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Nacionales - 14-02-2017 / 15:02
DE LA CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO ANTERIOR DEBE ENCARGARSE LA JUSTICIA

Gobierno y oposiciones atascados en reproches

Gobierno y oposiciones atascados en reproches
Gobierno y oposición atascados en reproches.
El arribo del presidente Mauricio Macri a la casa de gobierno por distintas razones congregó expectativas similares a las del doctor Raúl Alfonsín en 1983. Alfonsín debió rescatar a la democracia para el país, país secuestrado por una de las más feroces dictaduras. Y lo hizo. Alcanza con recordar para esta aseveración el juicio a las Juntas.
 
Mauricio Macri llegó al poder en el 2015 para rescatar a la democracia de la más feroz corrupción explícita. Hasta hoy no lo hizo. Es más, determinados actos de su Gobierno se encaminan en sentido contrario del cambio moral prometido.
 
Para ser más clara: de la corrupción del Gobierno anterior debe encargarse la Justicia. Suena desalentador observar cómo el propio Cambiemos busca que Cristina Fernández de Kirchner sea el rival a vencer.
 
Por los hechos de público conocimiento, la discusión electoral entre los unos y los otros no saldría de un único tema: la corrupción. Unos y otros se acusarían de las corrupciones concebidas.
 
Está claro que la desacertada gestión del macrismo y la nebulosa que representan las oposiciones posibilitan que el kirchnerismo siga apareciendo como una opción.

 
Una vez más, se debe recordar que la corrupción mata, especialmente a los más indefensos, que suelen ser los más necesitados. La corrupción acorrala y extingue. Donde ella habita no hay remedios ni vendas, no hay trabajo digno, no hay educación pública que iguale oportunidades. Donde hay corrupción la democracia llora herida. Argentina debe, tanto la dirigencia política como la sociedad, dejar de comparar el hoy con el ayer.
 
Hoy se vive un anticipo de lo que vendría. A las escuchas de Cristina Fernández de Kirchner y Oscar Parrilli se contraponen las de Daniel Angelici, Fernando Mitjans y Luis Segura.
 
No se sabe a ciencia cierta quiénes fueron, pero desde algún nicho de poder se filtró un silenciado acuerdo logrado en junio de 2016 sobre el affaire Correo Argentino-Franco Macri.
 
Imaginemos por un segundo un debate entre un candidato K y un candidato M: "¡Vos, fulanito, no tenés entidad moral porque se robaron la Casa de la Moneda!" y "¡Vos, menganito, que le regalaste a tu jefe el Correo!".
 
Hace rato que la ideología está de vacaciones en Argentina. Y no sólo en el ámbito nacional. A hoy está claro que la desacertada gestión del oficialismo y la nebulosa que representan las oposiciones posibilitan que el kirchnerismo siga apareciendo como una opción.
 
Recuerdo una definición del ex presidente chileno Ricardo Lagos: "El problema de los gobiernos de derecha es que siempre oyen más a los que más tienen". Tal vez este sea el marco sobre el cual se asienta el tema Correo Argentino de la familia Macri.
 
Llama la atención que al cierre de este análisis Lilita Carrió no se haya manifestado. Por quienes están involucrados, el tema trasciende lo jurídico y va hacia lo político.
 
Según nuestras fuentes, a pedido del diputado Sergio Massa, su principal espada parlamentaria, la diputada Graciela Camaño se abocó el fin de semana al estudio pormenorizado del caso.
 
Algunas consideraciones: el delito aún no se consumó; no obstante la responsabilidad principal recae en el ministro de Comunicaciones Oscar Aguad, dado que tomó atribuciones que no le corresponderían.
 
Llama la atención que no fuese consultado explícitamente el procurador del Tesoro, ya que están en juego millones de pesos del Estado. También llama la atención que el veterano hombre de la política, hoy ministro, Oscar Aguad, se haya "cortado solo", cuando recientemente hubo despidos aleccionadores en el gabinete de Macri. Según trascendió, se produjeron no por el resultado de sus gestiones, sino por no estar en sintonía con el Gobierno nacional.
 
Mientras tanto, hoy el sector metalúrgico, previo a la movilización convocada por la CGT para el 7 de marzo, hará oír su voz pidiéndole al ministro de la Producción que intervenga ante tantas suspensiones y despidos.
 
Consultado el embajador argentino en China sobre esta problemática, el doctor Guelar dijo: "Debemos hacer acuerdos por sector, marcar cupos. Esto se puede hablar con economías aún como la china". Remató diciendo "producir barato no es el secreto del éxito. En los últimos 10 años el 60% de la economía china está en manos privadas, empieza a ser un mito que producir en China resulta barato".
 
Mientras Gobierno y oposiciones siguen atascados en sus reproches y en el ayer, el Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria que mide mensualmente el valor de una canasta de bienes y servicios estática en la ciudad de Rosario nos cuenta que de enero de 2016 a enero de 2017 la canasta aumentó el 37,8%, de 16.076 pesos pasó a 22.151 pesos. El 70% de esta última cifra, casi 16 mil pesos, debe destinarse al pago de servicios.
 
La inflación de enero fue de 2,67%, dice su titular Juan Aviano, que la produjo el Estado nacional con el aumento del combustible del 8%; el provincial con el aumento de luz y agua del 38%; el municipal con el aumento de las TGI del 28,54 por ciento.
 
