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Sociedad e Interés General - 13-02-2017 / 20:02
EFEMÉRIDES POPULARES: 14 DE FEBRERO DE 1898, NACE RAUL SCALABRINI ORTIZ, DEFENSOR PERMANENTE DE LA NACIÓN Y EL PUEBLO CONTRA LOS PROYECTOS DE DOMINACIÓN EXTRANJERA

Scalabrini Ortiz y la Lucha Contra la Dominación Británica en la Argentina

Scalabrini Ortiz y la Lucha Contra la Dominación Británica en la Argentina
Raúl Scalabrini Ortiz descubre la dominación británica. La división internacional del trabajo se había impuesto entre la potencia industrializada y poderosa, por un lado y el país semicolonial, subyugado y succionado, por el otro. “Argentina, la granja; Inglaterra, el taller” habían dicho los hombres del imperio y estructuraron la economía complementaria, de acuerdo con la oligarquía vacuna. Dibujo de Caras y Caretas
Lúcido intelectual y luchador por la formación de la Conciencia Nacional, Popular y Antimperialista del Pueblo Argentino, comprometido con su tiempo, Raúl Scalabrini Ortiz desempeñó un papel clave en el descubrimiento de la dominación ejercida por el neocolonialismo sobre la Argentina, así como sus mecanismos de sojuzgamiento.
 
Escritor, ensayista, poeta, pensador, historiador, filósofo y periodista, fue el maestro, el que permitió pasar del antiimperialismo abstracto al antiimperialismo concreto, descubriendo la verdadera realidad de la Argentina dependiente.
 
Scalabrini desentrañó las causas económicas de nuestra dependencia, explicó lo que estaba frente a la vista de todos los argentinos pero que nadie quería o podía ver: el encadenamiento argentino a los dictados ingleses.
 
Con los jóvenes de FORJA denunció el carácter colonial de la política británica en el Río de la Plata, y fue el autor de una obra ya clásica que develaba los oscuros manejos de la construcción de los ferrocarriles argentinos como red de dominación.
 
Escribe Blas García para La Opinión Popular

Presencia indestructible de Eva Perón
Por Blas García 
 
Raúl Ángel Toribio Scalabrini Ortiz (Corrientes, 14 de febrero de 1898 - Buenos Aires, 30 de mayo de 1959), fue un pensador, historiador, filósofo, periodista, escritor, ensayista y poeta argentino, agrimensor de profesión. Perteneció a una generación que hizo propias las consignas del desarrollo de la industria nacional y la lucha contra el neocolonialismo y la dependencia.
 
Fue amigo de Arturo Jauretche y Homero Manzi, con quienes formó parte de FORJA ("Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina") desde donde surgieron los elementos básicos de la conciencia nacional y cuyas ideas constituyeron un aporte substancial para la conformación del pensamiento del primer peronismo. Además, adhirió a la corriente revisionista de la historiografía argentina.
 
Fue hijo del naturalista Pedro Scalabrini quién dirigió el museo de la ciudad de Paraná, Entre Ríos. Llegó a Buenos Aires para estudiar Ingeniería en la Facultad de Ciencias Exactas y temprano se acerca al círculo de intelectuales y escritores que se reunían en torno a la figura de Macedonio Fernández.
 
Su primera publicación fue una colección de cuentos breves reunidos en el libro La Manga en 1923. En 1931, publicó El hombre que está solo y espera, con el que obtuvo reconocimiento de los círculos intelectuales y el premio Municipal. Luego de este reconocimiento, se dedicó de lleno a la investigación socioeconómica e histórica nacional. Toda su obra estará relacionada con estas investigaciones.
 
 
El radicalismo 
 
Scalabrini es apresado en Buenos Aires en enero de 1934 por haber apoyado la insurrección armada radical de Paso de los Libres el 28 de diciembre de 1933, donde se jugaban la patriada sus amigos Arturo Jauretche y Luis Dellepiane en contra del régimen conservador y entreguista de Agustín P. Justo.
 
Luego se exilió en Alemania, donde comenzó a escribir sobre su visión sobre la Cuestión Nacional. Esos artículos formarán la base de lo que posteriormente será su libro "Política Británica en el Río de la Plata".
 
En 1935, regresó a la Argentina y se aproximó a la Fuerza de Orientación Radical de la Juventud Argentina, de Arturo Jauretche, Gabriel del Mazo, Luis Dellepiane, Homero Manzi, Julio Darío Alessandro y otros, aunque mantuvo su independencia (se afiliará recién en 1940, cuando la agrupación se separó del partido Radical). Como parte de su acción dentro del movimiento escribirá y publicará numerosos estudios en los Cuadernos de FORJA.
 
Dará numerosas conferencias sobre temas relacionados con la dependencia Argentina y sobre cómo se mueven los hilos del poder económico del país. Su tema principal serán los ferrocarriles ingleses, los que considera claves para el funcionamiento colonial. Dirá que los rieles del ferrocarril... "'son una inmensa tela de araña metálica donde está aprisionada la República".
 
Más tarde, defenderá desde un punto de vista nacional, la neutralidad en la Segunda Guerra Mundial ante la lucha interimperialista que se lleva a cabo en Europa para que el capitalismo se reparta el mundo.
 
 
Scalabrini y el "granero del mundo"
 
El historiador Norberto Galasso, en honor a Sacalabrini, concibió dos libros, uno lleva simplemente su apellido y el otro se tituló: "Raúl Scalabrini Ortiz y la lucha contra dominación inglesa". Allí relata que Scalabrini descubre que la Argentina estaba convertida en semicolonia británica: los ferrocarriles ingleses, trazados en abanico hacia el puerto de Buenos Aires, sellaban la dependencia.
 
Toros ingleses, frigoríficos anglo-yanquis, comercio de exportación e importación copado por el imperialismo, bancos y servicios públicos de propiedad extranjera, seguros y fletes para "su majestad" e incluso grandes casas de comercio, inglesas, en Buenos Aires, configuraban el panorama de ese vasallaje que la oligarquía pretendió disimular bajo el nombre ostentoso de "granero del mundo".
 
La división internacional del trabajo se había impuesto entre la potencia industrializada y poderosa, por un lado y el país semicolonial, subyugado y succionado, por el otro. "Argentina, la granja; Inglaterra, el taller" habían dicho los hombres del imperio y ahora, ya estructurada la economía complementaria, de acuerdo con la oligarquía vacuna, crearon una superestructura cultural para colonizar ideológicamente a los argentinos.
 
A falta de ejército de ocupación, el imperio ocupó las mentalidades nativas con libros europeos que impedían la formación de una auténtica conciencia nacional. 
 
Varios factores se conjugan para que Raúl Scalabrini rompa la trama del pensamiento colonial. Por un lado, su militancia juvenil en un grupo llamado "Insurrexit", de ideología marxista, le permite descubrir la importancia de los factores económicos y sociales en el desarrollo histórico.
 
Por otro, su permanente deambular por el país (por razones de trabajo viaja a La Pampa, Entre Ríos y Catamarca) lo salvan de encerrarse en una visión porteña y le enseñan cómo viven y cómo sueñan sus compatriotas.
 
Scalabrini se pregunta en primer lugar ¿cómo es posible que en un país como la Argentina, productor de carnes y cereales, haya hambre? De allí pasa a inventariar nuestras riquezas (ferrocarriles, frigoríficos, puertos, etc.) estudiando en cada caso quién es el propietario de los mismos y así llega a la conclusión de que los argentinos nada poseen, salvo la vergüenza para renovar empréstitos en el exterior, mientras el imperialismo inglés se lleva nuestras riquezas a precios bajísimos y nos venden sus productos encarecidos; mientras los ingleses nos succionan a través de seguros, fletes, dividendos, jugosa renta producto de su dominio sobre los resortes vitales de nuestra economía.
 
 
El subsuelo de la patria sublevada
 
Poco después conoce personalmente a Juan Perón, a quien ya le sugiere la nacionalización de los ferrocarriles. El 17 de octubre de 1945, Scalabrini Ortiz forma parte de la multitud que irrumpe en nuestra historia para iniciar una Argentina Nueva.
 
Ese día, se convence de que esos hombres, a los que llama "esos de nadie y sin nada", son los que conducirán al país hacia su nuevo destino: ".... Era el subsuelo de la patria sublevada. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba por primera vez en su tosca desnudez original....Eran los hombres que 'estaban solos y esperaban', que iniciaban sus tareas de reivindicación".
 
Pocos meses después, Perón derrota en las urnas a los viejos partidos representantes de una Argentina que moría irremediablemente. Scalabrini acompaña el proceso de la campaña electoral desde las columnas del diario "Política" y mantiene estrecho contacto con Perón, ya siendo éste presidente.
 
Presenta entonces varios trabajos atinentes a la nacionalización de los ferrocarriles, pero no acepta cargos en el gobierno. Considera que su lugar está en el llano, opinando, fiscalizando, apoyando, pero, después de tantos años de oposición, no se considera un "hombre de construcción".
 
