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Internacionales - 20-03-2017 / 17:03
EFEMÉRIDES POPULARES

Por la eliminación de la discriminación racial

Por la eliminación de la discriminación racial
El 21 de marzo de 1960 la policía abrió fuego contra una manifestación antigubernamental en Sharpeville, en el Transvaal meridional, muriendo 69 personas negras, entre ellas mujeres y niños, y otras 180 fueron heridas.
La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Este día recuerda la Matanza de Sharpeville ocurrida en 1960 contra manifestantes que protestaban por la aplicación del Apartheid a manos de la policía sudafricana.

El 21 de marzo de 1960 la policía abrió fuego contra una manifestación antigubernamental en Sharpeville, en el Transvaal meridional (Sudafica), muriendo 69 personas negras, entre ellas mujeres y niños, y otras 180 fueron heridas.

El 30 de marzo de 1960 el gobierno declaró el estado de emergencia y fueron detenidas 11.727 personas. El Congreso Nacional Africano (ANC) y el Congreso Panafricano (PAC) fueron prohibidos y sus miembros obligados a pasar a la clandestinidad o a exiliarse.

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La eliminación de la discriminación racial


Por Pedro Mouratian *

El 21 de marzo fue declarado por las Naciones Unidas Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, en conmemoración de la resistencia del pueblo afrosudafricano en defensa de sus derechos sociales y civiles frente a la violencia del apartheid. En esa fecha de 1960, veinte mil personas marcharon por las calles de Sharpeville, en Sudáfrica, para manifestarse contra el racismo y fueron brutalmente reprimidas.

El apartheid, uno de los mayores ejemplos de discriminación racial, fue un régimen que segregó a los habitantes sudafricanos según su color de piel o "raza". La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial sostiene que toda doctrina de superioridad basada en la diferenciación racial es científicamente falsa, moralmente condenable y socialmente injusta.

En la actualidad, el racismo es una práctica social discriminatoria que no sólo tiene vigencia a través de la clasificación en "razas", ya que también se ha ampliado a otro tipo de rasgos físicos y culturales, por eso puede asociarse a otras expresiones discriminatorias como la xenofobia.

El racismo es un tipo de pensamiento intolerante que desvaloriza a los colectivos culturalmente diferentes a la cultura hegemónica y que se manifiesta por medio de agresiones físicas y verbales.

Como parte de un legado de colonización y esclavitud, en el continente americano, tanto la población africana y afrodescendiente como las culturas africanistas han padecido el desprestigio, el silenciamiento y la estigmatización. Es así que las prácticas discriminatorias y racistas persisten aún hoy, y para ser erradicadas definitivamente requieren un fuerte compromiso local e internacional.

La Conferencia Mundial de Durban en el año 2000 y la posterior declaración de la ONU del 2011 Año Internacional de los Afrodescendientes configuran avances sustanciales en el empoderamiento de los colectivos históricamente invisibilizados hacia el reconocimiento de sus derechos como ciudadanos plenos.

El Inadi trabaja a través de su Programa Afrodescendientes, fomentando políticas públicas que permitan visibilizar a la comunidad afrodescendiente en la sociedad argentina y garantizarle una plena ciudadanía. En este sentido, el último censo relevó por primera vez la cantidad de población afrodescendiente que vive en Argentina.

El 21 de marzo es un día de reflexión y sensibilización en pos de la inclusión social, el respeto por la diversidad cultural y la igualdad para todos y todas. En esta fecha, renovamos nuestro compromiso de trabajar contra el racismo, por la integración del colectivo afrodescendiente y por la valoración de la diversidad cultural como parte constitutiva de nuestra cultura.

* Interventor del Inadi.

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20-06-2018 / 17:06
20-06-2018 / 17:06
18-06-2018 / 22:06
18-06-2018 / 21:06
En 1859, Maximiliano de Habsburgo fue contactado por primera vez por los monárquicos mexicanos - los miembros de la aristocracia mexicana, encabezada por José Pablo Martínez del Río - con una propuesta para convertirse en el emperador de México.
 
Él no aceptó al principio, pero después de la intervención francesa en México, dirigida por Napoleón III, de la captura de la ciudad de México por el General Élie-Frédéric Forey y del plebiscito que confirmó la proclamación del imperio, mientras las tropas francesas ocupaban la mayor parte del territorio, consintió en aceptar la corona en el año 1863.
 
El archiduque Fernando Maximiliano José de Austria era miembro de la Casa Imperial de Habsburgo-Lorena. Después de una carrera en la Armada de Austria, fue proclamado, el 10 de abril de 1864, emperador como: Maximiliano I de México.
 
Dio inicio así al Segundo Imperio Mexicano, con el apoyo de Napoleón III de Francia y un grupo de mexicanos conservadores que trataron de revivir la monarquía mexicana instaurada anteriormente por Agustín de Iturbide (Agustín I de México).
 
Muchos países, entre ellos los Estados Unidos, se negaron a reconocer a ese gobierno. Esto ayudó a asegurar el éxito de las fuerzas liberales encabezados por Benito Juárez, quien se negó a consentir el Imperio. Hubo guerra continua entre las tropas imperiales (conformada por mexicanos, franceses, austriacos y belgas) y los republicanos mexicanos.
 
Después de la final de la "Guerra de Secesión", los Estados Unidos comenzaron a suministrar armas a los partidarios de Juárez en El Paso del Norte en la frontera con México. Mientras tanto, Maximiliano invitó a los ex confederados esclavistas a trasladarse a México en una serie de asentamientos.
 
Sin embargo, en 1866, Napoleón III retiraría sus tropas en el frente de la resistencia mexicana, debido a la oposición de EE.UU. bajo la Doctrina Monroe, y para aumentar su contingente militar en el país para hacer frente al creciente ejército prusiano de Otto Von Bismarck.
 
La ciudad de Querétaro cayó en mayo de 1867, y tras un consejo de guerra, Maximiliano I, fue condenado a muerte. Benito Juárez se negó a conmutar la pena, para enviar un mensaje de que México no toleraría ningún gobierno impuesto por las potencias extranjeras. La sentencia se llevó a cabo el 19 de junio 1867.
 
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18-06-2018 / 08:06
El 18 de junio de 1986, a las seis de la mañana, los presos por terrorismo de las cárceles de San Juan de Lurigancho (presos comunes), en el Pabellón Azul de la isla penal de El Frontón (subversivos) y Santa Bárbara (mujeres), que poseían un control tácito al interior de los centros, se amotinaron en forma coordinada y tomaron como rehenes a los guardias de las cárceles y a tres periodistas.
 
Los amotinados en las tres cárceles presentaron un pliego único de 26 demandas, la mayoría relacionada a mejoras en las condiciones de vida de los prisioneros y la disolución del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), entidad encargada de las prisiones en el país. Alan García y los miembros de su gobierno fueron tomados desprevenidos por el incidente.
 
La iglesia Católica peruana en el documento publicado el 19 de junio de 1986 y titulado Masacre de los penales de Lima relata: "En la madrugada del 18, los detenidos de los penales de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara, en Lima, se amotinan y toman rehenes. El consejo de ministros y el presidente Alan García deciden encargar al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas la restauración del orden. En Santa Bárbara -cárcel de mujeres- interviene la Guardia Republicana. Las rehenes son liberadas. Hay dos reclusas muertas. 
 
En Lurigancho intervienen el Ejército y la Guardia Republicana. Al amanecer del 19 un rehén es liberado. Los ciento veinticuatro reclusos -según el informe oficial- son fusilados después de rendirse. En el Frontón, la operación se encomienda a la Marina, que bombardea el Pabellón Azul durante todo el día. Sobreviven treinta internos, que se rinden. Eran alrededor de doscientos detenidos. En todo el proceso se impide el acceso a las autoridades civiles: jueces, fiscales, directores de penales. Tampoco la prensa".
 
Fue el asesinato masivo más grande durante la lucha contrasubversiva en Perú.
 
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