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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“La idea de Macri de unir a los argentinos es un eslogan, porque la estrategia del Gobierno desde el 1º de marzo en su discurso de campaña fue dividir, ya que le resulta funcional a su proyecto político”. Matías Tombolini
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Internacionales - 10-05-2017 / 20:05
EFEMÉRIDES POPULARES

Agentes del servicio secreto israelí Mosad secuestran al genocida nazi Adolf Eichmann

Agentes del servicio secreto israelí Mosad secuestran al genocida nazi Adolf Eichmann
Genocida Otto Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS nazis.
Otto Adolf Eichmann fue un teniente coronel de las SS nazis. Fue el responsable de la "Solución Final" con la que los nazis decidieron el exterminio de seis millones de judíos en los campos de concentración. Luego de terminada la Segunda Guerra Mundial, el oficial de las SS se había fugado y evitado los juicios de Nüremberg.
 
Primero, se escondió en Alemania y, finalmente, llegó a Italia donde consiguió un pasaporte de la Cruz Roja, con visado argentino, a nombre de Ricardo Klement con el que viajó a Buenos Aires el 14 de junio de 1950.
 
El 11 de mayo de 1960 fue secuestrado por el Mossad. Luego de un breve forcejeo, lo metieron en un auto y partieron hacia su refugio donde lo interrogaron durante nueve días. Finalmente, la noche del 20 de mayo lo embarcaron en el avión de la línea El Al, que había llegado a Buenos Aires el día anterior con el canciller Abba Eban, para participar de los festejos.
 
Por este secuestro, la cancillería argentina, por medio del embajador Mario Amadeo -el presidente de Argentina era Arturo Frondizi-, reclamó una grave violación de la soberanía; este reclamo lo llevó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Recibió apoyo del organismo internacional, pero Israel nunca tuvo intenciones de devolver al criminal nazi.
 
La Opinión Popular

Cómo y por qué Israel secuestró a Adolf Eichmann
 
A 50 años de la operación, un tribunal alemán ordenó abrir los archivos de los servicios secretos sobre el escape del ex jerarca nazi a la Argentina. Se radicó en San Fernando, donde agentes del Mossad se lo llevaron a Jerusalén para juzgarlo.
 
Por Hernán Dobry
 
La Argentina era una fiesta. Faltaban pocos días para comenzar los festejos del 150 aniversario de la Revolución de Mayo y todo el país esperaba expectante del inicio de las celebraciones, para las que habían llegado a Buenos Aires delegaciones de todo el mundo. Nadie podía prever que a miles de kilómetros de distancia un anuncio opacaría todo.
 
"Adolf Eichmann se encuentra ya detenido en Israel y en breve será procesado aquí conforme la Ley de Justicia contra los nazis y sus colaboracionistas", afirmó el primer ministro de Israel, David Ben-Gurión, ante su Parlamento, el 23 de mayo de 1960. La noticia se diseminó de inmediato en todos los medios.
 
Dos días más tarde, la revista Times informó que lo habían capturado en Buenos Aires y el 26, La Razón lo ponía en su portada. Había estallado uno de los mayores escándalos del gobierno de Arturo Frondizi.
 
Eichmann era el responsable de la "Solución Final" con la que los nazis decidieron el exterminio de seis millones de judíos en los campos de concentración. Luego de terminada la Segunda Guerra Mundial, el oficial de las SS se había fugado y evitado los juicios de Nüremberg Primero, se escondió en Alemania y, finalmente, llegó a Italia donde consiguió un pasaporte de la Cruz Roja, con visado argentino, a nombre de Ricardo Klement con el que viajó a Buenos Aires el 14 de junio de 1950.
 
Después de pasar por varios destinos en el país, se asentó en la calle Garibaldi 6067, en la localidad de San Fernando y comenzó a trabajar para Mercedes Benz. Allí, lo halló un grupo de agentes del Mossad (Servicio de Inteligencia Israelí) luego de que la hija de un sobreviviente del Holocausto diera la alerta.
 
 
El operativo especial
 
La autorización para capturarlo la dio Ben-Gurión sin consultar a su gabinete, luego de que el titular del Mossad, Isser Harel, le confirmara que realmente era él. Si bien lo correcto hubiera sido pedir su extradición, prefirieron secuestrarlo ya que la Argentina, previamente, había rechazado otros pedidos por diversos colaboracionistas nazis y, unos meses antes, el gobierno alemán había hecho una solicitud similar por Josef Mengele, quien había sido puesto sobre aviso y se fugó.
 
