"No hay aumento de importaciones", sintetizó la funcionaria, quien luego agregó que "sólo existen algunos problemas en algunos sectores productivos".
 
Sin embargo, los industriales están poniendo el grito en el cielo porque esas "subas puntuales" a las que hacen referencia funcionarios y algunos analistas, se dan en un contexto en el que las ventas en el mercado interno vienen cayendo hasta el 20% para algunos sectores y en un escenario en el que, además, las compras de Brasil culminaron 2016 con una caída del 10%.
 
Además, al analizar las importaciones de enero surge un dato que preocupa a los empresarios: en el arranque de 2017 se registró el mayor aumento interanual desde octubre de 2013 y el rubro que más traccionó las compras al exterior fue el de bienes de consumo, con un alza del 22% en volúmenes. Esto, en momentos en el que el uso de la capacidad instalada de la industria alcanza el 60%, el menor nivel en siete años.
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                  00:30  |  Miércoles 28 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Mauricio Macri prometió que iba a lograr pobreza cero en la Argentina y cada vez hay más pobres. Dijo que venía a unir a los argentinos y cada vez es más grande la grieta”. Juan Manzur, gobernador de Tucumán
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Nacionales - 11-03-2017 / 17:03

Contra el discurso macrista de "gradualismo importador", los industriales alertan que ya se siente el daño

Contra el discurso macrista de
Desde el Palacio de Hacienda y el Ministerio de Producción aseguran que la competencia del exterior está bajo control y que la producción nacional no está en riesgo. Atribuyen las críticas de gremios a "intereses políticos". Pero desde cámaras empresarias hablan de un "error de diagnóstico".
El Gobierno de Mauricio Macri está llevando adelante una de sus grandes batallas en la arena de los medios. ¿Su objetivo? Ganarle la pulseada a empresarios y sindicalistas que alertan que las importaciones están poniendo en riesgo a la industria nacional y a los empleos.
 
La muestra de fuerza por parte de la CGT, con un acto multitudinario, obligó a los funcionarios a tratar de acaparar más minutos en los medios y repeler la idea que vienen postulando desde gremios y cámaras: que se está asistiendo a un proceso de apertura indiscriminada.
 
La orden de Macri fue la de instrumentar un discurso coordinado a través de los principales ministros del Gabinete, para intentar contrarrestar cualquier mensaje que acuse al macrismo de no cuidar los puestos de trabajo por una administración "laxa" del comercio exterior.
 
Francisco Cabrera, al frente de la cartera de Producción, es uno de los hombres más cuestionados del Gobierno desde el arco gremial. El ministro no dudó al afirmar que la movilización de la CGT "tuvo motivaciones políticas". Los argumentos que usaron "para justificarla son falsos. La lluvia de importaciones es absolutamente falsa. No hubo avalancha de importaciones", recalcó.
 
La vicepresidenta Gabriela Michetti también se sumó al "frente" que busca despegar al macrismo de las acusaciones de un supuesto regreso de las políticas liberales menemistas de los años '90. "No hay aumento de importaciones", sintetizó la funcionaria, quien luego agregó que "sólo existen algunos problemas en algunos sectores productivos".
 
Sin embargo, los industriales están poniendo el grito en el cielo porque esas "subas puntuales" a las que hacen referencia funcionarios y algunos analistas, se dan en un contexto en el que las ventas en el mercado interno vienen cayendo hasta el 20% para algunos sectores y en un escenario en el que, además, las compras de Brasil culminaron 2016 con una caída del 10%.
 
Además, al analizar las importaciones de enero surge un dato que preocupa a los empresarios: en el arranque de 2017 se registró el mayor aumento interanual desde octubre de 2013 y el rubro que más traccionó las compras al exterior fue el de bienes de consumo, con un alza del 22% en volúmenes. Esto, en momentos en el que el uso de la capacidad instalada de la industria alcanza el 60%, el menor nivel en siete años.
 
Otro de los hombres del Gabinete que se expresa con vehemencia sobre el tema es el titular de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien suele referirse a un proceso de apertura "gradualista".
 
