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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Mauricio Macri prometió que iba a lograr pobreza cero en la Argentina y cada vez hay más pobres. Dijo que venía a unir a los argentinos y cada vez es más grande la grieta”. Juan Manzur, gobernador de Tucumán
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Nacionales - 07-04-2017 / 11:04
EL GOBIERNO IMPULSA UNA RENOVACIÓN “DE PREPO” DE LAS CÚPULAS SINDICALES

Macri está decidido a confrontar con los gremios

Macri está decidido a confrontar con los gremios
Macri con gremialistas. Puras sonrisas. Otros tiempos.
Entre muchas cosas que ayer se dijeron, dos tuvieron un significado especial para describir lo que pasó: "No se puede imponer violentamente que alguien pare, pero tampoco se puede imponer un plan económico con balas de goma y gases". "Se preguntan qué adhesión tendría el paro con transporte, pero no qué pasaría si los empresarios no amenazaran a sus trabajadores para que no paren".
 
Los actos aislados de violencia que se registraron ayer, principalmente vinculados a piquetes de la izquierda que limitaron el ingreso de automóviles a la CABA, nada tuvieron que ver con la contundencia del paro, la que, en todo caso, se debe buscar en la adhesión total del sistema público de transporte como no se registró en los últimos paros a la gestión de Cristina Fernández. Es más preocupante si el Gobierno intenta imponer el plan económico con balas y gases.
 
El presidente Mauricio Macri se refirió a los años de violencia política que vivió el país, en un deliberado lenguaje que evitó mencionar el terrorismo de Estado practicado por la última dictadura ("nadie ganó en esta confrontación sistemática que vivió el país", dijo).
 
Esa ambigüedad es una clara definición política en el día que su gobierno decidió aplicar el "protocolo antipiquete" durante un paro nacional de trabajadores para liberar carriles de circulación en la Panamericana, cuando no lo usó hasta ahora para garantizar la circulación por la CABA.
 
Además del modelo económico, la gestión neoliberal de Mauricio Macri tiene muchos puntos en común con el ex presidente Carlos Menem, en especial con la pelea de fondo que encaró para desarticular el movimiento sindical: del ramal que para ramal que cierra a este #YoNoParo cambió los estilos pero no el fondo.
 
La apuesta es más fuerte aún, con las "recomendaciones" sobre la elección de los dirigentes sindicales, que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aclaró que son de cumplimiento obligatorio destinadas a evitar "la conducta extorsiva" en algunos gremios.
 
La disposición -publicada en el Boletín Oficial- tiene una serie de "recomendaciones" que insinuaban una intromisión mayor en la vida interna de los sindicatos: pedido de más regulación para la conformación de las juntas electorales; prohibición de que sean candidatos quienes tienen causas penales; mayor control de las reformas, estatutos y cuentas; y hasta la necesidad del voto electrónico. Una especie de "ley Mucci" del Primer Gobierno Radical.
 
No se trata de la democratización de los sindicatos que intentó Raúl Alfonsín sino de una virtual intervención, condicionando los candidatos y obligando al voto electrónico, un sistema que tiene reparos en todo el mundo y que fue dejado de lado en Alemania y Dinamarca, entre otros, por ser fácilmente violable.
 
Seguramente, el discurso del Presidente de este Tercer Gobierno Radical fue melodía para los empresarios y ejecutivos que lo escucharon en el "mini" Davos.
 
La Opinión Popular

 
El gobierno impulsa una renovación de las cúpulas sindicales
 
En la víspera del primer paro general de la CGT, el Gobierno está dispuesto a tensar al máximo el vínculo con los sindicatos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ordenó reforzar las auditorías en los gremios en busca de irregularidades en los procesos eleccionarios y detectar casos en los que no se cumpla con el 30 por ciento del cupo femenino. Una suerte de presión para traccionar una eventual renovación en las cúpulas de los sindicatos.
 
Como parte de la misma estrategia, Triaca dio curso a las impugnaciones que cuestionan la conformación del triunvirato de la CGT por un presunto incumplimiento del estatuto interno. De avanzar este expediente, algo que es poco probable, el Ministerio de Trabajo hasta podría invalidar a la cúpula de la central obrera y exigir su regularización.
 
Ambas medidas forman parte de un endurecimiento, cuyo comienzo se dio con una modificación en el reparto de fondos de las obras sociales. Desde hace un mes, Triaca comenzó a tener injerencia casi directa en el reparto a las prestadoras médicas sindicales y en los gremios sospechan que podría haber una distribución discrecional del dinero.
 
La Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, a cargo de Horacio Pitrau, anunciará en los próximos días una serie de recomendaciones a los sindicatos en lo relativo a la transparencia y a la institucionalidad. Será una suerte de advertencia para cumplir internamente con los procesos electorales, los cupos y garantizar la participación de las minorías. "No es gratis hacer un paro. Debemos continuar con la gestión", justificó la réplica un ministro de Mauricio Macri.
 
La embestida del oficialismo traza un curioso paralelismo con una de las causas que desencadenaron en el primero de los 13 paros de la CGT al gobierno de Raúl Alfonsín, cuando en 1983 envió al Congreso el proyecto de ley de reordenamiento sindical, que introducía, entre otros cambios, la participación de las minorías en la conducción de los gremios. La iniciativa no prosperó y derivó en la renuncia de Antonio Mucci, su ministro de Trabajo.
 
Cerca de Triaca rechazaron cualquier tipo de comparación con aquel proyecto. "No estamos discutiendo normativas nuevas, no es un cambio en la ley. Queremos que se cumpla la normativa vigente en cuanto a los cupos femeninos, juntas electorales, asambleas. Hay seccionales de gremios grandes que tienen muchísimas irregularidades", dijo a LA NACION un funcionario del Ministerio de Trabajo.
 
Por Nicolás Balinotti
 
Fuentes: La Nación, BAE Negocios y LOP
 

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27-06-2017 / 12:06
27-06-2017 / 10:06
27-06-2017 / 10:06
Las estrategias empiezan a quedar claras. Con las candidaturas oficializadas, los principales candidatos comenzaron a dar entrevistas y formalizaron el inicio del período proselitista que culminará -al menos su primera etapa- con las PASO del 13 de agosto.
 
Y las declaraciones de los diversos dirigentes confirman cuáles serán los temas en los que se pondrá énfasis para la campaña. La primera impresión es que la gran pelea -la de la provincia de Buenos Aires- será escenario de una puja en la cual una facción intentará central el debate en los aspectos políticos como la corrupción y las instituciones republicanas, mientras el otro pondrá todo el foco en la economía y los costos sociales del ajuste.
 
-Cambiemos apostará por destacar los riesgos de "volver al pasado", en referencia a la década K y lo que implicaría una victoria de Cristina Fernández en la Provincia. A su vez, insistirá en la necesidad de profundizar el cambio. La campaña en Buenos Aires, principal bastión electoral del país, contará con la presencia de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, una de las dirigentes con mejor imagen.
 
-Unidad Ciudadana, por el contrario, hará foco en el presente y la delicada situación económica que atraviesa una gran parte de ciudadanos, sobre todo, de los sectores más humildes. La estrategia será presentarse como quienes vienen a "frenar el ajuste".
 
-Desde 1País, que une al Frente Renovador de Sergio Massa con el GEN de Margarita Stolbizer se hará un mix entre las temáticas que abordarán sus dos principales adversarios. Por un lado, machacará sobre la corrupción del gobierno anterior y, por otro, sobre la problemática económica actual y los problemas sociales que están surgiendo.
 
Sergio Massa será el encargado de atacar a Cristina y su tropa con la intención de seducir al voto peronista desencantado. Stolbizer focalizará sus discursos en la actual administración con la pretensión de capturar el voto PRO "débil".
27-06-2017 / 09:06
Cristina eligió para encabezar su lista de diputados a Fernanda Vallejos, con la idea de que sea la encargada de pegarle al gobierno por los problemas económicos. Pero en su primer día como "vocera" económica de Unidad Ciudadana, la ex funcionaria metió la pata al hablar sobre la corrupción K.
 
Vallejos es economista y le sobran temas para pegarle al gobierno de Macri. Pero arrancó como Rosa Luxemburgo. Se metió en terreno pantanoso al intentar defender a su ex jefe Amado Boudou, quien aseguró que es "un perseguido político" como lo fueron "Yrigoyen, Perón, Evita, Néstor y Cristina Kirchner". Según la economista, "el poder económico nunca le va a perdonar" al ex vicepresidente ser uno de los protagonistas de "la recuperación de los fondos de los trabajadores de las fauces de la AFJP".
 