Para esto, enviaron al país a veinte agentes y alquilaron una casa donde estuvieron hasta que finalizó su misión. La tarde del 11 mayo, se dirigieron hasta San Fernando y esperaron a que Eichmann descendiera del colectivo que lo traía de vuelta de su trabajo.
 
Luego de un breve forcejeo, lo metieron en un auto y partieron hacia su refugio donde lo interrogaron durante nueve días. Finalmente, la noche del 20 de mayo lo embarcaron en el avión de la línea El Al, que había llegado a Buenos Aires el día anterior con el canciller Abba Eban, para participar de los festejos.
 
 
La crisis diplomática
 
La noticia del secuestro de Eichmann fue un baldazo de agua fría para el gobierno de Frondizi ya que se trataba de una violación a la soberanía nacional por parte de un país amigo. En seguida, el canciller Diógenes Taborda le exigió una explicación al embajador israelí, Arieh Levavi.
 
"En caso de que Eichmann haya sido capturado en la Argentina, ello se contradice con las normas internacionales y forzará a la Argentina, pese a sus buenas relaciones con Israel, a presentar una protesta muy severa y los resultados serán impredecibles", afirmó.
 
El clima se tensó más aún cuando Jerusalén respondió que no sabía que el jerarca nazi venía desde Buenos Aires ya que el Mossad no les había informado al respecto. En el Palacio San Martín, intensificaron la presión y les dieron ultimátum para que lo restituyeran antes del 10 de junio y castigaran a los culpables de la violación a la soberanía nacional.
 
Dos días más tarde, Ben-Gurión le escribió a Frondizi para poner paños fríos en el asunto. "Estoy seguro, señor presidente, que considerará estos argumentos con toda la ponderación moral. Usted mismo ha combatido contra una dictadura y ha revelado su enfoque sobre valores humanos, y yo espero que nos comprenda y acepte nuestra sincera expresión de pesar por el perjuicio a las leyes de su país, causado en virtud de una obligación moral interna, y que se sume a todos los amantes de la Justicia en el mundo, que ven en el enjuiciamiento de Eichmann en Israel un acto de Suprema justicia histórica, y que las relaciones amistosas entre Israel y su país no resulten perjudicadas", concluía la carta.
 
Finalmente, el presidente decidió seguir los consejos de su asesor Mario Weinfeld y elevó el caso a la ONU, "donde debía perderse en algún archivo". Pero no contaba con que el embajador Mario Amadeo convocaría a una sesión de urgencia al Consejo de Seguridad el 22 de junio para tratar el tema.
 
"El gobierno de la República Argentina acusa al Estado de Israel de violación de su soberanía con responsabilidad del gobierno de dicho Estado, por el traslado ilícito y clandestino de Adolf Eichmann a territorio israelí", afirmó el diplomático en la reunión.
 
Finalmente, el Consejo votó una resolución inocua en la que se instaba a Israel a que indemnizara adecuadamente al país y a que mejoraran "las relaciones bilaterales, históricamente amistosas".
 
Ese mismo día, el gobierno, presionado por los militares y el Palacio San Martín, declaró persona no grata a Levavi. Con el correr de las semanas, el tema fue quedando en el olvido y, para el 3 de agosto, funcionarios de ambas cancillerías se sentaron a conversar y emitieron un comunicado que incluía una disculpa de Israel por la violación a la soberanía argentina.
 
Para finales de año, los dos países ya habían nombrado a sus nuevos embajadores y todo volvió a la normalidad, sólo que Eichmann siguió en Jerusalén. Allí, fue juzgado y se lo condenó a morir en la horca por crímenes cometidos contra la Humanidad. La sentencia se cumplió el 1º de junio de 1962, cuando Frondizi ya había sido derrocado.
 
Fuente: Perfil

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23-05-2017 / 19:05
El Reichstag (parlamento alemán) se sucedió en Alemania entre 1849 y el final de la Segunda Guerra Mundial. Fue un parlamento elegido por el pueblo, aunque con distintos grados de poder. El Imperio era una autocracia en la que el Reichstag era elegido por sufragio universal (en Prusia y en otros Estados federados siguió vigente el sufragio censitario). En la República de Weimar 1919, el pueblo eligió la composición del Reichstag y éste a su vez a quien sería Canciller de Alemania (Jefe de Gobierno).
 
Sin embargo, a partir de 1930, el Reichstag fue prácticamente eludido gracias al uso que el Presidente Paul von Hindenburg hizo de los extensos poderes que la constitución le otorgaba.
 
En las séptimas elecciones parlamentarias, celebradas el 31 de julio de 1932, el Partido Nazi alcanzó por primera vez la mayoría, pero esta mayoría no era absoluta. En las octavas elecciones parlamentarias, ejecutadas en noviembre de ese mismo año, los nazis continuaron a la cabeza del Parlamento, a pesar de haber perdido asientos.
 
Estas elecciones son consideradas las últimas elecciones democráticas de la República de Weimar, ya que las elecciones parlamentarias de 1933 se realizaron bajo una política de represión e intimidación nazi.
 
Después de que Adolf Hitler fuera nombrado Reichskanzler (Canciller) el 30 de enero de 1933, el proceso de "cambio a la igualdad"  (Gleichschaltung) empezó tras el llamado Decreto del Incendio del Reichstag y la "Ley habilitante de 1933", en la que el Reichstag fue oficialmente desposeído de sus poderes legislativos.
 
El 24 de mayo de 1933, el Reichstag concede amplios poderes a Hitler por cuatro años, que el aprovechó para gobernar a Alemania a su antojo e instauró un régimen totalitario durante el periodo conocido como Tercer Reich o Alemania nazi. A partir de entonces el Reichstag sólo ejerció como un cuerpo de aclamación de las acciones de la dictadura. Incluso con esa finalidad, tuvo su última sesión en 1942.
 
Por Carlos Morales

23-05-2017 / 08:05
Quedó totalmente al desnudo la operación del gigante periodístico O Globo contra Lula y Dilma. El noticiero de la TV abierta más poderosa de Brasil, que combate a Lula y el pedido popular de "elecciones directas ya", había afirmado que los ex presidentes tenían cuentas offshore para recibir coimas.
 
El escándalo popular fue tan grande que debió rectificarse y decir que no era verdad. Pero con disimulo. Hasta el propio noticiero del grupo mediático más importante de Sudamérica tuvo que reconocer que mintió para involucrarlos en las denuncias contra Temer.
 
Pasado en limpio la "operación mediática": 
 

  • Ni siquiera cuando el Jornal Nacional citó por primera vez a Batista éste ofreció pruebas o indicios de la existencia de cuentas offshore a nombre de Lula y Dilma
  • El Jornal Nacional se basó en versiones sobre versiones. Dijo que la Justicia dijo que Batista dijo que el ex ministro de Hacienda Guido Mantega dijo que Lula y Dilma dijeron que querían cuentas secretas.
  • Globo no mostró ni un papel ni una grabación. 
  • El presunto declarante al final habría afirmado que se pagaba a sí mismo, un hecho sin precedentes en la historia universal de la coima.
  • Lo que Waak llamó "imprecisión" es como mínimo un grave error. Si hubiese pruebas de que difundir esa "imprecisión" fue un acto intencional, se habría tratado de una operación de acción psicológica para instalar una falsedad. Es lo que Cristiano Zanin Martins, el defensor de Lula, denomina "lawfare", la guerra con base en el poder judicial que recurre al uso indiscriminado de datos que no son datos y estereotipos que están desligados de la realidad. 
  • La "imprecisión" fue reproducida por medios de Brasil y llegó a la tapa de diarios de todo el mundo, incluida la Argentina.
  • La aclaración de Waak fue tan leve que no impactó en los medios brasileños. 
  • La secuencia entre la presunta filtración de un hecho tan grave y la posterior confesión de que no llegó a la condición de hecho, y por lo tanto no existió, y por lo tanto no pudo haber sido grave porque la nada no es nada, desnuda cómo trabaja la cocina del principal noticiero televisivo de Brasil y buena parte de los grandes medios de todo el continente. Hay dos posibilidades. O usa desaprensivamente los alimentos con los que elabora sus manjares o introduce veneno en ellos. 
 
Un ejemplo de cómo operan los grandes medios periodísticos coaligados con sectores de la Justicia.

22-05-2017 / 21:05
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22-05-2017 / 10:05
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