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¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
"Con todo respeto le decimos al gobierno de Macri que cambie este rumbo, que por acá vamos mal”. Gustavo Bordet
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Nacionales - 07-04-2017 / 11:04
EL GOBIERNO IMPULSA UNA RENOVACIÓN “DE PREPO” DE LAS CÚPULAS SINDICALES

Macri está decidido a confrontar con los gremios

Macri está decidido a confrontar con los gremios
Macri con gremialistas. Puras sonrisas. Otros tiempos.
Entre muchas cosas que ayer se dijeron, dos tuvieron un significado especial para describir lo que pasó: "No se puede imponer violentamente que alguien pare, pero tampoco se puede imponer un plan económico con balas de goma y gases". "Se preguntan qué adhesión tendría el paro con transporte, pero no qué pasaría si los empresarios no amenazaran a sus trabajadores para que no paren".
 
Los actos aislados de violencia que se registraron ayer, principalmente vinculados a piquetes de la izquierda que limitaron el ingreso de automóviles a la CABA, nada tuvieron que ver con la contundencia del paro, la que, en todo caso, se debe buscar en la adhesión total del sistema público de transporte como no se registró en los últimos paros a la gestión de Cristina Fernández. Es más preocupante si el Gobierno intenta imponer el plan económico con balas y gases.
 
El presidente Mauricio Macri se refirió a los años de violencia política que vivió el país, en un deliberado lenguaje que evitó mencionar el terrorismo de Estado practicado por la última dictadura ("nadie ganó en esta confrontación sistemática que vivió el país", dijo).
 
Esa ambigüedad es una clara definición política en el día que su gobierno decidió aplicar el "protocolo antipiquete" durante un paro nacional de trabajadores para liberar carriles de circulación en la Panamericana, cuando no lo usó hasta ahora para garantizar la circulación por la CABA.
 
Además del modelo económico, la gestión neoliberal de Mauricio Macri tiene muchos puntos en común con el ex presidente Carlos Menem, en especial con la pelea de fondo que encaró para desarticular el movimiento sindical: del ramal que para ramal que cierra a este #YoNoParo cambió los estilos pero no el fondo.
 
La apuesta es más fuerte aún, con las "recomendaciones" sobre la elección de los dirigentes sindicales, que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aclaró que son de cumplimiento obligatorio destinadas a evitar "la conducta extorsiva" en algunos gremios.
 
La disposición -publicada en el Boletín Oficial- tiene una serie de "recomendaciones" que insinuaban una intromisión mayor en la vida interna de los sindicatos: pedido de más regulación para la conformación de las juntas electorales; prohibición de que sean candidatos quienes tienen causas penales; mayor control de las reformas, estatutos y cuentas; y hasta la necesidad del voto electrónico. Una especie de "ley Mucci" del Primer Gobierno Radical.
 
No se trata de la democratización de los sindicatos que intentó Raúl Alfonsín sino de una virtual intervención, condicionando los candidatos y obligando al voto electrónico, un sistema que tiene reparos en todo el mundo y que fue dejado de lado en Alemania y Dinamarca, entre otros, por ser fácilmente violable.
 
Seguramente, el discurso del Presidente de este Tercer Gobierno Radical fue melodía para los empresarios y ejecutivos que lo escucharon en el "mini" Davos.
 
La Opinión Popular

 
El gobierno impulsa una renovación de las cúpulas sindicales
 
En la víspera del primer paro general de la CGT, el Gobierno está dispuesto a tensar al máximo el vínculo con los sindicatos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ordenó reforzar las auditorías en los gremios en busca de irregularidades en los procesos eleccionarios y detectar casos en los que no se cumpla con el 30 por ciento del cupo femenino. Una suerte de presión para traccionar una eventual renovación en las cúpulas de los sindicatos.
 
Como parte de la misma estrategia, Triaca dio curso a las impugnaciones que cuestionan la conformación del triunvirato de la CGT por un presunto incumplimiento del estatuto interno. De avanzar este expediente, algo que es poco probable, el Ministerio de Trabajo hasta podría invalidar a la cúpula de la central obrera y exigir su regularización.
 
