La Opinión Popular
                  11:34  |  Jueves 19 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 17-04-2017 / 09:04
EN SU AFÁN POR DIFERENCIARSE DE LOS K ESTÁ ADOPTANDO SUS FORMAS Y CARACTERÍSTICAS

Un Macri fascinado por la confrontación, corre el riesgo de quedarse solo con su "minoría intensa"

Un Macri fascinado por la confrontación, corre el riesgo de quedarse solo con su
Los sectores de clase media alta y alta, una “minoría intensa” de votantes y simpatizantes del macrismo que salieron a confrontar con los sindicalistas y con el kirchnerismo entre marzo y abril en redes sociales como Facebook y Twitter, recurrieron a esos espacios y a WhatsApp para organizarse y salir el 1 de abril a las avenidas de las grandes ciudades para expresar su apoyo al oficialismo.
Al macrismo le ocurre algo paradójico: en su afán por diferenciarse del kirchnerismo está adoptando algunas de sus formas y características.  Sobre todo, la de confundir a su "minoría intensa" con toda la opinión pública, lo lleva a radicalizar su discurso y sus políticas.
 
En los últimos días abundaron señales en este sentido. En particular, luego de la inyección anímica de la marcha de apoyo del 1A y el movimiento "anti-paro de la CGT" organizado en redes sociales. A partir de ese entonces, se notó una conducta claramente confrontativa de  Mauricio Macri, tanto delante de los micrófonos como a la hora de tomar medidas para reprimir los piquetes y las protestas en las calles.
 
Tras el apoyo recibido, Macri entendió que buena parte de la sociedad lo había puesto en su cargo para que luchara "contra las mafias". Días después, en el paro general de la CGT, reaccionó con frialdad ante el pedido de diálogo sindical. Luego endureció su posición con el gremio docente, al afirmar que "violan las normas y después van al paro".
 
Su actual postura marca un claro contraste respecto a la observada en Macri "versión 2016". Es decir, aquel que se congraciaba con la Iglesia y con sus propios socios políticos de la coalición Cambiemos al convocar a la Mesa del Diálogo Social. El cambio más notorio quizás sea el del nuevo entusiasmo por la firmeza policial y represiva ante los piquetes y otras formas de ocupación del espacio público. 
 
Hubo un día clave: el del Paro General para realizar un operativo policial de bajo riesgo, por el fuerte clima social anti-piquete que se había gestado en las semanas previas. Luego, por el hecho de que los cortes de calles eran producto de unas pocas personas vinculadas con partidos de izquierda y sin el apoyo de la CGT.
 
Hay un choque que se agudiza. Por un lado, los trabajadores, los sindicatos que se autodefine como la "columna vertebral" del peronismo, las organizaciones de izquierda, las agrupaciones sociales; que recurren a la dinámica del paro, las protestas en las calles y en los lugares de trabajo para visualizar sus reclamos.
 
Por el otro, los sectores de clase media alta y alta, una "minoría intensa" de votantes y simpatizantes del macrismo que salieron a confrontar con los sindicalistas y con el kirchnerismo entre marzo y abril en redes sociales como Facebook y Twitter, y que recurrieron a esos espacios y a WhatsApp para organizarse y salir el 1 de abril a las avenidas de las grandes ciudades para expresar su apoyo al oficialismo.
 
Como el kirchnerismo, que seguía a Laclau en el sentido de que gobernar necesariamente implica definir un adversario con el cual confrontar, ahora el macrismo encuentra atractiva su nueva fase de "mano dura". En el medio, la mayoría de los argentinos miran con preocupación el recrudecimiento de la "grieta".
 
La Opinión Popular

 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el día del Paro se mostró exultante en su raid de medios de comunicación. Sonriente, explicaba el cambio de actitud tras soportar un año de reproches por la demora en la aplicación del famoso "protocolo anti piquetes".
 
