La Opinión Popular
                  01:28  |  Lunes 01 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“El modelo económico que aplica el Gobierno atrasa 40 años y hay que cambiarlo porque estamos en estanflación, se triplicó la deuda y tenemos un problema de fuga de capitales”. Aldo Pignanelli
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 13-03-2017 / 15:03
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 13 DE MARZO DE 1786 NACÍA FRANCISCO “PANCHO” RAMÍREZ

Pancho Ramírez, semblanza del caudillo

Pancho Ramírez, semblanza del caudillo
Francisco “Pancho” Ramírez. Retrato más conocido del caudillo, que se encuentra en el salón de los Gobernadores de la Casa de Gobierno de Entre Ríos, en nuestra Paraná. Foto: Blas García para La Opinión Popular (Permitida su reproducción citando la fuente)
Francisco Ramírez nació en 1786, un 13 de marzo en el pueblo de Arroyo de la China ya llamado entonces Concepción del Uruguay. Hijo de Juan Gregorio Ramírez y de doña Tadea Jordán.
 
La figura de Francisco Pancho Ramírez ha despertado polémica entre los historiadores. Se debate el significado político de Ramírez en la historia Argentina, su encontrada relación con Artigas, su trascendencia luego de Cepeda, su temeridad sin límites. No obstante a tanto desacuerdo entre los investigadores, se pueden descubrir afirmaciones que parecen ser incuestionables: su capacidad militar, su hombría de bien en la guerra y el profundo amor por su tierra entrerriana.
 
Su deslumbrante carrera política tuvo sólo tres años de protagonismo superlativo. Fueron solamente tres fugaces años en que se difundió el nombre de Pancho Ramírez por las Provincias Unidas, dejando su huella en la historia argentina y de nuestra provincia.
 
Escribe: Dr. Gonzalo García
A 200 años del nacimiento de Sarmiento: mito, personaje y barbarie
Dr. Gonzalo García

"Compatriotas: Imitad tan noble entusiasmo para entrar con nosotros al templo del honor, de la gloria, de la inmortalidad. La señal está dada, yo marcharé al frente de vosotros y dirigiré vuestros pasos a un feliz destino. Marchemos al Sud que es llegado el día glorioso de su felicidad". Francisco Ramírez.
  
Francisco Ramírez nació en 1786, un 13 de marzo en el pueblo de Arroyo de la China ya llamado entonces Concepción del Uruguay. Hijo de Juan Gregorio Ramírez y de doña Tadea Jordán. No se le conoce su estampa, su figura. El retrato más conocido del caudillo es el que se encuentra en el salón de los Gobernadores de la Casa de Gobierno de Entre Ríos, en nuestra Paraná (foto que adjunto en la nota). Este muestra la figura de un militar muy napoleónico, de uniforme con charreteras y bordados en oro, con un rostro poblado por decorativas patillas. En rigor de verdad, la hermana de Francisco Ramírez, modeló para el pintor ese retrato por su notable parecido. Pero su figura verdadera no se la conoce, algunos dicen que era alto y rubio otros achinado y retacón.
 
Jorge Abelardo Ramos afirma en "Revolución y contrarrevolución en Argentina" que era descendiente del Marqués de Salina, don Juan Ramírez de Velazco, conquistador y fundador de ciudades, gobernador de Salta y Tucumán. Y añade: "Cabalgador mancebo, con la sangre guaraní dibujándole el rostro anguloso y viril, montado con gracia nativa en un alazán hermosamente puesto, Ramírez, no era justamente el bárbaro de la leyenda porteña. No fue Ramírez un aprendiz de carpintero como dijo Vicuña Mackenna, ni "chusquero", como afirma Andrade y muchos menos "caudillo bárbaro" según expresión de Vicente Fidel López, fue un caudillo caballeresco, capaz de concebir ideas y desarrollarlas, organizador por instinto, se recomienda en la historia de nuestra revolución social como el caudillo de mas carácter y disciplina en su ejercito".
 
Su madre enviuda y casa en segundad nupcias, alumbrando así a sus medios hermanos, uno de ellos es José Ricardo López Jordán, su compañero de lucha y padre del que fuera más tarde Ricardo López Jordán, el gran caudillo nacional del federalismo entrerriano.
 
 
Su figura, según los historiadores
 
La figura de Francisco Pancho Ramírez ha despertado polémica entre los historiadores. Se debate el significado político de Ramírez en la historia Argentina, su encontrada relación con Artigas, su trascendencia luego de Cepeda, su temeridad sin límites. No obstante a tanto desacuerdo entre los investigadores, se pueden descubrir dos afirmaciones que parecen ser incuestionables: su capacidad militar y su hombría de bien en la guerra.
 
Sus cualidades militares han sido juzgadas por una autoridad inapelable. Hasta el unitario general José María Paz, militar de carrera y brillante estratega, afirma en sus "Memorias": "No está de más advertir que el General Ramírez fue el primero y el único entonces de esos generales caudillos que había engendrado el desorden que puso regularidad y orden en sus tropas. A diferencia de López y Artigas estableció la subordinación y adoptó los principios de la táctica, lo que le dio una notable superioridad".
 
Ramírez, en medio de las tremendas luchas que llevó, jamás cometió un atropello, no incurrió en crueldad, en codicia o prepotencia. Rasgo éste, curioso y excepcional en las costumbres de la época. En este punto sí, están de acuerdo todos los cronistas.
 
El escritor Aníbal Vásquez, un especialista en la vida y gesta del caudillo, en su obra "Ramírez" expresa: "En su intensa actuación, nada hay que sugiera el convencimiento de que Ramírez se hubiera comportado como un bandolero y un sanguinario, según se ha pretendido para desmerecerlo ante la posteridad. Por eso hemos dicho que ha sido el caudillo más organizador y el de mejores sentimientos. No se extasió con la sangre de sus víctimas, ni asoló ciudades concediendo licencias inauditas a sus tropas, ni asesinó, ni ejercitó la venganza, prodigando por el contrario su generosidad a los enemigos". Y continua luego comparándolo con otros caudillos de la época: "No puede encontrarse en su actuación militar nada que ensangriente el resplandor de sus prestigios: ni la desoladora invasión a Santa Fe por el general Viamonte, ordenada por el Directorio; ni el incendio de los ranchos en Rosario dispuesto por Balcarce; ni las atrocidades de Artigas, ni las notas rojas de ese atormentado de Miguel Carrera; ni los actos de bandolerismo de Estanislao López; ni el fusilamiento de Dorrego; ni la inhumanidades de Oribe...."
 
 
Un destello en la historia 
 
Su deslumbrante carrera duró sólo tres años. Fueron solamente tres fugaces años en que se difundió el nombre de Pancho Ramírez por las Provincias Unidas.
 
Sus años de juventud no han quedado bien establecidos, algunas historias lo dan como correo de Artigas en los primeros momentos del levantamiento de la campaña Oriental. Otras versiones lo presentan como prisionero de los realistas en la ciudadela de Montevideo. Lo que sí nadie duda es que en 1811 Francisco Ramírez, entra en la crónica histórica: figura encabezando la insurrección de Entre Ríos contra la dominación española en la zona de Arroyo de la China.
 
Luego participa en las luchas insurgentes contra españoles y en la resistencia contra el portugués a las órdenes de Artigas. Desde entonces, a partir de 1813, estará vinculado a Artigas, del cual fue virtualmente su delegado en Entre Ríos.
 
En las luchas contra los dictatoriales porteños se alinea primero con Hereñú. Pero, cuando éste defecciona a la causa artiguista y se alía con el porteño invasor, Ramírez levanta la bandera de fidelidad al Protector de los Pueblos Libres.
 
Casi solo, Artigas no podía ayudarlo ocupado en resistir la invasión portuguesa a la Banda Oriental, cae una y otra vez sobre las tropas porteñas invasoras derrotándolas sin darle tregua: Santa Bárbara y el Saucecito son dos victorias arrolladoras contra las tropas del puerto de Buenos Aires.
 
Estas campañas y acciones guerreras, sus condiciones innatas de conductor, su juventud afanosa, así mismo como la imposición de los hechos, convierten a Francisco Ramírez a partir de 1818 en el puntal básico del artiguismo en el litoral argentino.
 
Ese mismo año 1818, cumpliendo instrucciones de Artigas, invade Corrientes, para evitar el vuelco de la situación local a favor del Directorio, que había intrigado para deponer al delegado del Protector en la provincia. Cumple el cometido con éxito, reponiendo al mandatario y frustrando así los planes de los porteños de sustraer las provincias del litoral de la influencia artiguista.
 
Contemporáneamente destaca a su hermanastro Ricardo López Jordán, en auxilio de Estanislao López gobernador de Santa Fe amparado en el protectorado de Artigas que en esos momentos soportaba una segunda invasión porteña.
 
A esta altura, Ramírez ya estaba en condiciones, políticas y militares de tomar la ofensiva en esa larga guerra contra el Directorio. El régimen cuyas intrigas monárquicas, cuyo centralismo y permanente contubernio con el portugués era repudiado por los pueblos. Ramírez, conjuntamente con López, en ese momento histórico, asumirá tácitamente la representación de los pueblos interiores en esta confrontación contra el poder porteño.
 
 
Obra y legado para la posteridad 
 
Le espera todavía su hora más gloriosa y su final. Fueron tres años en donde Ramírez experimentará todos los avatares de una figura política histórica. Primero fue la gloria de Cepeda derrotando al centralismo porteño... Luego vendrá su enfrentamiento con Artigas, una verdadera derrota del proyecto federal; la República de Entre Ríos y su ocaso político; hasta terminar en un una muerte romántica salvando a su Delfina. Pero estas son otras historias, que merecen un tratamiento especial.

Escribe: Dr. Gonzalo García

Agreganos como amigo a Facebook
30-04-2017 / 19:04
30-04-2017 / 18:04
El 1° de Mayo es un día marcado por una larga historia de luchas y sacrificios, que arrancó en Chicago (EE.UU.), cuando un grupo de trabajadores organizó una movilización popular en reclamo de la jornada laboral de 8 horas en una época en que lo "natural" era trabajar entre 12 y 16 horas por día.
 
Esa huelga obrera iniciada el 1º de mayo de 1886 tuvo su punto álgido tres días más tarde, el 04 de mayo, con la Revuelta de Haymarket. La mayor democracia del mundo respondió brutalmente y, fraguando un atentado, encarceló a un grupo de militantes populares en los que intentó escarmentar a toda la clase trabajadora. En un proceso plagado de irregularidades, los dirigentes anarquistas detenidos fueron acusados, juzgados sumariamente y ahorcados el 11 de noviembre de 1887. Son los Mártires de Chicago.
 
Con el tiempo, el sentido de la fecha perdió mucho de su contenido de lucha. El Estado de Bienestar en el occidente capitalista desarrollado y la consolidación de las repúblicas soviéticas donde presuntamente ese sistema opresor había sido suplantado por el socialismo, otorgaron al 1º de Mayo un carácter festivo alejado de los contornos rebeldes iniciales. Argentina conoció esa etapa bajo el primer peronismo y el 1º de Mayo puso de relieve cada vez más su carácter de fiesta de los trabajadores.
 
El retorno del capitalismo salvaje, el abandono del Estado de su función de mediador entre las clases y su vuelta al rol de ejecutor de los intereses del establishment financiero e industrial, determinaron el regreso de males que se pensaban extinguidos, como el desempleo, la marginación de grandes masas hacia la periferia social y el hambre en grandes zonas del planeta, incluso en los países avanzados.
 
Hoy,  el 1º de Mayo no es una fecha muy adecuada para festejos. La lucha obrera y popular logró la reducción de la jornada laboral, las leyes sociales y la dignificación del trabajador. Las conquistas sociales están asociadas a esas luchas contra dos sistemas que se entrelazan: el imperialismo externo y las formas de opresión interior que sólo subsisten porque están asociadas al primero.
 
La lucha por la educación, la salud y un modo de vida digno se da en esa marcha señalada por la revolución y la contrarrevolución, entre el progreso de los valores humanos y el recorte de estos por obra de un utilitarismo implacable.

En nuestro país, durante muchos años, cada 1º de Mayo los trabajadores ocupan las calles y se manifiestan desafiando al poder, recordándole que no es un día de fiesta, que existen y que no se resignan a ser solo una parte del engranaje productivo. Sólo así la conmemoración del 1º de Mayo recupera su sentido.

De la redacción de La Opinión Popular

30-04-2017 / 18:04
30-04-2017 / 18:04
El movimiento obrero argentino tiene una larga historia de luchas, iniciadas poco después de la mitad del siglo XIX, por grupos socialistas y anarquistas llegados en la gran inmigración europea. En el siglo XX se desarrollaron grandes y poderosos sindicatos de industria que pusieron a la clase obrera como protagonista de la historia argentina y al mismo tiempo fue objeto de persecuciones y matanzas.
 
El 01 de mayo de 1909 la Federación Obrera Regional Argentina FORA (anarquista) convoca a un acto que es severamente reprimido por la policía, bajo las órdenes del Coronel Ramón Falcón. La oligarquía argentina ha tenido desde siempre una vocación de utilizar la violencia y asesinar para resolver los conflictos sociales, económicos y políticos. Con esa maldita costumbre de matar, doce obreros son asesinados y 105 son heridos.
 
En respuesta, la FORA y la Unión General de Trabajadores (UGT), con el apoyo del Partido Socialista, llaman a la huelga general por tiempo indeterminado. La respuesta fue contundente: Buenos Aires y los principales centros obreros del país quedan completamente paralizados durante una semana.
 
El 04 de mayo se realiza el entierro de los muertos con una asistencia de 300.000 personas. Hablan el anarquista Juan Bianchi (FORA), el sindicalista Luis Lotito (UGT) y el socialista Alfredo Palacios (PS).
 
El día 08 de mayo la huelga sigue y el gobierno acepta negociar con el Comité de Huelga (FORA, UGT y PS), lográndose la libertad de los presos y la reapertura de los locales obreros. El gobierno oligárquico tuvo que ceder y, por primera vez en la historia de las huelgas generales, un gobierno tuvo que pactar con los obreros.
 
La Opinión Popular

30-04-2017 / 18:04
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar