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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 18-03-2017 / 17:03
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Pidieron que Aníbal “La Morsa” Fernández declare en la causa de los bolsos de José López

Pidieron que Aníbal “La Morsa” Fernández declare en la causa de los bolsos de José López
Pidieron que Aníbal “La Morsa” Fernández declare en la causa de los bolsos de José López.
El fiscal Federico Delgado pidió que se cite a Aníbal "La Morsa" Fernández para tomarle declaración testimonial, después de asegurar en una nota periodística que los dólares dentro de los bolsos con los que fue encontrado el ex funcionario kirchnerista José López en el convento de General Rodríguez provenían "de una coima" y que no se trataba de dinero "robado al Estado".
 
"Eso no es plata robada, es plata de coima. No se le robó al Estado. No estoy minimizando el hecho, pero no hay forma de robarle al Estado", aseguró Fernández en un programa televisivo al referirse a las imágenes que mostraban a López arrojando bolsos con dólares hacia la casa religiosa.

 
En función de estas afirmaciones, Delgado pidió que el juez Daniel Rafecas cite al exjefe de Gabinete para tomarle testimonio. El magistrado al frente de la causa investiga por enriquecimiento ilícito a exsecretario de Obras Públicas, detenido desde el 14 de abril en el Penal de Ezeiza. 
 
López está procesado por el juez Julián Ercolini, en la causa que investiga una matriz de corrupción en la obra pública, donde se lo acusó de ser parte de una "asociación ilícita" que favoreció al empresario Lázaro Báez con 52 contratos por unos $46.000 millones.
 
Fuente: Diario HOY
 

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22-10-2017 / 12:10
Los detalles del caso han sido difundidos con amplitud, aunque también con intencionalidades diferentes según las ópticas ideológicas, políticas y hasta electorales de cada uno. Si lo despojamos de connotaciones conspirativas, cuyas teorías fueron y son elaboradas por gran parte de la dirigencia de oficialismo y oposición, el hallazgo provocó un fuerte pesar social.
 
Advertidos de ese sentimiento y de la repugnancia que causaba la utilización política del caso, tanto Cambiemos como la kirchnerista Unidad Ciudadana, Sergio Massa y Florencio Randazzo, decidieron suspender a nivel nacional los últimos actos públicos de sus campañas.
 
El Gobierno lo vivió con especial preocupación, porque ya tenía -y tiene- sobre sus espaldas las críticas por el mal manejo del caso que hizo desde un comienzo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a lo que se agregaron los exabruptos públicos de Elisa Carrió.
 
El Presidente decidió salir de la indiferencia, pidió a la diputada y a todos sus funcionarios que se llamaran a silencio, bajó la campaña y quedó a la espera de las definiciones de los peritos sobre el cadáver.
 
El nerviosismo fue inocultable en el Gobierno. No es un dato menor saber cómo murió Maldonado, y la palabra del juez el viernes por la noche, revelando que el cuerpo no tenía lesiones, trajo algo de tranquilidad. Eso descartaría, según el Gobierno, una acción directa de los gendarmes y desvirtuaría el concepto de desaparición forzada con el que se responsabiliza al Estado.
 
Aunque haya cambiado el escenario, en la Casa Rosada sienten que el caso Maldonado, visiblemente agitado por el kirchnerismo, fue y será un factor perjudicial para la imagen del Gobierno.
 
Al menos un par de ministros admiten en privado que el propio Presidente cometió un error en los orígenes del caso al no llamar o reunirse entonces con la familia del joven desaparecido. Cuando lo hizo, fue tarde y lo trataron de hipócrita.

22-10-2017 / 10:10
Organizaciones de Derechos Humanos, distintos partidos políticos y familias auto convocadas reclamaron ayer justicia por Santiago Maldonado, tras confirmarse que el cuerpo encontrado en el río Chubut pertenecía al joven, después de más de dos meses de búsqueda. En este marco, con una Plaza de Mayo colmada, los organizadores difundieron un comunicado en el que denunciaron al Gobierno de Mauricio Macri por "encubrimiento del hecho, ocultamiento de pruebas y hostigamiento a los testigos y la familia".
 
"El Gobierno es responsable", se tituló el texto dado a conocer en la manifestación. "Tenemos la certeza de que Santiago estaría con todos nosotros si la Gendarmería no hubiera llevado adelante una represión ilegal en la comunidad Pu Lof, con la coordinación y presencia en el lugar del jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad" Pablo Noceti, sostiene el comunicado, que también responsabiliza a otros funcionarios de Cambiemos. Se pidió la renuncia de Patricia Bullrich.
 
La autopsia comienza a mostrar qué ocurrió con Santiago Maldonado a orillas del río Chubut. Los primeros datos que arroja la autopsia del cuerpo, cruzados con los elementos ya contenidos en la investigación, empiezan a completar la escena de la persecución emprendida por la Gendarmería que terminó en su muerte. El cuadro es de una fuga dramática, en la que sonaban los disparos, algo que se prueba claramente en las filmaciones, se verifica con los cartuchos recogidos en el lugar y en la grabación en la que uno de los gendarmes reconoce "les dimos corchazos para que tengan".
 
En resumen: la muerte se produjo en el marco de un allanamiento ilegal, de una represión con balazos y una fuga desesperada hacia el rio. Los gendarmes enfrentan como mínimo la sospecha de abandonar una persona que se ahogaba porque no sabía nadar, lo que equivale a un homicidio. La alternativa puede ser peor: que ellos mismos lo hayan ahogado. Y el gobierno de Macri está sospechado, como mínimo, de encubrimiento.
 
La aparición del cuerpo de Santiago ha puesto la cuestión de defender el régimen democrático en un punto crítico. Porque la gran mayoría de los argentinos sabemos que Santiago fue una víctima del Estado argentino, de la clase social en la que se sostiene y a la que defiende, del gobierno de los ricos que lo administra y de un vasto campo de actores políticos institucionales y para-institucionales entre los que sobresalen el poder judicial y la fuerte maquinaria mediática.
 
A esta altura resulta muy difícil afirmar con certeza qué efecto tendrá esta crisis en los resultados electorales. Sin embargo, se puede evaluar que más allá de los números finales, el lunes estaremos lejos del país soñado por los grandes empresariados que apoyan a Cambiemos y piden avanzar en una política de precarización laboral y represión. El macrismo llegará cargando una enorme crisis política a sus espaldas, muy lejos de la euforia que desplegó en el último mes. Una crisis política que no cerrarán los votos.
 
La Opinión Popular

21-10-2017 / 17:10
21-10-2017 / 11:10
Luego de las miserables declaraciones de Elisa Carrió en el programa Los Leuco sobre la aparición de un cuerpo que podría ser el de Santiago Maldonado, la conducción de la campaña de Cambiemos le prohibió volver a aparecer en los medios hasta el día de la elección.
 
No fue una medida apresurada: Fuentes del gobierno porteño confirmaron que Cambiemos perdió dos puntos en Capital y un efecto similar se insinuaba en la provincia donde la pelea con Cristina es muy pareja. Lo más preocupante para el macrismo es la tendencia.
 
Esta situación terminó de enervar a Carrió que este jueves por la noche no pudo más y empezó a destilar su enojo por Twitter. En tres explosivos mensajes encadenados, habló de abandono, se quejó del "mundo político" y cuestionó a aquellos que la "hirieron".
 
Lo curioso es que el miércoles había concluido la jornada, ya instrumentado el bozal mediático, pidiendo perdón a la familia Maldonado por sus declaraciones. Fiel a sí misma, este jueves cuestionó a los que "tergiversaron perversamente" sus palabras.
 
Carrió simboliza las posiciones clásicas del gorilismo argentino dentro de la derecha empresarial caracterizada por su vulgaridad y falta completa de fundamentos ideológicos.
 
Es heredera de un pensamiento radical que colaboró con las dictaduras militares desde 1955 en adelante: que aplaudió los bombardeos a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955, que fue parte de los comandos civiles que dieron el golpe de la llamada Revolución Libertadora en septiembre del mismo año.
 
Y que aplaudió a Américo Ghioldi cuando éste proclamaba, en defensa de los fusiladores Aramburu y Rojas, que se había acabado la leche de la clemencia, en referencia a los crímenes de los basurales de José León Suárez. El mismo pensamiento que llamaba a aniquilar la guerrilla fabril en boca de Ricardo Balbín y que colaboró activamente con la dictadura genocida.
 
Ella misma juró como funcionaria judicial por los estatutos militares del Proceso de Reorganización Nacional. Pero además Carrió es la guardaespaldas moral de un Gobierno lleno de empresarios que evaden, fugan capitales y han estafado reiteradamente al Estado argentino, empezando por el mismo grupo Macri.
 
Defensora del 2x1 a los genocidas y ahora cómplice de un siniestro crimen político, precedido de una desaparición forzada, Carrió interpreta ciertamente el clamor de una minoría intensa de privilegiados de la pequeña y alta burguesía de la Ciudad de Buenos Aires, que con el afán de gozar de sus privilegios económicos pide sangre y represión a boca de jarro a su gobierno, el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

21-10-2017 / 10:10
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