Felicitada por el Presidente, subió su perfil y hasta asumió un discurso decididamente partidario: "La búsqueda del poder por parte de un sindicalismo que pertenece a un movimiento político, es incesante y permanente".
 
"Todo gobierno que no ha sido liderado por el peronismo, ha tenido paros sistemáticos. Es evidente, histórico y probado", afirmó la funcionaria. "No vamos a permitir que nos bloqueen el Gobierno. Desde que asumimos nos hicieron 1.124 bloqueos y piquetes", agregó Bullrich.
 
Pronunció estos dichos luego de haber justificado la acción policial que le impidió al gremio docente instalar la "escuela itinerante" en la plaza del Congreso, un domingo a la noche.
 
 
¿Laclau tenía razón?
 
Lo cierto es que, lejos de su promesa del día de la asunción (cuando se refirió a trabajar por la "unión de todos los argentinos" y a "superar la etapa de la confrontación"), Macri parece haber descubierto un inconfesado atractivo por las ideas del filósofo K que inspiró la "grieta" social y política.
 
Se trata de Ernesto Laclau, sociólogo que residía en Inglaterra y que falleció hace tres años. Durante el kirchnerismo, fortaleció su teoría sobre la necesidad de todo gobierno populista de generar un "relato" y de establecer un permanente estado de confrontación. Según ese planteo, no hubo progreso social en la historia que no haya surgido de los conflictos y sin haber afectado los intereses de aquellos grupos concentradores de poder.
 
Su influencia era notoria en los discursos de Cristina Kirchner, quien se jactaba de que cada medida que tomaba era para favorecer a algún sector postergado de la sociedad por la vía de recortarle privilegios a esos grupos. Desde ese punto de vista, la célebre "grieta" no sólo era inevitable sino que se presentaba como un objetivo deseable, porque las quejas de una parte eran la medida del éxito en la reparación de la otra.
 
Como consecuencia lógica de esa forma de gobernar, todo el "relato" quedaba cruzado por la antinomia "ellos versus nosotros" que, con su reconocida habilidad retórica, CFK cultivó y perfeccionó en los discursos en sus "patios militantes".
 
A la hora del análisis político, así fuera en los debates del grupo Carta Abierta como en los paneles del recordado programa "6-7-8", siempre las interpretaciones de cada hecho de actualidad se daban en el marco de esa lucha incesante entre sectores irreconciliables. Así fuera una devaluación, un conflicto sindical o las transmisiones de fútbol en TV, todo pasaba por identificar y exponer los intereses ocultos que había en juego.
 
Frente a ese estilo político, Macri había prometido ser lo opuesto. Las alusiones a la "revolución de la alegría", el estilo zen para la búsqueda introspectiva de la felicidad, el culto al trabajo en equipo con "retiros espirituales", la renuncia voluntaria a las cadenas oficiales en TV, todo llevaba a pensar en un drástico cambio de fondo y de formas.
 
Sin embargo, en las últimas semanas algo empezó a modificarse. Ya no cultiva la espiritualidad zen sino, más bien, parece disfrutar más con la confrontación abierta. Lo mismo ocurre con sus principales funcionarios, que ya no están dispuestos a poner la otra mejilla sino que prefieren ir al choque.
 
Como síntoma de la nueva etapa, hasta el "filósofo oficial del macrismo", Alejandro Rozichner (que redacta los discursos del mandatario) también se alejó de sus ponencias sobre la felicidad para argumentar a favor de la nueva actitud del Gobierno.
 
Sobre el incidente con los docentes, aseguró que se encuadra dentro de la lógica del relato K: "Es la realidad contada al revés. Caso por caso, aplican la misma fórmula. Los hechos dados vuelta". Y dejó frases como: "Patoteros que se victimizan haciéndose los 'docentes' y lo que menos les importa es la educación"; "No respetan la ley y se fingen agredidos"; "Usar a los chicos para hacer mala política. No va. El patoterismo resulta más evidente que nunca, ya no engañan a nadie".
 
