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¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Octubre será fundamental porque Macri quiere legitimar su mandato para seguir endeudando el país, privatizar la Anses y aplicar una flexibilización laboral brutal, que va a generar aún mayor desigualdad”. Jorge Taiana
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Nacionales - 17-05-2017 / 10:05
INTENDENTES JUSTICIALISTAS SE NEGARON A ESTAR CON BOUDOU, SABBATELLA Y D´ELÍA

Un encuentro, por la unidad entre el PJ bonaerense y los cristinistas, terminó en fracaso

Un encuentro, por la unidad entre el PJ bonaerense y los cristinistas, terminó en fracaso
El estallido de anoche, además de visibilizar las tensiones entre el PJ territorial y los ultra K, explicita una rebeldía contra la conducción telepática de la ex presidenta Cristina y su intento por delegar ese mando en su hijo, Máximo. Más simple: el poder de fuego de La Cámpora y los demás satélites ultra K dependen al extremo de que la ex presidente sea candidata. Ayer, los más de 20 intendentes que pegaron el faltazo al acto de Máximo Kirchner, mostraron esa carta desafiante.
Se profundizan las diferencias y crece el debate en el seno del PJ. Referentes de las principales líneas internas del Partido Justicialista bonaerense tenían previsto anoche mantener un encuentro, que había sido convocado por el titular del PJ, Fernando Espinoza. Pero, intendentes peronistas se negaron a participar de un cónclave con ultra K y otros personajes resistidos del cristinismo y le vaciaron el acto al hijo de Cristina.
 
El objetivo de la reunión era definir los lineamientos de la unidad de cara a los comicios legislativos, pero todo estalló por los aires cuando los intendentes, que buscan tomar distancia del ultrakirchnerismo, se enteraron que iban a subir al palco principal varias de las figuras más resistidas por el peronismo y por la opinión pública en general, como son el exvicepresidente Amado Boudou, el expiquetero Luis D´Elía, la exdiputada Diana Conti y el extitular del Afsca, Martín Sabbatella.
 
El éxodo fue masivo: se retiraron cerca de 60 dirigentes. Solo quedaron los ultra K. La evidente fractura en el seno del PJ bonaerense llevó a que uno de los asistentes, en momentos en que tomó el micrófono Máximo Kirchner, le realizara reproches a viva voz. "Máximo, tenés que decirnos por qué hoy no están los intendentes", le espetó, y el diputado nacional casi no tuvo reacción.
 
Otra señal del clima de malestar se dio cuando muchos de los asistentes se negaron a cantar la marcha peronista. "Es una vergüenza que quieran cantar la marcha ante tantos impresentables que ni siquiera son peronistas, como Boudou, Sabbatella y D´Elía", explicaron.
 
Intendentes del Grupo Esmeralda y del más kirchnerista Fenix se marcharon para dejarle en claro a La Cámpora, pero también a Espinoza -que hoy está jugando en tándem con la agrupación de Máximo-, que esta vez no aceptarán mansamente que monopolicen las listas. Además de no querer compartir el palco con corruptos e impresentables, los intendentes le explicaron a Espinoza que no están dispuestos a que los arríen a un acto sin hablar antes con Cristina.
 
Espinoza intentó invocar a Cristina para justificar la convocatoria, pero le dejaron claro que ahora no aceptan intermediarios. Mientras eso ocurría, en San Telmo Máximo y Magario insistían en pedir la unidad, acompañados apenas por Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada). La mayoría estaba en otro lado.
 
Pero, el problema y la solución es Cristina. Si da un paso al costado  contribuirá a la necesaria renovación del peronismo. Ganaría prestigio y le daría a su sector expectativa de integración en un proyecto de mayorías. No hay que ser imaginativo para visualizar que pasaría si se aferra a la idea de volver. Claro que para alguien que ganó todo, lo más difícil es entender cuando llegó el momento de retirarse. Les pasa a los boxeadores y a los presidentes, suelen dejar el ring muy vapuleados.
 
