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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Mauricio Macri prometió que iba a lograr pobreza cero en la Argentina y cada vez hay más pobres. Dijo que venía a unir a los argentinos y cada vez es más grande la grieta”. Juan Manzur, gobernador de Tucumán
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Nacionales - 15-03-2017 / 08:03
MENOS VENTAS Y RETROCESO DE LAS COMPRAS CON TARJETAS

“Precios Transparentes”, que Macri impuso para reemplazar a “Precios Cuidados”, provocó caída del consumo

“Precios Transparentes”, que Macri impuso para reemplazar a “Precios Cuidados”, provocó caída del consumo
Los peores temores quedaron confirmados: tal como anticipaban desde comerciantes hasta expertos en consumo, "Precios Transparentes" está resultando ser un verdadero fracaso. Pese al optimismo inicial del Gobierno, el ambicioso plan que tenía como objetivo acelerar el consumo e intentar llevar claridad a un mercado que los funcionarios consideraban viciado por la "fantasía" de las cuotas sin interés, terminó "noqueando" al financiamiento. Según un revelador revelamiento privado, el uso de tarjetas no sólo experimentó un desplome en febrero sino que, además, casi ocho de cada diez compras realizadas con plásticos se efectuaron en un sólo pago. Incluso más. En una economía como la Argentina, en la que los consumidores durante años se acostumbraron a atar su consumo al pago en cuotas, se dio una situación impensada: apenas 4% de las operaciones se financiaron a doce meses.
El programa "Precios Transparentes", que el gobierno de Mauricio Macri impuso, ha sido un completo fracaso en términos de ventas minoristas. Ante ese resultado, funcionarios, empresarios y banqueros cruzan culpas. Los empresarios se dividen entre los que argumentan que la responsabilidad es de aquellos que no bajan los precios al contado y otros que resaltan que las cuotas eran el principal incentivo al consumo en épocas de bolsillos flacos.
 
Según datos de Came, el consumo cayó en febrero 4,1% frente al mismo mes del año pasado. En aquel momento, el consumo ya registraba una merma interanual del 4,5% en relación a 2015. Por su parte, la consultora Scentia calculó una caída del 6,6 por ciento en el consumo el mes pasado frente al mismo período de 2016. Hubo un corrimiento desde la venta financiada -que bajó 30%- hacia el efectivo y la baja de precios, al contado, fue menor a la prevista por el Gobierno, pero no se prevén cambios en la norma, ante las versiones que sugerían la posibilidad de una marcha atrás.
 
El Gobierno y los empresarios afines dejan entrever que el problema es que los precios al contado no bajaron lo suficiente, a pesar de la promesa oficial. La inflexibilidad de los precios a la baja es una característica de la economía nacional que el Gobierno no ha tenido en cuenta. Pero incluso si se hubiera abaratado masivamente la operación al contado, era previsible el impacto negativo en el consumo.
 
Es que el año pasado, la inflación recortó el poder adquisitivo de los salarios y todavía faltan varios meses para la recomposición paritaria. Y el Gobierno quiere que el consumidor, con bolsillos flacos, deje las cuotas para comprar al contado. Precios Transparentes no sirvió, derrumbó el consumo e incluso generó más inflación.
 
Según la Came, la caída interanual de las ventas en febrero fue del 6,6% en calzado, 5,2% en electrónicos y electrodomésticos, 5,8% en materiales de la construcción, 5% en muebles, 4% en neumáticos y 3,7% en indumentaria, entre otros. No es posible determinar con certeza en qué medida ese desempeño tuvo que ver con el deterioro del poder adquisitivo y cuánto impactó la nueva distinción de precios.
 
"Lo determinante es que la gente no recupera poder adquisitivo, que la plata no alcanza. La Secretaría de Comercio fue demasiado optimista al pensar que Precios Transparentes iba a generar un descuento en los precios. Es decir que la medida, en un contexto de 14 meses consecutivos de caída del consumo, fue por lo menos inoportuna", explicó Vicente Lourenzo, de Came.
 