Lo más importante es que la leche y sus derivados, la carne y el pan aumentaron en enero un cuatro por ciento. Los empresarios panificadores manifestaron que el consumo de pan cayó en el 2016 entre un 20-25 por ciento.
 
El presidente Mauricio Macri durante el fin de semana pasado anunció un nuevo plan, en este caso, Patagonia, que conceptuó él mismo como épico. Recordar que el Plan Belgrano también tuvo ese mismo marco sin resultados aún a la vista.
 
Una epopeya resultaría gobernar con transparencia y esclavitud ante la ley y con el límite de las instituciones. De concretarse, esto sí sería un pasaporte de cambio hacia un futuro que hoy va para atrás.
 
Por María Herminia Grande
 
Fuente: Infobae
 

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18-02-2018 / 12:02
El caso del policía Luis Chocobar, felicitado por el Gobierno de Mauricio Macri tras asesinar por la espalda a Pablo Kukoc, hizo estallar dentro de la alianza Cambiemos su propia grieta y desató un gran alboroto en sectores judiciales molestos por las polémicas e inoportunas opiniones públicas de Macri sobre los fallos que procesaron al uniformado y el anuncio de una nueva doctrina según la cual, a entender de la ministra Patricia Bullrich, siempre tienen razón las fuerzas de seguridad.
 
El radicalismo dio esta semana su expresión más clara de que hay ciertos límites que no está dispuesto a cruzar: en el diario macrista La Nación, Ricardo Gil Lavedra publicó una columna titulada "Los riesgos de la demagogia punitiva", que asociaba el uso del tema como parte de un "marketing político" que acarrea el riesgo de multiplicar el delito y la violencia y esquiva el desarrollo de políticas "integrales, estables y serias".
 
Detrás del jurista salieron a cuestionar la postura presidencial varios dirigentes de la UCR, y fue la posición compartida en reuniones de bloque. Gil Lavedra es hoy, además, quien lidera el emprendimiento "Justicia 2020" del Ministerio de Justicia, que entre otras cosas desarrolla un anteproyecto de reforma del Código Penal.
 
La comisión que está en plena confección del texto no tiene intención de flexibilizar la regulación de la llamada "legítima defensa" (que señala las limitaciones en el uso de armas por parte de los agentes) ni la carga de la prueba, que según la ministra de Seguridad debiera eximir a los policías de toda acusación.
 
A los camaristas que agravaron la situación de Chocobar al atribuirle "homicidio agravado" y que fueron criticados por Macri el viernes, les llovieron mensajes de apoyo de colegas y hasta de funcionarios de la propia Casa Rosada.
 
En la Corte Suprema miran el escenario con atención y analizan dar un mensaje que, sin ser condescendiente con el Poder Ejecutivo, los ayude a soñar con contrarrestar la imagen desastrosa (70 por ciento negativa) que le dan las encuestas al Poder Judicial.

18-02-2018 / 12:02
17-02-2018 / 12:02
17-02-2018 / 12:02
En su paso por Argentina, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, ex director ejecutivo de la petrolera Exxon Mobile, no levantó las restricciones a los limones y al biodiésel o a la carne, que constituyen la modesta contrapartida argentina del intercambio entre ambos países.
 
Pero el jueves, el gobierno argentino emitió un decreto para la compra de material militar, un decreto secreto por decreto. Todas las discusiones económicas con Washington han sido un fracaso para Mauricio Macri, quien a cambio ha sido generoso y rápido para alinearse.
 
El gobierno de la alianza Cambiemos anunció acuerdos con el Comando Sur norteamericano, para asentar una base de la DEA en la triple frontera y conformar un grupo comando de respuesta rápida que involucra a las tres fuerzas armadas, que apoyará esa tarea.
 
El motivo de esta reactivación bélica de la región apunta a la decisión de Estados Unidos de recuperar una posición hegemónica en su "patio trasero". Su actual política proteccionista lo limita para hacerlo con acuerdos comerciales y entonces lo completa con presencia militar, la vieja política de la zanahoria y el garrote de la doctrina Monroe que seduce a Tillerson.
 
Son las dos vías de recolonización de las Fuerzas Armadas y de Seguridad regionales: la introducción de bases de la DEA y la consolidación de hipótesis de conflicto contra el narcotráfico y el terrorismo, que a poco de andar se convierten en represión de la disidencia interna con la presencia de asesores yanquis como ha sucedido en México.
 
Macri tenía que inventar la existencia de un foco terrorista para encajar en ese esquema dependiente y así surgió una organización fantasmagórica de mapuches alzados, de la que no se conoce un documento y de la que ni siquiera se ha mostrado armamento.
 
Pero el gobierno argentino puede exhibir, en cambio, que la lucha contra esta inasible RAM ya produjo dos bajas: Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, dos pibes desarmados que participaban en una protesta social legítima.
 
Con el dedo siempre en el gatillo, son esquemas de muy baja intensidad democrática. Porque el garrote ideológico se traslada hacia dentro de cada país.
 
Las primeras en ser reequipadas por el gobierno de los ricos han sido las fuerzas de seguridad, que pasaron por un lavado de cabeza ideológico para conferirles impunidad en las funciones de represión. 

16-02-2018 / 12:02
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