 
Un arma de doble filo
 
La gran pregunta es si este cambio de estilo le será redituable al Gobierno desde el punto de vista político o si, como le pasó al kirchnerismo, el hecho de recostarse en su "minoría intensa" puede acarrearle un costo mayor.
 
Por ahora, prevalece el argumento "validador" de las encuestas. Un último sondeo refleja una amplia mayoría (63%) que expresa su hartazgo por las protestas que implican cortes de calles y de autopistas.
 
Pero, como sabe todo buen "gurú" de campaña electoral, esas encuestas deben ser leídas con cuidado para evitar el riesgo de malinterpretarlas. Ese mismo sondeo que está en manos del Gobierno deja en claro que la postura anti-piquete no es homogénea: es un 90% favorable entre quienes apoyan al macrismo y cae a la mitad (45%) en el resto de la opinión pública.
 
Pero, sobre todo, el detalle interesante es que una cosa es manifestar el enojo por un corte de calle y otra muy distinta es avalar la represión policial. Cuando se le pregunta al entrevistado si apoyaría el uso de la violencia para desalojar piquetes, ahí ese visto bueno desciende al 37%. Y si en esas manifestaciones hay mujeres y niños, cae al 20%.
 
El riesgo del macrismo parece claro: así como en su momento daba la sensación de que Cristina Kirchner dirigía sus discursos a la "tropa K" y a los televidentes del programa "6-7-8", Macri corre un peligro político similar.
 
Concretamente, el de confundir a todo su electorado con la postura de una parte del mismo, como por ejemplo la de Baby Etchecopar. El conductor radial, referente de la postura pro "mano dura", felicitó públicamente a Patricia Bullrich al día siguiente del paro general: "Por fin aparecieron los palos" dijo, al tiempo que aseguró que ahora sí sentía que lo que paga de impuestos tenía una contraprestación.
 
"Festejamos cada palo dado a estos negros como un gol desde casa (...) Cada vez que veía que bajaba un machete de la Policía yo ponía en Himno Nacional... eso es lo que queríamos, eso es lo que votamos, es lo que apoyamos", dijo Etchecopar.
 
Hay ciertos apoyos que más bien parecen una ayuda al enemigo. Nadie lo sabe mejor que Cristina Kirchner, que recibe un "salvavidas de plomo" cada vez que personajes como Luis D'Elía o Hebe de Bonafini expresan su adhesión.
 
El riesgo del Presidente es que por cada elogio, del estilo Etchecopar, se exponga a perder el apoyo de sus propios socios de coalición. Ya hubo señales de incomodidad y hasta de rechazo explícito por parte de dirigentes de la Unión Cívica Radical, cuando se produjeron los incidentes con los docentes.
 
Es posible que, en la balanza, los estrategas del macrismo consideren que los eventuales costos del "endurecimiento" son menores que los beneficios. Es que, efectivamente, en la Argentina la explotación de "la grieta" es un fenómeno de alto rating. Pero claro, eso no significa un éxito político asegurado.
 
Como ya comprobó el kirchnerismo, las minorías intensas hacen ruido y pueden premiar a un político con el "mimo" de una manifestación callejera, pero otorgan un "techo" electoral bajo. Macri, que durante años sufrió ese efecto limitante, recién pudo superar su "techo" de votos cuando sumó aliados y cambió el estilo. Su discurso ganador fue el del rechazo a la confrontación.
 
Por Fernando Gutiérrez
 
Fuente: iProfesional
 

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19-10-2017 / 10:10
La reforma laboral no será nada fácil para el gobierno de Mauricio Macri. Luego de los comicios del domingo, el Gobierno impulsará una pauta salarial futurista y se pondrá a la cabeza de los acuerdos por sector para modificar las condiciones de trabajo.
 
La idea es desenganchar los incrementos remunerativos de la inflación pasada, algo que este año se intentó de manera aún incierta con la inclusión de cláusulas gatillo. Y aprovechar el marco de las paritarias, donde no solo se discuten salarios, para introducir cambios en los convenios.
 
Una de las principales batallas tendrá lugar en los bancos, donde el sector empresario apunta a cerrar una suba de entre el 8 y el 12%, una oferta que es rechazada por el líder de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, y que anticipa un fuerte clima de conflictividad en diciembre.
 
En las entidades aseguran que este año tienen un "menor grado de libertad" para acordar compensaciones, bonos y premios, y no descartan que el acuerdo sea por dos años. "Va a ser una negociación bastante dura, pero se va a aguantar", señalan desde Abappra.
 
En la cámara, que nuclea a los bancos públicos y privados de capital nacional, recuerdan el largo conflicto del año pasado, cuando acordaron una suba con Palazzo del 25% que luego fue rechazada por la banca extranjera (ABA) y el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger.
 
El diferendo reveló una fuerte interna entre Sturzenegger y el entonces titular del Banco Nación, Carlos Melconian. El titular del Central terminó por forzar la intervención del Ministerio de Trabajo en la Justicia y un nuevo acuerdo salarial del 19,7% en los papeles, aunque superior en los hechos.
19-10-2017 / 10:10
A horas de que finalice la campaña electoral una grave crisis política se metió en la agenda nacional. La misma volvió a dejar en evidencia el profundo desprecio de gran parte del elenco político macrista hacia un reclamo tan sentido que se convirtió en una causa nacional e internacional: la desaparición de Santiago Maldonado. Lo que pone al desnudo el carácter reaccionario de gran parte de la plana mayor del gobierno nacional.
 
Las declaraciones despreciables de Elisa Carrió acerca de que Santiago tenía "un 20 % posibilidades de estar en Chile con la RIM" (sic) fueron el primero de los golpes auto-infligidos. La miserable (no encontramos otro término más acorde a pesar de que se ha repetido) comparación entre el cuerpo encontrado en el río Chubut y Walt Disney puso el sello de "cerrado" sobre su campaña.
 
Elisa Carrió se quedó sin campaña electoral. La "ventaja" de la candidata radica en el hecho de que quedan pocas horas para el inicio de la veda electoral y corre con diferencia a favor en los sondeos. Pero quien es presentada como la "voz" de las "reservas morales republicanas", el mesianismo de Estado, la Santísima Inquisición, la selectividad moral con poder de policía, tuvo que ser llamada a silencio.
 
Lo ocurrido con la candidata a diputada es una expresión de los límites reales de la prepotencia reaccionaria gubernamental, de la impunidad de comparar un cuerpo congelado en el río Chubut con Walt Disney. En términos conceptuales es otro golpe a la idea que habla de un "momento hegemónico" de Mauricio Macri.
 
Eso sí, Carrió le hizo un tacle a Macri y lo obligó a pronunciarse sobre Maldonado de manera tácita y casi tangencial durante su viaje oficial a Uruguay para tapar el efecto viral que desató la diputada en redes sociales. El jefe de Estado se limitó a mencionar "situaciones especialmente y particularmente complejas que estamos viviendo en la Argentina". Nada más.
 
La Opinión Popular

19-10-2017 / 08:10
El Gobierno de Mauricio Macri venía administrando "exitosamente" las falsedades en torno a la desaparición de Santiago Maldonado. Desde la cerrada defensa a la Gendarmería a la teoría del "exceso" de un gendarme; la hipótesis de Elisa Carrió sobre Chile, la supuesta influencia de la RAM; combinando la táctica de esparcir versiones mendaces con acciones de distracción de los medios oficialistas. Hasta que apareció el cuerpo en el rio Chubut.
 
Tras el hallazgo del cadáver, la familia del artesano desaparecido realizó una conferencia de prensa donde no confirmó que se trate del joven, a fin de aguardar los resultados del peritaje correspondiente, y pidió respeto. "No vamos a confiar en nadie por eso estuvimos esa cantidad de horas (siete) al lado del cuerpo para que nadie hiciera nada, para que nadie lo tocara. Fue durísimo para nosotros pero creemos que fue lo mejor". Estas palabras, que corresponden a Andrea Antico, cuñada de Santiago Maldonado, son la respuesta de una familia que durante 79 días fue victimizada.
 