En medio de los ecos que dejó el acto de la CGT, el ministro aseguró que "de ninguna manera en la economía argentina hoy hay una avalancha importadora". Incluso, recalcó que "el país es uno de los que menos importa en el mundo", para luego refrendar sus dichos con números: explicó que las compras al mundo de bienes de consumo representan el 1,5% del PBI, lo que equivale a un cuarto de los niveles que se registran en otras economías comparables.
 
Para reafirmar esta posición, varios funcionarios apuntaron que en 2016 las compras al mundo culminaron en u$s55.600 millones, un 7% menos que en 2015.
 
El hecho de que funcionarios se apegaran a esta cifra, generó malhumor en la cúpula de la Unión Industrial Argentina, que viene de realizar la primera reunión del año del comité ejecutivo. Durante la cumbre de la entidad, comandada por Adrián Kaufmann Brea, hubo quejas de que el dato no llega a reflejar de manera precisa la realidad: básicamente porque ese número es en divisas. Si se consideran las cantidades, entonces hubo un crecimiento de casi 4%, mientras que los bienes de consumo "volaron" un 17%.
 
Algunos economistas se sumaron al debate, apoyando la postura del Gobierno, como Federico Muñoz, quien niega que se esté dando una "invasión" de productos del exterior: "Una cosa es una incómoda presión puntual en algunos sectores y otra es avalancha de importaciones".
 
Pablo Schiaffino, economista de la UTDT, opina en un sentido similar: "¿Aumentaron las importaciones? Sí. ¿Hubo aluvión? No. ¿Cuánto aumentaron? Parecido al primer tramo de los últimos dos mandatos" presidenciales.
 
 
Sectores en la mira
 
Las cámaras empresarias critican al Gobierno por realizar una mirada parcial del impacto de la competencia importada. Desde la entidad que nuclea a fabricantes del calzado, su presidente, Alberto Sellaro, afirma que las compras al exterior se dispararon un 62% durante los primeros 45 días del 2017 respecto a igual lapso de 2016.
 
Sólo en enero ingresaron casi 2,1 millones de pares, mientras que la primera quincena de febrero mostró una tendencia aún más pronunciada, de la mano de 1,2 millones. En cuanto a los países de origen, alertan por las fuertes subas que experimentaron los productos provenientes de Indonesia (+83%), Brasil (+82%) y China (+73%).
 
Puede que estas cifras que afectan al sector no muevan el "amperímetro" de las estadísticas que publica el INDEC. Sin embargo, Sellaro señala que esta mayor competencia contribuyó a que se destruyeran 4.000 empleos en los últimos meses.
 
El industrial remarca que, en términos históricos, no es común que en verano se registren niveles tan elevados de importaciones. Por eso, afirmó que "este antecedente nos preocupa mucho y nos pone en alerta". En línea blanca, el panorama es similar: en 2016 ingresaron 130.000 heladeras, un 330% más que en 2015.
 
Off the record, fuentes cercanas a Producción aseguran que, al igual que sucedió con las computadoras -cuyos precios ya bajaron hasta 35% por la quita de aranceles- en el caso de las heladeras la competencia importada está ayudando a moderar los valores de venta al público. Pero desde la cámara industrial muestran la otra cara: afirman que el último año el sector perdió 500 empleos y que están trabajando al 50% de la capacidad instalada.
 
La cadena textil es una de las que más está sufriendo la actual coyuntura. Desde Fundación ProTejer apuntan contra el discurso oficial que desestima el impacto de la competencia que llega del exterior.
 
"La realidad económica por la que se encuentran atravesando las empresas del sector dista de ser bien comprendida por parte del Gobierno, lo que se desprende de las exposiciones y salidas en la prensa de sus funcionarios", dispararon desde la entidad en un duro comunicado, titulado "La verdad sobre las importaciones textiles".
 
Según ProTejer, la mayor flexibilidad llevó a que la ropa de orígenes como Asia y Brasil no haya parado de ganar terreno, al pasar de un share del 50% en 2015 al 61% en 2016, con el agravante de que el mercado interno se achicó un 15%.
 
