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Nacionales - 03-05-2017 / 08:05
LOS ORGANISMOS DE DD.HH. RECHAZARON EL LLAMADO

Cúpula de la Iglesia + dictadura = “reconciliación” como sinónimo de impunidad en el macrismo

Cúpula de la Iglesia + dictadura = “reconciliación” como sinónimo de impunidad en el macrismo
La iniciativa impulsada por la cúpula de la Iglesia está en sintonía con el propósito de “unir a los argentinos” que difundió el Gobierno de Macri. Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos de la Nación, se manifestó a favor de la prisión domiciliaria para los condenados por delitos de lesa humanidad y le insinuó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que recibiera a familiares y amigos de los genocidas militares juzgados por crímenes de lesa humanidad. Todos estos gestos están a tono con la intención del Gobierno de reinstaurar la Teoría de los Dos Demonios o incluso, de negar el plan sistemático de terrorismo de Estado. En pos de estas intenciones, ya ha incurrido en innumerables provocaciones: desde pretender minimizar la cantidad de detenidos desaparecidos hasta el intento de establecer como feriado móvil el 24 de Marzo. La cúpula de la Iglesia, cómplice del genocidio, no se queda atrás en este objetivo reaccionario.
Tiempos de "reconciliación", impunidad y negacionismo se instalaron desde la llegada de Mauricio Macri a la presidencia. Esto permite a ciertos sectores la reivindicación de la dictadura cívico-militar y nuevos intentos de "hermanar" a los que torturaron y asesinaron junto a los que fueron víctimas, sobrevivientes o familiares de desaparecidos.
 
En ese sentido, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), José María Arancedo, se escudó en el papa Francisco para destacar la "actitud de la Iglesia de promover una cultura del encuentro y fortalecer lazos de amistad social" y justificar así el nuevo intento de la máxima autoridad de la Iglesia Católica del país de "reconciliar" a víctimas y victimarios del terrorismo de Estado.
 
Una vez más surge el pedido de "reconciliación" de la cúpula de la Iglesia católica, mientras siguen callando y ocultando su rol al servicio de la dictadura genocida. Nunca pidieron perdón y hoy promueven el "encuentro fraterno de los argentinos", en una nueva afrenta insultante, de parte de una cúpula sobre la cual hay sobradas pruebas de su complicidad con el genocidio.
 
Los organismos de derechos humanos rechazaron el nuevo intento de la cúpula de la Iglesia de impulsar la "reconciliación" entre víctimas y victimarios del terrorismo de Estado. Abuelas de Plaza de Mayo afirmó: "No hay diálogo posible con quienes secuestraron, torturaron y desaparecieron a nuestros hijos e hijas; con quienes niegan información sobre su destino final; con quienes saben dónde están los más de 300 nietos y nietas que aún son esclavos de la mentira y, a 40 años de su apropiación, continúan viviendo bajo una identidad falsa".
 
El "servicio" de la cúpula de la Iglesia parece más acorde a las necesidades de los genocidas que buscan impunidad, que del pueblo argentino y los organismos de DDHH que pelean hace más de 40 años por Memoria, Verdad y Justicia. "¿Ahora vienen a pedir reconciliación? Deberían decirles a los militares genocidas que vayan a los tribunales a declarar toda la verdad sobre nuestros hijos", advirtió Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo de la línea fundadora.
 
La iniciativa impulsada por de la cúpula de la Iglesia, en nombre de la "cultura de encuentro", está en sintonía con el propósito de "unir a los argentinos" que difundió el Gobierno de Macri. Si bien actualmente, en tiempos electorales, la estrategia discursiva del Gobierno tiende a la polarización, el enfrentamiento y a profundizar la "grieta", en materia de "derechos humanos" la idea de la reconciliación les sienta bien para lograr la impunidad de los genocidas.
 
En el macrismo, el negacionismo y la relativización de lo sucedido durante la última dictadura cívico-militar es clara. Buscan "reconciliar" para impedir la justicia y borrar el pasado, para frenar el juzgamiento a los delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del terrorismo de Estado y, sobre todo, para lograr impunidad y reivindicación de los empresarios cómplices del genocidio perpetrado en la Argentina.
 
La Opinión Popular

LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS RECHAZARON EL LLAMADO A LA "RECONCILIACIÓN" DE LA IGLESIA
 
"La reparación es por medio de la Justicia"
 
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), José María Arancedo, se escudó en el papa Francisco para destacar la "actitud de la Iglesia de promover una cultura del encuentro y fortalecer lazos de amistad social" y justificar así el nuevo intento de la máxima autoridad de la Iglesia Católica del país de "reconciliar" a víctimas y victimarios del terrorismo de Estado.
 
Lo hizo en la homilía que inauguró anoche una nueva asamblea plenaria del organismo, la número 113, en la que los obispos de todo el país escucharán "testimonios de familiares de personas que sufrieron las consecuencias de este período marcado por la violencia en distintos ámbitos de la sociedad".
 
Así lo informó el Episcopado en un comunicado en el que evitó referirse a familiares de desaparecidos durante la última dictadura cívico militar y a agrupaciones que bregan por la "memoria completa", integradas mayoritariamente familiares y amigos de represores condenados y procesados por delitos de lesa humanidad. La iniciativa fue rechazada de plano por los organismos de derechos humanos.
 
"¿Ahora vienen a pedir reconciliación? Deberían decirles a los militares genocidas que vayan a los tribunales a declarar toda la verdad sobre nuestros hijos", advirtió Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo de la línea fundadora. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo opinó en la misma línea: "No tenemos que reconciliarnos con nadie; yo no agravié a nadie; fui agraviada con el asesinato de mi hija y el robo de mi nieto", remarcó. Abuelas aún busca a más de 300 bebés apropiados durante el terrorismo de Estado.
 
"Esta parte de la Iglesia maneja un nivel de hipocresía total", sentenció Cortiñas. Sin incluir a la Iglesia de "la opción por los pobres, que trabajó en las villas, que soñó como nuestros hijos e hijas por un país mejor, y que por eso perdió integrantes en manos de los monstruos del terrorismo de Estado", la Madre de Plaza de Mayo descartó toda posibilidad de participar de la iniciativa de "reflexión sobre los acontecimientos ocurridos durante la última dictadura militar" que la CEA planteó como eje de su nueva asamblea plenaria y como el primer paso de "un camino de diálogo entre los obispos en el marco de la cultura del encuentro y la amistad social", tal como lo describió en el comunicado de anuncio del plenario que se llevará a cabo en Pilar y durará cinco días.
 
Durante la apertura del encuentro, Arancedo confirmó la idea. "Nos hemos acostumbrado a una cultura del enfrentamiento, la violencia y la anomia que nos debilita como nación", desafió. Se escudó en el papa Francisco y su referencia a una "nueva evangelización que anima a todo bautizado a ser instrumento de pacificación y testimonio creíble de una vida reconciliada" y mencionó que la "misión de la Iglesia" es "contribuir con su palabra a una cultura del encuentro y fortalecer lazos de amistad social".
 
"No se trata de una mirada ingenua sino de poner al hombre en el centro de la cuestión social, y verlo como responsable de la misma realidad e instituciones de la República, que son la necesaria mediación en un estado de derecho y en el marco de una vida en democracia. Esta actitud nos hace protagonistas de un futuro que nos compromete", concluyó.        
 
  
Metodología de la amistad social
 
Según un breve documento de prensa, la CEA apuntó que el "tiempo de reflexión" que abrirán en el plenario "se limitará a la escucha de algunos testimonios de familiares de personas que sufrieron las consecuencias de este período marcado por la violencia en distintos ámbitos de la sociedad", por lo que descartan "intercambio entre los participantes". Mencionaron que "se ha invitado a un número acotado de personas para contar con un tiempo suficiente para narrar sus experiencias".
 
Una de ellas es Graciela Fernández Meijide, quien confirmó a este diario que aceptó la invitación con la aclaración de que "aceptaran" en el Episcopado su postura de "rechazo a toda posibilidad de reconciliación mientras no exista la más mínima demostración de conciencia del daño que provocó la otra parte", informó. "Ellos aceptaron y dijeron que solo están recogiendo testimonios, que les va a llevar como un año", añadió.   
 
Abuelas, Madres y Familiares de desaparecidos, en tanto, rechazaron de plano la iniciativa. "No hay diálogo posible con quienes secuestraron, torturaron y desaparecieron a nuestros hijos e hijas; con quienes niegan información sobre su destino final; con quienes saben dónde están los más de 300 nietos y nietas que aún son esclavos de la mentira y, a 40 años de su apropiación, continúan viviendo bajo una identidad falsa", respondieron desde Abuelas de Plaza de Mayo.
 
Graciela Lois, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, reforzó el argumento: "Es ridículo el planteo de un diálogo en términos de igualdad de condiciones entre partes que claramente no las tienen. Nuestros desaparecidos fueron víctimas del terrorismo de Estado, de un Estado que estaba en manos de esta gente con la que la Iglesia nos invita a reconciliarnos".
 
"Es un disparate", calificó Carlotto. "¿Cómo vamos a ir a dialogar? Lo que hay que hacer es cumplir con la democracia y con lo que pedimos: Verdad, Memoria y Justicia", continuó. Lois también habló del pedido histórico: "Es imposible que dialoguemos cuando nuestros reclamos de Memoria, Verdad y Justicia no fueron satisfechos. Porque la memoria la construimos nosotros a fuerza de lucha, la Justicia llega a cuentagotas y a una minoría y ninguno de nosotros contamos con la verdad de cómo, dónde y por qué han desaparecido los nuestros".
 
Carlotto completó el sentido de la reflexión: "Tuvimos la paciencia de esperar 40 años. Se cometió un genocidio y se declaró delito de lesa humanidad. Hay que buscar la reparación por medio de la justicia y del respeto a la verdad absoluta".
 
Por Ailín Bullentini
 
Fuentes: Página12, Cronista, La Izquierda Diario, La Primera Piedra y LOP

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20-06-2018 / 10:06
La agenda oficial del presidente conservador Mauricio Macri marcaba que hoy a las 9 participaría en el Monumento a la Bandera del tradicional acto en conmemoración a Manuel Belgrano. Sin embargo, a último momento, el titular del PRO de Santa Fe, Federico Angelini, anunció que el mandatario no asistirá para evitar las protestas en su contra.
 
Angelini eligió decir que "se priorizó cuidar la paz". El discurso de Macri hubiera sido el primero tras los cambios en el equipo económico, que no frenaron la corrida ni la devaluación del peso frente al dólar. "Querían empañar el Día de la Bandera. No queremos darle margen a los violentos", fruteó el dirigente del PRO santafecino, al confirmar el faltazo del presidente, que debería haber compartido el acto con la intendenta Mónica Fein y el gobernador Miguel Lifschitz.
 
Luego la noticia fue confirmada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio: "Con motivo de haber recibido notificaciones de los responsables de la seguridad presidencial y del Gobierno de Santa Fe donde se indicaba que se debían reforzar las medidas de seguridad para evitar la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario de organizaciones políticas, se suspenderá mañana la asistencia del Presidente".
 
Las protestas estaban organizadas por sectores que se movilizan y reclaman contra las medidas antipopulares que lleva adelante el gobierno de Macri. Además se preveía la movilización de organizaciones sociales y políticas. Solo dos muestras, entre muchas otras posibles, de rechazo al ajuste en curso que implementa el actual Poder Ejecutivo a favor del gran empresariado y en contra de los trabajadores.
 
El Gobierno de los Ricos viene atravesando tensos episodios, el último que se viralizó, fue la entrega de una banana al jefe de Gabinete, Marcos Peña, tras ser bautizado como "El Gorila del año", lo mismo pasó en el mundial de Rusia, en donde la hinchada argentina realizó cánticos con referencia al precio del dólar.
 
Por supuesto, para evitar este tipo de protestas o "escraches", en un ambiente "poco feliz" que se respira en las últimas semanas por los efectos de la política neoliberal: inflación, tarifazos, acuerdo neocolonial con el FMI, pérdida del poder adquisitivo, etc., el Gobierno de los CEOs decidió "por razones de seguridad", que Macri no viaje a Rosario.
 
La Opinión Popular

20-06-2018 / 09:06
Ni sostener una pyme o industria; ni financiarse con tarjeta de crédito; ni acceder a un crédito hipotecario. Nada de lo que implique producción, reactivación de la economía o sueños de futuro será posible en esta Argentina de Mauricio Macri condenada por sus gobernantes a ser un país de frontera.
 
Así lo ha vuelto a decretar el Gobierno de los CEOs, que ayer, para contener el dólar, convalidó el triunfo de la bicicleta financiera y volvió a hundir las fuerzas de cualquier sector productivo. Nada es más rentable que especular en el país de la alianza Cambiemos.
 
Ante las altas expectativas de devaluación, el nuevo titular del Banco Central, Luis Caputo, buscó en vano ganarle al mercado. Tratando de evitar que los bancos utilizaran los pesos provenientes del pago de vencimientos de Lebacs y se volcaran en manada a la compra de dólares, llevó la tasa de interés para el plazo más corto (27 días) del 40% al exorbitante 47%.
 
La decisión de Caputo de elevar la tasa de las Lebas de corto plazo -27 días- al 47% le generará a los tenedores de ese título una ganancia a julio de 7.106 millones de pesos. Sin embargo, apenas pudo renovar el 59,9% de los $514.779 millones que vencieron ayer. 
 
A la espera del préstamo del Fondo Monetario Internacional, que el Gobierno de Macri utilizará no para fomentar la producción, sino para contener la corrida cambiaria, la suba de tasas se complementará mañana con el incremento de los encajes bancarios, que implica inmovilizar unos $67.000 millones para evitar su traspaso a dólares. Además, se reduce del 10 al 5% la posición global neta en divisas, que funciona como un techo a la tenencia de dólares de bancos.
 
Pese a la batería de medidas, a los cambios de nombres, el rumbo de la economía y la desconfianza de los mercados en la Argentina no cambia: tal fue la demanda por el billete norteamericano ayer que cerró al alza, en $28,46. En el mercado de futuros, en tanto, se pactaron operaciones por US$595 millones, y para el cierre de diciembre, el plazo más largo negociado, el precio superó los $33. 
 
El cóctel es explosivo: las divisas genuinas no ingresan, los dólares se fugan y para contener la devaluación (con su consecuente efecto inflacionario) el Gobierno recurre a medidas recesivas que privilegian el dinero ocioso y desaniman la producción, verdadera fuente de riquezas en el país que tiene todo por hacer.
 
En tanto, el capital financiero sigue amasando grandes ganancias gracias a esta bicicleta financiera. Ahora necesita el Gobierno de los Ricos desarmar la bomba de las Lebac, que lo hará con nueva deuda, además de los fondos que recibirá del FMI. Un acuerdo neocolonial que viene con una profundización del ajuste para los trabajadores y demás sectores populares.
 
La Opinión Popular

19-06-2018 / 10:06
 Al filo de sus 60 años, el presidente Mauricio Macri parece la encarnación del extravío que el poder puede causar en algunos hombres.
 
Obnubilado quizá por expresiones de deseo sin asidero en la realidad, pensando más en el futuro electoral que en el pragmatismo de la coyuntura, ya no parece quedar en él nada de aquel joven con comprensión de los mercados, que desde muy chico se fogueó en el mundo empresarial y, junto a su padre, supo ser testigo del levantamiento del imperio Socma, que luego llegaría a gerenciar.
 
Herida la confianza de los mercados, pero también la de los ciudadanos que lo votaron, el Currículum Vitae del Presidente no alcanzó, siquiera, para que en sus más de dos años de Gobierno pudiera sacar al país del ostracismo de ser una economía de frontera y elevarlo a la categoría de emergente, en crecimiento, imán para los inversores del mundo.
 
De confirmarse lo que ya trascendió, tampoco lo logrará este año: mañana, Día de la Bandera, la Morgan Stanley Capital International (MSCI), sociedad encargada de tomar la decisión, anunciaría que la Argentina seguirá siendo un país de frontera.
 
La devaluación, la alta inflación, las tasas recesivas y el desplome de las acciones argentinas no son terreno fértil para la lluvia de inversiones ni el financiamiento externo.
 
Pudo el Presidente preparar el suelo para reactivar la producción, la generación de empleo y distribución de riquezas. Prefirió, en cambio, germinar la especulación y cuando los mercados no confiaron más, tuvo un rapto "brillante": acordar el salvataje de plomo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que quita más de lo que da.
 
Porque, como se trasluce en la carta de intención enviada al organismo por el Gobierno argentino, los millones de dólares recibidos se utilizarán para asistir a la corrida cambiaria, mientras se buscará achicar el gasto con más miseria, mellando conquistas sociales como jubilaciones y salarios dignos y los pobres, como toda limosna, recibirán el equivalente a unos pocos gramos de pan por día.
 

18-06-2018 / 11:06
En algún momento tenía que empezar a pasar. Las devaluaciones no son gratuitas, sobre todo en la Argentina. El contagio a los precios suele ser rápido. Y es lo que ya ocurre.
 
Antes de que empezara el fin de semana, las principales cadenas de supermercados recibieron mails con nuevas listas de precios. Hay aumentos que, en su mayoría, van de 7% al 10% en los principales rubros. Aunque hay casos de incrementos de hasta 18%, como sucede con los importados.
 
Las fábricas y comercializadoras de alimentos y productos de limpieza justificaron las remarcaciones por la suba del dólar. Pero estos ajustes no responden a la escalada de la última semana. Estos incrementos toman en cuenta parte de la corrida del mes pasado.
 
Durante mayo, el tipo de cambio pasó de $20,80 a $25,40. Esa suba -del 22% en un solo mes- no había tenido su traspaso pleno a los demás precios de la economía.
 
El propio Federico Sturzenegger lo había contemplado, cuando en una de sus últimas apariciones públicas como jefe del Banco Central, manifestó que la inflación de mayo sería "bastante menor" a la de abril. Pero que esperaba un rebrote para junio.
 
En efecto, el Indec acaba de publicar un índice de "apenas" 2,1% para mayo. Y aunque los alimentos registraron un avance superior -de 3,3%-, ese registro tuvo que ver más que nada con la propia dinámica inflacionaria y no tanto con la primera ola devaluatoria.
 
La realidad es que la fuerza del contagio a los precios apareció ahora. La intransigencia de los fabricantes e importadores provocó, incluso, que alguno de los grandes supermercados devolviera la mercadería en medio de la entrega, argumentando que no podían convalidar semejantes aumentos.
 
En concreto, la ola de incrementos incluyó a las principales empresa del sector. Molinos, por ejemplo, anunció un ajuste general del 7% a partir de este mismo lunes.
 
Los aumentos incluyen a cientos de sus productos, todos protagonistas de la mesa familiar. Molinos elabora desde fideos y aceites (distintas categorías y calidades) hasta harinas. También es muy fuerte en arroz y congelados.

18-06-2018 / 10:06
Con una pésima gestión del mercado cambiario y sin dólares suficiente en las reservas, el sendero para el tipo de cambio es ascendente. El gobierno de Mauricio Macri no puede frenar la corrida, simplemente porque no hay suficientes dólares disponibles para atender la demanda y se sometió a los dictados del FMI.
 
"Que baje el dólar, la puta que te parió". El cántico, unánime, partió de entre la multitud de argentinos que este fin de semana caminaron por las calles rusas, convocados por la fiebre mundialista para ver a Lionel Messi y equipo. Condenarlo como un insulto o reducirlo a una picardía sería subestimar el poder de la alerta, de esas palabras que dicen mucho más de lo que gritan.
 
Lo que hay, lo que se percibe, es un hartazgo que ni los miles de kilómetros que nos separan de Rusia, ni la euforia mundialista por el debut argentino han podido mitigar. El desastre económico, esta vez, hace mella en la Argentina, sin distinción de capas sociales, castigando ya no solo a los vulnerables de siempre, sino también a las clases medias y medias altas.
 
Precisamente, son estas las que ahora dirigen sus gritos al presidente Macri, clamando por algo más que un dólar estable. Piden lo que todavía no existe: un programa económico razonable y sustentable. Un esquema, algo que vaya más allá del simple cambio de ministros como se pueden cambiar los fusibles de un hogar.
 
Pero la paciencia de la clase media que votó a este Gobierno de los Ricos, por momentos mezquina o adormecida, tiene sus límites y por fin parece advertir que le ha llegado su hora, que el acuerdo neocolonial alcanzado con el FMI es, menos que un rescate, un salvavidas de plomo, no solo para el sector público, o los castigados salarios de los obreros o las jubilaciones de miseria, sino también un ajuste que la incluye.
 
El acuerdo neocolonial con el FMI definirá, para mal, el futuro de la Argentina, afectará a vastos sectores de la sociedad y sobre el que, no obstante, el Presidente no ha abierto la boca para dar una explicación de lo acordado. Hacerlo, implicaría exponer la crudeza de una realidad y unas metas brutales de ajuste, alejadas de las promesas que hizo a sus votantes.
 
Macri se cuida de evitar el sincericidio, pero quienes lo eligieron ya sienten la traición, con un malestar hondo, que viaja kilómetros. Él hace como si no los escuchara, se empecina en su rumbo sin plan y reduce todo a un juego de ajedrez, cambiando figuritas en el mismo álbum.
 
En el tema del dólar, el acuerdo neocolonial Macri-FMI es claro, planea absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas. O sea, dejar que se devalué la moneda todo lo que el mercado estime o especule, sin mencionar que no habrá botes salvavidas para todos.
 
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