"Estuvimos desde las 13 hasta las 20 al lado de ese cuerpo porque no confiamos en nadie, porque desde el primer momento nos atacaron, desde el primer día fueron todas mentiras, un hostigamiento permanente. Eso generó que no confiemos en nadie", sostuvo Andrea durante una conferencia de prensa convocada en una pequeña aula de la Universidad de La Patagonia, en la ciudad de Esquel.
 
Por su parte, Verónica Heredia, abogada de la familia como el perito de parte Alejandro Inchaurreguí marcaron lo "ilógico" de que el cuerpo haya sido encontrado río arriba. La abogada Heredia sostuvo que el lugar donde fue hallado el cuerpo fue "totalmente ilógico, absurdo y ridículo". Esta definición no fue azarosa o improvisada. La zona donde fue encontrado el cuerpo, a 300 metros del punto de ingreso a la Lof en Resistencia Cushamen, dijo, ya había sido rastrillada en tres oportunidades: el 5 de agosto, el 8 y 18 de septiembre.
 
En este último allanamiento participaron más de 300 efectivos, buzos, dos helicópteros, drones, perros, la caballería, etc. Las fuerzas federales que estuvieron aquel día, bajo las órdenes del ex juez de la causa Guido Otranto y de Gonzalo Cané, secretario coordinador con los Poderes Judiciales, rastrillaron las más de 1000 hectáreas del territorio recuperado a Benetton.
 

El hallazgo del cuerpo de Santiago cuestiona la actitud encubridora del Gobierno de Macri en los 80 días de la desaparición de Maldonado y derrumba todas las versiones sostenidas con insistencia por los funcionarios macristas en general y por Patricia Bullrich en particular en estos meses de gestión del silencio y la mentira. Ahora, la sociedad exige saber que pasó y qué responsabilidad tiene el Estado en la muerte de Maldonado.
 
La Opinión Popular

18-10-2017 / 16:10
No hay caso, parece que a los inversores nunca les alcanza. Ese es, al menos, el sentimiento que comparten en el equipo económico del Gobierno de Mauricio Macri tras escuchar a empresarios y financistas, locales y del exterior.
 
La buena onda generada por los "brotes verdes" quedó a un lado luego de que la mayoría de ejecutivos de bancos y fondos de inversión de New York y Londres planteara la necesidad de un ajuste más agresivo de las cuentas públicas.
 
Ni siquiera la euforia preelectoral que traen las encuestas es capaz de revertir la "amarga" sensación de que vuelve a "correrse el arco" y ahora surge una nueva tanda de exigencias como requisito para que aceleren sus desembolsos.
 
En Casa Rosada creen que lo que está ocurriendo es la confirmación de lo difícil que es romper con la desconfianza.
 
- Cuando Macri asumió el poder, se creía que el solo hecho de que llegara un Presidente "market friendly" desataría una "lluvia de inversiones". Pero su arribo no fue suficiente.
- Se pensó entonces que la salida del default y el recorte de subsidios a los servicios públicos sí alcanzaría para subir la tasa de inversión, que la gestión anterior había dejado en apenas 16%. Tampoco resultó.
- Posteriormente, en eventos como el famoso "Mini Davos", se constató que había una exigencia política: el sostenimiento de la gobernabilidad, para lo cual el macrismo tenía que ser capaz de ganar una elección y así confirmar que el populismo quedaba definitivamente atrás.
 
A partir de entonces, Macri aprovechó cada foro internacional para dar muestras del apoyo popular a su gestión. Y ahora, cuando las urnas finalmente parecen confirmarlo, surge otra agenda de reclamos en la que los inversores piden la concreción de reformas estructurales.

18-10-2017 / 10:10
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