Ambas medidas forman parte de un endurecimiento, cuyo comienzo se dio con una modificación en el reparto de fondos de las obras sociales. Desde hace un mes, Triaca comenzó a tener injerencia casi directa en el reparto a las prestadoras médicas sindicales y en los gremios sospechan que podría haber una distribución discrecional del dinero.
 
La Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, a cargo de Horacio Pitrau, anunciará en los próximos días una serie de recomendaciones a los sindicatos en lo relativo a la transparencia y a la institucionalidad. Será una suerte de advertencia para cumplir internamente con los procesos electorales, los cupos y garantizar la participación de las minorías. "No es gratis hacer un paro. Debemos continuar con la gestión", justificó la réplica un ministro de Mauricio Macri.
 
La embestida del oficialismo traza un curioso paralelismo con una de las causas que desencadenaron en el primero de los 13 paros de la CGT al gobierno de Raúl Alfonsín, cuando en 1983 envió al Congreso el proyecto de ley de reordenamiento sindical, que introducía, entre otros cambios, la participación de las minorías en la conducción de los gremios. La iniciativa no prosperó y derivó en la renuncia de Antonio Mucci, su ministro de Trabajo.
 
Cerca de Triaca rechazaron cualquier tipo de comparación con aquel proyecto. "No estamos discutiendo normativas nuevas, no es un cambio en la ley. Queremos que se cumpla la normativa vigente en cuanto a los cupos femeninos, juntas electorales, asambleas. Hay seccionales de gremios grandes que tienen muchísimas irregularidades", dijo a LA NACION un funcionario del Ministerio de Trabajo.
 
Por Nicolás Balinotti
 
Fuentes: La Nación, BAE Negocios y LOP
 

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22-08-2017 / 09:08
22-08-2017 / 09:08
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Los gremios nucleados en la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) y distintos movimientos sociales volverán a marchar hoy a partir de las 15 horas hacia Plaza de Mayo en rechazo a las políticas económicas y sociales neoliberales de Mauricio Macri, contra la precarización laboral, el aumento de la edad jubilatoria y en defensa del empleo.
 
La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista Combativa (CCC) marcharán a Plaza de Mayo junto a la CGT, mientras que la izquierda irá más temprano para reclamar un Paro General. La CTEP llevará sus propios reclamos como la "plena implementación de la ley de emergencia social" y la "sanción de la ley de emergencia alimentaria", para mejorar la alimentación de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
 
Pese al alto grado de convocatoria, la dirigencia colaboracionista de los sindicatos de servicios, denominados "Los Gordos", los llamados "independientes" y los sectores del transporte ya descartaron su respaldo a una posible huelga nacional. Se espera que estos gremios estén presentes hoy en la Plaza, pero "sin forzar la convocatoria hasta el extremo", dejaron trascender. No estarán presentes los jerarcas de las 62 Organizaciones Peronistas que prefirieron ir a almorzar con los funcionarios macristas.
 
A más de un mes de la represión y el desalojo de la fábrica de PepsiCo, que fue el motivo original que desencadenó la movilización, uno de los objetivos será que las autoridades nacionales convoquen al diálogo. En caso de que el Gobierno no de una respuesta, está presente la idea de un paro nacional, aunque todavía no se ha confirmado.
 
En este marco, la CGT se encuentra atravesando un momento de pujas internas entre los jefes sindicales, ya que hay múltiples diferencias entre quienes promueven un paro general, como el titular de La Bancaria, Sergio Palazzo, el camionero Pablo Moyano, y otros como "Los Gordos", referentes de los grandes servicios, quienes no quieren movilizar y reducirán al mínimo su participación. 
 
El único orador de la jornada será Juan Carlos Schmid, que codirige la central obrera junto a Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (Estaciones de Servicio). Schmid sostuvo que la marcha "consolida a la CGT" y muestra "organización y disciplina" dentro de ella, al tiempo que también demuestra su capacidad de "movilizar y expresar pacíficamente, pero con firmeza" lo que piensan.
 
Se espera para hoy una importante movilización contra el ajuste, la desocupación, la modificación en las condiciones laborales, los cambios en las jubilaciones y la reforma en la ley de ART. Despues de la marcha, en septiembre, se reunirá el Comité Central Confederal que será el encargado de decidir los pasos a seguir.
 
La Opinión Popular

21-08-2017 / 16:08
21-08-2017 / 09:08
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