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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“El modelo económico que aplica el Gobierno atrasa 40 años y hay que cambiarlo porque estamos en estanflación, se triplicó la deuda y tenemos un problema de fuga de capitales”. Aldo Pignanelli
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Nacionales - 07-04-2017 / 11:04
EL GOBIERNO IMPULSA UNA RENOVACIÓN “DE PREPO” DE LAS CÚPULAS SINDICALES

Macri está decidido a confrontar con los gremios

Macri está decidido a confrontar con los gremios
Macri con gremialistas. Puras sonrisas. Otros tiempos.
Entre muchas cosas que ayer se dijeron, dos tuvieron un significado especial para describir lo que pasó: "No se puede imponer violentamente que alguien pare, pero tampoco se puede imponer un plan económico con balas de goma y gases". "Se preguntan qué adhesión tendría el paro con transporte, pero no qué pasaría si los empresarios no amenazaran a sus trabajadores para que no paren".
 
Los actos aislados de violencia que se registraron ayer, principalmente vinculados a piquetes de la izquierda que limitaron el ingreso de automóviles a la CABA, nada tuvieron que ver con la contundencia del paro, la que, en todo caso, se debe buscar en la adhesión total del sistema público de transporte como no se registró en los últimos paros a la gestión de Cristina Fernández. Es más preocupante si el Gobierno intenta imponer el plan económico con balas y gases.
 
El presidente Mauricio Macri se refirió a los años de violencia política que vivió el país, en un deliberado lenguaje que evitó mencionar el terrorismo de Estado practicado por la última dictadura ("nadie ganó en esta confrontación sistemática que vivió el país", dijo).
 
Esa ambigüedad es una clara definición política en el día que su gobierno decidió aplicar el "protocolo antipiquete" durante un paro nacional de trabajadores para liberar carriles de circulación en la Panamericana, cuando no lo usó hasta ahora para garantizar la circulación por la CABA.
 
Además del modelo económico, la gestión neoliberal de Mauricio Macri tiene muchos puntos en común con el ex presidente Carlos Menem, en especial con la pelea de fondo que encaró para desarticular el movimiento sindical: del ramal que para ramal que cierra a este #YoNoParo cambió los estilos pero no el fondo.
 
La apuesta es más fuerte aún, con las "recomendaciones" sobre la elección de los dirigentes sindicales, que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aclaró que son de cumplimiento obligatorio destinadas a evitar "la conducta extorsiva" en algunos gremios.
 
La disposición -publicada en el Boletín Oficial- tiene una serie de "recomendaciones" que insinuaban una intromisión mayor en la vida interna de los sindicatos: pedido de más regulación para la conformación de las juntas electorales; prohibición de que sean candidatos quienes tienen causas penales; mayor control de las reformas, estatutos y cuentas; y hasta la necesidad del voto electrónico. Una especie de "ley Mucci" del Primer Gobierno Radical.
 
No se trata de la democratización de los sindicatos que intentó Raúl Alfonsín sino de una virtual intervención, condicionando los candidatos y obligando al voto electrónico, un sistema que tiene reparos en todo el mundo y que fue dejado de lado en Alemania y Dinamarca, entre otros, por ser fácilmente violable.
 
Seguramente, el discurso del Presidente de este Tercer Gobierno Radical fue melodía para los empresarios y ejecutivos que lo escucharon en el "mini" Davos.
 
La Opinión Popular

 
El gobierno impulsa una renovación de las cúpulas sindicales
 
En la víspera del primer paro general de la CGT, el Gobierno está dispuesto a tensar al máximo el vínculo con los sindicatos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ordenó reforzar las auditorías en los gremios en busca de irregularidades en los procesos eleccionarios y detectar casos en los que no se cumpla con el 30 por ciento del cupo femenino. Una suerte de presión para traccionar una eventual renovación en las cúpulas de los sindicatos.
 
Como parte de la misma estrategia, Triaca dio curso a las impugnaciones que cuestionan la conformación del triunvirato de la CGT por un presunto incumplimiento del estatuto interno. De avanzar este expediente, algo que es poco probable, el Ministerio de Trabajo hasta podría invalidar a la cúpula de la central obrera y exigir su regularización.
 
Ambas medidas forman parte de un endurecimiento, cuyo comienzo se dio con una modificación en el reparto de fondos de las obras sociales. Desde hace un mes, Triaca comenzó a tener injerencia casi directa en el reparto a las prestadoras médicas sindicales y en los gremios sospechan que podría haber una distribución discrecional del dinero.
 
La Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, a cargo de Horacio Pitrau, anunciará en los próximos días una serie de recomendaciones a los sindicatos en lo relativo a la transparencia y a la institucionalidad. Será una suerte de advertencia para cumplir internamente con los procesos electorales, los cupos y garantizar la participación de las minorías. "No es gratis hacer un paro. Debemos continuar con la gestión", justificó la réplica un ministro de Mauricio Macri.
 
La embestida del oficialismo traza un curioso paralelismo con una de las causas que desencadenaron en el primero de los 13 paros de la CGT al gobierno de Raúl Alfonsín, cuando en 1983 envió al Congreso el proyecto de ley de reordenamiento sindical, que introducía, entre otros cambios, la participación de las minorías en la conducción de los gremios. La iniciativa no prosperó y derivó en la renuncia de Antonio Mucci, su ministro de Trabajo.
 
Cerca de Triaca rechazaron cualquier tipo de comparación con aquel proyecto. "No estamos discutiendo normativas nuevas, no es un cambio en la ley. Queremos que se cumpla la normativa vigente en cuanto a los cupos femeninos, juntas electorales, asambleas. Hay seccionales de gremios grandes que tienen muchísimas irregularidades", dijo a LA NACION un funcionario del Ministerio de Trabajo.
 
Por Nicolás Balinotti
 
Fuentes: La Nación, BAE Negocios y LOP
 

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30-04-2017 / 10:04
Convendría poner las cosas en su justa medida: regresar al mundo y con ello combatir la pobreza y crear empleo genuino, además de generar políticas internas profundas que todavía no se ven, llevará tiempo. Bastante más que el de las urgencias del macrismo por presentar hechos concretos antes de las elecciones de octubre. Y con un escenario local que sigue sin ayudar.
 
Macri recibió elogios a mano llena en Washington, pero escuchó a la vez la misma cantinela que en sus visitas a España y Holanda. Los empresarios insisten en que planean invertir pero prefieren esperar a ver el resultado de las elecciones de octubre. Desconfían de una vuelta al populismo y quieren saber si hay riesgo de perder las elecciones y enturbiar el panorama hacia 2019, y más allá.
 
En todo caso, a varios de quienes lo consultaron, les dijo que estaba absolutamente seguro que Cambiemos ganará las elecciones porque la gente no quiere volver al pasado, aunque haya sectores que no la estén pasando bien.
 
Macri ha logrado acomodar los tantos en el rodeo propio. Carrió será candidata en Capital, no habrá definitivamente espacio para Martín Lousteau, que si quiere competir tendrá que hacerlo por afuera, y en la provincia Esteban Bullrich será el candidato a senador. Siempre bajo la misma consigna: la campaña se la ponen al hombro Macri y Vidal y ellos son "los candidatos".
 
El Gobierno a su vez no deja de agradecer los buenos servicios que sigue prestando Cristina Fernández como "jefa de campaña" de Cambiemos. El estallido de la crisis en una Santa Cruz que los Kirchner manejaron como su estancia durante 25 años es un pelotazo en contra para los cristinistas que proponen una vuelta al pasado.
 
Tal vez por esas mismas razones cunde la desesperación en el peronismo que no quiere saber más nada con ella y busca su destino en las elecciones de octubre. Una frase de Florencio Randazzo refleja acabadamente ese momento: "No caigamos en la trampa, tenemos que unirnos, el único enemigo es Macri", rogó en un acto el miércoles. Claro que esa unión, vale la aclaración de los propios randazzistas, no incluye a la doctora y sus fanáticos.
 
Todos, oficialismo y oposición, miran hacia el 24 de junio: ese día habrá que inscribir candidatos y se sabrá si ella se presenta o no. Enorme paradoja: hay más macristas que peronistas rezando para que Cristina compita.

30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 09:04
30-04-2017 / 09:04
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