conquistó junto con IECSA (la constructora insignia de los Macri) el contrato para los gasoductos troncales cordobeses que luego logró modificar Techint para que una parte se haga con sus tubos.
 
IECSA ya no pertenece más en los papeles a Angelo Calcaterra, el primo hermano del Presidente a quien Franco se las transfirió en 2007, apenas Mauricio asumió como jefe de Gobierno porteño. Desde hace dos meses se llama SACDE y la controla Marcelo Mindlin, el ascendente zar de la energía que durante la gira de esta semana se movió como un ministro sin cartera, como se puede ver en la foto que ilustra esta nota junto al CEO de PowerChina, la empresa estatal más grande del planeta. El mismo Mindlin a quien la hiperactiva justicia brasileña quiere investigar por la compra de la filial argentina de Petrobras.
 
Mindlin compartió varias comidas con empresarios y funcionarios como Guillermo Dietrich, el encargado en el organigrama de buena parte de las millonarias inversiones que se anunciaron durante el viaje de Macri. Ambos hombres de negocios (uno como amo y señor de la electricidad y el otro como exCEO de la concesionaria de su familia) comparten el interés en otro de los proyectos que se rubricaron en China: el de los autos eléctricos de CTS Auto, una firma que representa Isaac Attie.
 
El empresario, médico de profesión, ya había firmado en 2011 varios acuerdos con un paradigmático macristinista que vio trunca su carrera por el choque de trenes en Once: Juan Pablo Schiavi. También le intentó vender a Montevideo buses eléctricos. ¿Por qué habría de tener éxito ahora? Tres días antes de volar a Beijing, Macri eliminó los impuestos a los autos eléctricos y autorizó a CTS a operar como terminal automotriz.
 
 
Amagues
 
El largo plazo de los chinos, sin embargo, choca con crisis como la que recrudeció en Brasil anteayer. Los coletazos en la economía local de la grabación que muestra al presidente interino Michel Temer aceptando una coima todavía son difíciles de prever. También lo son los del caso Odebrecht, que amenaza con salpicar a todo el arco político local, como lo hizo en otros países latinoamericanos. Y a eso, además, se suma la incertidumbre por las elecciones de octubre.
 
Los banqueros locales calculan que el mercado ya descontó que el Gobierno saldrá fortalecido de esa elección, con el peronismo dividido y un resultado que permitirá múltiples lecturas. Lo que temen es un ataque de pánico de los dueños de fondos golondrina que llegaron en bandada a usufructuar los beneficios de la bicicleta financiera. Eso podría deprimir el precio de los activos criollos de manera fulminante.
 
Para calmar esos nervios, la nueva camada de hombres fuertes de la City porteña hace a veces casi de acompañante terapéutica de los fondos extranjeros. Lo hizo el vice riverplatense Jorge Pablo Brito, presidente de ADEBA desde el mes pasado, en una reunión que mantuvo la semana pasada con los enviados de dos de los fondos más poderosos de Wall Street.
 
-Ustedes festejaron por adelantado cuando (Francisco) De Narváez le ganó a (Néstor) Kirchner en 2009 y pusieron la Bolsa casi 25% arriba, pero no quería decir nada. A los dos años Cristina arrasó. Que no les pase lo mismo ahora pero al revés ¿eh?
 
No en vano el ministro de Finanzas, Luis "Toto" Caputo, le pidió al joven heredero del Macro que se mantenga al frente de la cámara de bancos nacionales. Su prédica puede hacer reflexionar a alguno de esos financistas de humor volátil y para el Gobierno vale oro. Pero lo más probable es que todos intenten ponerse a resguardo de la eventual tormenta y vendan acciones y bonos argentinos para refugiarse en el dólar. La campaña promete una montaña rusa de emociones en las pantallas de los traders.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: diariobae.com
 
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24-11-2017 / 10:11
En octubre, la evolución del comercio exterior volvió a dejar como resultado la profundización del creciente déficit comercial. Pese a que las exportaciones el mes pasado crecieron a un ritmo del 11%, el nivel más alto del año, esto no alcanzó frente a importaciones que lo hicieron a una tasa de casi 19%.
 
Así las cosas, el saldo de la balanza arrojó un resultado desfavorable de u$s955 millones. Para ponerlo en perspectiva, en octubre de 2016, la diferencia entre las ventas y las compras al mundo había arrojado un rojo de apenas u$s54 millones. 
 
Pero la preocupación no es sólo por la foto. Si se mira toda la película, entre enero y octubre de este año, el saldo negativo superó los u$s6.100 millones.
 
Esta cifra no sólo significó un cambio de tendencia abrupto respecto de la balanza positiva que se registraba durante los diez primeros meses de 2016 (u$s1.811 millones a favor), sino que implica la consolidación de un déficit histórico para la Argentina.
 
En efecto, la última mayor marca era de hace 23 años, cuando la balanza acusaba un saldo desfavorable de u$s4.782 millones entre enero y octubre. Así las cosas, cambiaron las perspectivas: al cierre del primer semestre, consultoras especializadas en comercio exterior preveían un rojo de entre u$s5.000 y u$s6.000 millones.
 
Pero ahora, la proyección es mucho más elevada: "El desacople persistente entre las dinámicas exportadora perfilan un cierre de año con un déficit comercial récord de u$s8.100 millones", advierten desde Abeceb. 
24-11-2017 / 09:11
Lo que realmente subyace en el argumento de la mayoría de los que señalan que la situación actual de las jubilaciones es insostenible, es la lógica según la cual un sistema previsional debe tener un equilibrio en el tiempo entre los ingresos por aportes personales y contribuciones patronales, y lo que se paga por jubilaciones y pensiones.
 
Aunque esa fuera la única manera de concebir la sustentabilidad, tampoco estaría exenta de política. Sencillo: ese equilibrio se puede alcanzar con infinitas combinaciones de niveles de aportes, contribuciones y de valores y escalas de jubilaciones y pensiones. La selección de una de esas alternativas, es tarea de la política.
 
Mucho más condimento político aún, si se acepta que el sistema previsional no necesariamente tiene que estar acotado a los aportes, contribuciones, jubilaciones y pensiones. No hay ninguna razón, que no sea política, para descartar otro tipo de recursos.
 
De hecho, lo que sucede desde siempre es que el sistema no se financia sólo con aportes y contribuciones. Cerca de un 40% de los gastos anuales de la Anses se cubren con fondos derivados de lo que la AFIP recauda por Ganancias, IVA, Combustibles y Cigarrillos. Eso es consecuencia de decisiones políticas adoptadas en su momento.
 
También fueron políticas las decisiones tomadas o impulsadas por el kirchnerismo de incorporar al sistema millones de personas que no estaban en condiciones de jubilarse, y de cargarle a la Anses el presupuesto de la Asignación Universal por Hijo y de los planes Progresar y Conectar Igualdad, que en conjunto representan una nada despreciable décima parte de todas las prestaciones de ese organismo.
 
Podrían haber cubierto esos programas con más impuesto a los grandes patrimonios, y así dotado a esas políticas de mayor progresividad. Pero no lo hicieron. Decisiones políticas. Asimismo, ¿qué fue, si no política, la iniciativa del actual gobierno de promover la ley de Reparación Histórica para cientos de miles de jubilados?
 
Por todo eso, hablar de sustentabilidad en el aire tiene muy poco sentido. Tan poco sentido como sería sostener que la educación pública es deficitaria o no es sustentable porque sólo supone gastos. Nuevamente, aunque sea extremadamente obvio, vale recordar que la educación pública gratuita es consecuencia de la política.
24-11-2017 / 09:11
El gobierno de Mauricio Macri continúa escondido detrás de un simple vocero de la Armada. Tras anunciar que habían detectado una anomalía compatible con una explosión en la zona del submarino ARA "San Juan", ni el ministro de Defensa, Oscar Aguad, ni ningún otro funcionario macrista salió a hablar.
 
En la Casa Rosada, el equipo de comunicación estaba preocupado con el impacto que la noticia puede tener en el Gobierno, especialmente por los testimonios de los familiares de los marinos y su repercusión en la prensa internacional. No obstante, es improbable que Macri desplace a Aguad, aún en el peor de los escenarios. De ser necesario algún fusible, está el jefe de la Armada, Marcelo Srur.
 
La estrategia continuó idéntica a los últimos días, pese al agravamiento notorio de la situación: el enviado por el Gobierno a poner la cara en las conferencias de prensa fue el vocero de la Armada, Enrique Balbi. Solo. Sin ninguna autoridad política ni siquiera que lo escoltara. Su insistencia en que la Armada "trabaja mancomunadamente" y tiene "colaboración recíproca" con el Ministerio de Defensa no hizo más que aumentar las sospechas de pases de facturas entre unos y otros.
 
Mientras arreciaban los cuestionamientos de los familiares de los marinos, ningún otro funcionario dijo nada. Curiosamente, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, tuiteó sobre el submarino: "Los familiares tienen razón. Los acompaño y acompañaré siempre". ¿Supone esto una crítica a Aguad? No lo aclaró todavía.
 
En el equipo de comunicación que conduce el jefe de Gabinete, Marcos Peña, había una notoria preocupación por el cruce de dos coordenadas: la expansión a los medios de comunicación internacionales de la crisis del submarino y los testimonios de los familiares, que sienten que fueron engañados y cuestionan cómo se manejó la situación desde el primer momento.
 
Cualquier cambio en la Armada o en el ministerio, el Gobierno lo reserva para después de que se sepa qué pasó con el submarino. No obstante, Macri pretende conservar a Aguad con el objetivo de que avance sobre la participación de las Fuerzas Armadas en el combate del terrorismo y el narcotráfico.
 
Tampoco el Gobierno terminó hasta ahora de esbozar una estrategia clara. Ayer las habituales cuentas de Twitter oficialistas comenzaron a responsabilizar al Gobierno anterior por el arreglo que tuvo el submarino y que culminó en 2014. Esa estrategia no fue sostenida por ningún funcionario y presenta problemas para los macristas.
 
Es que después de su puesta en funciones de nuevo en 2015, el submarino cumplió con viajes durante dos años, incluyendo en mayo de este año un ejercicio militar que incluyó el disparo de torpedos. Recurrir al argumento de la "pesada herencia" en cuentas fantasma y medios afines, podría ser un boomerang. Quizás por eso todavía no hubo una estrategia más definida en esa dirección.
 
La Opinión Popular

23-11-2017 / 16:11
23-11-2017 / 12:11
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