A estos datos, desde la entidad suman otras cifras preocupantes: la industria está trabajando al 55% de su capacidad y en 2016, a lo largo de la cadena productiva, se destruyeron 20.000 puestos de trabajo.
 
"Nosotros tampoco hablamos de 'avalancha'. Pero esto no habilita a decir, como lo hacen algunos funcionarios, que las importaciones no hacen daño. Hay un diagnóstico incompleto del Gobierno respecto de los problemas que puede causar una administración del comercio como la que se está aplicando", afirma a iProfresional Ariel Schale, director ejecutivo de ProTejer.
 
El experto agrega que "la industria nacional tiene que lidiar con cargas impositivas y costos financieros y logísticos de los más elevados a nivel mundial. Además de tener padecer el contrabando. Todo esto nos pone claramente en desventaja. Hay que contextualizar todo".
 
 
La pelea que viene: "reconversión"
 
Por detrás de esta "lucha discursiva", en la que el Gobierno niega un proceso importador que, según los industriales, sí está ocurriendo, los funcionarios no ocultan en ningún momento el plan del macrismo a mediano plazo: la reconversión de los sectores ineficientes, es decir, que necesitan de una protección "crónica" para subsistir.
 
Para ello, el macrismo está implementando mesas de diálogo específicas con distintas ramas de actividad con el objetivo de avanzar en la reconversión de las mismas, de la manera "menos dolorosa" posible.
 
"El Gobierno quiere proteger estos procesos para que no haya ninguna empresa que se caiga en el camino sin poder ayudarla", explicó Michetti. Sin embargo, advirtió que "una vez que se le den estas herramientas se necesita el esfuerzo del sector empresarial para poder competir".
 
Es el mismo argumento que había planteado Alfonso Prat Gay en momentos enque era titular de Hacienda, cuando comparó a las industrias con "gimnastas" que debían calzarse los pantalones cortos, entrenar y salir a pelear con el mundo.
 
La canciller Susana Malcorra también sumó su voz al señalar que "encerrarnos y protegernos fronteras adentro hace que los costos se eleven y, ya de por sí, los costos en la Argentina son más altos que en otros países". Con un tono más crudo y directo, Dujovne puso como ejemplo la decisión de anular los aranceles al ingreso de computadoras portátiles, para abaratar estos productos.
 
Las empresas "importaban todos los componentes, no producían y vendían a precios superiores a los del resto del mundo", disparó el ministro. Sin embargo, el proceso de reconversión que están encarando las empresas del sector informático no representan un "caso testigo" que tranquilice a sindicatos e industriales.
 
Tres empresas que se dedicaban a ensamblar computadoras (IFSA, Air Computers y PC Arts, que maneja la marca Banghó) ya anunciaron que se reformularán como "importadores y comercializadores". Además, se estima que el sector destruyó más de 500 empleos.
 
Pero desde la Secretaría de Transformación Productiva ponen paños fríos a esas cifras y aseguran que gran parte de estos puestos están en pleno proceso de ser reabsorbidos por compañías de otros sectores.
 
Cabe destacar que el Gobierno implementó el Programa de Transformación Productiva que, según detallaron, "busca acompañar a empresas en proceso de crecimiento y a los trabajadores en su reinserción al mercado laboral".
 
De acuerdo con la cartera que conduce Cabrera, ya hay más de 20 empresas en proceso de ingreso al programa que podrían reabsorber cerca de 1.000 empleados de firmas en problemas.
 
Una de las primeras experiencias la encaró Visuar, que produce línea blanca en Cañuelas: la Pyme ya entrevistó a trabajadores desvinculados de Banghó, Informática Fueguina y también de Alpargatas para cubrir 250 nuevos puestos.
 
Los trabajadores que ingresan al programa cobran un seguro de desempleo ampliado, equivalente al 50 por ciento del sueldo promedio del último año, y acceden a capacitaciones certificadas. Sin embargo, desde algunas cámaras empresarias hay una mirada crítica sobre la iniciativa oficial.
 
"Tenemos una muy mala visión sobre este programa. Lo tomamos básicamente como una bolsa de trabajo, cuando en realidad, para cumplir esa función, ya hay organización intermedias y no debería hacerlo el Estado", apunta Schale. La otra crítica es que el plan contaría por el momento con un registro de apenas 500 trabajadores despedidos en busca de ser reabsorbidos.
 
"En medio de este proceso de destrucción de empleos, es una cifra realmente baja", afirma Schale, para luego asegurar que "los industriales, que hemos invertido millones de dólares en equipamiento y que competimos en desigualdad frente a las importaciones, no aceptamos la palabra 'reconversión'. Sería aceptar que lo que hacemos no sirve".
 
Por Juan Diego Wasilevsky
 
Fuente: iProfesional
 
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27-06-2017 / 12:06
27-06-2017 / 10:06
27-06-2017 / 10:06
Las estrategias empiezan a quedar claras. Con las candidaturas oficializadas, los principales candidatos comenzaron a dar entrevistas y formalizaron el inicio del período proselitista que culminará -al menos su primera etapa- con las PASO del 13 de agosto.
 
Y las declaraciones de los diversos dirigentes confirman cuáles serán los temas en los que se pondrá énfasis para la campaña. La primera impresión es que la gran pelea -la de la provincia de Buenos Aires- será escenario de una puja en la cual una facción intentará central el debate en los aspectos políticos como la corrupción y las instituciones republicanas, mientras el otro pondrá todo el foco en la economía y los costos sociales del ajuste.
 
-Cambiemos apostará por destacar los riesgos de "volver al pasado", en referencia a la década K y lo que implicaría una victoria de Cristina Fernández en la Provincia. A su vez, insistirá en la necesidad de profundizar el cambio. La campaña en Buenos Aires, principal bastión electoral del país, contará con la presencia de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, una de las dirigentes con mejor imagen.
 
-Unidad Ciudadana, por el contrario, hará foco en el presente y la delicada situación económica que atraviesa una gran parte de ciudadanos, sobre todo, de los sectores más humildes. La estrategia será presentarse como quienes vienen a "frenar el ajuste".
 
-Desde 1País, que une al Frente Renovador de Sergio Massa con el GEN de Margarita Stolbizer se hará un mix entre las temáticas que abordarán sus dos principales adversarios. Por un lado, machacará sobre la corrupción del gobierno anterior y, por otro, sobre la problemática económica actual y los problemas sociales que están surgiendo.
 
Sergio Massa será el encargado de atacar a Cristina y su tropa con la intención de seducir al voto peronista desencantado. Stolbizer focalizará sus discursos en la actual administración con la pretensión de capturar el voto PRO "débil".
27-06-2017 / 09:06
Cristina eligió para encabezar su lista de diputados a Fernanda Vallejos, con la idea de que sea la encargada de pegarle al gobierno por los problemas económicos. Pero en su primer día como "vocera" económica de Unidad Ciudadana, la ex funcionaria metió la pata al hablar sobre la corrupción K.
 
Vallejos es economista y le sobran temas para pegarle al gobierno de Macri. Pero arrancó como Rosa Luxemburgo. Se metió en terreno pantanoso al intentar defender a su ex jefe Amado Boudou, quien aseguró que es "un perseguido político" como lo fueron "Yrigoyen, Perón, Evita, Néstor y Cristina Kirchner". Según la economista, "el poder económico nunca le va a perdonar" al ex vicepresidente ser uno de los protagonistas de "la recuperación de los fondos de los trabajadores de las fauces de la AFJP".
 
Luego, Vallejos apeló al manual K y aseguró que "hoy la corrupción no es un eje" por la situación económica. "Que me perdone Amado, pero a la gente no le interesa lo que le sucede a Boudou; uno se engancha con estas novelas cuando no tiene problemas en la casa, pero no cuando no te alcanza la plata para comprarle la leche tus pibes", aseguró.
 
En otra nota, Vallejos dejó otra insólita definición respecto a la corrupción en los gobiernos K, que anticipa una campaña con varios títulos de parte de la primera candidata a diputada de "Unidad Ciudadana". "(La corrupción) es una preocupación de los medios y lo veremos en las urnas. Si hubiera algún hecho de corrupción, con todo el poder económico y judicial que sostienen estas políticas, estaría todo el gabinete saliente tras las rejas. Es falso, no han encontrado nada; la corrupción es esta que estamos viviendo ahora", afirmó. Luego, culpó a los medios por los casos que salieron a la luz.
 
Ni lerdo ni perezoso, Florencio Randazzo aprovechó las declaraciones para diferenciarse del espacio que conduce Cristina, a pesar de que apenas pasaron 72 horas desde la reunión que ambos mantuvieron en vísperas del cierre de listas para explorar las posibilidades de conformar una alianza.
 
Arrancó así la "interna" entre cristinistas y randazzistas, de la defensa de lo indefendible al pase de facturas. El fuego cruzado posiblemente vaya en aumento en una elección donde el peronismo va fraccionado y atraviesa una interna producto de una derrota de la cual aún no logra reponerse.
 
La Opinión Popular

27-06-2017 / 08:06
El estancamiento económico y la inflación sin freno hacen mella en los bolsillos de los sectores más vulnerables de la sociedad. Con los "brotes verdes", anunciados por el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, ausentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, el poder de compra se ha reducido al mínimo imprescindible, golpeando de lleno en los hogares más pobres.
 
La baja del consumo es consecuencia directa de la fuerte pérdida de poder de compra que el salario ha sufrido el último año. La caída del poder adquisitivo se refleja en un descenso alarmante en la adquisición de artículos esenciales de la Canasta Básica. Esto ha llevado a que en los últimos 18 meses los sectores más humildes de la población haya reducido en un 63% la compra de aceite, un 59% el consumo de tomates, un 49% la adquisición de leche y un 47% la obtención de productos escolares como guardapolvos y mochilas.
 
Esta situación también puede observarse en una gran disminución en el consumo de arroz, que cayó un 35%, y de carne (33%), seguido por los huevos (31%), los fideos (26%) y el azúcar (22%). Las bebidas también redujeron notablemente su venta en los barrios más carenciados desde la llegada de Macri, donde se contrajo en un 32% el consumo de agua mineral, un 23% el vino y un 13% las gaseosas.
 
Estudios privados revelan que el salario real de los trabajadores cayó un 7% durante 2016 y que para este año se espera un retroceso similar. Todo esto ha llevado a que durante el tiempo que lleva gobernando Cambiemos hayan cerrado más de 8.000 comercios minoristas destinados a la venta de productos populares, retrocediendo fuertemente además la venta de segundas y terceras marcas.
 
De acuerdo a especialistas consultados, a la hora de entender este fenómeno resultan clave los tarifazos en los servicios públicos, la devaluación de la moneda, los despidos, la falta de oferta laboral y una inflación sin control. Todo esto conforma un cóctel que termina devastando la capacidad de compra de las clases medias y bajas.
 
Los cambios en el Programa de Precios, implementado por el gobierno de los CEOs, solo consiguieron golpear, aún más, a un consumo que no terminaba de recuperarse. La promesa de bajar los precios para aquellos que quisieran comprar al contado o en un pago y así estimular el consumo, solo funcionó para que los empresarios aumentaran los precios financiados y dejaran el resto inalterados. Lo que puso al descubierto como los empresarios aprovechan cada oportunidad que tienen para hacerse de una ganancia mayor.
 
Con las elecciones de octubre cada vez más cerca, en la alianza Cambiemos hay una suerte de desesperación para que aumente la demanda, por eso lanzaron planes que permite comprar hasta en 50 cuotas. El gobierno de Macri mantiene su política de ajuste salarial mientras busca que los trabajadores se endeuden para crea una ficción de cierto "bienestar", previo a los comicios, para así aumentar sus chances electorales. Así gestiona el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

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