Macri no dijo nada respecto a que el que incumplió las normas fue el propio intendente local, de Cambiemos, Ezequiel Galli, que pese a que la historia se lo marcaba, no advirtió que la ciudad quedaría desbordada.
 
Entró más gente en la ciudad en un fin de semana que la cantidad de residentes, y todos debían alimentarse, pasar una noche y partir. Galli fue fiador del espectáculo ante la justicia para que éste pudiera realizarse, contrato que firmó salteando al Concejo Deliberante. Entre sus obligaciones como fiador, asumía "llevar a cabo las tareas de acondicionamiento del predio, aportando materiales y humanos para la realización del show de manera que todas las partes involucradas en el convenio celebrado resulten indemnes a las consecuencias que pudieran derivar del evento musical a llevarse a cabo".
 
Según los cálculos iniciales de los investigadores, el público presente ascendía a 300 mil, cuando el lugar, ubicado en un lateral de la ciudad, estaba autorizado para recibir a 200 mil personas. Según otras estimaciones, el público presente podía alcanzar las 400 mil personas pero la cifra será motivo de peritaje. La cantidad de público que ingresó sin entrada puede alcanzar varias decenas de miles.
 
Dos hombres, uno de ellos de 41 años y el otro aún no identificado, murieron durante el recital. Más de veinte personas fueron atendidas de urgencia en el hospital municipal local, la mayor parte de ellas como consecuencia de una avalancha ocurrida durante el espectáculo, cuando el Indio cantaba su tercer tema. Galli se despegó de cualquier responsabilidad. Dijo que su equipo trabajó "muy bien" y no tuvo culpas por las muertes en el recital. "No esperábamos tanta gente, se fue de las manos", se escudó. Cinismo PRO al palo.
 
En las primeras horas del domingo, miles de personas deambulaban por la zona en busca de familiares y amigos. Muchos habían llegado en micros contratados en grupo pero antes de la hora indicada emprendieron la partida sin aguardar a la totalidad de los pasajeros, por temor a los incidentes, dejando sin pasaje a miles de simpatizantes que no tenían manera de regresar. Muchos se encontraron que tampoco podían salir de Olavarría porque no había capacidad en la ciudad para realizar una evacuación. No pocos fueron sacados en camiones, y como ganado, para tirarlos fuera de los límites de la ciudad.
 
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                  01:07  |  Domingo 20 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
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Nacionales - 13-03-2017 / 07:03
UNA CIUDAD SIN LOGÍSTICA DURANTE Y DESPUÉS DEL RECITAL DEL INDIO SOLARI EN OLAVARRÍA

Por falta de controles y seguridad, el recital fue un caos y dejó dos muertos

Por falta de controles y seguridad, el recital fue un caos y dejó dos muertos
En las primeras horas del domingo, miles de personas deambulaban por la zona en busca de familiares y amigos. Muchos habían llegado en micros contratados en grupo pero antes de la hora indicada emprendieron la partida sin aguardar a la totalidad de los pasajeros, por temor a los incidentes, dejando sin pasaje a miles de simpatizantes que no tenían manera de regresar. Muchos se encontraron que tampoco podían salir de Olavarría porque no había capacidad en la ciudad para realizar una evacuación. No pocos fueron sacados en camiones, y como ganado, para tirarlos fuera de los límites de la ciudad.
Dos personas muertas, un tendal de heridos, el caos en el transporte de vuelta. Incendios y rotura de frentes de locales. El recital del Indio Solari en Olavarría derivó en lo que en parte carga su mitología y traía por anticipado a la ciudad que lo recibió, y lo que en parte resulta del uso interesado de esa mitología y que no se tomó en cuenta para la logística de la ciudad por parte de las autoridades locales.
 
El presidente Mauricio Macri envió sus condolencias a los familiares de las dos personas fallecidas y aprovechó para levantar su índice y sermonear: "Esto sucede cuando uno pasa por encima de las normas. Dicen 'tanta gente puede entrar a un lugar' y por ahí resultan antipáticas". Macri no dijo nada respecto a que el que incumplió las normas fue el propio intendente local, de Cambiemos, Ezequiel Galli, que pese a que la historia se lo marcaba, no advirtió que la ciudad quedaría desbordada.
 