  
La Revolución Nacional
 
Participa así del proceso de la Revolución Nacional y ve caer uno a uno los eslabones de la cadena con que el imperialismo nos sojuzgaba y que él había denunciado sin descanso: los ferrocarriles, los teléfonos, los bancos, la exportación y la importación, el transporte marítimo y el aéreo, los seguros, el gas, etc.
 
Y ve también crecer a ritmo intenso a la industria liviana, asfixiada tantos años por la mercadería importada por los ingleses. Así transcurre esos años estudiando, elaborando ideas.
 
Una nación económicamente libre, socialmente justa y políticamente soberana deja atrás, como un triste recuerdo, a aquella colonia de los años treinta. Las consignas lanzadas por FORJA, a veces casi con las mismas palabras, son coreadas ahora por la multitud.
 
 
El retorno oligárquico
 
El golpe militar del 16 de setiembre de 1955 propicia el retorno oligárquico. Han vuelto los hombres del imperialismo, los mismos del los años treinta. Otra vez los amigos de los ingleses, los personeros de la oligarquía, los pactos claudicantes. De nuevo los bancos privados, los tratados vergonzosos, las devaluaciones para engordar las arcas de los ganaderos.
 
Scalabrini estuvo en contra del derrocamiento de Perón y fue un ferviente opositor de la Revolución Libertadora en la cual veía el retorno al poder las oligarquías que se favorecían de la dependencia económica de la Argentina.
 
Y Scalabrini plantea como única y absoluta prioridad: la Revolución Nacional. Todo parece volver hacia el pasado y sus ideas se afirman en la vieja lucha. Desde "El Líder", "De Frente" y "El Federalista" se constituye en crítico implacable. Cerrados estos periódicos, escribirá desde mediados de 1956 en la revista "Qué".
 
Esa posición lo lleva a colaborar con Frondizi y Frigerio entendiendo que debe usar a "Qué" como vocero de sus ideas, más allá de sus diferencias que pueda tener con los teóricos de la burguesía nacional.
 
Todo el año 1957 Scalabrini ataca semana a semana las medidas retrógradas y pro imperialistas del gobierno. Puede decirse que a través suyo se expresa la Argentina auténtica que se niega a volver al pasado.
 
El 23 de febrero de 1958 el Frente Nacional, que lleva a Frondizi para presidente, aplasta a la reacción en las urnas, pero la entrega del poder es condicionada. Por eso Scalabrini entiende que debe seguir apoyando, aún disintiendo en muchos aspectos, al gobierno frondizista. Por eso también acepta la dirección de la revista "Qué", convertida ahora en revista oficialista.
 
La revista Qué llegó a convertirse en órgano oficial del gobierno desarrollista bajo la dirección de Scalabrini Ortiz, sin embargo luego de 3 meses renunció por diferencias con Frondizi a partir de las concesiones petroleras del gobierno a las empresas extranjeras. Se mantuvo alejado de toda actividad pública y falleció el 30 de mayo de 1959.
 
 
Bibliografía 
 
El pensamiento nacional y popular se vio ampliamente enriquecido por los aportes de este intelectual, entre cuyas obras, se inscriben: "El hombre que está solo y espera"; "Los ferrocarriles deben ser del pueblo argentino"; "Bases para la reconstrucción nacional", "Política Británica en el Río de la Plata", "Historia de los Ferrocarriles Argentinos"; entre otras.
 
La vigencia de su pensamiento a más 50 años de su desaparición puede resumirse en las palabras que Arturo Jauretche pronunciara en su homenaje: "...más allá del estrecho límite de los partidos y de las fracciones, de los perecederos gobiernos, de la transitoriedad de los éxitos y las derrotas. Somos vencedores en esta conciencia definitiva que los argentinos hemos tomado de lo argentino".
 
Scalabrini tuvo la lucidez de entender y denunciar la farsa organizada de un sistema de entrega, dominación extranjera y explotación que sin embargo se vestía con los símbolos patrios en cada efeméride nacional.
 
Acusaba como cómplice del despojo a "la oligarquía vernácula" y a los que consideraba "personeros intelectuales puestos a su servicio" y, realizando una extraordinaria y paciente labor, expuso con claridad su visión desde dónde y como se manejaban los hilos del destino de nuestro país.

