La Opinión Popular
                  03:10  |  Lunes 22 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Es falso que si los combustibles aumentan en el mercado internacional tienen que hacerlo en el país. El petróleo que consumimos se extrae y se comercializa en la Argentina y debe estar atado a nuestros propios costos”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 17-02-2017 / 10:02
SOBRE LLOVIDO, MOJADO

Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, el ménage à trois de la gestión macrista, vuelve a tropezar (cuando hay poco margen)

Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, el ménage à trois de la gestión macrista, vuelve a tropezar (cuando hay poco margen)
Mario Quintana, Marcos Peña y Gustavo Lopetegui, "ojos e inteligencia" del Presidente.
"Sobre llovido, mojado". Así definían en los corrillos políticos el nuevo frente político que el gobierno de Mauricio Macri abrió a partir de la modificación en el cálculo jubilatorio. Justo cuando aún no termina de aclarar ante la opinión pública el escándalo desatado por la deuda que mantiene el grupo fundado por su padre, Franco Macri, con el Estado por la concesión del Correo Argentino.
 
Como ocurrió con el tema de las tarifas, el tridente Marcos Peña-Mario Quintana-Gustavo Lopetegui no evaluó el costo político de la modificación del cálculo del haber jubilatorio, generando una crisis con una medida que no tiene otra urgencia que mejorar el resultado fiscal, una obsesión del Gobierno.
 
Tanto Quintana como Lopetegui vienen directamente del sector empresarial, donde la cintura política no es precisamente un valor. Y eso lo trajeron al Estado. "No nos pueden correr por corregir un error matemático de $20 pesos de impacto", dijo Quintana, con la sutileza de un elefante en un bazar, para defender la medida.
 
El affaire de los jubilados muestra que "los ojos e inteligencia" del Presidente no aprendieron de aquella traumática experiencia y que puede volver costos innecesarios en el año electoral. Y, sin dudas, Macri no está como para "tirar manteca el techo".

 
Hacia adentro de Cambiemos las cosas no están mejor. Furiosa y entre insultos, Elisa Carrió amenazó con pedir la cabeza del jefe de la Anses, Emilio Basabilvaso, mientras que el diputado Pablo Tonelli -un"PRO puro"- criticó el decreto modificatorio por "inoportuno" y "poco presentable".
 
Si bien Basabilvaso fue el ejecutor de la medida que recalcula levemente a la baja las subas en los haberes jubilatorios (no hay rebajas, sino un recorte en los aumentos), está claro que el OK fue dado desde lo más alto del "gabinete económico", que lideran Mario Quintana y Gustavo Lopetegui bajo la atenta mirada del jefe de Gabinete, Marcos Peña. Todos ellos "ojos e inteligencia" de Mauricio Macri, según las propias palabras del Presidente.
 
El tótem de ese Ménage à trois de la gestión es la reducción del déficit fiscal que impacte en una mayor reducción de la inflación. Según publica este jueves el diario Clarín, el ahorro para el Estado con reducción en el aumento va de entre los $3.000 millones a los $5.000 millones.
 
Tanto Quintana como Lopetegui vienen directamente del sector empresarial, donde la cintura política no es precisamente un valor. Y eso lo trajeron al Estado.
 
"No nos pueden correr por corregir un error matemático de $20 pesos de impacto", dijo Quintana, con la sutileza de un elefante en un bazar, para defender la medida. Es que en el fondo no se trata simplemente de números, sino de lo que simbólicamente puede representar la medida: cierto desdén por uno de los sectores hipersensibles de la pirámide socio-economica. Los jubilados.
 
"No hacen una evaluación de impacto político de las medidas que autorizan", dicen los observadores. "Eso es un problema fenomenal en el año electoral", agregan.
 
Y, sin dudas, Mauricio Macri no está como para "tirar manteca el techo". El inicio de 2017 ha sido muy perjudicial para la imagen del Presidente, que juega mucho del futuro de su gestión en los comicios venideros. Sólo en este mes y medio que va del año, el jefe de Estado tuvo que enfrentar conflictos por:
 
>Las presuntas transferencias a una cuenta del jefe de la AFI, Gustavo Arribas, por parte de una financista condenado por el pago de coimas de la empresa Odebrecht en Brasil. Si bien fueron en 2013, cuando Arribas no era funcionario, el jefe de los espías complicó más su situación cuando cambió su versión sobre los hechos. Arribas es un amigo muy cercano del Presidente y a esa confianza se debió su designación en la agencia de Inteligencia.
 
>La controversia por el número de desaparecidos, el frustrado cambio del feriado del 24 de Marzo y las declaraciones "negacionistas" del titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, sobre la última dictadura generaron nuevos e innecesarios cortocircuitos y contradicciones dentro del Gobierno respecto del tema de "los Derechos Humanos". Ni hablar del aprovechamiento que ha hecho el kirchnerismo de esa situación.
 
>La polémica por la deuda que el Grupo Macri mantiene con el Estado por cánones no pagados por la concesión del Correo. En junio el Gobierno y el grupo del que Presidente es partícipe y heredero firmaron un acuerdo para saldar ese pasivo, por unos $600 millones en total. Pero la fiscal que interviene pidió rechazarlo porque presuntamente implicaría la condonación de más de $4.000 millones se si aplican los intereses posconcursales, a partir de 2001. El Gobierno sostiene que no hay irregularidades, pero la propuesta ya se convirtió en objeto de una causa penal.
 
A todo esto se le suma la inoportuna crisis de los jubilados, cuyo disparador se mantenía vigente al cierre de esta nota.
 
Está previsto que el presidente Mauricio Macri brinde una conferencia de prensa donde muchos de estos temas que lo ponen en jaque serán seguramente abordados.
 
Mientras tanto, la pregunta que ronda entre los aliados del Gobierno es si éste seguirá metiéndose en berenjenales como este o como el que ocurrió el año pasado con las tarifas del gas, cuando la cara de la crisis fue el ministro Juan José Aranguren, pero el tridente Peña-Quintana-Lopetegui fue el que ordenó ir a fondo.
 
El affaire de los jubilados muestra que ese Ménage à trois de la gestión económica no aprendió de aquella traumática experiencia y que puede volver a generar nuevas crisis innecesarias y evitables. Algo muy malo en un año con urnas por delante.
 
Fuente: Urgente 24
 

Agreganos como amigo a Facebook
21-01-2018 / 21:01
21-01-2018 / 19:01
21-01-2018 / 11:01
A Marcos Peña, el jefe de Gabinete, le endilgan culpabilidades varias, entre ellas la indiferencia u hostilidad papal. Sea por episodios ocurridos cuando Macri era intendente y Bergoglio era Bergoglio, como la ley igualitaria, o por otros de esta fase presidencial.
 
Sin embargo, el accidentado pasado porteño no ha sido decisivo: cuando fue elegido papa, Francisco recibió a Macri con más simpatía que a Cristina, se alegró de fotografiarse con la hija menor, Antonia. Luego se invirtieron los roles, la dama superó al ingeniero, pontífice con corazón sensible ante una viuda plañidera.
 
Desde entonces llovieron las imputaciones sobre Peña y el enojo del Vaticano, hasta contradictorias: unos le atribuyen pertenencia al Opus Dei (dominante fracción religiosa opuesta y en guerra con la Compañía de Jesús a la que pertenece Francisco) y, otros, una inclinación ateísta imperdonable para la Iglesia, que prefiere a quienes depositan su fe en cualquier Dios antes que a los pacíficos descarriados no creyentes en el más allá.
 
Para Macri es un misterio inexplicable esa apatía demostrada por el Papa, y a sus amigos les confesó que no le pudo sacar siquiera una sonrisa en su última entrevista. Ni haciendo un número vivo.
 
Estas relaciones importan por la ruptura manifiesta entre lo que el Papa considera liberalismo, plata y patronal, representado por Macri, según él (también por el electo Sebastián Piñera, al que apenas saludó fría y protocolarmente en Chile), y una doctrina social cristiana contraria al mercado, de fuerte contenido estatista, más dedicada a socorrer pobres caritativamente.
 
Por lo tanto, con Peña o sin Peña enfrente, difícil que la distancia se acorte entre el Gobierno y el Vaticano.

21-01-2018 / 10:01
La moda periodística de este verano es preguntarse por qué no viene el papa Francisco a la Argentina. El género admite ricas y variadas posibilidades.
 
Clarín trabaja una vertiente surrealista: trata de inducir la interpretación de que la iglesia católica argentina repudia a quienes usan a Francisco para una política conflictiva contra el gobierno de Macri, lo que claramente contradice el texto del documento episcopal al respecto.
 
Morales Solá en La Nación incorpora un matiz: les aconseja a los macristas que no le adjudiquen al Papa enemistad con Macri e incorpora una lectura histórica que permite inferir una excelente relación entre ambos, convenientemente sazonada por la demostración del encono que, en cambio, separaría al pontífice de Cristina.
 
La lectura del mensaje Evangelium Gaudium y de la encíclica Laudato sii permite adentrarse en la esencia del mensaje que el Papa ha colocado en el centro de su misión pastoral como jefe de la iglesia, y pensar la cuestión de su no visita al país a partir de ahí.
 
¿Cuál es el hilo común de todo ese sistema de señales que emite el Papa? Sin duda se trata de la construcción de un jalón de la doctrina social de la iglesia orientado al mundo de nuestros días. Esa doctrina, nacida con la encíclica Rerum Novarum, promulgada por León XIII en 1891, tuvo en sus orígenes el propósito de intervención en la cuestión de las relaciones entre el trabajo y el capital.
 
Tanto en sus vertientes más conservadoras, como en las más progresistas, el catolicismo puso la cuestión de la explotación del trabajo en el centro de su preocupación, estuviera ésta guiada por el temor a la rebelión obrera o por la solidaridad con los que sufren la injusticia de esa explotación. Sus interlocutores son los pobres, los perseguidos, los discriminados.
 
Los comunicadores críticos del Papa -los que dicen lo que los poderosos de la Argentina piensan pero no quieren decir- han armado su propio relato o, mejor dicho, han elaborado un modo de incluir al Papa en el relato general de la historia reciente del país.
 
Francisco es peronista. En consecuencia no está conforme con que Macri gobierne el país. Su rechazo a visitarnos sería así una forma de molestar al presidente, de demostrarle su antipatía, de intervenir políticamente en su contra.
 
¿Es efectivamente política la conducta del Papa? Claro que sí: colocarse en este momento del mundo como un crítico de la globalización neoliberal, afirmar que el capitalismo es la cultura del descarte, que "esta economía mata", que el derrame de las riquezas desde la cúpula híper concentrada del capital hacia las clases populares es una visión farsesca y que tal cosa no ha ocurrido nunca ni puede ocurrir...todas esas son definiciones claramente políticas.
 
Pero reducir a Francisco al lugar de un operador político argentino sería pura ignorancia si no fuera, como es, ocultamiento y manipulación. 

20-01-2018 / 17:01
Los referentes legislativos de Cambiemos retornaron de sus vacaciones esta semana y volvieron a las playas con una certeza: será difícil dar grandes batallas en el Congreso este año, tras la traumática sanción de la reforma previsional.
 
"Sólo tendremos leyes con debates abiertos y participativos", fue la consigna que los diputados Emilio Monzó y Mario Negri y los senadores Luis Naidenoff y Federico Pinedo le comunicaron a sus pocos pares que atendían el martes. Venían de escucharla en la Casa Rosada, en la primera reunión de gabinete ampliada del año. La próxima será en un mes, ya en el retiro espiritual de Chapadmalal.
 
Entretanto, Mauricio Macri echó leña al fuego con nuevos DNUs que enfurecieron al peronismo dialoguista, mote asignado a los bloques referenciados en los gobernadores que le ayudaron estos años a tener leyes, aunque no tanto como él hubiera querido.
 
Desde sus casas o sus remansos vacacionales, los peronistas no K cruzaron llamadas que derivaron en un comunicado del Bloque Justicialista en contra del megadecreto de reforma del Estado. Ya hablan de una mini cumbre informal en Salta, donde trabaja full time Pablo Kosiner, jefe del BJ, artífice de los avatares de la reforma previsional en Diputados.
 
Macri quiere que los legisladores no sean protagonistas y sólo debatan leyes con amplios consensos y sin riesgos. Y está dispuesto a resolver los temas cruciales por decreto. En Cambiemos admiten que Mauri no se acostumbró a la negociación permanente y prefiere ignorarlos todo lo posible.

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar