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Nacionales - 19-03-2017 / 11:03
FUE EXCLUIDO DEL GOBIERNO SIN MUCHA EXPLICACIÓN

Carlos Regazzoni, ex titular de PAMI, cree que lo echaron por interferir con “negocio” macrista

Carlos Regazzoni, ex titular de PAMI, cree que lo echaron por interferir con “negocio” macrista
Carlos Regazzoni dejó el cargo poco después de oponerse a que el vicejefe de Gabinete Mario Quintana, accionista de Farmacity, digite las subas de los medicamentos.
La disputa entre Regazzoni y los vicejefes de Gobierno, Quintana y Lopetegui, no es nueva. Si bien ninguno de los dos lo quería, el principal enemigo era Mario Quintana, relacionado a la cadena de farmacias Farmacity, de la que aún hoy es accionista.
 
Según el entorno del ex titular del PAMI, en diciembre, cuando él debía renegociar con la industria farmacéutica el precio de los remedios para el 2017, los vicejefes le dijeron que iban a hacerlo ellos.
 
"Tuvieron un fuerte cruce. Regazzoni habló con Macri y el Presidente aceptó que él negociara solo. Quintana y Lopetegui quedaron muy enojados, esperando la oportunidad para sacarlo", explican.
 
Cuando el miércoles 15 al mediodía Carlos Regazzoni (49) fue a visitar al presidente Mauricio Macri ya sabía que no seguiría al frente del PAMI. No había trascendido en los medios, pero la noticia le llegó el martes a la noche, cuando se reunió en un restaurante de Palermo con el vicejefe de Gobierno, Gustavo Lopetegui. "Hiciste una buena gestión, no es personal", le dijo. Y completó: "Pero necesitamos profundizar el ajuste en el presupuesto. Y para eso tenés que dar un paso al costado".
 
La noticia le cayó como un balde de hielo a Regazzoni, que creía estar cumpliendo bien su trabajo. Aunque sabía que el binomio de funcionarios que responden a Marcos Peña lo estaba acechando para dictarle una condena.
 
Encontraron la debilidad por el lado del ajuste. Le dijeron que no estaba cumpliendo con las metas presupuestarias: "Los números son malos", adujeron. Y en simultáneo le presentaron a Macri a su reemplazante: Sergio Cassinoti. "En el IOMA tuvo un superávit de $ 1.500 millones de pesos", le dijeron al Presidente. Caso cerrado.
 
 
Negocios
 
La disputa entre Regazzoni y los vicejefes de Gobierno no es nueva. Si bien ninguno de los dos lo quería, el principal enemigo era Mario Quintana, relacionado a la cadena de farmacias Farmacity, de la que aún hoy es accionista. Según el entorno del ex titular del PAMI, en diciembre, cuando él debía renegociar con la industria farmacéutica el precio de los remedios para el 2017, los vicejefes le dijeron que iban a hacerlo ellos. "Tuvieron un fuerte cruce. Regazzoni habló con Macri y el Presidente aceptó que él negociara solo. Quintana y Lopetegui quedaron muy enojados, esperando la oportunidad para sacarlo", explican.
 
Fuentes de confianza del ex funcionario aseguran que, más allá de la sorpresa, fue tanta la presión que recibía para ajustar que, tras la reunión con Lopetegui, sintió un alivio: "Le pedían algo que no podía hacer. Era muy duro ajustar de esa manera", aseguran.
 
Cuando el miércoles se encontró con Macri, con la renuncia consumada en secreto, el Presidente le pidió que fuera a caminar la provincia de Buenos Aires. "Te necesitamos como candidato", le propuso. ¿Premio consuelo? "Él lo tomó bien, es muy positivo", dicen desde su entorno.
 
El comunicado oficial aseguró que la renuncia fue "acordada" entre las partes. La realidad estuvo lejos de eso. Hubo una primera versión blanca que versaba sobre la necesidad de que Regazzoni se sume a la campaña. Una segunda, gris, que tenía que ver con el ajuste que no quiso realizar en el PAMI. Y una tercera, negra (de la que sólo se habla en off the récord), que tiene que ver con la interferencia en los negocios personales. Otra vez.
 
