La Opinión Popular
                  11:38  |  Jueves 19 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 17-02-2017 / 09:02
EN FOCO

¿Gobierno de Ceos o gobierno de pasantes?

¿Gobierno de Ceos o gobierno de pasantes?
¿Gobierno de Ceos o gobierno de pasantes?
La falta de timing político para manejar la brasa ardiente de la deuda de Correo Argentino y la falla imperdonable con el cálculo aritmético de las jubilaciones cerraron un mes de regalo que el peronismo jamás hubiera imaginado.
 
El Gobierno de los Ceos, como se lo caracterizó socarronamente desde el comienzo de la gestión de Macri, parece más bien un Gobierno de pasantes.
 
El deterioro de la gestión macrista afecta al propio Presidente, quien ayer debió enfrentar personalmente la tormenta y anunciar en conferencia de prensa su enésima marcha atrás con los casos del Correo y de las jubilaciones.
 
Pero, sobre todo, pone bajo presión al tridente que conforman el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, y sus dos lugartenientes, los ex Ceos Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.
 
El febrero negro de Macri podría ser el comienzo del fin si el Gobierno insiste en prolongar la decadencia de estos días.

 
"Yo no creo que sea el fin del mundo perder una elección. Porque no creo eso de que, si el oficialismo no gana las elecciones intermedias, se pone en juego la gobernabilidad". La frase la dijo María Eugenia Vidal hace una semana.
 
Pero los errores sucesivos del gobierno de Mauricio Macri, que hicieron eclosión con las patinadas ancestrales en los casos del Correo y el del disparatado redondeo negativo de las jubilaciones, demostraron que aquella profecía de la Gobernadora estaba equivocada.
 
Aún en el estado catatónico en el que se encuentra el peronismo derrotado y sin líder a la vista, parece estar recuperando la capacidad de reconstruir su vocación de poder gracias a la habilidad del macrismo para autoflagelarse y diseñar su propio infierno.
 
Ni siquiera la mezcla explosiva de recesión e inflación que caracterizó al 2016 le hicieron tanto daño a la imagen del Presidente como la serie de desaciertos registrados en este febrero fatídico.
 
La racha negativa comenzó con el error no forzado del feriado del 24 de marzo, en la que Macri repitió su ahora clásico "me equivoco y lo corrijo" para el Día de la Memoria.
 
Un par de días después pasó a la posteridad el director de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, quien enterró en 15 minutos de TV su breve fama de funcionario incorruptible al afirmar sin pestañeos que la última dictadura militar no había planificado la saga de secuestros, muertes y desapariciones que conformaron el subsuelo del terrorismo de Estado.
 
Y, aunque hubo algunos otros episodios menores, la falta de timing político para manejar la brasa ardiente de la deuda de Correo Argentino y la falla imperdonable con el cálculo aritmético de las jubilaciones cerraron un mes de regalo que el peronismo jamás hubiera imaginado.
 
El Gobierno de los Ceos, como se lo caracterizó socarronamente desde el comienzo de la gestión de Macri, parece más bien un Gobierno de pasantes. Un concepto que deslizó el diputado del PJ, Diego Bossio, y que provocó sonrisas en una reunión parlamentaria. Pero que ahora está tomándose mucho más en serio en las tertulias del poder.
 
El deterioro de la gestión macrista afecta al propio Presidente, quien ayer debió enfrentar personalmente la tormenta y anunciar en conferencia de prensa su enésima marcha atrás con los casos del Correo y de las jubilaciones.
 
Pero, sobre todo, pone bajo presión al tridente que conforman el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, y sus dos lugartenientes, los ex Ceos Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.
 
Es que todas las instancias políticas y económicas de la gestión macrista pasan por ellos y la sensación de barco a la deriva de las horas recientes es mucho más responsabilidad del trío empoderado que del ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, o del director de la Anses, Emilio Basavilbaso. Dos de los funcionarios que cometieron los graves errores o que, eventualmente, aceptaron cometerlos en nombre de la autoridad superior.
 
