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¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Con la reforma previsional impulsada por el Gobierno de Macri, los jubilados van a perder plata, pero no poder adquisitivo”. Pablo Tonelli, diputado nacional por el PRO.
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Nacionales - 07-04-2017 / 11:04
EL GOBIERNO IMPULSA UNA RENOVACIÓN “DE PREPO” DE LAS CÚPULAS SINDICALES

Macri está decidido a confrontar con los gremios

Macri está decidido a confrontar con los gremios
Macri con gremialistas. Puras sonrisas. Otros tiempos.
Entre muchas cosas que ayer se dijeron, dos tuvieron un significado especial para describir lo que pasó: "No se puede imponer violentamente que alguien pare, pero tampoco se puede imponer un plan económico con balas de goma y gases". "Se preguntan qué adhesión tendría el paro con transporte, pero no qué pasaría si los empresarios no amenazaran a sus trabajadores para que no paren".
 
Los actos aislados de violencia que se registraron ayer, principalmente vinculados a piquetes de la izquierda que limitaron el ingreso de automóviles a la CABA, nada tuvieron que ver con la contundencia del paro, la que, en todo caso, se debe buscar en la adhesión total del sistema público de transporte como no se registró en los últimos paros a la gestión de Cristina Fernández. Es más preocupante si el Gobierno intenta imponer el plan económico con balas y gases.
 
El presidente Mauricio Macri se refirió a los años de violencia política que vivió el país, en un deliberado lenguaje que evitó mencionar el terrorismo de Estado practicado por la última dictadura ("nadie ganó en esta confrontación sistemática que vivió el país", dijo).
 
Esa ambigüedad es una clara definición política en el día que su gobierno decidió aplicar el "protocolo antipiquete" durante un paro nacional de trabajadores para liberar carriles de circulación en la Panamericana, cuando no lo usó hasta ahora para garantizar la circulación por la CABA.
 
Además del modelo económico, la gestión neoliberal de Mauricio Macri tiene muchos puntos en común con el ex presidente Carlos Menem, en especial con la pelea de fondo que encaró para desarticular el movimiento sindical: del ramal que para ramal que cierra a este #YoNoParo cambió los estilos pero no el fondo.
 
La apuesta es más fuerte aún, con las "recomendaciones" sobre la elección de los dirigentes sindicales, que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aclaró que son de cumplimiento obligatorio destinadas a evitar "la conducta extorsiva" en algunos gremios.
 
La disposición -publicada en el Boletín Oficial- tiene una serie de "recomendaciones" que insinuaban una intromisión mayor en la vida interna de los sindicatos: pedido de más regulación para la conformación de las juntas electorales; prohibición de que sean candidatos quienes tienen causas penales; mayor control de las reformas, estatutos y cuentas; y hasta la necesidad del voto electrónico. Una especie de "ley Mucci" del Primer Gobierno Radical.
 
No se trata de la democratización de los sindicatos que intentó Raúl Alfonsín sino de una virtual intervención, condicionando los candidatos y obligando al voto electrónico, un sistema que tiene reparos en todo el mundo y que fue dejado de lado en Alemania y Dinamarca, entre otros, por ser fácilmente violable.
 
Seguramente, el discurso del Presidente de este Tercer Gobierno Radical fue melodía para los empresarios y ejecutivos que lo escucharon en el "mini" Davos.
 
La Opinión Popular

 
El gobierno impulsa una renovación de las cúpulas sindicales
 
En la víspera del primer paro general de la CGT, el Gobierno está dispuesto a tensar al máximo el vínculo con los sindicatos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ordenó reforzar las auditorías en los gremios en busca de irregularidades en los procesos eleccionarios y detectar casos en los que no se cumpla con el 30 por ciento del cupo femenino. Una suerte de presión para traccionar una eventual renovación en las cúpulas de los sindicatos.
 
Como parte de la misma estrategia, Triaca dio curso a las impugnaciones que cuestionan la conformación del triunvirato de la CGT por un presunto incumplimiento del estatuto interno. De avanzar este expediente, algo que es poco probable, el Ministerio de Trabajo hasta podría invalidar a la cúpula de la central obrera y exigir su regularización.
 
Ambas medidas forman parte de un endurecimiento, cuyo comienzo se dio con una modificación en el reparto de fondos de las obras sociales. Desde hace un mes, Triaca comenzó a tener injerencia casi directa en el reparto a las prestadoras médicas sindicales y en los gremios sospechan que podría haber una distribución discrecional del dinero.
 
La Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, a cargo de Horacio Pitrau, anunciará en los próximos días una serie de recomendaciones a los sindicatos en lo relativo a la transparencia y a la institucionalidad. Será una suerte de advertencia para cumplir internamente con los procesos electorales, los cupos y garantizar la participación de las minorías. "No es gratis hacer un paro. Debemos continuar con la gestión", justificó la réplica un ministro de Mauricio Macri.
 
La embestida del oficialismo traza un curioso paralelismo con una de las causas que desencadenaron en el primero de los 13 paros de la CGT al gobierno de Raúl Alfonsín, cuando en 1983 envió al Congreso el proyecto de ley de reordenamiento sindical, que introducía, entre otros cambios, la participación de las minorías en la conducción de los gremios. La iniciativa no prosperó y derivó en la renuncia de Antonio Mucci, su ministro de Trabajo.
 
Cerca de Triaca rechazaron cualquier tipo de comparación con aquel proyecto. "No estamos discutiendo normativas nuevas, no es un cambio en la ley. Queremos que se cumpla la normativa vigente en cuanto a los cupos femeninos, juntas electorales, asambleas. Hay seccionales de gremios grandes que tienen muchísimas irregularidades", dijo a LA NACION un funcionario del Ministerio de Trabajo.
 
Por Nicolás Balinotti
 
Fuentes: La Nación, BAE Negocios y LOP
 

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13-12-2017 / 11:12
13-12-2017 / 11:12
La mayoría de los diputados del flamante interbloque referenciado en los gobernadores no quiere votar la reforma jubilatoria que les quita 100.000 millones a los jubilados y Cambiemos los necesita para garantizar su sanción, en una sesión que estaba prevista para el miércoles 20 pero podrían adelantar para este jueves.
 
Cambiemos necesita unos 30 diputados aproximadamente para tener mayoría, aún después del recambio legislativo que les permitió aumentar su cantidad de bancas. Sigue necesitando de los peronistas. Ya el massismo le dio la espalda a la reforma, entonces necesita de los gobernadores, los mismos que permitieron que la reforma se apruebe en el Senado. Pero en Diputados su peso es relativo y obliga a cuentas más finas.
 
En Cambiemos hay confianza de llegar a la mayoría pero si Rogelio Frigerio no logra ablandar a los mandatarios en estos días, a Mario Negri y Nicolás Massot no les será tan sencillo.  Lo que le preocupa a Cambiemos son los gobernadores que callan como Urtubey, Bordet, Uñac y Verna cuyos legisladores no estuvieron en la reunión escandalosa de ayer. Incluso algunos de los diputados que responden a esos cuatro mandatarios provinciales ya habrían avisado que no apoyarán la reforma.
 
Según las cuentas que hicieron en Cambiemos, sólo necesitan 23 aliados para abrir la sesión especial y aprobar la reforma neoliberal y dicen tenerlos, pero algunos de los 'contabilizados' están agarrados con alfileres y además el número es muy justo para arriesgarse en el recinto, aunque no sería la primera vez que el macrismo parlamentario corre riesgos que a veces terminaron mal.
 
La Opinión Popular

13-12-2017 / 10:12
En un plenario de comisiones cargado de tensión, discusiones, trifulcas y discursos encendidos de macristas y opositores, Cambiemos logró en Diputados dictamen favorable a la reforma previsional que el Gobierno de Macri pactó con los gobernadores peronistas y que podará entre 75 mil y 100 mil millones de pesos anuales a jubilados, pensionados, discapacitados, asignaciones familiares, beneficiarios de las asignaciones universales por hijo y embarazo, para tapar agujeros financieros de la administración central y la provincia de Buenos Aires.
 
La oposición terminó por unificar un dictamen de rechazo entre el FpV-PJ, el Frente Renovador y los puntanos de Compromiso Federal a los que se sumarían el Movimiento Evita, el FIT y Libres del Sur a los que el oficialismo excluyó de las comisiones de Presupuesto y Previsión Social.
 
Los diputados del interbloque Argentina Federal, que responden a los gobernadores peronistas, casi no participaron del plenario y se reunieron en la búsqueda infructuosa de unificar posiciones. La mayoría de los diputados del flamante interbloque referenciado en los gobernadores no quiere votar la reforma jubilatoria y Cambiemos los necesita para garantizar su sanción.
 
Los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular de la Anses, Emilio Basavilbaso, serían los únicos oradores en defensa del proyecto oficial. No habría otros, más allá de los diputados que intervinieron. Cambiemos apostó a un trámite súper exprés, aunque no logró esquivar las voces de protesta que había borrado del debate.
 
Triaca comenzó su disertación cuando un numeroso grupo de jubilados y trabajadores de distintos gremios comenzaron a abuchearlo. "Es lo que votó el pueblo argentino unos meses atrás". La respuesta enardeció a la gente que levantó el tono: "atorrante", "ladrón", "traidor", le gritaron. El jefe de los diputados PRO, Nicolás Massot, hizo un discurso provocador contra el kirchnerismo, pero no dedicó una sola palabra a la defensa del proyecto. 
Muy incendiarias sus frases pero no respondió al interrogante: ¿esto es para que los jubilados cobren más o para que cobren menos?

 
Triaca no pudo continuar y un grupo de trabajadores identificado con el Apops (el gremio de la Anses) que reclamaban participación en la discusión se cruzaron con la seguridad de la Cámara. El jefe del bloque del FpV-PJ, Agustín Rossi, en una demostración de buen estado físico, saltó una mesa para interponerse entre los dos grupos y frenar la pelea.
 
En Cambiemos evaluaban anoche si confirmaban que contarían con los votos suficientes, cambiarían la estrategia y convocarían a una sesión este jueves para tratar la reforma previsional. Quieren evitar que la sesión ómnibus del 19 y 20 de diciembre se tope con una masiva marcha que organizaciones de trabajadores, organizaciones sociales y jubilados preparan para esa fecha. En este marco, la perspectiva de un Paro Nacional y una movilización masiva el día que se trate la norma se hace urgente y más que necesaria.
 
La Opinión Popular

12-12-2017 / 16:12
12-12-2017 / 12:12
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