Luego, Vallejos apeló al manual K y aseguró que "hoy la corrupción no es un eje" por la situación económica. "Que me perdone Amado, pero a la gente no le interesa lo que le sucede a Boudou; uno se engancha con estas novelas cuando no tiene problemas en la casa, pero no cuando no te alcanza la plata para comprarle la leche tus pibes", aseguró.
 
En otra nota, Vallejos dejó otra insólita definición respecto a la corrupción en los gobiernos K, que anticipa una campaña con varios títulos de parte de la primera candidata a diputada de "Unidad Ciudadana". "(La corrupción) es una preocupación de los medios y lo veremos en las urnas. Si hubiera algún hecho de corrupción, con todo el poder económico y judicial que sostienen estas políticas, estaría todo el gabinete saliente tras las rejas. Es falso, no han encontrado nada; la corrupción es esta que estamos viviendo ahora", afirmó. Luego, culpó a los medios por los casos que salieron a la luz.
 
Ni lerdo ni perezoso, Florencio Randazzo aprovechó las declaraciones para diferenciarse del espacio que conduce Cristina, a pesar de que apenas pasaron 72 horas desde la reunión que ambos mantuvieron en vísperas del cierre de listas para explorar las posibilidades de conformar una alianza.
 
Arrancó así la "interna" entre cristinistas y randazzistas, de la defensa de lo indefendible al pase de facturas. El fuego cruzado posiblemente vaya en aumento en una elección donde el peronismo va fraccionado y atraviesa una interna producto de una derrota de la cual aún no logra reponerse.
 
La Opinión Popular

27-06-2017 / 08:06
El estancamiento económico y la inflación sin freno hacen mella en los bolsillos de los sectores más vulnerables de la sociedad. Con los "brotes verdes", anunciados por el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, ausentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, el poder de compra se ha reducido al mínimo imprescindible, golpeando de lleno en los hogares más pobres.
 
La baja del consumo es consecuencia directa de la fuerte pérdida de poder de compra que el salario ha sufrido el último año. La caída del poder adquisitivo se refleja en un descenso alarmante en la adquisición de artículos esenciales de la Canasta Básica. Esto ha llevado a que en los últimos 18 meses los sectores más humildes de la población haya reducido en un 63% la compra de aceite, un 59% el consumo de tomates, un 49% la adquisición de leche y un 47% la obtención de productos escolares como guardapolvos y mochilas.
 
Esta situación también puede observarse en una gran disminución en el consumo de arroz, que cayó un 35%, y de carne (33%), seguido por los huevos (31%), los fideos (26%) y el azúcar (22%). Las bebidas también redujeron notablemente su venta en los barrios más carenciados desde la llegada de Macri, donde se contrajo en un 32% el consumo de agua mineral, un 23% el vino y un 13% las gaseosas.
 
Estudios privados revelan que el salario real de los trabajadores cayó un 7% durante 2016 y que para este año se espera un retroceso similar. Todo esto ha llevado a que durante el tiempo que lleva gobernando Cambiemos hayan cerrado más de 8.000 comercios minoristas destinados a la venta de productos populares, retrocediendo fuertemente además la venta de segundas y terceras marcas.
 
De acuerdo a especialistas consultados, a la hora de entender este fenómeno resultan clave los tarifazos en los servicios públicos, la devaluación de la moneda, los despidos, la falta de oferta laboral y una inflación sin control. Todo esto conforma un cóctel que termina devastando la capacidad de compra de las clases medias y bajas.
 
Los cambios en el Programa de Precios, implementado por el gobierno de los CEOs, solo consiguieron golpear, aún más, a un consumo que no terminaba de recuperarse. La promesa de bajar los precios para aquellos que quisieran comprar al contado o en un pago y así estimular el consumo, solo funcionó para que los empresarios aumentaran los precios financiados y dejaran el resto inalterados. Lo que puso al descubierto como los empresarios aprovechan cada oportunidad que tienen para hacerse de una ganancia mayor.
 
Con las elecciones de octubre cada vez más cerca, en la alianza Cambiemos hay una suerte de desesperación para que aumente la demanda, por eso lanzaron planes que permite comprar hasta en 50 cuotas. El gobierno de Macri mantiene su política de ajuste salarial mientras busca que los trabajadores se endeuden para crea una ficción de cierto "bienestar", previo a los comicios, para así aumentar sus chances electorales. Así gestiona el Gobierno de los Ricos.
 
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