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Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 21-04-2017 / 10:04
MACRI Y PEÑA RECIBIERON A REFERENTES NACIONALES Y FRIGERIO A LEGISLADORES

Tras la rebelión en el Chaco, el Gobierno sale a contener a los radicales

Tras la rebelión en el Chaco, el Gobierno sale a contener a los radicales
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se reunió con legisladores radicales de todo el país que lo visitaron en su despacho este jueves.
El Gobierno de Mauricio Macri dedicó toda la semana a evitar una crisis con la UCR por el armado de listas legislativas, que tuvo su primer capítulo en Chaco, con la disputa judicial ganada por Ángel Rozas que impuso su lista de radicales puros y terminó enchastrado en una disputa por la marca Cambiemos con el PRO y la Coalición Cívica.
 
Ese desenlace tan poco coherente con el concepto de "equipo" encendió luces rojas en la Casa Rosada y es lo que quieren evitar Macri y Marcos Peña, defensores de la marca que los llevó al Gobierno y según sus encuestas continúa siendo la insignia política más aceptada del país.
 
Con esos números, la estrategia del Gobierno para octubre es vender Cambiemos como la marca más elegida del país, porque el peronismo, al margen de su suerte, competirá con múltiples nomeclauras y no tendrá argumentos para vender un triunfo nacional.
 
Lejos de proyecciones exitistas, los radicales disputan cada lugar en las listas y las primeras peleas se desataron en elecciones provinciales desdobladas, que deben definir sus nóminas por estos días, como el caso de Chaco y La Rioja.
 
El problema que ve el Gobierno es que si se expande la situación conflictiva con el radicalismo que se dio en el Chaco en el armado de las listas provinciales, luego resultará muy complicado lograr que se constituya Cambiemos para las listas nacionales.
 
El presidente y del Jefe de Gabinete se los dijeron este miércoles a los líderes nacionales de la UCR a quienes recibieron en la Quinta de Olivos en un encuentro reservado. Y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, lo reiteró ante legisladores radicales de todo el país que lo visitaron en su despacho este jueves.
 
Lejos de proyecciones exitistas, los radicales disputan cada lugar en las listas y las primeras peleas se desataron en elecciones provinciales desdobladas, que deben definir sus nóminas por estos días, como el caso de Chaco y La Rioja.
 
El martes, Peña recibió en su despacho a los cuatro líderes de la UCR reconocidos por el Gobierno: Ernesto Sanz; los jefes de los bloques legislativos, Angel Rozas y el diputado Mario Negri; y el presidente del Comité nacional José María del Corral, quien tampoco logra cerrar una lista única en Santa Fe.
 
Convertido en el principal armador político del Gobierno, el jefe de Gabinete se tomó una hora para repasar el panorama de cada provincia y no tuvo la mejor la devolución: En casi todas había conflictos para acordar lisas de unidad.
 
Hay casos preocupantes. En la provincia de Buenos Aires el problema ya no es tanto las listas nacionales (Ricardo Alfonsín sigue rebelde, pero ya nadie lo escucha) sino las locales, donde los intendentes de Cambiemos, sean radicales o macristas, no quieren dar internas, como el caso de Tandil.
 
En Córdoba hay un pool contra el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, integrado por Negri, Aguad y el macrista Nicolás Massot.
 
El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo no quiere ceder ningún lugar (el cobista Luis Petri tendría destino en el Ministerio de Seguridad) y no hay consensos a la vista en Santiago del Estero y Corrientes, que este año eligen gobernador. Corrientes también elige intendente en su capital y el peronismo se está reagrupando.
 
Preocupado, Macri invitó a Negri, Rozas y Del Corral a la quinta de Olivos, donde intentó contenerlos y les adelantó que Elisa Carrió ya no era un problema porque unas horas más tarde ratificaría en TN que competiría por la Ciudad de Buenos Aires, como ocurrió.
 
Un ejemplo de adoctrinamiento que pidió imitar. Sanz no pudo ir, justamente, porque estaba participando del acto de "radicales en Cambiemos" de la Ciudad de Buenos Aires, armado para marcarle la cancha a Martín Lousteau.
 
Como el problema no es tanto la superestructura sino el llano, Frigerio lideró este jueves una reunión con legisladores radicales de todo el país con una consigna clara pero difícil: Convencer a los radicales que ya no son oposición, sino parte del gobierno.
 
"Necesitamos el compromiso de todos ustedes en la defensa mediática y territorial de la gestión de Cambiemos", les pidió el ministro y les recordó un dato que en el Gobierno creen que los radicales olvidan seguido: Ello tienen cuatro ministros nacionales, los dos jefes de los bloques legislativos y el presidente del Banco Nación. "Ustedes son el Gobierno", los motivó.
 
El problema que ve el Gobierno es que si se expande la situación conflictiva con el radicalismo que se dio en el Chaco en el armado de las listas provinciales, luego resultará muy complicado lograr que se constituya Cambiemos para las listas nacionales.
 
No es una complicación menor que en muchas provincias, los radicales están cómodos con el lugar de oposición acordada con el peronismo gobernante y la presión del PRO para jugar a fondo genera tensiones inesperadas. "Ocurrió en el Chaco donde Rozas nos bajó a Leandro Zdero, pese a que medía mucho más que su candidato", se lamentaban este jueves en la Rosada.
 
De esto se habló con algunos legisladores provinciales presentes en la reunión con Frigerio fueron Orlando Arduh, Ricardo Carbajal, Eduardo Castro, Gustavo De Pietro, Javier Fabre, Héctor Gregoret, Liliana Martínez, Walter Molinda, Claudia Moyano, Marta Seleón, Jorge Sosa, Pablo Villalon, Vanesa Zuccari, Pablo Blanco, Jaime Díaz, Fernando Perello, Carlos Irrazabal, Norma Pastor y Alejandro Cacece. También estuvo Juan Nosiglia, hoy alineado con Martín Lousteau. Todo un gesto.
 
Fuente: La Política Online
 
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18-06-2018 / 11:06
En algún momento tenía que empezar a pasar. Las devaluaciones no son gratuitas, sobre todo en la Argentina. El contagio a los precios suele ser rápido. Y es lo que ya ocurre.
 
Antes de que empezara el fin de semana, las principales cadenas de supermercados recibieron mails con nuevas listas de precios. Hay aumentos que, en su mayoría, van de 7% al 10% en los principales rubros. Aunque hay casos de incrementos de hasta 18%, como sucede con los importados.
 
Las fábricas y comercializadoras de alimentos y productos de limpieza justificaron las remarcaciones por la suba del dólar. Pero estos ajustes no responden a la escalada de la última semana. Estos incrementos toman en cuenta parte de la corrida del mes pasado.
 
Durante mayo, el tipo de cambio pasó de $20,80 a $25,40. Esa suba -del 22% en un solo mes- no había tenido su traspaso pleno a los demás precios de la economía.
 
El propio Federico Sturzenegger lo había contemplado, cuando en una de sus últimas apariciones públicas como jefe del Banco Central, manifestó que la inflación de mayo sería "bastante menor" a la de abril. Pero que esperaba un rebrote para junio.
 
En efecto, el Indec acaba de publicar un índice de "apenas" 2,1% para mayo. Y aunque los alimentos registraron un avance superior -de 3,3%-, ese registro tuvo que ver más que nada con la propia dinámica inflacionaria y no tanto con la primera ola devaluatoria.
 
La realidad es que la fuerza del contagio a los precios apareció ahora. La intransigencia de los fabricantes e importadores provocó, incluso, que alguno de los grandes supermercados devolviera la mercadería en medio de la entrega, argumentando que no podían convalidar semejantes aumentos.
 
En concreto, la ola de incrementos incluyó a las principales empresa del sector. Molinos, por ejemplo, anunció un ajuste general del 7% a partir de este mismo lunes.
 
Los aumentos incluyen a cientos de sus productos, todos protagonistas de la mesa familiar. Molinos elabora desde fideos y aceites (distintas categorías y calidades) hasta harinas. También es muy fuerte en arroz y congelados.

18-06-2018 / 10:06
Con una pésima gestión del mercado cambiario y sin dólares suficiente en las reservas, el sendero para el tipo de cambio es ascendente. El gobierno de Mauricio Macri no puede frenar la corrida, simplemente porque no hay suficientes dólares disponibles para atender la demanda y se sometió a los dictados del FMI.
 
"Que baje el dólar, la puta que te parió". El cántico, unánime, partió de entre la multitud de argentinos que este fin de semana caminaron por las calles rusas, convocados por la fiebre mundialista para ver a Lionel Messi y equipo. Condenarlo como un insulto o reducirlo a una picardía sería subestimar el poder de la alerta, de esas palabras que dicen mucho más de lo que gritan.
 
Lo que hay, lo que se percibe, es un hartazgo que ni los miles de kilómetros que nos separan de Rusia, ni la euforia mundialista por el debut argentino han podido mitigar. El desastre económico, esta vez, hace mella en la Argentina, sin distinción de capas sociales, castigando ya no solo a los vulnerables de siempre, sino también a las clases medias y medias altas.
 
Precisamente, son estas las que ahora dirigen sus gritos al presidente Macri, clamando por algo más que un dólar estable. Piden lo que todavía no existe: un programa económico razonable y sustentable. Un esquema, algo que vaya más allá del simple cambio de ministros como se pueden cambiar los fusibles de un hogar.
 
Pero la paciencia de la clase media que votó a este Gobierno de los Ricos, por momentos mezquina o adormecida, tiene sus límites y por fin parece advertir que le ha llegado su hora, que el acuerdo neocolonial alcanzado con el FMI es, menos que un rescate, un salvavidas de plomo, no solo para el sector público, o los castigados salarios de los obreros o las jubilaciones de miseria, sino también un ajuste que la incluye.
 
El acuerdo neocolonial con el FMI definirá, para mal, el futuro de la Argentina, afectará a vastos sectores de la sociedad y sobre el que, no obstante, el Presidente no ha abierto la boca para dar una explicación de lo acordado. Hacerlo, implicaría exponer la crudeza de una realidad y unas metas brutales de ajuste, alejadas de las promesas que hizo a sus votantes.
 
Macri se cuida de evitar el sincericidio, pero quienes lo eligieron ya sienten la traición, con un malestar hondo, que viaja kilómetros. Él hace como si no los escuchara, se empecina en su rumbo sin plan y reduce todo a un juego de ajedrez, cambiando figuritas en el mismo álbum.
 
En el tema del dólar, el acuerdo neocolonial Macri-FMI es claro, planea absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas. O sea, dejar que se devalué la moneda todo lo que el mercado estime o especule, sin mencionar que no habrá botes salvavidas para todos.
 
La Opinión Popular

17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
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