La Opinión Popular
                  14:15  |  Domingo 22 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 21-03-2017 / 18:03
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 22/03/71 LA JUNTA DE COMANDANTES EN JEFE DE LAS FUERZAS ARMADAS DESTITUYE AL PRESIDENTE DE FACTO LEVINGSTON

El general Levingston es destituido, como presidente de facto, por las Fuerzas Armadas

El general Levingston es destituido, como presidente de facto, por las Fuerzas Armadas
Asume la presidencia de la Nación el general Roberto M. Levingston (izq.). A su lado se encuentra el general Alejandro Agustín Lanusse, líder indiscutido del Partido Militar.
Conflictos gremiales, paros activos, y puebladas como el Cordobazo se manifestaban en todo el país. También empiezan a surgir las guerrillas urbanas del ERP y Montoneros. La incapacidad para gobernar de Juan Carlos Onganía fue el detonante para un golpe interno, producido en junio de 1970, cuando los militares impulsan su reemplazo en la presidencia por el general Roberto Marcelo Levingston.
 
Levingston pretendió constituir un movimiento político propio y tomar distancia del general Alejandro Agustín Lanusse, líder indiscutido del Partido Militar. Pero, durante su breve presidencia se incrementaron las protestas populares y la actividad guerrillera.
 
La pueblada en Córdoba, el 11 de marzo de 1971, conocida como el Vivorazo pondrá fin a la breve gestión de Levingston y a su delirio de crear un movimiento político "populista" sin tener en cuenta la opinión del pueblo y en contra del Partido Peronista.
 
El 22 de marzo de 1971, la Junta de Comandantes en Jefe de las tres fuerzas armadas (Ejército, Marina y Aeronáutica), destituye al presidente de facto Levingston y el general Lanusse asume en su lugar, como nuevo dictador militar.
 
Blas García 

La incapacidad del gobierno de Juan Carlos Onganía, herido de muerte por elCordobazo, fue el detonante para un nuevo golpe interno, producido en junio de 1970. El general Alejandro Agustín Lanusse, líder indiscutido del Ejército, optó por permanecer en segundo plano y preservar su figura e impulsó el reemplazo en la presidencia de Onganía por el general Roberto Marcelo Levingston, que cumplía funciones como agregado militar en Washington.
 
El general Levingston pretendió constituir un movimiento político propio y tomar distancia del general Lanusse. Durante su breve presidencia se incrementaron las protestas populares y la actividad guerrillera.
 
Juan Perón, desde Madrid, alentaba la actividad guerrillera y hablaba del Socialismo Nacional como la solución para los problemas argentinos mientras que, para frenar los intentos políticos de Levingston tendientes a frenar todo intento democratizador, alcanzó un acuerdo conocido como "La Hora del Pueblo" con las principales fuerzas políticas, entre ellas el radicalismo. Los firmantes se comprometían a luchar por un proceso electoral limpio y a respetar los principios democráticos.
 
Levingston trató de dictar medidas de corte nacionalista que desviaran la atención sobre la cada vez más importante presencia de las multinacionales y los inversores extranjeros.
 
Convocó para ocupar la cartera de economía a Aldo Ferrer, un economista progresista. En ese contexto promovió la "Ley de compre argentino" que intentaba dar a las industrias nacionales gran parte del mercado interno. La nueva apolítica marcaba una ruptura con la línea económica ultra liberal impuesta por Adalberto Krieger Vasena.
 
Pero la opinión pública mantenía su escepticismo frente a estos cambios. Levingston no logró con su política "populista" conquistar la adhesión de los gremios peronistas y de los partidos volcados a la lucha por la apertura política y perdió, además, el apoyo decisivo de los grandes grupos económicos nacionales y extranjeros, que no veían con buenos ojos esta vuelta al nacionalismo económico.
 
En febrero de 1971, el gobernador de Córdoba, Camilo Uriburu declaró que aspiraba a terminar con la oposición estudiantil y gremial, peronista y de izquierda, que había llevado adelante el Cordobazo a la que comparó con una víbora venenosa.
 
Uriburu le "pedía a Dios que le depare el honor histórico de cortar de un solo tajo la cabeza de esa víbora". A los pocos días el país se sacudió con un segundoCordobazo, llamado por sus protagonistas "Viborazo".
 
El Vivorazo pondrá fin a la breve gestión de Levingston y a su delirio de crear un movimiento político sin tener en cuenta la opinión del pueblo.
 
El 22 de marzo de 1971, la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas destituye al presidente de facto Roberto Levingston. El 26 de marzo de 1971, Lanusse asumió la presidencia en un clima político totalmente desfavorable.
 
La violencia guerrillera crecía, el descontento popular también, Perón sumaba día a día más adictos, y la continuidad del gobierno militar se tornaba muy difícil de sostener. Lanusse evaluó correctamente que el principio de solución a los múltiples conflictos pasaba por terminar con la proscripción del peronismo y decretar una apertura política que permitiera una transición hacia la democracia.

La Opinión Popular

Agreganos como amigo a Facebook
El general Levingston es destituido, como presidente de facto, por las Fuerzas Armadas
En 1971, se produce en Córdoba un movimiento contra el gobierno conocido como el Viborazo o segundo Cordobazo.
21-10-2017 / 18:10
21-10-2017 / 18:10
El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas usurparon el gobierno constitucional en la República Argentina por medio de un golpe de Estado. A raíz de ese repudiable hecho, más de 500 niños fueron apropiados ilegalmente, abandonados o entregados a familias que estaban a la espera de una adopción.
 
Un año más tarde un grupo de abuelas comenzó a buscar a sus nietos secuestrados. Ellas se encontraron, se conocieron, se reconocieron en su dolor, en su desesperación, en su esperanza, y se unieron para seguir buscando. Los padres ya no estaban, pero quedaban los abuelos.
 
Plaza de Mayo fue el escenario que eligieron para pedir por sus hijos y sus nietos. Las puertas de la Casa Rosada se cerraban para esas "locas" que pedían explicaciones. La historia y el pueblo las bautizó "Abuelas de Plaza de Mayo".
 
Por ello es que el 22 de octubre de cada año se celebra el Día Nacional del Derecho a la Identidad, en conmemoración al inicio, hace 34 años, de la lucha emprendida por Abuelas de Plaza de Mayo. Llevan 107 nietos recuperados y, continúan reclamando, luchando y marchando para restituirles la identidad a casi 400 nietos más.
 
Este año la justicia, en una sentencia, reconoció por primera vez la existencia de un Plan Sistemático de Robo de Bebés, uno de los objetivos de Abuelas. Así mismo el Tribunal Oral Federal N°6 condenó al ex dictador Jorge Rafael Videla a 50 años de prisión como el principal responsable de ese plan sistemático.
 
Tener memoria es reconocer el camino de un futuro mejor, lleno de ilusiones y de sueños de algún día volver a ser libres, porque mientras siga habiendo un nieto desaparecido, no habrá justicia, ni olvido, ni perdón.
 
La Opinión Popular

20-10-2017 / 18:10
El 21 de octubre de 1886 muere José Rafael Hernández y Pueyrredón. Fue un militar, periodista, poeta y político argentino, especialmente conocido como el autor del Martín Fierro, obra máxima de la literatura gauchesca.
 
Entre 1852 y 1872, época de gran agitación política, José Hernández defendió, con las armas en la mano, la postura federal de que las provincias no debían permanecer dominadas por las autoridades centrales establecidas en Buenos Aires.
 
Participó en la última rebelión gaucha del interior federal, la de López Jordán, un movimiento que finalizó en 1871 con la derrota de los gauchos y el exilio de Hernández.
 
A su regreso a Argentina en 1874, continuó su lucha por otros medios tales como el periodismo y el desempeño de varios cargos oficiales. Pero fue, sin embargo, a través de su poesía como consiguió un gran eco para sus propuestas, y la más valiosa contribución a la causa de los gauchos.
 
El gaucho Martín Fierro (1872) es un poema épico popular y está considerado una de las grandes obras de la literatura argentina. Tras la onceava edición, en 1879, publicó La vuelta de Martín Fierro. El gran mérito del autor del Martín Fierro fue el de llevar a la literatura la vida de un gaucho, contándola en primera persona, con sus propias palabras e imbuido de su espíritu.
 
José Hernández luchó por la autonomía de los gauchos. Curiosamente lo que no consiguió en su actividad política lo obtuvo por medio de la literatura.
 
 La Opinión Popular

19-10-2017 / 16:10
18-10-2017 / 17:10
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar