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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“El modelo económico que aplica el Gobierno atrasa 40 años y hay que cambiarlo porque estamos en estanflación, se triplicó la deuda y tenemos un problema de fuga de capitales”. Aldo Pignanelli
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Nacionales - 21-04-2017 / 10:04
MACRI Y PEÑA RECIBIERON A REFERENTES NACIONALES Y FRIGERIO A LEGISLADORES

Tras la rebelión en el Chaco, el Gobierno sale a contener a los radicales

Tras la rebelión en el Chaco, el Gobierno sale a contener a los radicales
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se reunió con legisladores radicales de todo el país que lo visitaron en su despacho este jueves.
El Gobierno de Mauricio Macri dedicó toda la semana a evitar una crisis con la UCR por el armado de listas legislativas, que tuvo su primer capítulo en Chaco, con la disputa judicial ganada por Ángel Rozas que impuso su lista de radicales puros y terminó enchastrado en una disputa por la marca Cambiemos con el PRO y la Coalición Cívica.
 
Ese desenlace tan poco coherente con el concepto de "equipo" encendió luces rojas en la Casa Rosada y es lo que quieren evitar Macri y Marcos Peña, defensores de la marca que los llevó al Gobierno y según sus encuestas continúa siendo la insignia política más aceptada del país.
 
Con esos números, la estrategia del Gobierno para octubre es vender Cambiemos como la marca más elegida del país, porque el peronismo, al margen de su suerte, competirá con múltiples nomeclauras y no tendrá argumentos para vender un triunfo nacional.
 
Lejos de proyecciones exitistas, los radicales disputan cada lugar en las listas y las primeras peleas se desataron en elecciones provinciales desdobladas, que deben definir sus nóminas por estos días, como el caso de Chaco y La Rioja.
 
El problema que ve el Gobierno es que si se expande la situación conflictiva con el radicalismo que se dio en el Chaco en el armado de las listas provinciales, luego resultará muy complicado lograr que se constituya Cambiemos para las listas nacionales.
 
El presidente y del Jefe de Gabinete se los dijeron este miércoles a los líderes nacionales de la UCR a quienes recibieron en la Quinta de Olivos en un encuentro reservado. Y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, lo reiteró ante legisladores radicales de todo el país que lo visitaron en su despacho este jueves.
 
Lejos de proyecciones exitistas, los radicales disputan cada lugar en las listas y las primeras peleas se desataron en elecciones provinciales desdobladas, que deben definir sus nóminas por estos días, como el caso de Chaco y La Rioja.
 
El martes, Peña recibió en su despacho a los cuatro líderes de la UCR reconocidos por el Gobierno: Ernesto Sanz; los jefes de los bloques legislativos, Angel Rozas y el diputado Mario Negri; y el presidente del Comité nacional José María del Corral, quien tampoco logra cerrar una lista única en Santa Fe.
 
Convertido en el principal armador político del Gobierno, el jefe de Gabinete se tomó una hora para repasar el panorama de cada provincia y no tuvo la mejor la devolución: En casi todas había conflictos para acordar lisas de unidad.
 
Hay casos preocupantes. En la provincia de Buenos Aires el problema ya no es tanto las listas nacionales (Ricardo Alfonsín sigue rebelde, pero ya nadie lo escucha) sino las locales, donde los intendentes de Cambiemos, sean radicales o macristas, no quieren dar internas, como el caso de Tandil.
 
En Córdoba hay un pool contra el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, integrado por Negri, Aguad y el macrista Nicolás Massot.
 
El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo no quiere ceder ningún lugar (el cobista Luis Petri tendría destino en el Ministerio de Seguridad) y no hay consensos a la vista en Santiago del Estero y Corrientes, que este año eligen gobernador. Corrientes también elige intendente en su capital y el peronismo se está reagrupando.
 
Preocupado, Macri invitó a Negri, Rozas y Del Corral a la quinta de Olivos, donde intentó contenerlos y les adelantó que Elisa Carrió ya no era un problema porque unas horas más tarde ratificaría en TN que competiría por la Ciudad de Buenos Aires, como ocurrió.
 
Un ejemplo de adoctrinamiento que pidió imitar. Sanz no pudo ir, justamente, porque estaba participando del acto de "radicales en Cambiemos" de la Ciudad de Buenos Aires, armado para marcarle la cancha a Martín Lousteau.
 
Como el problema no es tanto la superestructura sino el llano, Frigerio lideró este jueves una reunión con legisladores radicales de todo el país con una consigna clara pero difícil: Convencer a los radicales que ya no son oposición, sino parte del gobierno.
 
"Necesitamos el compromiso de todos ustedes en la defensa mediática y territorial de la gestión de Cambiemos", les pidió el ministro y les recordó un dato que en el Gobierno creen que los radicales olvidan seguido: Ello tienen cuatro ministros nacionales, los dos jefes de los bloques legislativos y el presidente del Banco Nación. "Ustedes son el Gobierno", los motivó.
 
El problema que ve el Gobierno es que si se expande la situación conflictiva con el radicalismo que se dio en el Chaco en el armado de las listas provinciales, luego resultará muy complicado lograr que se constituya Cambiemos para las listas nacionales.
 
No es una complicación menor que en muchas provincias, los radicales están cómodos con el lugar de oposición acordada con el peronismo gobernante y la presión del PRO para jugar a fondo genera tensiones inesperadas. "Ocurrió en el Chaco donde Rozas nos bajó a Leandro Zdero, pese a que medía mucho más que su candidato", se lamentaban este jueves en la Rosada.
 
De esto se habló con algunos legisladores provinciales presentes en la reunión con Frigerio fueron Orlando Arduh, Ricardo Carbajal, Eduardo Castro, Gustavo De Pietro, Javier Fabre, Héctor Gregoret, Liliana Martínez, Walter Molinda, Claudia Moyano, Marta Seleón, Jorge Sosa, Pablo Villalon, Vanesa Zuccari, Pablo Blanco, Jaime Díaz, Fernando Perello, Carlos Irrazabal, Norma Pastor y Alejandro Cacece. También estuvo Juan Nosiglia, hoy alineado con Martín Lousteau. Todo un gesto.
 
Fuente: La Política Online
 
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30-04-2017 / 10:04
Convendría poner las cosas en su justa medida: regresar al mundo y con ello combatir la pobreza y crear empleo genuino, además de generar políticas internas profundas que todavía no se ven, llevará tiempo. Bastante más que el de las urgencias del macrismo por presentar hechos concretos antes de las elecciones de octubre. Y con un escenario local que sigue sin ayudar.
 
Macri recibió elogios a mano llena en Washington, pero escuchó a la vez la misma cantinela que en sus visitas a España y Holanda. Los empresarios insisten en que planean invertir pero prefieren esperar a ver el resultado de las elecciones de octubre. Desconfían de una vuelta al populismo y quieren saber si hay riesgo de perder las elecciones y enturbiar el panorama hacia 2019, y más allá.
 
En todo caso, a varios de quienes lo consultaron, les dijo que estaba absolutamente seguro que Cambiemos ganará las elecciones porque la gente no quiere volver al pasado, aunque haya sectores que no la estén pasando bien.
 
Macri ha logrado acomodar los tantos en el rodeo propio. Carrió será candidata en Capital, no habrá definitivamente espacio para Martín Lousteau, que si quiere competir tendrá que hacerlo por afuera, y en la provincia Esteban Bullrich será el candidato a senador. Siempre bajo la misma consigna: la campaña se la ponen al hombro Macri y Vidal y ellos son "los candidatos".
 
El Gobierno a su vez no deja de agradecer los buenos servicios que sigue prestando Cristina Fernández como "jefa de campaña" de Cambiemos. El estallido de la crisis en una Santa Cruz que los Kirchner manejaron como su estancia durante 25 años es un pelotazo en contra para los cristinistas que proponen una vuelta al pasado.
 
Tal vez por esas mismas razones cunde la desesperación en el peronismo que no quiere saber más nada con ella y busca su destino en las elecciones de octubre. Una frase de Florencio Randazzo refleja acabadamente ese momento: "No caigamos en la trampa, tenemos que unirnos, el único enemigo es Macri", rogó en un acto el miércoles. Claro que esa unión, vale la aclaración de los propios randazzistas, no incluye a la doctora y sus fanáticos.
 
Todos, oficialismo y oposición, miran hacia el 24 de junio: ese día habrá que inscribir candidatos y se sabrá si ella se presenta o no. Enorme paradoja: hay más macristas que peronistas rezando para que Cristina compita.

30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 09:04
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