La Opinión Popular
                  23:05  |  Domingo 17 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 13-02-2017 / 10:02
EL FRENTE SINDICAL, EN EL ARRANQUE DEL AÑO ELECTORAL

Presión gremial al Gobierno, con paro de bancarios y marcha de la UOM

Presión gremial al Gobierno, con paro de bancarios y marcha de la UOM
El gremio que conduce Palazzo convocará hoy a una huelga porque Trabajo no homologa su acuerdo salarial. Y los metalúrgicos se movilizan mañana por el cierre de una firma.
Si en lo que va del año las amenazas de medidas de fuerzas, por parte de los gremios, habían sido expresiones declarativas, acaso como instrumento de negociación, a partir de hoy esa metodología cambiará.
 
Un plenario de secretarios generales de la Asociación Bancaria le pondrá fecha a un paro general nacional de 24 horas que se concretará avanzada la semana.
 
En paralelo, mañana, a raíz de que vence la conciliación obligatoria por los 250 despedidos en la empresa tecnológica Bangho, la UOM marchará desde el Ministerio de Trabajo al de Producción para pedir su reincorporación.
 
Pero hay más. La CGT se reunirá también mañana con la CGERA (Confederación General Empresaria de la República Argentina) en busca de sumar apoyo de cara a la movilización que impulsa para el 7 de marzo. 

 
Esta institución cercana al kirchnerismo viene, desde 2016, manteniendo reuniones con la Central obrera para consensuar en reclamos.
 
Por ejemplo, la idea de avanzar en una ley de defensa de la producción y el trabajo argentino, promovida por sectores empresarios Pyme y los trabajadores. Los números de la CGERA dan cuenta que "las pymes sufrieron el año pasado una caída en las ventas del orden de un 30% promedio; un aumento de las importaciones, de entre un 15% y un 25%; el alza de los costos de los insumos y una suba en las tarifas de los servicios públicos".
 
Todos estos frentes abiertos en el arranque del año electoral se suman al conflicto docente: por una lado está el tema paritario de la principal negociación entre la provincia de Buenos Aires y los gremios. El Gobierno bonaerense oferta 18% pero le demandan 35% de suba salarial.
 
Además, el jueves se conformó un Frente Gremial Docente, integrado por los cinco gremiales nacionales, para exigir la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente que fija el piso de negociación, algo que el Gobierno de Macri (y los gobernadores) resisten.
 
Este escenario de mayor presión gremial, que el Gobierno atribuye a un tema "político" más que "laboral", tendría su clímax del primer trimestre a fines de marzo, para cuando la CGT tiene planeado llamar a un paro general, medida que fogonean también los movimientos sociales y las dos CTA.
 
De hecho, el jueves pasado, Hugo Yasky y Pablo Micheli dijeron que respetan los tiempos de la CGT, "pero nosotros tenemos la obligación de responder a los trabajadores y convocaremos a un paro nacional".
 
Desmenuzando los distintos frentes, el llamado al paro bancario viene madurando desde hace rato: el 23 de noviembre se había consensuado un acuerdo paritario que contemplaba ajustes a los sueldos de 2016 y ponía una base del 24% de suba salarial a la paritaria 2017.
 
En resumidas cuentas, todas las cámaras bancarias pagaron lo del año pasado pero cuando se aprestaban a liquidar el primer aumento de este año en los haberes de enero, el Ministerio de Trabajo no homologó el acuerdo y todo se cayó.
 
Los bancarios, de la mano de su titular Sergio Palazzo, judicializaron la cuestión. Presentaron un amparo: la Justicia les dio la razón e instó a los empresarios a pagar y a no interferir al Poder Ejecutivo Nacional. Pero trabajo apeló y La Bancaria pidió este viernes pasado que la Cámara "intime al pago bajo apercibimiento".
 
El panorama en el sector industrial, en tanto, da cuenta -según los números de la UOM- que en 2016 hubo 9.000 despidos y 14.000 suspensiones en el sector metalúrgico. Esta cifra incluye a los rubros de calzado, gráficos, ceramistas, panaderos, carne, cuero y textiles y todos ellos estarán presentes el 7.
 
Obviamente movilizarán otros sindicatos que no son industriales como los docentes, por ejemplo. En cambio, los mecánicos de Smata, gremio que integra una línea disidente de la CGT no participarán. Es que el Gobierno presentó un acuerdo para producir un millón de vehículos nuevos por año, integrándoles 35% de partes nacionales y logró paz con este importante gremio.
 
El escenario sindical lo describió ayer el triunviro de la CGT Juan Carlos Schmid. En declaraciones a la agencia de noticias DyN, aseguró que "se ha agotado" el tiempo para el Gobierno nacional por lo que "tienen que aparecer los resultados" en materia económica.
 
El líder del gremio de Dragado y Balizamiento, hombre de Hugo Moyano, agregó que "si a esto le sumamos que no hay cooperación del sector empresario, el cuadro es bastante tenso". También habló de la falta de confianza que hay con el Ejecutivo por la falta de cumplimiento de no echar personal hasta marzo. Fue la razón por la que los sindicatos se corrieron de la Mesa de la Producción y el Trabajo.
 
Por Pablo Maradei
 
Fuente: Clarín 
 

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17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
La Opinión Popular

16-06-2018 / 16:06
La única discusión es sobre los tiempos y la profundidad, el sentido está descontado: Mauricio Macri aceptó que tiene que hacer una drástica reducción de su gabinete para recuperar la confianza de un mercado que ni pestañeó ante la designación del súper trader Luis "Toto" Caputo en el Banco Central.
 
Las versiones hablan de una reducción de los actuales 20 ministerios a una cifra que va de siete a trece. Medio Ambiente, Modernización y Cultura pasarían a secretarías dependientes de la Presidencia, como fueron tradicionalmente. Y Energía y Producción serían degradadas a ese mismo nivel, sólo que para ubicarse debajo de Nicolás Dujovne, en la construcción por cuotas y a regañadientes que ensaya Macri, de un ministro de Economía tradicional.
 
Mucho más sensible, pero acaso igual de impactante, sería eliminar los ministerios de Salud y Educación y reemplazarlos por algún tipo de organismo de enlace con las provincias, que en rigor asumen toda la carga de la gestión en esas áreas. Son todas versiones que corren por estas horas, al igual que el eventual regreso de una cartera de Obras Públicas tradicional.
 
Lo que nadie discute es que el mercado pidió y pide un ajuste severo de un gabinete diseñado con criterios escandinavos, para un país inmenso e indomable como la Argentina. Llama también la atención el notable perfil bajo que transita Marcos Peña. "Está bastante corrido", afirmó una fuente que conoce muy de adentro el funcionamiento del macrismo.
 
Un deslizamiento que coincide con el protagonismo cada vez mayor de Nicolás "Nicky" Caputo, uno de los que más empuja el cambio profundo del gabinete.

16-06-2018 / 09:06
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