Entró más gente en la ciudad en un fin de semana que la cantidad de residentes, y todos debían alimentarse, pasar una noche y partir. Galli fue fiador del espectáculo ante la justicia para que éste pudiera realizarse, contrato que firmó salteando al Concejo Deliberante. Entre sus obligaciones como fiador, asumía "llevar a cabo las tareas de acondicionamiento del predio, aportando materiales y humanos para la realización del show de manera que todas las partes involucradas en el convenio celebrado resulten indemnes a las consecuencias que pudieran derivar del evento musical a llevarse a cabo".
 
Según los cálculos iniciales de los investigadores, el público presente ascendía a 300 mil, cuando el lugar, ubicado en un lateral de la ciudad, estaba autorizado para recibir a 200 mil personas. Según otras estimaciones, el público presente podía alcanzar las 400 mil personas pero la cifra será motivo de peritaje. La cantidad de público que ingresó sin entrada puede alcanzar varias decenas de miles.
 
Dos hombres, uno de ellos de 41 años y el otro aún no identificado, murieron durante el recital. Más de veinte personas fueron atendidas de urgencia en el hospital municipal local, la mayor parte de ellas como consecuencia de una avalancha ocurrida durante el espectáculo, cuando el Indio cantaba su tercer tema. Galli se despegó de cualquier responsabilidad. Dijo que su equipo trabajó "muy bien" y no tuvo culpas por las muertes en el recital. "No esperábamos tanta gente, se fue de las manos", se escudó. Cinismo PRO al palo.
 
En las primeras horas del domingo, miles de personas deambulaban por la zona en busca de familiares y amigos. Muchos habían llegado en micros contratados en grupo pero antes de la hora indicada emprendieron la partida sin aguardar a la totalidad de los pasajeros, por temor a los incidentes, dejando sin pasaje a miles de simpatizantes que no tenían manera de regresar. Muchos se encontraron que tampoco podían salir de Olavarría porque no había capacidad en la ciudad para realizar una evacuación. No pocos fueron sacados en camiones, y como ganado, para tirarlos fuera de los límites de la ciudad.
 
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#IndioEnOlavarría: un negocio millonario en el que la codicia y la improvisación fueron de la mano
 
En el trágico recital del Indio Solari todo funcionó mal: desde el sonido y la logística hasta, principalmente, la seguridad. El riesgo de bajar costos sin prever las consecuencias
 
Además de una tragedia, el recital del Indio Solari en Olavarría fue, sobre todo, un gran negocio. El costo de la entrada del show era de $800. Una cuenta rápida y sencilla, multiplicando el valor del ticket por la cantidad de gente que podría concurrir, permite afirmar que los organizadores podían aspirar a recaudar $160.000.000, más de 10 millones de dólares al cambio del día de hoy. A la luz de los resultados, muy poco fue lo destinado a la seguridad, la logística y los costos del recital.
 
El predio estaba habilitado para 200.000 personas: si la cifra de por sí impresiona, se torna escandalosa cuando se la compara con los 111.320 personas que viven en Olavarría, según el censo de 2010. A simple vista, el intendente Ezequiel Galli luce como un amateur irresponsable, que autorizó un recital para casi el doble del total de la población; como si la ciudad de Buenos Aires organizara un recital para seis millones de personas. Si tenemos en cuenta el cálculo de la empresa de seguridad, que estimó 380.000 personas en el predio y 40.000 fuera, su ingenuidad deriva hacia la incompetencia.
 
Otra comparación permite mensurar la cantidad de gente movilizada: la capacidad habilitada es similar a tres estadios de River, a lo que se le suma el hecho de que la gran mayoría de los concurrentes viven a largas distancias de Olavarría, debiendo movilizarse hasta allí en micros, combis y automóviles particulares.
 
Semejante movilización quedó al desnudo hoy, después de la tragedia, cuando se vio que el "plan de contingencia y evacuación" del municipio no eran más que camiones para trasladar a la gente por la ruta, sin ninguna medida de seguridad.
 
Con el correr de las horas, trascendieron algunos detalles del descomunal negocio que se cobró dos vidas: la organización pagó apenas $300.000 por el alquiler del predio, y se desconoce cuál fue la tasa municipal que abonó. Si es que lo hizo, porque lo que es seguro es que ese impuesto no es del agrado del Indio Solari: en 2014 pidió que lo eximieran de pagarlo cuando hizo su show en Gualeguaychú.
 
Según afirmaron a Infobae fuentes del sector, un show de la magnitud del de este sábado por la noche demanda, para tener estándares de seguridad internacionales, una inversión en seguridad cercana al millón de dólares, incluyendo bomberos y rescatistas de Cruz Roja.
 
Otro tanto se necesita para cubrir los costos de sonido, iluminación y  logística, por lo que con una inversión de US$2.000.000 y pagando el 12% de Sadaic, al finalizar el show el Indio embolsaría cerca de US$ 7.000.000.
 
La organización en Olavarría no parece haber estado a tono con ninguna de las categoría: según los testimonios del público que concurrió, la seguridad brilló por su ausencia. Lo admitió el propio Eduardo Ruíz, encargado de la empresa salteña que formó parte de la seguridad del trágico show del Indio y que brindó seguridad en sus últimos diez recitales. "A las siete de la tarde supe que iba a ser un descontrol", dijo Ruíz y añadió que "Fue el peor recital de la historia del Indio".
 
Pero también fallaron el sonido -muchos fueron los que se quejaron porque desde sus ubicaciones no pudieron escuchar el recital-, la iluminación -había zonas prácticamente en penumbra- y la logística -no había una cantidad razonable de baños químicos, cuyo acceso además era oscuro e inseguro-.
 
Las declaraciones previas del intendente Galli en medios, como la entrevista que dio a Infobae días antes, son de una candidez que enternecería si no fuese porque dos personas perdieron la vida y una tercera lucha por ella. Mientras tanto, nada se sabe sobre el Indio Solari.
 
Fuentes: Infobae, Página12 y LOP
 

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19-08-2017 / 11:08
19-08-2017 / 11:08
19-08-2017 / 10:08
La primera operación del macrismo después de las elecciones ha sido enviar una fuerte señal a los jueces y fiscales que molesten al Gobierno. Sin independencia de poderes, con las corporaciones mediáticas oficialistas y los servicios de inteligencia a su disposición, más el poder económico, el país es una cancha inclinada que siempre favorece a los mismos jugadores.  Y en la suma del poder público más toda la maquinaria mediática y uniforme se configura un sistema de una democracia en "estado de emergencia".
 
Después de cada ciclo de reformas, llegó un ciclo reaccionario. Así fue tras el gobierno de Irigoyen, así fue después de Perón en 55 y en el 76. Fueron golpes militares, pero de partida tuvieron un masivo respaldo civil. Sin ese respaldo, era difícil que los golpes se hicieran efectivos. El discurso violento de la oposición, el trabajo de zapa de los grandes medios de cada época -todos golpistas y la mayoría de derecha-, pudieron romper la defensa de los beneficios objetivos que la sociedad logró en cada uno de esos ciclos.
 
En Argentina esos ciclos no estuvieron protagonizados por fuerzas socialdemócratas, como sucedió en otros países, sino por grandes movimientos nacionales y populares que surgieron de afluentes diversos.
 
La derecha siempre dice que es democrática. Todos los golpes se hacen en defensa de la democracia, la moral y la república. El discurso moralista, democrático y republicano siempre fue usado por la derecha para deponer a gobiernos populares acusándolos de autoritarios y así instalar en su reemplazo gobiernos realmente autoritarios, y lo de republicanos te la debo.
 
La fase de reformas que implicó el kirchnerismo generó también un campo fuertemente reaccionario. La tradición de los movimientos populares del siglo pasado implicaba también formas de manejo del poder político con las que trataban de equilibrar la concentración del poder económico y las resistencias de los sectores privilegiados.
 
El kirchnerismo evitó con bastante éxito esos mecanismos. Desde el punto de vista histórico puede ser importante que esta vez la derecha no llegó al gobierno por un golpe militar sino por una elección. Pero de todas maneras lo que la sigue definiendo es su papel como fuerza de rechazo a los procesos de cambio reales introducidos por gobiernos populares. Cada vez que reemplazó a los gobiernos que criticaba, fue más autoritaria y, al mismo tiempo, su acción de gobierno se centró en tratar de deshacer los progresos que se habían alcanzado en el ciclo anterior.

 
El programa de cualquier gobierno se reconoce en su gestión. El verdadero programa de todos los gobiernos de derecha que reemplazaron a gobiernos populares, consistió en medidas de gobierno antinacionales y antipopulares y siempre fueron más autoritarios y menos respetuosos del republicanismo.
 
No es nuevo ese fenómeno y la derecha ha demostrado que no es más democrática ni republicana que los gobiernos populares. La pregunta es por qué ese discurso que se repite en la historia es capaz de penetrar construcciones que vuelcan un fuerte beneficio real sobre la sociedad.

18-08-2017 / 10:08
18-08-2017 / 09:08
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