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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“El modelo económico que aplica el Gobierno atrasa 40 años y hay que cambiarlo porque estamos en estanflación, se triplicó la deuda y tenemos un problema de fuga de capitales”. Aldo Pignanelli
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Nacionales - 06-04-2017 / 08:04

La clase trabajadora paraliza el país contra el ajuste neoliberal de Macri

La clase trabajadora paraliza el país contra el ajuste neoliberal de Macri
A la huelga general de hoy contra la política económica del gobierno de Mauricio Macri se sumaron todas las centrales y casi todos los gremios. No habrá bancos ni medios de transporte y adhirieron agrupaciones empresarias. El Gobierno advirtió que reprimirá los piquetes. Desde la CGT adelantaron que la medida tendrá “alta adhesión” en todo el país. No está previsto ninguna movilización, pero la izquierda anunció cortes en los accesos a la ciudad.
En un clima de tensión y en un escenario marcado a fuego por el avance de la conflictividad social y la aceleración del proceso de polarización política, el sindicalismo peronista, aglutinado en la CGT, encabezará hoy el primer paro general contra la administración de Mauricio Macri, a 16 meses de iniciada la gestión Cambiemos.
 
El reclamo de una modificación en las políticas económicas neoliberales del Gobierno que profundizaron la desocupación, la caída de los ingresos de los trabajadores y la contracción del consumo, además del efecto del incremento de las importaciones en la producción industrial, constituyen la bandera de la huelga, que será contundente por la plena adhesión de los poderosos sindicatos del transporte y las protestas anunciadas por organizaciones sociales y partidos de izquierda.
 
Agrandado por respaldo que recibió en la marcha del 1º de abril, Macri apostó en los últimos días por una confrontación directa contra los reclamos de los trabajadores y apalancó su batalla contra el paro sobre dos ejes: denunciarlo como parte de un supuesto intento por desestabilizar su gestión y, en paralelo, desacreditar su argumentación económica, con los famosos "brotes verdes", pese a que la realidad no evidencia síntomas concretos de un proceso efectivo de recuperación.
 
La respuesta concreta del Gobierno al paro nacional fue la descalificación y el ataque contra las medidas de fuerza. Al mismo tiempo se amenazó con reprimir cualquier corte que se produjera. Macri le ordenó a Patricia Bullrich que despliegue fuerzas de seguridad para reprimir a quienes quieran cortar rutas y accesos a la ciudad. en tanto, varios ministros macristas salieron a cuestionar el paro y a desacreditar a los sindicalistas.
 
A pesar de las medidas del Gobierno, desde la medianoche de este jueves ya se siente con fuerza el paro nacional lanzado por la CGT. La medida de fuerza, que enfrenta la política de ajuste del Gobierno de Cambiemos y sus consecuencias, ya se traduce en la paralización del transporte es total en todo el país. Al mismo tiempo, las imágenes de las primeras horas del día, muestran ciudades con las calles casi vacías.
 
A las 7 de la mañana se encuentran ya cortados los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires. El sindicalismo combativo y la izquierda cortan totalmente la Panamericana, el Puente Pueyrredón y el Puente La Noria. No habrá bancos ni medios de transporte y adhirieron algunas agrupaciones empresarias.
 
Desde la CGT adelantaron que la medida tendrá "alta adhesión" en todo el país, están confiados en su efectividad que cuenta con el apoyo de las dos CTA, pero no se descuidan, no quieren confiarse porque el Gobierno de Macri presiona, a través de medios de comunicación adictos y las redes sociales, para que un sector de la población carneree y rompa el paro, profundizando la fractura de la sociedad, la "grieta", no ahora entre cristinistas y macristas, sino entre ricos que se benefician y pobres que se perjudican con las medidas de Macri.
 
La Opinión Popular

EL PRIMER PARO GENERAL CONVOCADO POR LA CGT CONTRA LAS POLÍTICAS DE MAURICIO MACRI
 
Una muestra de rechazo al ajuste PRO
 
Al final llegó el día del paro nacional. La CGT está confiada en la efectividad de la medida que cuenta con la adhesión de las dos CTA, pero no se descuida. Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato de conducción de la central obrera, pronosticó una "alta adhesión" y, de paso, aclaró que si algunos sectores realizan piquetes, "serán inocuos porque no habrá transporte".
 
En tanto, el titular de la CTA, Hugo Yasky, negó la condición desestabilizadora de la medida de fuerza y aseguró que "el paro se hace no por aquellos que tienen la caja de seguridad llena sino por los que tienen las heladeras vacías".
 
La medida, la primera desde que Mauricio Macri asumió el gobierno, comenzará a partir del primer minuto de este jueves. El servicio de transporte público de pasajeros será uno de los pilares que garantizarán la efectividad.
 
Ayer, desde los altavoces de la estación Constitución se anunciaba que durante la jornada del 6 de abril no habría servicio. En los subterráneos no saldrá ninguna formación. "No tienen ni los empleados jerárquicos para mover los trenes", aseguró a este diario Roberto "Beto" Pianelli, titular de la Asociación Gremial de Trabajadores del subte. Sin colectivos y trenes será una ciudad detenida. Los hospitales mantendrán las guardias mínimas, lo que garantizará la atención en casos de emergencias y no mucho más.
 
Entre los hombres de la CGT había confianza sobre el éxito de la medida pero, agregaban, no querían confiarse ni distraerse porque el Gobierno buscaba presionar y conseguir, a través de medios de comunicación amigos y redes sociales, que un sector de la población rompa el paro. "La movilización del sábado pasado hizo que el gobierno crea que está fuerte y puede contrarrestar nuestro paro, pero se van a llevar una sorpresa", comentó uno de los hombres que ocupa una de las secretarías de la CGT.
 
Schmid negó de manera rotunda que vayan a existir "impedimentos para quien quiera ir a trabajar" pero advirtió que "lo que va a haber es una paralización total de todas las actividades por la alta adhesión contra un malestar social que tratamos de poner en la agenda pública".
 
A su turno, Héctor Daer, otro de los integrantes del triunvirato cegetista, advirtió que la medida de fuerza tendrá un "apoyo contundente" y servirá para desmentir al gobierno de Macri que dijo que era "una medida oportunista". Según Daer, el principal responsable de la convocatoria y el éxito del paro es el gobierno porque "es el único responsable de que haya más pobreza, menos trabajo y menos actividad económica".
 
Fiel a su estilo directo, el secretario adjunto del gremio de Camioneros, Pablo Moyano, advirtió al Gobierno de una más que segura profundización de la protesta si luego del paro "no da respuestas a los reclamos de los sindicatos". Es más, Moyano aseguró que entre los afiliados del sindicato que conduce hay un porcentaje importante que exige una repetición de la medida, esto es convocar a otro paro nacional en poco tiempo más.
 
Moyano se animó y avanzó sobre el día después del paro. Por lo pronto, anticipó que la semana que viene la CGT se reunirá para analizar los pasos a seguir aunque anticipó que "hay muchos compañeros que quieren seguir con estos reclamos, ya sea con otra medida de fuerza o en la calle, con movilizaciones".
 
El hijo de Hugo Moyano justificó la necesidad de continuar con un plan de lucha porque con el gobierno de Macri "te quedas cruzado de brazos o seguimos peleando para que no cierren fábricas y evitar despidos".
 
Yasky, que junto a la CTA de Pablo Micheli decidieron acompañar la medida de fuerza de la CGT, aprovechó para hablar durante el anuncio de la inflación de marzo que emite el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), que arrojó un 2,1% de inflación de marzo, igual a la de febrero pasado y que muestra una inflación interanual del 27,9%, promediando un 29,6% interanual en el primer trimestre.
 
Allí, Yasky señaló que las cifras que arroja el estudio cuenta de que "somos los trabajadores los que terminamos pagando los platos rotos de los desaguisados del plan económico del gobierno". Es más, advirtió que la pérdida del poder adquisitivo quedará más expuesta con el paro porque "será un plebiscito de la política del gobierno que sólo causó despidos, desempleo y caída del poder adquisitivo de los trabajadores".
 
Yasky rechazó la acusación del Gobierno, que acusa al paro de desestabilizador y de poner en riesgo la democracia. "Si hay un sector que puso el cuerpo y su sangre para defender la democracia fue el de los trabajadores. Nunca en la historia se conoció que lo haya hecho un dirigente de la Sociedad Rural, de la Bolsa de Comercio o de una multinacional. Por eso paramos, basta de gobiernos que gobiernan para los ricos", afirmó.
 
El Gobierno buscaba ayer maneras de debilitar la medida. El gobierno porteño que encabeza Horacio Rodríguez Larreta anunció que habrá una fuerte presencia policial para garantizar la seguridad de quienes deseen movilizarse para ir a trabajar. También anunció estacionamiento gratuito y peajes libres en las autopistas de acceso a la Capital Federal.
 
Por Felipe Yapur
 
Fuentes: Página12, El Cronista, Clarín y LOP

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30-04-2017 / 10:04
Convendría poner las cosas en su justa medida: regresar al mundo y con ello combatir la pobreza y crear empleo genuino, además de generar políticas internas profundas que todavía no se ven, llevará tiempo. Bastante más que el de las urgencias del macrismo por presentar hechos concretos antes de las elecciones de octubre. Y con un escenario local que sigue sin ayudar.
 
Macri recibió elogios a mano llena en Washington, pero escuchó a la vez la misma cantinela que en sus visitas a España y Holanda. Los empresarios insisten en que planean invertir pero prefieren esperar a ver el resultado de las elecciones de octubre. Desconfían de una vuelta al populismo y quieren saber si hay riesgo de perder las elecciones y enturbiar el panorama hacia 2019, y más allá.
 
En todo caso, a varios de quienes lo consultaron, les dijo que estaba absolutamente seguro que Cambiemos ganará las elecciones porque la gente no quiere volver al pasado, aunque haya sectores que no la estén pasando bien.
 
Macri ha logrado acomodar los tantos en el rodeo propio. Carrió será candidata en Capital, no habrá definitivamente espacio para Martín Lousteau, que si quiere competir tendrá que hacerlo por afuera, y en la provincia Esteban Bullrich será el candidato a senador. Siempre bajo la misma consigna: la campaña se la ponen al hombro Macri y Vidal y ellos son "los candidatos".
 
El Gobierno a su vez no deja de agradecer los buenos servicios que sigue prestando Cristina Fernández como "jefa de campaña" de Cambiemos. El estallido de la crisis en una Santa Cruz que los Kirchner manejaron como su estancia durante 25 años es un pelotazo en contra para los cristinistas que proponen una vuelta al pasado.
 
Tal vez por esas mismas razones cunde la desesperación en el peronismo que no quiere saber más nada con ella y busca su destino en las elecciones de octubre. Una frase de Florencio Randazzo refleja acabadamente ese momento: "No caigamos en la trampa, tenemos que unirnos, el único enemigo es Macri", rogó en un acto el miércoles. Claro que esa unión, vale la aclaración de los propios randazzistas, no incluye a la doctora y sus fanáticos.
 
Todos, oficialismo y oposición, miran hacia el 24 de junio: ese día habrá que inscribir candidatos y se sabrá si ella se presenta o no. Enorme paradoja: hay más macristas que peronistas rezando para que Cristina compita.

30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 09:04
30-04-2017 / 09:04
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