La Opinión Popular

LA INTERNA OPOSITORA
 
El intento K de sumar a D'Elía, Boudou y Sabbatella divide al PJ bonaerense
 
- Ahí me avisan que Boudou se fue. ¿Vamos?
 
Eduardo "Wado" De Pedro, canciller K ante los alcaldes del PJ, trasmitió la novedad sin cortar el teléfono. Creyó que, con ese anuncio, evitaba una crisis que había empezado a media tarde y terminó, esta noche, con una (otra) fractura expuesta en el peronismo de Buenos Aires.
 
El acto, que sería una postal de la unidad entre el peronismo territorial y los espacios K, terminó diezmado por los faltazos de intendentes que no quisieron compartir escenario con Amado Boudou. El ex vicepresidente, notificado del malhumor que generó su nombre, optó por irse.
 
Máximo Kirchner llegó temprano al polideportivo del Suterh sobre la calle Venezuela pero tuvo que esperar hasta las 20.30 para agarrar el micrófono y cerrar el mini acto. La postal no pudo ocultar el vacío que le hizo casi todo el PJ del conurbano.
 
Contrariado, el diputado habló de "traidores". No dio nombres, pero los que lo escucharon sabían a quienes iba dirigido ese adjetivo. A esa hora, a 200 metros, los alcaldes del PJ se amontonaban, furibundos, en la sede del Frente Nacional Peronista (FNP) en Bolívar al 448. Fernando Espinoza, jefe del PJ y promotor de la mesa ampliada, estaba allí y fue el puching ball de los alcaldes que le reprocharon haber decidido sin consultar.
 
Verónica Magario (La Matanza), mientras tanto, daba un discurso repleto de elogios para Cristina Kirchner. Junto a Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Patricio Mussi (Berazategui), fueron los únicos intendentes del Gran Buenos Aires en el acto del Suterh, en medio de la galaxia K.
 
La ventaja de la dualidad: Espinoza en una trinchera, Magario en otra donde estaban Luis D'Elía, Juliana Di Tullio, Leopoldo Moreau, Martín Sabbatella, Gabriel Mariotto, Edgardo Depetri, Diana Conti y, entre otros, Carlos Castagnetto.
 
Es el colectivo K que, según acordaron Máximo y Espinoza, se integraban a la unidad sellada por los intendentes del PJ con La Cámpora. Detalle: muchos alcaldes no sabían el alcance de la apertura y lo vieron como una emboscada. Martín Insaurralde, Ariel Sujarchuk, Gustavo Menéndez y Fernando Gray, entre otros, se amotinaron y dijeron que no participarían del acto.
 
Hubo una charla dura, entre gritos y reproches, donde "Wado" ofició de abogado K para evitar el cisma que se venía gestando. En las últimas 20 horas hubo dos juntadas clave: el lunes a la noche, "Tano" Menéndez abrió su casa en Merlo para una cena descarnada entre un puñado de alcaldes y Florencio Randazzo.
 
El ex ministro confirmó que no se va del PJ, que quiere primarias y que no pactará con Sergio Massa. "Yo juego, si ustedes están de otro lado, voy a armar lista en sus distritos", le dijo a Menéndez, Leo Nardini (Malvinas) Santiago Maggioti (Navarro) y Gustavo Barrera (Villa Gesell).
 
Al mediodía, también en Merlo, esos alcaldes se juntaron con Insaurralde, Gray y Juan Pablo de Jesús (La Costa) para emitir un manifiesto: "Si Cristina es candidata, todos vamos con ella. Pero si no es, las listas las definen los intendentes".
 
Detrás de ese poema político latía el temor que estalló a la tarde. ¿Cuál es?: que Espinoza, como jefe del PJ y de Matanza, pacte con Máximo Kirchner manejar la lapicera de las listas en detrimento de los intendentes.
 
El estallido de anoche, además de visibilizar las tensiones entre el PJ territorial y los K, explicita una rebeldía contra la conducción telepática de la ex presidenta y su intento por delegar ese mando en su hijo.
 
Más simple: el poder de fuego de La Cámpora y los demás satélites K depende al extremo de que la ex presidente sea candidata. Ayer, los más de 20 intendentes que pegaron el faltazo al acto de Máximo Kirchner, mostraron esa carta desafiante.
 
Anoche, un dirigente le dijo a Clarín que dan por hecho que "Insaurralde arregló con Randazzo", una dosis tóxica cuando horas antes el lomense se abocó a organizar un clamor para pedirle a la ex presidenta que sea candidata a senadora.
 
Por Pablo Ibáñez
 
Fuente: Clarín, Hoy en la Noticia, La Política Online y LOP
 

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Intendentes del peronismo se negaron a participar de un cónclave que tuvo la asistencia de Boudou, D’Elía, Sabbatella y otros personajes resistidos del ultrakirchnerismo. Se profundizaron las diferencias y crece el debate en el seno del justicialismo
25-07-2017 / 09:07
Jaime Durán Barba, el asesor principal de Mauricio Macri, ordenó a los candidatos de Cambiemos no hablar de economía y taparla con frases de optimismo y esperanza. Así, los candidatos no explican el estado actual de la economía, no hay promesas de "segundo semestre" ni "lluvia de inversiones" y les piden a los votantes tener esperanza porque quizás están en el sector que "aún no les llegó el cambio".
 
Las principales cifras de la complicada situación económica, que los macristas ocultan hablando únicamente de la corrupción del gobierno anterior, tienen que ver con: desocupación, pobreza, bajos salarios, alta inflación, creciente deuda externa y nulo crecimiento económico.
 
En el primer trimestre de 2017 la desocupación subió a 9,2 %, según informó el Indec. Proyectado a todo el país se estima que son 1.700.000 de personas que no tienen trabajo y buscaron, pero no encontraron. El trabajo en negro afecta al 33,3 %.
 
En el segundo semestre de 2016, el 30,3 % de la población es pobre de acuerdo a su nivel de ingreso, son 12,5 millones de pobres si se proyecta a todo el país. El 6,1 % es indigente, que alcanza a 2,5 millones de personas, según el INDEC. Con Cambiemos aumentaron los pobres 1,5 millones, llegando a 13 millones, un 32,9 % de la población.
 
Por otra parte, la mitad la población recibe ingresos menores a $ 10.000 mensuales, según el INDEC durante el primer trimestre de 2017. Para ese período el valor de la canasta básica para no ser pobre de una familia tipo era de $ 14.090,52. El poder adquisitivo de los salarios en 2016, en promedio, cayó un 6 %.
 
La meta de inflación oficial ronda el 12 al 17 %. Sin embargo, en junio la inflación fue del 1,2 %, según la primera publicación del nuevo IPC Nacional. En el primer semestre la suba de precios acumulada llegó al 11,8 %. La inflación anual que se proyecta superará el 20 %.
 
En el primer año de gobierno de Macri, la deuda externa creció U$S 22.048 millones hasta los U$S 192.462 millones, que significa una suma del 13 % respecto a 2015, según el Indec. Los intereses de la deuda fueron por $ 111.261 millones en el primer semestre, un 70 % más de lo que se pagó el año pasado.
 
Por último, la economía cayó en 2016, mostró cierta mejora a fin de año, volvió a descender en el primer bimestre de 2017 y en marzo y abril subió levemente. En los primeros cuatro meses de 2017 el crecimiento fue sólo de 0,4 % en comparación con enero-abril de 2016.
 
Cambiemos no tiene ningún resultado positivo de la economía para mostrar. Los que padecen esta situación son los trabajadores y los sectores populares, mientras que el sector acomodado se beneficia con todas las medidas de este Gobierno para los Ricos.
 
La Opinión Popular

24-07-2017 / 18:07
24-07-2017 / 09:07
24-07-2017 / 09:07
24-07-2017 / 09:07
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