La Opinión Popular
                  18:44  |  Viernes 28 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“El modelo económico que aplica el Gobierno atrasa 40 años y hay que cambiarlo porque estamos en estanflación, se triplicó la deuda y tenemos un problema de fuga de capitales”. Aldo Pignanelli
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Nacionales - 08-03-2017 / 10:03
MARCHA Y BOCHORNO

El día después: Conspiración, acefalía de la CGT y llamado al “diálogo” del Gobierno

El día después: Conspiración, acefalía de la CGT y llamado al “diálogo” del Gobierno
EL PALCO DE LA CGT TOMADO POR MANIFESTANTES. El Gobierno nacional vivió con alivio y preocupación el bochornoso final de la marcha de la CGT. Por un lado porque todo terminó empañado por la interna peronista y no se puso fecha al paro. Por el otro porque se queda sin interlocutor para contener las demandas de los trabajadores y la conflictividad social. Desde el lado de la central obrera quedaron expuestas sus divisiones, el avance de la izquierda y la CTA y la pelea en el peronismo.
Después del bochornoso acto en Diagonal Sur, los jefes sindicales de la CGT se repartieron culpas por lo ocurrido buscando responsables de los incidentes y culpando a infiltrados de la izquierda y el kirchnerismo, que ellos mismos permitieron que asistan. Todo había empezado mal desde el momento en que el triunvirato no se puso de acuerdo en una postura común y eso se notó en sus discursos.
 
Hasta el lugar elegido para el acto central fue una demostración de tibieza: nunca quisieron llegar a la Plaza de Mayo y se quedaron frente al Ministerio de Producción en un sitio incómodo que hacía difícil la concurrencia y la demostración de fuerza.
 
Con todo la central obrera pudo demostrar una fuerte capacidad de movilización y presencia en la calle. Ese es el dato que debe atender el Gobierno.
 
Otra preocupación para la Administración Macri, que ayer respiró con alivio por la imágenes finales del acto y la falta de fecha para un paro general, es que se queda sin interlocutor válido en el terreno gremial para contener la conflictividad social.
 
Y al mismo tiempo se evidenció también la fragmentación del peronismo, puesto que nadie puede aún capitalizar el peso de los gremios.
 
La CGT permitió que se sumaran al acto grupos piqueteros, la CTA, la izquierda y el kirchnerismo. Esos sectores terminaron de dejar expuesta la interna cegetista y recriminaron por el paro.
 
En el seno de la central obrera peronista hay un sector que quiere el paro mientras que otra parte donde estaría el triunvirato insiste con seguir negociando con el Gobierno.
 
La falta de fecha para la huelga general tendría una razón más: los gremios del transporte mantendrían su propia línea de diálogo con la Casa Rosada y no garantizarían su participaron dejando herida de muerte a la protesta. 
 
A continuación algunas reflexiones:
 
Mariano Obarrio en el diario La Nación:
 
El presidente Mauricio Macri ordenó hacer una convocatoria formal a un diálogo con mesas sectoriales sindicales y lo primero que se discutirá son las importaciones, que sensibilizan a un amplio sector gremial.
 
En lo político, había satisfacción en Olivos. Las corridas y la fragmentación evidentes dentro del sindicalismo y del peronismo son una foto que, según interpretan, beneficia a Macri y a Cambiemos de cara a las elecciones del 22 de octubre, por la división de fuerzas y por el contraste entre "lo nuevo y lo viejo" de la política.
 
Para la Casa Rosada, más allá de la convocatoria masiva, quedó al desnudo que la CGT y el peronismo no tienen liderazgo ni representatividad.
 
Joaquín Morales Solá en La Nación:
 
Las imágenes de la marcha cegetista de ayer significan que el peronismo y los gremios están divididos (y, a veces, peligrosamente enfrentados) hasta para confrontar con Macri.
 
El acto de ayer estuvo claramente dividido en dos sectores: el peronismo clásico y los gremios ortodoxos, por un lado, y la izquierda política y sindical junto con el kirchnerismo, por el otro.
 
"Fue una trampa del kirchnerismo", explicó luego un dirigente sindical. En efecto, cuando los caciques sindicales abandonaron el escenario, éste fue copado por personas excesivamente excitadas, que basculaban entre la grosería y la violencia y que no llevaban banderas políticas.
 
Los sindicatos y comisiones internas de izquierda están pisando los talones de "los Gordos" y de los independientes, cuya capacidad de movilización, debe consignarse, quedó otra vez demostrada ayer.
 
Eduardo Van de Kooy en el diario Clarín:
 
Si el gobierno macrista se terminara conformando con la postal bochornosa del epílogo de la multitudinaria marcha de la Confederación General del Trabajo (CGT), podría incurrir en una lectura política errada.
 
Por primer vez en muchos años el aparato sindical íntegro se volcó en las calles.
 
Otro incordio para el macrismo podrá ser el cierto grado de deslegitimación callejera que sufrieron Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña como conductores de la máxima representación obrera.
 
¿Que garantías podrá brindarle la CGT en un posible nuevo diálogo para distender el clima?. ¿No se le habría acotado al triunvirato, aún mas, la chance de diferir un paro nacional?. ¿Cual será su margen de maniobra?.
 
El problema del reencuentro de las parte radicaría en las visiones antagónicas que poseen sobre la coyuntura. El Gobierno remarca la baja inflacionaria. La CGT la adjudica sólo a la caída del consumo. El Gobierno habla que comenzó un ciclo de creación de empleo. La CGT denuncia despidos. El Gobierno habla de una reactivación. La CGT de recesión. El Gobierno sostiene que la apertura de las importaciones es hoy menor al 2016 y 2015. La CGT sostiene que la importaciones llevan a la quiebra a las medianas empresas.
 
La única opción que la CGT descarta dentro del PJ es el kirchnerismo. Muchísimo mas después del final escandalosos que tuvo la concentración de ayer, en la cual los K tuvieron una elevada responsabilidad. Cristina había adherido expresamente a la convocatoria. Los secretarios de la CGT renegaron de tal adhesión. Se trata de una historia que no tiene retorno.
 
Fuente: Urgente 24
 
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28-04-2017 / 09:04
28-04-2017 / 09:04
28-04-2017 / 08:04
Con la condena a Venezuela como bandera, Argentina retomó el alineamiento incondicional con EE.UU. en materia de Defensa y Seguridad. El presidente Mauricio Macri y su par yanqui, Donald Trump, coincidieron en sus críticas al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y acordaron "trabajar estrechamente para preservar las instituciones democráticas" en el país caribeño. El ansiado (en especial para el Gobierno argentino) encuentro encuadró a la Argentina como aliado regional del país del norte.
 
¿Qué consiguió Macri a cambio? Mientras el presidente argentino observaba a su anfitrión con una sonrisa de oreja a oreja y cierto embelesamiento en la mirada, el magnate yanqui lo llenó de elogios, le deseó lo mejor, pero no le resolvió la urgencia más importante de la relación bilateral: el freno a las importaciones de biodiesel, el principal producto que la Argentina vende a EE.UU. por cerca de 1.200 millones de dólares anuales. Práctico, Trump le propuso armar un "panel" para ver el tema. Un panel es una comisión y ya se sabe para que se arman las comisiones.
 
En el caso de los limones, Trump lo despachó con su broma sobre Corea del Norte, aunque en la delegación argentina afirmaban que en la reunión de Francisco Cabrera con Wilbur Ross se acordó levantar en los próximos días la prohibición del ingreso, aunque habría que tomarlo con pinzas hasta que se concrete la decisión. De cualquier manera el tema de los limones es más simbólico que importante en términos económicos: Se trata de un mercado potencial de u$s 50 millones, monedas comparado con lo que representa el biodiesel.
 
El lado positivo -total no cuesta plata- fue el apoyo de Trump al ingreso de Argentina a la OCDE. Cuando Macri le sacó el tema, rapidísimo, el magnate ordenó a su secretario de Estado, Rex Tiullerson, que de inmediato "apoyemos el ingreso de Argentina a la OCDE". En el fondo, Trump no cree en los organismos multilaterales a los que considera poco más que una burocracia costosa y decadente y vio en el aire la oportunidad de darle algo a Macri que no representa costo alguno. A diferencia de lo que busca instalar Cambiemos, quedó demostrado que Argentina no es un socio estratégico de EE.UU.
 
Sin muchos avances concretos que mostrar, el clima obviamente favorable a sus "reformas económicas" neoliberales dejó sumamente conforme a la comitiva argentina que mostró como hecho más trascendente que se logró "reencauzar" la relación entre ambos jefes de Estado luego de que, en la campaña electoral, la gestión Macri manifestara su apoyo a Hillary Clinton.
 
En resumen, Macri comprometió una Argentina metida de lleno como socia de los Estados Unidos en crisis globales que le quedan grandes. Nuestro país no tiene interés directo ni capacidad para ser parte en el conflicto de Corea. Tampoco en el del Mar Meridional de la China. O en la escalada entre Washington y Teherán, la guerra en Siria y el ISIS. Si no, recordemos cómo le fue a la participación de Menem en el conflicto del Medio Oriente. Pero, para Macri fue un día especial. "Maravilloso", lo describió extasiado.
 
La Opinión Popular

27-04-2017 / 10:04
27-04-2017 / 10:04
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