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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
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Nacionales - 18-04-2017 / 10:04
TRAS EL REPUDIO QUE RECIBIÓ EL PRESIDENTE DURANTE SEMANA SANTA EN TANDIL

Desde el Gobierno buscan instalar que los escraches contra Macri están organizados

Desde el Gobierno buscan instalar que los escraches contra Macri están organizados
Desde el Gobierno buscan instalar que los escraches contra Macri están organizados.
Desde que asumió el 10 de diciembre de 2015, el presidente Mauricio Macri ha tenido que sufrir diversos escraches en lugares que ha visitado. El último de estos fue en Semana Santa mientras el mandatario argentino descansaba en Tandil junto a su mujer Juliana Awada y su hija Antonia.
 
En este marco es que funcionarios de Cambiemos comenzaron a instalar la idea de que estos escraches no son episodios aislados ni casuales sino que están organizados. Consideran que es un plan sistemático de la oposición.
 
El jefe del bloque K en Diputados, Héctor Recalde, se ríe y devuelve: "Hay que tener más imaginación que Julio Verne para decir eso, es una exageración de parte del Gobierno. Nosotros reprobamos la violencia venga de donde venga, como fue la represión en la villa 31 o al comedor de los cartoneros".
 
Desde el massismo, mientras tanto, creen que hay una estrategia del Gobierno de confrontar con el kirchnerismo para inducir una polarización electoral. El diputado renovador Felipe Solá sostuvo que "hay una campaña enorme del Gobierno por polarizar. Marcos Peña fue al Congreso a polarizar", recordó sobre el último informe de gestión del jefe de Gabinete, el 22 de marzo, cuando les espetó a los K: "Háganse cargo". Solá volvió a cuestionar que al macrismo no le interesó cerrar "la grieta" sino que la aumentó. 

 
Pese que los funcionarios macristas quieran ocultarlo, el malestar social existe. Y se expresa en las calles.

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Este último fin de semana largo, Macri recibió el último escrache cuando salía de una Iglesia en Tandil junto a su hija. Es por eso que el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi dijo que "ellos (en referencia a sectores del kirchnerismo) buscan que te aísles, es una tensión que hay que resolver de la forma más inteligente posible, porque no son episodios aislados, hay un plan sistemático, como lo hicieron con lo que le pasó a la gobernadora María Eugenia Vidal, que fueron a la noche a la casa en la que vive con sus hijos".
 
Además lanzó que "los que escrachan son fascistas. Ahora no se está viviendo tiempo de restricción de libertad, por eso digo que los que escrachan son fascistas. Pero el objetivo último que tienen es aislar al gobierno de la gente y meter miedo".
 
La vicepresidenta Gabriela Michetti destacó la importancia de no aislarse de la gente por los escraches. "Yo siempre tiendo a pensar que es mejor atravesar por esa situación (los escraches), pero siempre dar ejemplo de que uno es una persona normal que está trabajando de esto y no llenarse de seguridad" y agregó que "necesitamos que la gente sienta que somos personas comunes y corrientes, no podés distanciarte de la gente".
 
Por último dijo que esas situaciones le dan "una enorme pena" y remarcó que siempre "son poca gente", por lo que "no hay que darles tanto lugar" a esos episodios.
 
Fuente: diagonales.com
 

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21-08-2017 / 09:08
21-08-2017 / 09:08
"La Argentina necesita del primer motor de la economía, el campo", dijo ni bien asumió el poder Mauricio Macri, graficando hacia qué sector productivo iban a ir dirigidas sus políticas. Y una de sus primeras acciones fue quitar las retenciones que existían sobre el trigo, el maíz, el sorgo, la pesca y la carne. Pero la creciente primarización de la economía nacional tuvo un efecto contraproducente sobre la industria, que vio mermar su producción mes a mes. Eso llevó a que en el primer semestre de este año veinte pymes por día hayan bajado sus persianas, con una pérdida masiva de empleo que no se ha podido revertir.
 
Tomando los datos oficiales de cada sector, se puede advertir que en los últimos 20 meses por cada nuevo empleo generado en la agroindustria se destruyeron tres en la construcción, siete en el rubro servicios (transporte, comercios, financieras, entre otros), y más de quince en el ramo fabril.
 
Esto ha llevado a que, a pesar de que durante el gobierno de Macri los agroexportadores tuvieron ganancias superiores a los 22.000 millones de dólares, se hayan creado nada más que 3.800 nuevos empleos en forma directa, a la vez que en la industria se perdieron más de 58.000 puestos de trabajo, 28.000 en el rubro servicios y 12.000 en el sector de la construcción.
 
A pesar del relato del Gobierno nacional, el campo no se ha convertido en el motor de la economía argentina, porque el crecimiento económico tiene que venir por el lado de la industria, debiendo las autoridades centrar su accionar en otorgarle a la producción industrial mayores beneficios para crear y generar mayor trabajo en el país.
 
Hoy, en nuestro país, 100 empresas concentran el 75% del total de las exportaciones de la producción nacional. Del total de ventas al extranjero, el 50% se da en granos, oleaginosas y derivados, y de la exportación rural el 70% está hecho por las multinacionales del sector, relegando a los pequeños y medianos productores rurales.
 
Esto puede observarse también en el crecimiento que han tenido desde diciembre de 2015 las exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), perjudicando la producción de los chacareros más chicos. En lo que tiene que ver con las ventas de productos primarios de menor valor agregado, como son los casos de cereales, semillas y hortalizas, crecieron un 60%, cayendo a su vez más de un 30% los negocios de los aceites, productos de molinería y preparaciones a base de cereales, que son los que tienen como máximos representantes a los productores más pequeños.
 
La situación se evidencia en que, el denominado Índice de Producción Industrial (IPI), se derrumbara un 3,4%, cayendo fuertemente en el centro del país, área productiva por excelencia. Además, al caer el empleo en la industria, los argentinos comenzaron a diversificar sus actividades. De este modo, el 60% de los trabajos creados en este lapso de tiempo fueron como cuentapropistas, que son aquellas personas que viven de su trabajo o negocio particular.

20-08-2017 / 19:08
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