"No hay aumento de importaciones", sintetizó la funcionaria, quien luego agregó que "sólo existen algunos problemas en algunos sectores productivos".
 
Sin embargo, los industriales están poniendo el grito en el cielo porque esas "subas puntuales" a las que hacen referencia funcionarios y algunos analistas, se dan en un contexto en el que las ventas en el mercado interno vienen cayendo hasta el 20% para algunos sectores y en un escenario en el que, además, las compras de Brasil culminaron 2016 con una caída del 10%.
 
Además, al analizar las importaciones de enero surge un dato que preocupa a los empresarios: en el arranque de 2017 se registró el mayor aumento interanual desde octubre de 2013 y el rubro que más traccionó las compras al exterior fue el de bienes de consumo, con un alza del 22% en volúmenes. Esto, en momentos en el que el uso de la capacidad instalada de la industria alcanza el 60%, el menor nivel en siete años.
'/> Contra el discurso macrista de "gradualismo importador", los industriales alertan que ya se siente el daño / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  14:19  |  Domingo 22 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
Recomendar Imprimir
Nacionales - 11-03-2017 / 17:03

Contra el discurso macrista de "gradualismo importador", los industriales alertan que ya se siente el daño

Contra el discurso macrista de
Desde el Palacio de Hacienda y el Ministerio de Producción aseguran que la competencia del exterior está bajo control y que la producción nacional no está en riesgo. Atribuyen las críticas de gremios a "intereses políticos". Pero desde cámaras empresarias hablan de un "error de diagnóstico".
El Gobierno de Mauricio Macri está llevando adelante una de sus grandes batallas en la arena de los medios. ¿Su objetivo? Ganarle la pulseada a empresarios y sindicalistas que alertan que las importaciones están poniendo en riesgo a la industria nacional y a los empleos.
 
La muestra de fuerza por parte de la CGT, con un acto multitudinario, obligó a los funcionarios a tratar de acaparar más minutos en los medios y repeler la idea que vienen postulando desde gremios y cámaras: que se está asistiendo a un proceso de apertura indiscriminada.
 
La orden de Macri fue la de instrumentar un discurso coordinado a través de los principales ministros del Gabinete, para intentar contrarrestar cualquier mensaje que acuse al macrismo de no cuidar los puestos de trabajo por una administración "laxa" del comercio exterior.
 
Francisco Cabrera, al frente de la cartera de Producción, es uno de los hombres más cuestionados del Gobierno desde el arco gremial. El ministro no dudó al afirmar que la movilización de la CGT "tuvo motivaciones políticas". Los argumentos que usaron "para justificarla son falsos. La lluvia de importaciones es absolutamente falsa. No hubo avalancha de importaciones", recalcó.
 
La vicepresidenta Gabriela Michetti también se sumó al "frente" que busca despegar al macrismo de las acusaciones de un supuesto regreso de las políticas liberales menemistas de los años '90. "No hay aumento de importaciones", sintetizó la funcionaria, quien luego agregó que "sólo existen algunos problemas en algunos sectores productivos".
 
Sin embargo, los industriales están poniendo el grito en el cielo porque esas "subas puntuales" a las que hacen referencia funcionarios y algunos analistas, se dan en un contexto en el que las ventas en el mercado interno vienen cayendo hasta el 20% para algunos sectores y en un escenario en el que, además, las compras de Brasil culminaron 2016 con una caída del 10%.
 
Además, al analizar las importaciones de enero surge un dato que preocupa a los empresarios: en el arranque de 2017 se registró el mayor aumento interanual desde octubre de 2013 y el rubro que más traccionó las compras al exterior fue el de bienes de consumo, con un alza del 22% en volúmenes. Esto, en momentos en el que el uso de la capacidad instalada de la industria alcanza el 60%, el menor nivel en siete años.
 
Otro de los hombres del Gabinete que se expresa con vehemencia sobre el tema es el titular de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien suele referirse a un proceso de apertura "gradualista".
 