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Scalabrini Ortiz y la Lucha Contra la Dominación Británica en la Argentina
Raúl Scalabrini Ortiz. Dibujo de Caras y Caretas
Scalabrini Ortiz y la Lucha Contra la Dominación Británica en la Argentina
La tapa de la Revista Mayoría, dedicada a la muerte de Scalabrini Ortiz. 1959
24-07-2017 / 18:07
24-07-2017 / 18:07
Gustavo Rearte, dirigente político y sindical, nació en Buenos Aires, el 25 de julio de 1931. Desde que su uso de razón se lo permitió, adhirió a los preceptos sociales del Peronismo. Fue una de las figuras más destacadas del ala izquierda de ese Movimiento, inclusive fue el fundador de la Juventud Peronista en 1957, rama que no existía hasta ese momento. 
 
Rearte empezó como obrero en la fábrica SIAM, después en Jabón Federal y llegó a ser secretario general del Sindicato de Jaboneros y Perfumeros. Además de fundar la JP,Gustavo fue integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Cuando La Fusiladora, con sus esbirros: Lonardi, Aramburu y Rojas derrocan a Perón en el '55, fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integran los numerosos Comandos de la Resistencia, formando parte del reconocido "Comando Juan José Valle".
 
La lucha por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y juntarse con otros militantes peronistas: sus propios hermanos Alberto y Miguel RearteCarlos Caride, Jorge Rulli, Envar "Cacho" El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, Héctor Spina, y muchos otros.
 
En enero de 1959 integró la dirigencia combativa que organizó la legendaria toma revolucionaria del frigorífico Lisandro de la Torre, para evitar su privatización. El posterior desalojo, por fuerzas militares y policiales, desencadenó un estallido insurreccional en la zona y el principio de una huelga general nacional que puso en jaque al gobierno de Frondizi. Tras la represión, Rearte fue preso.
 
Por esas épocas, en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que las formas legales de lucha política, para conseguir el regreso de Juan Perón de su exilio, estaban cerradas, por lo menos para el justicialismo, y solamente quedaba la lucha violenta como opción, así surgen las experiencias guerrilleras de Uturunco, en Santiago del Estero, y luego de Taco Ralo, en Tucumán.
 
Por Blas García

24-07-2017 / 18:07
23-07-2017 / 20:07
23-07-2017 / 09:07
El pacto Roca-Runciman, un verdadero "estatuto del coloniaje", obligada a la Argentina a dejar entrar las mercaderías inglesas sin pagar impuestos; a considerar a Inglaterra nación privilegiada, que controlaba el producto de exportación más importante, la carne y que fuese manejado por un trust íntimamente ligado al mercado británico.
 
Entre otras muchas medidas de saqueo imperialista, el acuerdo reservaba para los frigoríficos extranjeros (casi todos ingleses) el 85% de la cuota de exportación, mientras que el resto correspondería a empresas argentinas. Además, la totalidad de las divisas generadas por compras de los ingleses a la Argentina debía destinarse a compras de productos británicos.
 
El martes 23 de julio de 1935, el senador santafesino por el Partido Demócrata Progresista, Enzo Bordabehere, fue asesinado en la Cámara Alta de la Nación, al alcanzarle los disparos que Ramón Valdez Cora dirigió al senador Lisandro de la Torre debido a la denuncia de sobornos de la empresa frigorífica británica Swift, para tapar el escandaloso fraude contable para aumentar sus ganancias.
 
El ex comisario Valdez Cora, reconocido matón a sueldo del régimen conservador, policía corrupto y provocador profesional, disparó cuatro balazos, tres de los cuales dieron en el cuerpo del legislador. Bordabehere fue trasladado al hospital Ramos Mejía, pero morirá una hora más tarde a pesar de los esfuerzos del doctor Wibert y su equipo.
 
Una hora después los senadores volverán a reunirse en recinto y le tributarán la despedida al hombre de 44 años que había nacido en Montevideo en 1889, se había educado en Rosario y consideraba a Lisandro de la Torre como su maestro político. Como contrapartida, o como dato sugestivo, esa misma noche el presidente Agustín Justo asistirá a una función de gala en el Teatro Colón acompañado por su esposa.
 
El miércoles 24 de julio en la estación de trenes de Retiro se realizará un acto público para despedir al senador muerto, previo al traslado de sus restos a Rosario. Allí usaron de la palabra Lisandro de la Torre y Alfredo Palacios. Se habló del asesinato de un legislador y de la presencia del hampa en una de las máximas instituciones de la República. El público se enardeció y menudearon los insultos a los conservadores. Alguien propuso salir a la calle a protestar y la policía disolvió la manifestación.
 
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