Macri necesitó utilizar el peso de la imagen presidencial para equilibrar el daño que no pudieron reparar las respuestas públicas de sus ministros.
 
"Si quieren alguien infalible, busquen a otro", desafió el Presidente, acudiendo a la metáfora del hombre común que le diseñó su consultor de cabecera, Jaime Durán Barba, y que tanto rédito le dio en la campaña presidencial.
 
Pero la campaña no es la gestión. Y el abuso de la herramienta electoral del Presidente que comete errores y los reconoce ha envalentonado a un peronismo que goza de fosas nasales especiales para detectar el olor de la debilidad en sus contrincantes.
 
Sobre todo cuando está fuera del poder y presiente la cercanía de nuevas oportunidades que le alimenten la fantasía de poder recuperarlo pronto. Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa padecieron esa intensidad.
 
Es que la actualidad del peronismo no puede ser más aciaga. Su dirigente más competitivo, Sergio Massa, lleva cuatro años fuera del movimiento y no ha mostrado intenciones de regresar. Todo lo contrario. Casi todos sus dirigentes lo siguen acompañando en el Frente Renovador y exhíbe en cada aparición pública la compañía energizante de Margarita Stolbizer.
 
Los gobernadores del PJ luchan en tanto por sostener sus gestiones tras un lustro de recesión económica. Y sueñan con un escenario electoral en el que revaliden sus triunfos provinciales pero, aunque jamás lo confiesen, preferirían un resultado nacional que eclipse a sus dos mayores amenazas: Massa y Cristina Kirchner. Eso significaría, nada más y nada menos, que un triunfo del macrismo en la elección legislativa.
 
Por eso es que los diputados del massismo y los del peronismo moderado se abstuvieron en la votación del miércoles por la noche cuando se trató la ley de ART. Fue el modo de preservar el vínculo con el Gobierno que, sorprendentemente, contó también con el oportuno abandono del recinto que hizo el kirchnerismo.
 
Sólo de ese modo, pudo aprobar una ley en medio del fuego graneado al que lo estaban sometiendo por el cambio en las jubilaciones. El clima era tan espeso en la Cámara de Diputados que Elisa Carrió se fue de su banca gritando exasperada contra Basavilbaso y diciéndole a sus compañeros de la Coalición Cívica: "Que se vayan todos a la reputa madre que los parió...". Está claro que no es Cristina la única que improvisa el arte delicioso del insulto.
 
El febrero negro de Macri podría ser el comienzo del fin si el Gobierno insiste en prolongar la decadencia de estos días. O puede ser, por el contrario, una excelente enseñanza si se convierte en un punto de inflexión y contiene la hemorragia de los errores innecesarios.
 
Que la pifiada en el cálculo de las jubilaciones sean "apenas 20 pesos", como intentó simplificarlo Quintana, sólo deja al descubierto una distancia inconveniente entre el funcionario y las urgencias insatisfechas del ciudadano común.
 
Los períodos de elecciones suelen ser momentos especiales de la Argentina en que, además de saber consultar las planillas de Excel, hay que aguzar el corazón para entender en qué dirección sopla el viento de las necesidades.
 
Por Fernando González
 
Fuente: Clarín
 

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¿Gobierno de Ceos o gobierno de pasantes?
Para el periodista Marcelo Longobardi: "El Gabinete es un jardín de infantes conducido por tres maestras jardineras", estas son: Mario Quintana, Marcos Peña y Gustavo Lopetegui.
19-10-2017 / 10:10
La reforma laboral no será nada fácil para el gobierno de Mauricio Macri. Luego de los comicios del domingo, el Gobierno impulsará una pauta salarial futurista y se pondrá a la cabeza de los acuerdos por sector para modificar las condiciones de trabajo.
 
La idea es desenganchar los incrementos remunerativos de la inflación pasada, algo que este año se intentó de manera aún incierta con la inclusión de cláusulas gatillo. Y aprovechar el marco de las paritarias, donde no solo se discuten salarios, para introducir cambios en los convenios.
 
Una de las principales batallas tendrá lugar en los bancos, donde el sector empresario apunta a cerrar una suba de entre el 8 y el 12%, una oferta que es rechazada por el líder de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, y que anticipa un fuerte clima de conflictividad en diciembre.
 
En las entidades aseguran que este año tienen un "menor grado de libertad" para acordar compensaciones, bonos y premios, y no descartan que el acuerdo sea por dos años. "Va a ser una negociación bastante dura, pero se va a aguantar", señalan desde Abappra.
 
En la cámara, que nuclea a los bancos públicos y privados de capital nacional, recuerdan el largo conflicto del año pasado, cuando acordaron una suba con Palazzo del 25% que luego fue rechazada por la banca extranjera (ABA) y el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger.
 
El diferendo reveló una fuerte interna entre Sturzenegger y el entonces titular del Banco Nación, Carlos Melconian. El titular del Central terminó por forzar la intervención del Ministerio de Trabajo en la Justicia y un nuevo acuerdo salarial del 19,7% en los papeles, aunque superior en los hechos.
19-10-2017 / 10:10
A horas de que finalice la campaña electoral una grave crisis política se metió en la agenda nacional. La misma volvió a dejar en evidencia el profundo desprecio de gran parte del elenco político macrista hacia un reclamo tan sentido que se convirtió en una causa nacional e internacional: la desaparición de Santiago Maldonado. Lo que pone al desnudo el carácter reaccionario de gran parte de la plana mayor del gobierno nacional.
 
Las declaraciones despreciables de Elisa Carrió acerca de que Santiago tenía "un 20 % posibilidades de estar en Chile con la RIM" (sic) fueron el primero de los golpes auto-infligidos. La miserable (no encontramos otro término más acorde a pesar de que se ha repetido) comparación entre el cuerpo encontrado en el río Chubut y Walt Disney puso el sello de "cerrado" sobre su campaña.
 
Elisa Carrió se quedó sin campaña electoral. La "ventaja" de la candidata radica en el hecho de que quedan pocas horas para el inicio de la veda electoral y corre con diferencia a favor en los sondeos. Pero quien es presentada como la "voz" de las "reservas morales republicanas", el mesianismo de Estado, la Santísima Inquisición, la selectividad moral con poder de policía, tuvo que ser llamada a silencio.
 
Lo ocurrido con la candidata a diputada es una expresión de los límites reales de la prepotencia reaccionaria gubernamental, de la impunidad de comparar un cuerpo congelado en el río Chubut con Walt Disney. En términos conceptuales es otro golpe a la idea que habla de un "momento hegemónico" de Mauricio Macri.
 
Eso sí, Carrió le hizo un tacle a Macri y lo obligó a pronunciarse sobre Maldonado de manera tácita y casi tangencial durante su viaje oficial a Uruguay para tapar el efecto viral que desató la diputada en redes sociales. El jefe de Estado se limitó a mencionar "situaciones especialmente y particularmente complejas que estamos viviendo en la Argentina". Nada más.
 
La Opinión Popular

19-10-2017 / 08:10
El Gobierno de Mauricio Macri venía administrando "exitosamente" las falsedades en torno a la desaparición de Santiago Maldonado. Desde la cerrada defensa a la Gendarmería a la teoría del "exceso" de un gendarme; la hipótesis de Elisa Carrió sobre Chile, la supuesta influencia de la RAM; combinando la táctica de esparcir versiones mendaces con acciones de distracción de los medios oficialistas. Hasta que apareció el cuerpo en el rio Chubut.
 
Tras el hallazgo del cadáver, la familia del artesano desaparecido realizó una conferencia de prensa donde no confirmó que se trate del joven, a fin de aguardar los resultados del peritaje correspondiente, y pidió respeto. "No vamos a confiar en nadie por eso estuvimos esa cantidad de horas (siete) al lado del cuerpo para que nadie hiciera nada, para que nadie lo tocara. Fue durísimo para nosotros pero creemos que fue lo mejor". Estas palabras, que corresponden a Andrea Antico, cuñada de Santiago Maldonado, son la respuesta de una familia que durante 79 días fue victimizada.
 
"Estuvimos desde las 13 hasta las 20 al lado de ese cuerpo porque no confiamos en nadie, porque desde el primer momento nos atacaron, desde el primer día fueron todas mentiras, un hostigamiento permanente. Eso generó que no confiemos en nadie", sostuvo Andrea durante una conferencia de prensa convocada en una pequeña aula de la Universidad de La Patagonia, en la ciudad de Esquel.
 
Por su parte, Verónica Heredia, abogada de la familia como el perito de parte Alejandro Inchaurreguí marcaron lo "ilógico" de que el cuerpo haya sido encontrado río arriba. La abogada Heredia sostuvo que el lugar donde fue hallado el cuerpo fue "totalmente ilógico, absurdo y ridículo". Esta definición no fue azarosa o improvisada. La zona donde fue encontrado el cuerpo, a 300 metros del punto de ingreso a la Lof en Resistencia Cushamen, dijo, ya había sido rastrillada en tres oportunidades: el 5 de agosto, el 8 y 18 de septiembre.
 
En este último allanamiento participaron más de 300 efectivos, buzos, dos helicópteros, drones, perros, la caballería, etc. Las fuerzas federales que estuvieron aquel día, bajo las órdenes del ex juez de la causa Guido Otranto y de Gonzalo Cané, secretario coordinador con los Poderes Judiciales, rastrillaron las más de 1000 hectáreas del territorio recuperado a Benetton.
 

El hallazgo del cuerpo de Santiago cuestiona la actitud encubridora del Gobierno de Macri en los 80 días de la desaparición de Maldonado y derrumba todas las versiones sostenidas con insistencia por los funcionarios macristas en general y por Patricia Bullrich en particular en estos meses de gestión del silencio y la mentira. Ahora, la sociedad exige saber que pasó y qué responsabilidad tiene el Estado en la muerte de Maldonado.
 
La Opinión Popular

18-10-2017 / 16:10
No hay caso, parece que a los inversores nunca les alcanza. Ese es, al menos, el sentimiento que comparten en el equipo económico del Gobierno de Mauricio Macri tras escuchar a empresarios y financistas, locales y del exterior.
 
La buena onda generada por los "brotes verdes" quedó a un lado luego de que la mayoría de ejecutivos de bancos y fondos de inversión de New York y Londres planteara la necesidad de un ajuste más agresivo de las cuentas públicas.
 
Ni siquiera la euforia preelectoral que traen las encuestas es capaz de revertir la "amarga" sensación de que vuelve a "correrse el arco" y ahora surge una nueva tanda de exigencias como requisito para que aceleren sus desembolsos.
 
En Casa Rosada creen que lo que está ocurriendo es la confirmación de lo difícil que es romper con la desconfianza.
 
- Cuando Macri asumió el poder, se creía que el solo hecho de que llegara un Presidente "market friendly" desataría una "lluvia de inversiones". Pero su arribo no fue suficiente.
- Se pensó entonces que la salida del default y el recorte de subsidios a los servicios públicos sí alcanzaría para subir la tasa de inversión, que la gestión anterior había dejado en apenas 16%. Tampoco resultó.
- Posteriormente, en eventos como el famoso "Mini Davos", se constató que había una exigencia política: el sostenimiento de la gobernabilidad, para lo cual el macrismo tenía que ser capaz de ganar una elección y así confirmar que el populismo quedaba definitivamente atrás.
 
A partir de entonces, Macri aprovechó cada foro internacional para dar muestras del apoyo popular a su gestión. Y ahora, cuando las urnas finalmente parecen confirmarlo, surge otra agenda de reclamos en la que los inversores piden la concreción de reformas estructurales.

18-10-2017 / 10:10
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