La Opinión Popular
                  05:04  |  Lunes 25 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Macri es una mezcla de superficialidad e ignorancia. Hay mucha gente enojada con el Gobierno por la situación económica que nunca termina de arrancar y puede darle un castigo en las elecciones de octubre”. Beatriz Sarlo
Recomendar Imprimir
Nacionales - 12-02-2017 / 10:02
MARGARITA STOLBIZER Y SERGIO MASSA CONFIRMARON UN POSIBLE ACUERDO PARA LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS

Mientras avanza en Buenos Aires con Stolbizer, Massa se peroniza en el interior

Mientras avanza en Buenos Aires con Stolbizer, Massa se peroniza en el interior
Margarita Stolbizer junto a Sergio Massa en la mesa de Mirtha Legrand.
Peronista por dentro. Para la crucial batalla bonaerense, Sergio Massa ya eligió como socia a Margarita Stolbizer, con quien se muestra en público mientras en privado define una agenda de propuestas y un discurso más cercano al progresismo que a su propio currículum.
 
Pero el esquema es otro en el interior: en las provincias, el líder del Frente Renovador se acerca cada día más a los gobernadores y dirigentes del peronismo no kirchnerista. "Buscamos a los peronistas que tienen más futuro que pasado", resume el tigrense.
 
En el interior del país, la lógica bonaerense se diluye: al igual que en Buenos Aires, sí importa el resultado de octubre y cada legislador que pueda sumarse al bloque del Frente Renovador; pero importa todavía más recomponer un sistema de relaciones con el peronismo que le sirva a Massa de apoyo para 2019.

 
La prueba más reciente se vio este lunes en Río Negro, donde el tigrense se mostró junto al intendente de General Roca, Martín Soria, hijo del fallecido gobernador peronista Carlos Soria y actual presidente del PJ provincial. "Voy a trabajar para suturar las heridas que al peronismo, y a todos los argentinos, les generó la corrupción", dijo Massa. Hacía tiempo que la palabra "peronismo" no encabezaba uno de los comunicados del Frente Renovador.
 
Junto a Soria, Massa participó en la Fiesta de la Manzana, lo que le permitió sacar a rodar sus propuestas para las economías regionales y las pymes frente a productores y trabajadores frutihortícolas. Esa agenda de proyectos, más el impacto en las provincias del rumbo económico fijado por Pro, le facilitan el trámite de acercarse al PJ del interior. Las viejas diferencias se diluyen.
 
Un acuerdo similar, aunque mucho más avanzado, se teje en Corrientes. Semanas atrás, el senador nacional Carlos Espínola pidió al peronismo que abra las puertas para Massa. No fue casual: desde el año pasado que ambos tramitan una alianza en la provincia.
 
Las conversaciones se adelantaron porque en Corrientes ya impera la lógica de 2019: este año se elegirá al sucesor del gobernador Ricardo Colombi (UCR) y Espínola, que casi lo vence en 2013, no quiere dejar pasar otra oportunidad. Necesita cada punto que pueda sumarle Massa. Massa lo necesitará el día después.
 
En otras provincias, el acuerdo con el peronismo local es de larga data. Córdoba es el ejemplo más claro. Allí manda el matrimonio político conformado por el ex gobernador José Manuel De la Sota y su sucesor, Juan Schiaretti. Aunque Córdoba pone en juego nueve bancas, Massa aceptará "callado" los candidatos que defina "El Gallego", su rival en las internas presidenciales de 2015. Uno de los peronistas que se mantuvo con él.
 
El otro caso es Chubut, territorio de Mario Das Neves, con quien Massa cerró rápidamente las heridas de 2015. Chubut renueva sólo dos bancas: cualquier puja sería estéril.
 
En las provincias donde hay diálogos con el PJ local y que, además, ponen pocas bancas en juego, los incentivos por mejorar ese vínculo con el peronismo aumentan. Allí, Massa deberá definir si postula a sus candidatos propios (para darles rodaje, de cara a 2019) o busca ordenarlos de modo que no choquen con el peronismo no kirchnerista.
 
Por ejemplo La Pampa, que renueva tres bancas, donde la prioridad pasaría por sostener la relación con el gobernador Carlos Verna. Podría ser también el caso de La Rioja, donde el massismo acercó posiciones con el vicegobernador, Néstor Bosetti, quien formalizará en breve su alianza con Massa. También en Misiones, donde existe una relación fluida con el ex gobernador Maurice Closs, actual diputado nacional.
 
"Tenemos dirigentes que quieren dar la pelea en todas las provincias, pero también tenemos una mirada muy cuidadosa en los territorios que gobierna el peronismo", señalan cerca de Massa, que cada semana, y lejos de las cámaras, recibe a peronistas del interior. Con más sigilo aún, quien recorre el país explorando alianzas y el armado del FR-UNA es el diputado nacional Raúl Pérez.
 
En algunas provincias, esa ingeniería está lejos de perfilarse aún. En el caso de Santa Cruz, San Luis, Catamarca o Formosa, por ejemplo, la mala o nula relación de Massa con sus gobernadores obligan al FR a un intentar un planteo propio.
 
El panorama de alianzas también está abierto en Jujuy, Salta o Santa Fe, pero por otras razones: más allá de la relación con los oficialismos y el PJ de estos distritos, el massismo tiene dirigentes locales ya instalados, que podrían dar la pelea. Es lo que sucederá este año en Santiago del Estero, donde Pablo Mirolo, intendente de La Banda, enfrentará al oficialismo local y a Cambiemos.
 
Mientras, los flashes seguirán mostrando a Massa junto a Stolbizer. Como anoche, en la mesa de Mirtha Legrand. La líder del GEN también les pide a los suyos que aflojen los prejuicios. "Terminemos con el gorilismo antiperonista", sorprendió a varios, ayer, en el Congreso del GEN de Chascomús.
 
Por Marcelo Veneranda
 
Fuente: LA NACION
 

Agreganos como amigo a Facebook
24-09-2017 / 11:09
Alrededor de treinta colegios tomados en la ciudad de Buenos Aires. Esto sólo ocurre en la Capital. Como se decía antes. La ciudad con más altos ingresos, con mayores niveles de consumo y más conectada con el mundo es la que promueve más alborotos juveniles. Previsible, según algunos sociólogos.
 
En los colegios de enseñanza media del interior, en escuelas donde la pobreza convive con la violencia y los más tortuosos dramas, esta rebeldía no se manifiesta. Tampoco allí se sabe que haya agrupaciones de izquierda, como que esa afición por la revolución o por lo que ellos creen que es la revolución, fuera un lujo de pibes porteños.
 
Es raro. Las rebeliones se expresan en los colegios de mayor excelencia. El Nacional y el Pellegrini, por ejemplo. En los lugares donde debería levantarse una voz de protesta por la pésima calidad de la enseñanza, el deterioro de los edificios escolares, las agresiones contra los profesores, la violencia latente y manifiesta en los claustros y en los patios, el silencio es absoluto.
 
No me preocupan los chicos, me preocupan los grandes. Políticos que sospechan que van a ser diputados o senadores alentando el jolgorio; padres que suponen que se reconciliarán con sus hijos o sus propios sueños juveniles, mostrándose comprensivos y "piolas"; profesores que recuperan la estatura de Peter Pan y la sensualidad de algún personaje de Nabokov, sumándose a la excitación y el alboroto.
 
¿Y los chicos? Los chicos nada. Se divierten, practican la deliciosa y cálida fraternidad de la rebeldía, juegan a la revolución, sabiendo o sospechando que se trata de eso, de jugar, de excitarse, de lastimar y ser lastimados. Supongo que si la decisión de las autoridades educativas de la ciudad de Buenos Aires hubiera sido la opuesta, habrían encontrado motivos para hacer lo mismo que están haciendo, porque lo que importa es contradecir, discutir lo establecido, impugnar a los mayores.
 