Por Carlos Claá
 
Fuente: Perfil 
 
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21-06-2018 / 19:06
21-06-2018 / 11:06
Así lo señaló en una entrevista por Radio Mitre. "Esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario", agregó el nuevo titular del Banco Central. Para Luis Caputo "no hay mal que por bien no venga". El actual titular del Banco Central y ex ministro de Finanzas está hablando de la corrida bancaria que generó una importante devaluación. Lo que el ex ministro festeja implica, para la clase trabajadora, una persistente caída en su nivel de vida.
 
En una entrevista defendió las medidas que se vienen tomando y "festejó" haber terminado atando la suerte del país a un acuerdo con el FMI. "En el corto plazo estas cosas tienen costo, pero yo creo que de mediano y largo plazo no hay mal que por bien no venga, es lo mejor que nos pudo haber pasado, esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario y esto da mucho mayor certidumbre particularmente con el financiamiento, porque dependemos del financiamiento externo", señaló Caputo.
 
El funcionario también ensayó una suerte de "autocrítica" light. "Hubo algunos errores propios, también hubo problemas políticos", indicó. Renglón seguido agregó que su prioridad "es desarmar la gran pelota de Lebac". Precisamente, esa "gran pelota" fue construyéndose desde el mismo gobierno de Macri y la administración del Banco Central que impulsó la bicicleta financiera a través de ese mecanismo.
 
El titular del Central señaló además que "siempre tuvimos claro que, de alguna manera, había que acelerar más el ritmo fiscal. Lo que pasa es que, como dicen, la política es el arte de lo posible. Entonces, cuando vos tenés minoría en ambas cámaras y no tenés todo el poder necesario, hacés lo que podés".
 
La definición del funcionario confirma que el llamado "gradualismo" fue un resultado de la debilidad política del gobierno para impulsar abiertamente sus brutales planes de ajuste. Lo que el ministro considera un motivo para "alegrarse" implica una creciente caída en el nivel de vida de amplias capas de la población.
 
La devaluación del peso -que ya superó el 50 % en lo que va de 2018- se traslada crecientemente a los precios, golpeando sobre el bolsillo de la clase trabajadora. El titular del Central vuelve a demostrar la "sensibilidad" de banquero y gran empresario. Lo que es una "buena noticia" para él y los millonarios funcionarios del Pro, significa el empobrecimiento creciente para trabajadores y jubilados.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
El Día de la Bandera nos dejó un sabor muy, pero muy, triste. El día fatal llegó. Ayer, el directorio del organismo internacional dio el visto bueno final para el acuerdo Macri-FMI y envió los primeros USD 15.000 millones a las arcas del Gobierno de los CEOs. Esto es lo que nos va a llevar a una situación de dependencia total hacia el Fondo Monetario Internacional, que de ahora en más dictará la política económica para la Argentina. Resignamos nuestra soberanía.
 
Pero, de los USD 32.000 millones, que se supone que el FMI nos va a dar desde acá hasta que el mandato de Mauricio Macri finalice, casi la mitad de ellos, los USD 15.000 millones otorgados ayer, están puestos exclusivamente para empezar a saldar las cuentas. Porque es claro: las deudas que tiene la Argentina superan holgadamente los USD 32.000 millones.
 
Este dinero va a ir exclusivamente al mercado cambiario, a la especulación,como si esto fuera lo más importante, y será direccionado para pagar las deudas que éste Gobierno generó, llamadas Lebacs, llamadas compromisos externos, como lo son los bonos que no eran ni son buenos para el país. Aquí también brilló por su ausencia, lamentablemente, el crecimiento, el trabajo y la producción.
 
Por otra parte, Morgan Stanley Capital International (MSCI), la empresa dedicada a calificar los mercados financieros del mundo, le otorgó la etiqueta de "Economía emergente" a la Argentina y, de este modo, nuestro país dejó de ser un mercado "de frontera", una categoría a la cual se había caído en 2009, cuando el gobierno de Cristina dispuso restricciones al movimiento de capitales externos.
 
Sin embargo, aunque la mona se vista de seda, mona queda. Esto, por su sólo sello, no significa que los "brotes verdes" y la tan esperada "lluvia de inversiones" vayan a llegar a nuestro país. Si la Argentina pretende que el dinero entre a las arcas nacionales las variables tienen que ser claras: mercado robusto e impuestos y tarifas racionales.
 
Por ello, y a la luz de los eventos más recientes que afectan la situación cambiaria del país, el MSCI aclaró que revisará su decisión de reclasificación si las autoridades argentinas introdujeran cualquier tipo de restricciones de acceso al mercado, como el control de capitales o de divisas.
 
Por último, aunque Macri no es muy patriota que digamos, el hecho que no fue ayer a un acto tan importante, como el Día de la Bandera, muestra que este acuerdo neocolonial con el FMI es absolutamente impopular. Macri le tiene miedo a su pueblo. Teme sentir la bronca popular, aunque sería bueno que lo percibiera para entender que tiene que cambiar el rumbo neoliberal en vez de haber tratado de solucionar, con la dependencia del FMI, la crisis de la Argentina.
 
Tal vez, el clamor de tantas marchas, de los paros y de los reclamos, despierte al arco político opositor. Esperemos que no sea tarde, porque 18 meses para elegir un nuevo Presidente no es mucho tiempo, pero sí es mucho para quienes padecen necesidades.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
20-06-2018 / 10:06
La agenda oficial del presidente conservador Mauricio Macri marcaba que hoy a las 9 participaría en el Monumento a la Bandera del tradicional acto en conmemoración a Manuel Belgrano. Sin embargo, a último momento, el titular del PRO de Santa Fe, Federico Angelini, anunció que el mandatario no asistirá para evitar las protestas en su contra.
 
Angelini eligió decir que "se priorizó cuidar la paz". El discurso de Macri hubiera sido el primero tras los cambios en el equipo económico, que no frenaron la corrida ni la devaluación del peso frente al dólar. "Querían empañar el Día de la Bandera. No queremos darle margen a los violentos", fruteó el dirigente del PRO santafecino, al confirmar el faltazo del presidente, que debería haber compartido el acto con la intendenta Mónica Fein y el gobernador Miguel Lifschitz.
 
Luego la noticia fue confirmada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio: "Con motivo de haber recibido notificaciones de los responsables de la seguridad presidencial y del Gobierno de Santa Fe donde se indicaba que se debían reforzar las medidas de seguridad para evitar la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario de organizaciones políticas, se suspenderá mañana la asistencia del Presidente".
 
Las protestas estaban organizadas por sectores que se movilizan y reclaman contra las medidas antipopulares que lleva adelante el gobierno de Macri. Además se preveía la movilización de organizaciones sociales y políticas. Solo dos muestras, entre muchas otras posibles, de rechazo al ajuste en curso que implementa el actual Poder Ejecutivo a favor del gran empresariado y en contra de los trabajadores.
 
El Gobierno de los Ricos viene atravesando tensos episodios, el último que se viralizó, fue la entrega de una banana al jefe de Gabinete, Marcos Peña, tras ser bautizado como "El Gorila del año", lo mismo pasó en el mundial de Rusia, en donde la hinchada argentina realizó cánticos con referencia al precio del dólar.
 
Por supuesto, para evitar este tipo de protestas o "escraches", en un ambiente "poco feliz" que se respira en las últimas semanas por los efectos de la política neoliberal: inflación, tarifazos, acuerdo neocolonial con el FMI, pérdida del poder adquisitivo, etc., el Gobierno de los CEOs decidió "por razones de seguridad", que Macri no viaje a Rosario.
 
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