En medio de los ecos que dejó el acto de la CGT, el ministro aseguró que "de ninguna manera en la economía argentina hoy hay una avalancha importadora". Incluso, recalcó que "el país es uno de los que menos importa en el mundo", para luego refrendar sus dichos con números: explicó que las compras al mundo de bienes de consumo representan el 1,5% del PBI, lo que equivale a un cuarto de los niveles que se registran en otras economías comparables.
 
Para reafirmar esta posición, varios funcionarios apuntaron que en 2016 las compras al mundo culminaron en u$s55.600 millones, un 7% menos que en 2015.
 
El hecho de que funcionarios se apegaran a esta cifra, generó malhumor en la cúpula de la Unión Industrial Argentina, que viene de realizar la primera reunión del año del comité ejecutivo. Durante la cumbre de la entidad, comandada por Adrián Kaufmann Brea, hubo quejas de que el dato no llega a reflejar de manera precisa la realidad: básicamente porque ese número es en divisas. Si se consideran las cantidades, entonces hubo un crecimiento de casi 4%, mientras que los bienes de consumo "volaron" un 17%.
 
Algunos economistas se sumaron al debate, apoyando la postura del Gobierno, como Federico Muñoz, quien niega que se esté dando una "invasión" de productos del exterior: "Una cosa es una incómoda presión puntual en algunos sectores y otra es avalancha de importaciones".
 
Pablo Schiaffino, economista de la UTDT, opina en un sentido similar: "¿Aumentaron las importaciones? Sí. ¿Hubo aluvión? No. ¿Cuánto aumentaron? Parecido al primer tramo de los últimos dos mandatos" presidenciales.
 
 
Sectores en la mira
 
Las cámaras empresarias critican al Gobierno por realizar una mirada parcial del impacto de la competencia importada. Desde la entidad que nuclea a fabricantes del calzado, su presidente, Alberto Sellaro, afirma que las compras al exterior se dispararon un 62% durante los primeros 45 días del 2017 respecto a igual lapso de 2016.
 
Sólo en enero ingresaron casi 2,1 millones de pares, mientras que la primera quincena de febrero mostró una tendencia aún más pronunciada, de la mano de 1,2 millones. En cuanto a los países de origen, alertan por las fuertes subas que experimentaron los productos provenientes de Indonesia (+83%), Brasil (+82%) y China (+73%).
 
Puede que estas cifras que afectan al sector no muevan el "amperímetro" de las estadísticas que publica el INDEC. Sin embargo, Sellaro señala que esta mayor competencia contribuyó a que se destruyeran 4.000 empleos en los últimos meses.
 
El industrial remarca que, en términos históricos, no es común que en verano se registren niveles tan elevados de importaciones. Por eso, afirmó que "este antecedente nos preocupa mucho y nos pone en alerta". En línea blanca, el panorama es similar: en 2016 ingresaron 130.000 heladeras, un 330% más que en 2015.
 
Off the record, fuentes cercanas a Producción aseguran que, al igual que sucedió con las computadoras -cuyos precios ya bajaron hasta 35% por la quita de aranceles- en el caso de las heladeras la competencia importada está ayudando a moderar los valores de venta al público. Pero desde la cámara industrial muestran la otra cara: afirman que el último año el sector perdió 500 empleos y que están trabajando al 50% de la capacidad instalada.
 
La cadena textil es una de las que más está sufriendo la actual coyuntura. Desde Fundación ProTejer apuntan contra el discurso oficial que desestima el impacto de la competencia que llega del exterior.
 
"La realidad económica por la que se encuentran atravesando las empresas del sector dista de ser bien comprendida por parte del Gobierno, lo que se desprende de las exposiciones y salidas en la prensa de sus funcionarios", dispararon desde la entidad en un duro comunicado, titulado "La verdad sobre las importaciones textiles".
 
Según ProTejer, la mayor flexibilidad llevó a que la ropa de orígenes como Asia y Brasil no haya parado de ganar terreno, al pasar de un share del 50% en 2015 al 61% en 2016, con el agravante de que el mercado interno se achicó un 15%.
 
A estos datos, desde la entidad suman otras cifras preocupantes: la industria está trabajando al 55% de su capacidad y en 2016, a lo largo de la cadena productiva, se destruyeron 20.000 puestos de trabajo.
 
"Nosotros tampoco hablamos de 'avalancha'. Pero esto no habilita a decir, como lo hacen algunos funcionarios, que las importaciones no hacen daño. Hay un diagnóstico incompleto del Gobierno respecto de los problemas que puede causar una administración del comercio como la que se está aplicando", afirma a iProfresional Ariel Schale, director ejecutivo de ProTejer.
 
El experto agrega que "la industria nacional tiene que lidiar con cargas impositivas y costos financieros y logísticos de los más elevados a nivel mundial. Además de tener padecer el contrabando. Todo esto nos pone claramente en desventaja. Hay que contextualizar todo".
 
 
La pelea que viene: "reconversión"
 
Por detrás de esta "lucha discursiva", en la que el Gobierno niega un proceso importador que, según los industriales, sí está ocurriendo, los funcionarios no ocultan en ningún momento el plan del macrismo a mediano plazo: la reconversión de los sectores ineficientes, es decir, que necesitan de una protección "crónica" para subsistir.
 
Para ello, el macrismo está implementando mesas de diálogo específicas con distintas ramas de actividad con el objetivo de avanzar en la reconversión de las mismas, de la manera "menos dolorosa" posible.
 
"El Gobierno quiere proteger estos procesos para que no haya ninguna empresa que se caiga en el camino sin poder ayudarla", explicó Michetti. Sin embargo, advirtió que "una vez que se le den estas herramientas se necesita el esfuerzo del sector empresarial para poder competir".
 
Es el mismo argumento que había planteado Alfonso Prat Gay en momentos enque era titular de Hacienda, cuando comparó a las industrias con "gimnastas" que debían calzarse los pantalones cortos, entrenar y salir a pelear con el mundo.
 
La canciller Susana Malcorra también sumó su voz al señalar que "encerrarnos y protegernos fronteras adentro hace que los costos se eleven y, ya de por sí, los costos en la Argentina son más altos que en otros países". Con un tono más crudo y directo, Dujovne puso como ejemplo la decisión de anular los aranceles al ingreso de computadoras portátiles, para abaratar estos productos.
 
Las empresas "importaban todos los componentes, no producían y vendían a precios superiores a los del resto del mundo", disparó el ministro. Sin embargo, el proceso de reconversión que están encarando las empresas del sector informático no representan un "caso testigo" que tranquilice a sindicatos e industriales.
 
Tres empresas que se dedicaban a ensamblar computadoras (IFSA, Air Computers y PC Arts, que maneja la marca Banghó) ya anunciaron que se reformularán como "importadores y comercializadores". Además, se estima que el sector destruyó más de 500 empleos.
 
Pero desde la Secretaría de Transformación Productiva ponen paños fríos a esas cifras y aseguran que gran parte de estos puestos están en pleno proceso de ser reabsorbidos por compañías de otros sectores.
 
Cabe destacar que el Gobierno implementó el Programa de Transformación Productiva que, según detallaron, "busca acompañar a empresas en proceso de crecimiento y a los trabajadores en su reinserción al mercado laboral".
 
De acuerdo con la cartera que conduce Cabrera, ya hay más de 20 empresas en proceso de ingreso al programa que podrían reabsorber cerca de 1.000 empleados de firmas en problemas.
 
Una de las primeras experiencias la encaró Visuar, que produce línea blanca en Cañuelas: la Pyme ya entrevistó a trabajadores desvinculados de Banghó, Informática Fueguina y también de Alpargatas para cubrir 250 nuevos puestos.
 
Los trabajadores que ingresan al programa cobran un seguro de desempleo ampliado, equivalente al 50 por ciento del sueldo promedio del último año, y acceden a capacitaciones certificadas. Sin embargo, desde algunas cámaras empresarias hay una mirada crítica sobre la iniciativa oficial.
 
"Tenemos una muy mala visión sobre este programa. Lo tomamos básicamente como una bolsa de trabajo, cuando en realidad, para cumplir esa función, ya hay organización intermedias y no debería hacerlo el Estado", apunta Schale. La otra crítica es que el plan contaría por el momento con un registro de apenas 500 trabajadores despedidos en busca de ser reabsorbidos.
 