Los planes de financiación terminaron encareciéndose y disminuyó drásticamente los que utilizan sus tarjetas para cancelar gastos a seis o doce meses. El resultado obtenido por el Gobierno de Macri es peor al imaginado. "Precios Transparentes" noquearon a las cuotas: un 74% ahora sólo usa la tarjeta para comprar en un pago.
 
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"Precios Transparentes" noquearon a las cuotas: un 74% ahora sólo usa la tarjeta para comprar en un pago
 
La estrategia que impulsó el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, se había planteado como meta quitarle el velo a esa estrategia comercial instalada durante años y demostrarle a los consumidores que, en realidad, sí había un costo financiero extra que lo pagaban de sus bolsillos.
 
La idea de ponerle fin a los subsidios cruzados que encerraban las cuotas sin interés y que terminaban castigando a quien pagara al contado, fue apoyada por el presidente Mauricio Macri, quien le dio vía libre a sus funcionarios para que implementen la iniciativa, pese a todas las señales de alerta que lanzaron en la previa tanto analistas y comerciantes.
 
Luces de alerta motivadas porque la puesta en práctica de "Precios Transparentes" tenía lugar en un contexto muy delicado, en el que el consumo todavía seguía sin dar muestras claras de recuperación.
 
La apuesta oficial era bastante arriesgada. Y bastaron pocos días para que el tándem Cabrera-Braun experimente el primer trago amargo con este experimento: en el fin de semana siguiente al anuncio de la medida, se confirmó que los consumidores reaccionaron con muchísima cautela, presos de la incertidumbre y la confusión.
 
Sobre todo, porque los precios al contado bajaron poco, cerca de un 10% promedio, mientras que el valor de las cuotas se encareció alrededor de un 20%, con algunos productos de la categoría "electro" que incluso treparon por encima del 40%.
 
Este desfasaje -que terminó encareciendo la financiación de artículos demasiado costosos como para la clase media pueda adquirirlos en un único pago, como es el caso de heladeras, televisores o lavarropas-, determinó que se derrumbaran el uso de tarjetas en general y los planes de cuotas en particular.
 
Apenas se conoció la recepción negativa que estaba teniendo la iniciativa oficial en los comercios, el ministro Cabrera tuvo que salir a admitir que los "precios bajaron menos" de lo que esperaban y que, además, hubo un freno en el consumo.
 
El funcionario, que apostó fuerte por el plan, igualmente intentó capitalizar todos los datos negativos, al argumentar que este escenario era consecuencia de que logró "romper la magia y el autoengaño de que con las cuotas no se cobraba interés".
 
Sin embargo, las justificaciones no alcanzaron para tapar el paso fallido que terminó siendo "Precios Transparentes".
 
En este sentido, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que los comercios minoristas registraron en febrero una caída del 4% en sus ventas con respecto a igual mes de 2016. De acuerdo con la entidad, gran parte del problema se explicó por la "complejidad inicial" del plan que terminó dándole un golpe de gracia al "tarjeteo".
 
"En febrero, el consumo fue menor, en parte por la confusión que inicialmente generó el programa Precios Transparentes, donde muchos individuos interrumpieron la compra en cuotas al sumarse el interés en la financiación", confirmaron desde CAME.
 
El cuadro empeora cuando se analiza la performance de los bienes durables, uno de los rubros que -según había asegurado el propio Cabrera-, iba a ser de los más beneficiados al transparentar los planes de financiación.
 
El estudio de CAME revela que fueron los rubros que mostraron las mayores bajas en febrero: la venta de calzados cayó casi 7%, la de electrodomésticos y productos electrónicos bajaron 5%, mientras que las de indumentaria y textiles retrocedió casi 4 por ciento.
 
En paralelo, un relevamiento de Kantar TNS Gallup no hace más que confirmar que el plan del macrismo funcionó mejor en la teoría que en la práctica: la predisposición a comprar bienes durables mostró un retroceso de 4% en febrero en comparación con el mes anterior.
 
 
Pagos en cuotas sufren un "nocaut"
 
Pero los consumidores no sólo compraron menos sino que, además, comenzaron a pensar en "corto plazo", dado que muy pocos optaron por operaciones financiadas. En primer lugar, un reporte de la firma Increase reveló que las transacciones con tarjetas de crédito y débito retrocedieron casi 30% en febrero con respecto a enero.
 