Si además, a ese ejercicio se le suman argumentos ideológicos, políticos y estéticos mucho mejor. Siempre es más elegante, más culto, más fino si se quiere, otorgarle al quilombo alguna trascendencia que lo justifique. El Che y Ceratti; Charlie García y Marx; Rimbaud y Trotsky, pueden llegar a ser una ensalada exquisita. Por lo menos, visualmente, el espectáculo es tentador.
24-09-2017 / 11:09
En la Casa Rosada, hasta las paredes lo repiten: "Mauricio Macri está más preocupado por el caso de la desaparición de Santiago Maldonado que por Cristina Fernández".
 
La afirmación se basa -y a la vez demuestra- en que el Presidente le atribuye una alta credibilidad a las encuestas que lee y a los informes reservados que recibe de sus asesores políticos.
 
Si bien sobre el caso Maldonado esos sondeos indican que no tendrá incidencia significativa en la intención de voto del electorado que irá a las urnas el 22 de octubre, Macri está inquieto por el ruido que esa desaparición hace sobre su imagen en el exterior.
 
Tuvo ya varias alertas y la última fue de la vicepresidente Gabriela Michetti, quien le transmitió lo que se habla en el mundo diplomático tras su paso por la reciente Asamblea de la ONU.
 
Un Macri irritado y molesto se pasó la semana instando a sus funcionarios a actuar con rapidez para revertir la pasividad e ineficiencia que el Gobierno ha mostrado hasta ahora. Esa actitud de firmeza tuvo resultados.
 
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien venía sumando un collar de declaraciones fallidas, desapareció de los medios y se llamó a silencio, como lo reclamaba buena parte del gabinete.
 
La otra consecuencia fue el apartamiento del juez de la causa, Guido Otranto, y la designación en su lugar del juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, quien tendrá dedicación exclusiva en el caso Maldonado.
 
Esa movida fue realizada por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia luego de una serie de conversaciones y pedidos que involucraron desde el ministro de Justicia, Germán Garavano, hasta el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
 
El presidente Macri no quiere entregar trofeos a la oposición, pero tarde o temprano este caso costará sus uniformes a un par de jerárquicos de Gendarmería y, más diluido en el tiempo, Patricia Bullrich tendrá un nuevo destino. 

23-09-2017 / 17:09
23-09-2017 / 10:09
La tasa de empleo, que es aquella que mide el porcentaje de personas ocupadas sobre el total de la población, cayó en el segundo trimestre del año tanto a nivel país como en los principales distritos.
 
Para el agregado nacional, la baja fue de 41,7 a 41,5 por ciento respecto del mismo período de 2016, de acuerdo a los datos del Indec. En el conurbano bonaerense el descenso fue mayor, de 40,5 a 40,0 por ciento, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 51,4 a 51,3.
 
En la región Cuyo el empleo retrocedió de 40,4 a 40,1 por ciento; en el Noreste, de 38,5 a 38,1, y en la Patagonia, de 41,0 a 39,7. La ocupación se mantuvo estable en la región Pampeana, con 41,4 por ciento, y solo aumentó en el Noroeste, de 39,6 a 40,6 por ciento.
 
La información oficial evidencia que la recuperación económica que promociona el Gobierno como si se hubiera ingresado en una fase de fuerte expansión no alcanza siquiera a mantener la proporción de personas con trabajo en la sociedad.
 
Crecimiento del PIB con deterioro del empleo, aumento de la pobreza y agravamiento de la desigualdad social es un escenario que retrotrae a los argentinos a la experiencia de los 90. Finalmente va quedando claro que lo que estaba del otro lado del túnel que hizo célebre Gabriela Michetti era una vuelta a las pesadillas de aquellos años.
 
La posibilidad de que una aceleración del repunte económico revierta ese proceso de pérdidas materiales y simbólicas para las mayorías se desvanece al conocer los planes del Gobierno para 2018, anticipados en el proyecto de Presupuesto, y en las declaraciones públicas de los funcionarios.
 
Los aumentos de tarifas de luz, gas, colectivos y trenes, presumiblemente también del agua y los combustibles, le darán otra vuelta de rosca a la concentración de la riqueza y reducirán los ingresos disponibles para otros consumos. 

22-09-2017 / 17:09
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar