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Internacionales - 08-05-2017 / 21:05
EFEMÉRIDES POPULARES

Las fuerzas armadas yanquis capturan al líder nazi alemán Hermann Göring

Las fuerzas armadas yanquis capturan al líder nazi alemán Hermann Göring
Hermann Göring, en 1945, después de la captura por los yanquis.
Hermann Wilhelm Göring fue un político y militar alemán, miembro y figura prominente del siniestro Partido Nazi, lugarteniente de Adolf Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe. Al finalizar la contienda, el 09 de mayo de 1945, Göring es capturado por las fuerzas vencedoras en el castillo que le serviría de prisión. Queriendo adoptar el papel de máxima figura alemana, organiza una entrevista con la prensa aliada: incluso quiso ser recibido por el General yanqui Dwight Eisenhower.
 
Esto no fue tolerado por las autoridades de ocupación y tras un tratamiento de desintoxicación de morfina y una gran bajada de peso, fue juzgado en los juicios de Núremberg por una infinidad de delitos, entre ellos por crímenes contra la humanidad y conspiración de una guerra de agresión.
 
Pese a haberse defendido a sí mismo, como también al nazismo y al extinto Führer, las pruebas exhibidas y además reconocidas por el mismo Göring respecto a conspiración, promover acciones para favorecer la guerra y crímenes en contra de la humanidad, fueron contundentes.
 
Finalmente fue condenado a pena de muerte por la horca por ser promotor de crímenes contra la humanidad. Justo a dos horas antes de ejecutarse la sentencia, Göring se suicidó ingiriendo una cápsula de cianuro, el 15 de octubre de 1946.
 
La Opinión Popular
 
Durante los Juicios de Núremberg, Göring fue el primero de los 24 acusados en tomar el banquillo. Göring además intentó subordinar a los demás convictos intentando erigirse como un líder de ellos, por lo que fue separado del resto.
 
Ya en vías de recuperarse de su adicción drogadicta, demostró estar en sus mejores momentos e intentó rivalizar con la inteligencia del Fiscal Robert H. Jackson, logrando en los primeros días del juicio causar en la prensa una gran impresión de su persona y erigirse como un ideal ario emulando la retórica de Hitler.
 
Por un momento, Jackson pensó en declararse incompetente. Sin embargo, el fiscal poco a poco fue exhibiendo documentos y pruebas gráficas (películas), declaraciones de testigos y finalmente logró poner en jaque a Göring.
 
Pese a haberse defendido a sí mismo, como también al nazismo y al extinto Führer, las pruebas exhibidas y además reconocidas por el mismo Göring respecto a conspiración, promover acciones para favorecer la guerra y crímenes en contra de la humanidad, fueron contundentes. Al final del juicio, Göring estaba derrotado y solo respondía con monosílabos, verborrea o fingía no escuchar.
 
Finalmente fue condenado a pena de muerte por la horca, principalmente por ser promotor de crímenes contra la humanidad y también por ser, para los vencedores, una figura prominente del nazismo que se debía erradicar a toda costa de Alemania.
 
Göring, al igual que Wilhelm Keitel, rechazó la muerte por ahorcamiento debido a que esa pena solo se le infligía a los traidores en Alemania e intentó que fuese ejecutado por fusilamiento debido a su alto rango militar, cosa que le fue denegada. Justo a dos horas antes de ejecutarse la sentencia, Göring se suicidó ingiriendo una cápsula de cianuro de potasio el 15 de octubre de 1946.
 
Fuente: Wikipedia 
 
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11-12-2017 / 20:12
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08-12-2017 / 17:12
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La Batalla de Ayacucho fue el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las guerras de independencia hispanoamericanas (1809-1826) y significó el final definitivo del dominio colonial español en América del sur. La batalla se desarrolló en la Pampa de Quinua o Ayacucho, Perú, el 09 de diciembre de 1824. Alrededor de 80 valientes Granaderos argentinos (los últimos de los 4.000 que cruzaron los Andes con José de San Martín) participaron en la victoria, junto a combatientes colombianos, venezolanos, peruanos y chilenos. 
 
El general venezolano Antonio José de Sucre, a los 29 años, fue el protagonista central de la batalla, al mando de las fuerzas patrióticas, que acometieron directamente a la masa desorganizada de tropas colonialistas que, sin poder formar para la batalla, descendía en hileras de las montañas. Lo acompaña el intrépido general colombiano José María Córdoba, de 25 años, que alzando su sombrero blanco de jipijapa en la punta de su espada, entusiasma a sus hombres lanzándose al combate con el grito: "¡División! ¡De frente! ¡Armas a discreción y paso de vencedores".

La frase lanzada por el general Jacinto Lara al iniciar el combate es menos homérica pero más criolla. Los hombres de Lara eran hijos de los llanos venezolanos y "gente cruda". Su general les dirigió antes de la batalla la siguiente arenga: "¡Zambos del carajo! ¡Al frente están los godos puñeteros! El que manda la batalla es Antonio José de Sucre, que como  ustedes saben, no es ningún cabrón. Conque así, apretarse los cojones y ... ¡a ellos!".
 
Las fuerzas patriotas sumaban 5.780 hombres y los realistas, 9.310 soldados. La victoria americana fue completa. Cayeron prisioneros el virrey José de la Serna con todos sus generales, empezando por José de Canterac y Jerónimo Valdés, con más de 600 oficiales y dos mil hombres de tropa. Más de dos mil muertos (307 patriotas y 1800 realistas) quedaron sobre el campo de Ayacucho donde concluía el poder colonial español en América.

La victoria de los revolucionarios independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista español más importante que seguía en pie, sellando la independencia peruana con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. Terminaron así estas guerras de liberación en todo un continente, que había comenzado medio siglo atrás, cuando los yanquis iniciaron las hostilidades contra los ingleses el 19 de abril de 1775.

 
Presencia indestructible de Eva Perón 
Por Blas García

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