En paralelo, la iniciativa no ayudó a que la gente gaste más: el valor de ticket promedio bajó levemente, al pasar de $962 en enero a $939 de febrero, lo que implicó una contracción del 2,3%. 
 
Los datos de Increase, basados en la actividad de los comercios a los cuales les provee su plataforma de ventas, señalan que el 90,5% de las operaciones con tarjetas se efectuaron con débito, mientras que apenas 9,5% de las mismas se realizaron con crédito.
 
Las diferencias saltan a la vista si se realiza un comparativo con octubre de 2016, momentos en que la medida todavía no había sido comunicada por el Gobierno.
 
En ese entonces, la situación era puesta: apenas 8 de cada 100 abonaron con débito. Además, en ese mes del 2016, el 51% de los usuarios optó por pagar con crédito y en cuotas, mientas que un 41% lo había hecho en un solo pago.
 
Entre los que prorratearon con tarjeta de crédito, la opción de los tres pagos fue la modalidad favorita: la usaron el 62% de los consumidores. En tanto, el 38% optó por cancelar en 6 a 12 meses.
 
En febrero, en cambio, el contado fue la modalidad que se impuso por lejos: fue elegida por el 74% de los usuarios. Por su parte, apenas el 13% eligió los tres pagos, mientras que los planes a 6 o 12 meses acapararon cerca del 8,5% del total.
 
El dato curioso fue la aparición de una alternativa que, hasta antes de la vigencia de la medida, no era tan común: las dos cuotas, opción que fue utilizada por cerca del 4% de los consumidores
 
 
Una medida, muchas dudas
 
Los cambios en el comportamiento de los consumidores revelan que los mismos estaban cómodos con lo que consideraban eran las "cuotas sin interés", pese a que el Gobierno se empeñó en tildar a los planes de financiación como una "fantasía".
 
De acuerdo a una encuesta realizada por la consultora Increase, un 53% de los comerciantes consultados aseguran que el nuevo esquema de "Precios Transparentes" no hizo más que complejizar la venta. Un relevamiento de iProfesional pudo comprobarlo: los carteles de "pregunte por financiación" que poblaron las vidrieras atentaron contra la compra casual.
 
Si bien los bancos y las grandes cadenas estarían negociando con el Gobierno una estrategia para ofrecer verdaderas cuotas sin interés, los comerciantes sienten que el plan oficial fue un importante paso atrás. De hecho, apenas 6 de cada 100 encuestados consideran que la decisión de transparentar los precios impactará positivamente en los niveles de ventas.
 
Mientras tanto, no pierden el tiempo y buscan una vía alternativa. La idea es sellar acuerdos que no contradigan la normativa vigente. Para ello, son más los comercios que, antes de esperar una medida de la Secretaría que conduce Braun, están saliendo a tejer acuerdos con entidades para ofrecer pagos a tasa cero.
 
Incluso, un gerente de una reconocida cadena de retail aseguró que, pese a que el Gobierno insiste en lo contrario, antes de "Precios Transparentes" sí se ofrecían planes sin sobrecostos ocultos. Para ello las tarjetas de crédito ofrecían al comercio una tasa anual de 26% en 12 pagos, pero tenían una forma para otorgar cuotas sin interés.
 
"Nosotros renunciábamos a 10 puntos y la tarjeta retiraba los otros 16 pidiendo, a cambio, una mayor visibilidad como medio de pago", reconoció el directivo a este medio. "Esta táctica no contradice el espíritu del plan", señaló, para luego agregar que ya están reflotando este tipo de acuerdos.
 
El propio Braun había explicado que un local puede ofrecer financiación sin interés con algún banco pero no con todos pues, de este modo, estaría encubriendo un costo de financiación que abonarían los clientes que paguen al contado.
 
Otro gran jugador que está apostando por estos acuerdos es MercadoLibre, una de las empresas que podría considerar más inoportuna la llegada de Precios Transparentes. El principal sitio de e-commerce de la región había comenzado a promocionar su Visa MercadoPago en alianza con el Banco Patagonia, con la cual ofrecía 12 pagos a tasa cero en cualquier compra realizada en su plataforma.
 
En paralelo, los planes "blandos" de hasta 50 cuotas propuestos por los bancos estatales -Nación, Ciudad y Provincia-, tampoco lograron llevar "transparencia" y terminaron sumando más confusión a los usuarios.
 
Dichos planes empezaron a convivir con los esquemas de específicos de las tarjetas, los programas Ahora 12 y Ahora 18, y las promociones bancarias. Y son pocos los consumidores que están bien informados sobre las diferencias de costos entre unos y otros.
 
Por el momento, el Gobierno insiste en que finalmente comenzará la carrera entre bancos, emisoras de plásticos y comercios por ofrecer la mejor financiación.
 
Sin embargo, los funcionarios se siguen topando con problemas: no logran hacer llegar el mensaje a los consumidores de que la acción los beneficia, en momentos son muchos los comercios que todavía siguen ofreciendo cuotas más caras que antes de que entre en vigencia la medida.
 
Por Federico McDougall
 
Fuentes: iProfesional, Página12, El Cronista, Clarín y LOP
 

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“Precios Transparentes”, que Macri impuso para reemplazar a “Precios Cuidados”, provocó caída del consumo
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27-06-2017 / 12:06
27-06-2017 / 10:06
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Las estrategias empiezan a quedar claras. Con las candidaturas oficializadas, los principales candidatos comenzaron a dar entrevistas y formalizaron el inicio del período proselitista que culminará -al menos su primera etapa- con las PASO del 13 de agosto.
 
Y las declaraciones de los diversos dirigentes confirman cuáles serán los temas en los que se pondrá énfasis para la campaña. La primera impresión es que la gran pelea -la de la provincia de Buenos Aires- será escenario de una puja en la cual una facción intentará central el debate en los aspectos políticos como la corrupción y las instituciones republicanas, mientras el otro pondrá todo el foco en la economía y los costos sociales del ajuste.
 
-Cambiemos apostará por destacar los riesgos de "volver al pasado", en referencia a la década K y lo que implicaría una victoria de Cristina Fernández en la Provincia. A su vez, insistirá en la necesidad de profundizar el cambio. La campaña en Buenos Aires, principal bastión electoral del país, contará con la presencia de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, una de las dirigentes con mejor imagen.
 
-Unidad Ciudadana, por el contrario, hará foco en el presente y la delicada situación económica que atraviesa una gran parte de ciudadanos, sobre todo, de los sectores más humildes. La estrategia será presentarse como quienes vienen a "frenar el ajuste".
 
-Desde 1País, que une al Frente Renovador de Sergio Massa con el GEN de Margarita Stolbizer se hará un mix entre las temáticas que abordarán sus dos principales adversarios. Por un lado, machacará sobre la corrupción del gobierno anterior y, por otro, sobre la problemática económica actual y los problemas sociales que están surgiendo.
 
Sergio Massa será el encargado de atacar a Cristina y su tropa con la intención de seducir al voto peronista desencantado. Stolbizer focalizará sus discursos en la actual administración con la pretensión de capturar el voto PRO "débil".
27-06-2017 / 09:06
Cristina eligió para encabezar su lista de diputados a Fernanda Vallejos, con la idea de que sea la encargada de pegarle al gobierno por los problemas económicos. Pero en su primer día como "vocera" económica de Unidad Ciudadana, la ex funcionaria metió la pata al hablar sobre la corrupción K.
 
Vallejos es economista y le sobran temas para pegarle al gobierno de Macri. Pero arrancó como Rosa Luxemburgo. Se metió en terreno pantanoso al intentar defender a su ex jefe Amado Boudou, quien aseguró que es "un perseguido político" como lo fueron "Yrigoyen, Perón, Evita, Néstor y Cristina Kirchner". Según la economista, "el poder económico nunca le va a perdonar" al ex vicepresidente ser uno de los protagonistas de "la recuperación de los fondos de los trabajadores de las fauces de la AFJP".
 
Luego, Vallejos apeló al manual K y aseguró que "hoy la corrupción no es un eje" por la situación económica. "Que me perdone Amado, pero a la gente no le interesa lo que le sucede a Boudou; uno se engancha con estas novelas cuando no tiene problemas en la casa, pero no cuando no te alcanza la plata para comprarle la leche tus pibes", aseguró.
 
En otra nota, Vallejos dejó otra insólita definición respecto a la corrupción en los gobiernos K, que anticipa una campaña con varios títulos de parte de la primera candidata a diputada de "Unidad Ciudadana". "(La corrupción) es una preocupación de los medios y lo veremos en las urnas. Si hubiera algún hecho de corrupción, con todo el poder económico y judicial que sostienen estas políticas, estaría todo el gabinete saliente tras las rejas. Es falso, no han encontrado nada; la corrupción es esta que estamos viviendo ahora", afirmó. Luego, culpó a los medios por los casos que salieron a la luz.
 
Ni lerdo ni perezoso, Florencio Randazzo aprovechó las declaraciones para diferenciarse del espacio que conduce Cristina, a pesar de que apenas pasaron 72 horas desde la reunión que ambos mantuvieron en vísperas del cierre de listas para explorar las posibilidades de conformar una alianza.
 
Arrancó así la "interna" entre cristinistas y randazzistas, de la defensa de lo indefendible al pase de facturas. El fuego cruzado posiblemente vaya en aumento en una elección donde el peronismo va fraccionado y atraviesa una interna producto de una derrota de la cual aún no logra reponerse.
 
La Opinión Popular

27-06-2017 / 08:06
El estancamiento económico y la inflación sin freno hacen mella en los bolsillos de los sectores más vulnerables de la sociedad. Con los "brotes verdes", anunciados por el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, ausentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, el poder de compra se ha reducido al mínimo imprescindible, golpeando de lleno en los hogares más pobres.
 
La baja del consumo es consecuencia directa de la fuerte pérdida de poder de compra que el salario ha sufrido el último año. La caída del poder adquisitivo se refleja en un descenso alarmante en la adquisición de artículos esenciales de la Canasta Básica. Esto ha llevado a que en los últimos 18 meses los sectores más humildes de la población haya reducido en un 63% la compra de aceite, un 59% el consumo de tomates, un 49% la adquisición de leche y un 47% la obtención de productos escolares como guardapolvos y mochilas.
 
Esta situación también puede observarse en una gran disminución en el consumo de arroz, que cayó un 35%, y de carne (33%), seguido por los huevos (31%), los fideos (26%) y el azúcar (22%). Las bebidas también redujeron notablemente su venta en los barrios más carenciados desde la llegada de Macri, donde se contrajo en un 32% el consumo de agua mineral, un 23% el vino y un 13% las gaseosas.
 
Estudios privados revelan que el salario real de los trabajadores cayó un 7% durante 2016 y que para este año se espera un retroceso similar. Todo esto ha llevado a que durante el tiempo que lleva gobernando Cambiemos hayan cerrado más de 8.000 comercios minoristas destinados a la venta de productos populares, retrocediendo fuertemente además la venta de segundas y terceras marcas.
 
De acuerdo a especialistas consultados, a la hora de entender este fenómeno resultan clave los tarifazos en los servicios públicos, la devaluación de la moneda, los despidos, la falta de oferta laboral y una inflación sin control. Todo esto conforma un cóctel que termina devastando la capacidad de compra de las clases medias y bajas.
 
Los cambios en el Programa de Precios, implementado por el gobierno de los CEOs, solo consiguieron golpear, aún más, a un consumo que no terminaba de recuperarse. La promesa de bajar los precios para aquellos que quisieran comprar al contado o en un pago y así estimular el consumo, solo funcionó para que los empresarios aumentaran los precios financiados y dejaran el resto inalterados. Lo que puso al descubierto como los empresarios aprovechan cada oportunidad que tienen para hacerse de una ganancia mayor.
 
Con las elecciones de octubre cada vez más cerca, en la alianza Cambiemos hay una suerte de desesperación para que aumente la demanda, por eso lanzaron planes que permite comprar hasta en 50 cuotas. El gobierno de Macri mantiene su política de ajuste salarial mientras busca que los trabajadores se endeuden para crea una ficción de cierto "bienestar", previo a los comicios, para así aumentar sus chances electorales. Así gestiona el Gobierno de los Ricos.
 
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