"En medio de este proceso de destrucción de empleos, es una cifra realmente baja", afirma Schale, para luego asegurar que "los industriales, que hemos invertido millones de dólares en equipamiento y que competimos en desigualdad frente a las importaciones, no aceptamos la palabra 'reconversión'. Sería aceptar que lo que hacemos no sirve".
 
Por Juan Diego Wasilevsky
 
Fuente: iProfesional
 
Agreganos como amigo a Facebook
22-10-2017 / 12:10
Los detalles del caso han sido difundidos con amplitud, aunque también con intencionalidades diferentes según las ópticas ideológicas, políticas y hasta electorales de cada uno. Si lo despojamos de connotaciones conspirativas, cuyas teorías fueron y son elaboradas por gran parte de la dirigencia de oficialismo y oposición, el hallazgo provocó un fuerte pesar social.
 
Advertidos de ese sentimiento y de la repugnancia que causaba la utilización política del caso, tanto Cambiemos como la kirchnerista Unidad Ciudadana, Sergio Massa y Florencio Randazzo, decidieron suspender a nivel nacional los últimos actos públicos de sus campañas.
 
El Gobierno lo vivió con especial preocupación, porque ya tenía -y tiene- sobre sus espaldas las críticas por el mal manejo del caso que hizo desde un comienzo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a lo que se agregaron los exabruptos públicos de Elisa Carrió.
 
El Presidente decidió salir de la indiferencia, pidió a la diputada y a todos sus funcionarios que se llamaran a silencio, bajó la campaña y quedó a la espera de las definiciones de los peritos sobre el cadáver.
 
El nerviosismo fue inocultable en el Gobierno. No es un dato menor saber cómo murió Maldonado, y la palabra del juez el viernes por la noche, revelando que el cuerpo no tenía lesiones, trajo algo de tranquilidad. Eso descartaría, según el Gobierno, una acción directa de los gendarmes y desvirtuaría el concepto de desaparición forzada con el que se responsabiliza al Estado.
 
Aunque haya cambiado el escenario, en la Casa Rosada sienten que el caso Maldonado, visiblemente agitado por el kirchnerismo, fue y será un factor perjudicial para la imagen del Gobierno.
 
Al menos un par de ministros admiten en privado que el propio Presidente cometió un error en los orígenes del caso al no llamar o reunirse entonces con la familia del joven desaparecido. Cuando lo hizo, fue tarde y lo trataron de hipócrita.

22-10-2017 / 10:10
Organizaciones de Derechos Humanos, distintos partidos políticos y familias auto convocadas reclamaron ayer justicia por Santiago Maldonado, tras confirmarse que el cuerpo encontrado en el río Chubut pertenecía al joven, después de más de dos meses de búsqueda. En este marco, con una Plaza de Mayo colmada, los organizadores difundieron un comunicado en el que denunciaron al Gobierno de Mauricio Macri por "encubrimiento del hecho, ocultamiento de pruebas y hostigamiento a los testigos y la familia".
 
"El Gobierno es responsable", se tituló el texto dado a conocer en la manifestación. "Tenemos la certeza de que Santiago estaría con todos nosotros si la Gendarmería no hubiera llevado adelante una represión ilegal en la comunidad Pu Lof, con la coordinación y presencia en el lugar del jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad" Pablo Noceti, sostiene el comunicado, que también responsabiliza a otros funcionarios de Cambiemos. Se pidió la renuncia de Patricia Bullrich.
 
La autopsia comienza a mostrar qué ocurrió con Santiago Maldonado a orillas del río Chubut. Los primeros datos que arroja la autopsia del cuerpo, cruzados con los elementos ya contenidos en la investigación, empiezan a completar la escena de la persecución emprendida por la Gendarmería que terminó en su muerte. El cuadro es de una fuga dramática, en la que sonaban los disparos, algo que se prueba claramente en las filmaciones, se verifica con los cartuchos recogidos en el lugar y en la grabación en la que uno de los gendarmes reconoce "les dimos corchazos para que tengan".
 
En resumen: la muerte se produjo en el marco de un allanamiento ilegal, de una represión con balazos y una fuga desesperada hacia el rio. Los gendarmes enfrentan como mínimo la sospecha de abandonar una persona que se ahogaba porque no sabía nadar, lo que equivale a un homicidio. La alternativa puede ser peor: que ellos mismos lo hayan ahogado. Y el gobierno de Macri está sospechado, como mínimo, de encubrimiento.
 
La aparición del cuerpo de Santiago ha puesto la cuestión de defender el régimen democrático en un punto crítico. Porque la gran mayoría de los argentinos sabemos que Santiago fue una víctima del Estado argentino, de la clase social en la que se sostiene y a la que defiende, del gobierno de los ricos que lo administra y de un vasto campo de actores políticos institucionales y para-institucionales entre los que sobresalen el poder judicial y la fuerte maquinaria mediática.
 
A esta altura resulta muy difícil afirmar con certeza qué efecto tendrá esta crisis en los resultados electorales. Sin embargo, se puede evaluar que más allá de los números finales, el lunes estaremos lejos del país soñado por los grandes empresariados que apoyan a Cambiemos y piden avanzar en una política de precarización laboral y represión. El macrismo llegará cargando una enorme crisis política a sus espaldas, muy lejos de la euforia que desplegó en el último mes. Una crisis política que no cerrarán los votos.
 
La Opinión Popular

21-10-2017 / 17:10
21-10-2017 / 11:10
Luego de las miserables declaraciones de Elisa Carrió en el programa Los Leuco sobre la aparición de un cuerpo que podría ser el de Santiago Maldonado, la conducción de la campaña de Cambiemos le prohibió volver a aparecer en los medios hasta el día de la elección.
 
No fue una medida apresurada: Fuentes del gobierno porteño confirmaron que Cambiemos perdió dos puntos en Capital y un efecto similar se insinuaba en la provincia donde la pelea con Cristina es muy pareja. Lo más preocupante para el macrismo es la tendencia.
 
Esta situación terminó de enervar a Carrió que este jueves por la noche no pudo más y empezó a destilar su enojo por Twitter. En tres explosivos mensajes encadenados, habló de abandono, se quejó del "mundo político" y cuestionó a aquellos que la "hirieron".
 
Lo curioso es que el miércoles había concluido la jornada, ya instrumentado el bozal mediático, pidiendo perdón a la familia Maldonado por sus declaraciones. Fiel a sí misma, este jueves cuestionó a los que "tergiversaron perversamente" sus palabras.
 
Carrió simboliza las posiciones clásicas del gorilismo argentino dentro de la derecha empresarial caracterizada por su vulgaridad y falta completa de fundamentos ideológicos.
 
Es heredera de un pensamiento radical que colaboró con las dictaduras militares desde 1955 en adelante: que aplaudió los bombardeos a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955, que fue parte de los comandos civiles que dieron el golpe de la llamada Revolución Libertadora en septiembre del mismo año.
 
Y que aplaudió a Américo Ghioldi cuando éste proclamaba, en defensa de los fusiladores Aramburu y Rojas, que se había acabado la leche de la clemencia, en referencia a los crímenes de los basurales de José León Suárez. El mismo pensamiento que llamaba a aniquilar la guerrilla fabril en boca de Ricardo Balbín y que colaboró activamente con la dictadura genocida.
 
Ella misma juró como funcionaria judicial por los estatutos militares del Proceso de Reorganización Nacional. Pero además Carrió es la guardaespaldas moral de un Gobierno lleno de empresarios que evaden, fugan capitales y han estafado reiteradamente al Estado argentino, empezando por el mismo grupo Macri.
 
Defensora del 2x1 a los genocidas y ahora cómplice de un siniestro crimen político, precedido de una desaparición forzada, Carrió interpreta ciertamente el clamor de una minoría intensa de privilegiados de la pequeña y alta burguesía de la Ciudad de Buenos Aires, que con el afán de gozar de sus privilegios económicos pide sangre y represión a boca de jarro a su gobierno, el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

21-10-2017 / 10:10
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar