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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Parece que el Presidente Mauricio Macri y su gobierno de ricos continúa la senda del gobierno anterior en lo que hace a favorecer sus negocios personales y enriquecerse a costa del Estado”. Victoria Donda
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Nacionales - 08-02-2017 / 09:02
LOS AUDIOS SALIERON DEL JUZGADO DE UN JUEZ CERCANO A BERNI QUE INVESTIGABA A LA 12

La trama político-judicial detrás de las escuchas de Daniel “Tano” Angelici

La trama político-judicial detrás de las escuchas de Daniel “Tano” Angelici
Daniel “Tano” Angelici.
Las escuchas en las que Daniel "Tano" Angelici aparece arreglando un partido de fútbol de enero de 2015 esconden una guerra de inteligencia del Gobierno de Mauricio Macri con Cristina Fernández. La filtración de las escuchas tensó la relación del presidente de Boca con la Casa Rosada e incluso corrieron versiones que indicaban que los audios habían sido filtrados por el propio Gobierno.
 
Sin embargo, LPO pudo investigar el origen de las escuchas y su vinculación con el kirchnerismo. Las escuchas a Angelici fueron requeridas en la causa que investiga una supuesta asociación ilícita entre los dirigentes de Boca Juniors y los integrantes de la barra brava.
 
No es casual que quien reveló las escuchas fuera un periodista que investiga a "La 12". Tampoco es casual que Angelici, en su descargo de este martes advirtiera: "Yo sé de dónde salieron los audios".
 
Esa causa, que si bien está dormida aún no fue cerrada, está a cargo del juez Manuel de Campos, que es considerado en el mundo judicial un amigo de Sergio Berni, el ex secretario de Seguridad de Cristina. Campos y Berni trabajaron codo a codo en tres causas vinculadas a la barra del club, conducido por el macrismo.
 
Cristina tiene identificado a Angelici como el operador de Macri en la Justicia federal y en la ex Side, por lo que lo culpa directamente por la filtración de los audios en los que trató a Parrilli de "pelotudo" y pidió que José Luis Gioja y Miguel Pichetto "se suturen el orto".

 
El titular del juzgado Criminal de Instrucción N° 5 investigó el crimen de Ernesto Cirino, en el que estuvieron acusados los dos jefes de la barra de Boca, Mauro Martín y Maximiliano Mazzaro y tuvo la causa por un tiroteo entre dos facciones de la hinchada, en la previa de un partido con San Lorenzo, que terminó con dos muertos.
 
Por ese hecho fue muy cuestionado el operativo de la Policía Federal, a la que se acusó de liberar las zonas pese a las advertencias por un enfrentamiento, que incluso habían sido publicadas en algunos diarios.
 
De Campos fue el primer juez del caso Alberto Nisman, el fiscal que investigaba a Cristina y fue hallado muerto en su departamento de Puerto Madero. Justamente por sus vínculos con Berni, De Campos debió dejar el caso Nisman en manos de la jueza Fabiana Palmaghini.
 
Por esas irregularidades, De Campos tiene en contra un pedido de juicio político. En Tribunales señalan que el juez quiso enviar un mensaje a Angelici, que también tiene control directo del Consejo de la Magistratura, para que frene ese juicio político.
 
Armas no le faltan: tras transcribir las escuchas, se abrieron al menos una decena de causas ajenas a la muerte de Cirino que investigaba inicialmente. En ese sentido, De Campos tiene en su escritorio al menos 15 causas relacionadas a La 12.
 
En Tribunales no descartan que Cristina y Parrilli hayan estado detrás de la difusión del audio de Angelici, que siempre estuvo en manos de Berni y por ende de la ex presidenta y su ex secretario de Inteligencia.
 
Fuente: La Politica Online

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19-02-2017 / 19:02
En una de las peores semanas para el Gobierno desde que asumió Mauricio Macri como presidente, debido al escándalo del Correo y la polémica por el retoque a la baja del aumento de las jubilaciones, Cambiemos logró dos victorias al hilo en el Congreso: la sanción de la reforma del régimen de ART y el aval al DNU que endurece la ley migratoria. La particularidad de ambos triunfos es que el macrismo los consiguió con la sorpresiva ausencia de legisladores del Frente para la Victoria.
 
El miércoles a la noche, cuando finalizaba la sesión, los bloques que lideran Sergio Massa y Diego Bossio le retiraron su apoyo a la ley de ART al enterarse que el Gobierno había modificado por resolución la fórmula de cálculo de la ley de Movilidad Jubilatoria. Ambos espacios se abstuvieron. La votación la ganó Cambiemos con 88 votos a favor, 44 abstenciones y 22 votos en contra.
 
Durante la votación, los diputados del Frente para la Victoria-PJ, la bancada más numerosa de la cámara baja, se quedaron sospechosamente de pie junto a sus poltronas, para figurar como ausentes y no votar.
 
"Si el kirchnerismo se sentaba y votaba en contra, caía la ley. Salvaron al Gobierno", afirmó Massa al día siguiente de la sesión. El tigrense, de todas maneras, iba a votar a favor del proyecto y no mandó a su tropa a votar en contra, sino a abstenerse. El kirchnerismo argumentó que si, en lugar de abstenerse, el massimo y el bloque de Bossio no daban quórum, la ley se caía.
 
Así, la ley de ART fue rechazada solamente por el Movimiento Evita (bloque Peronismo para la Victoria), Progresistas (socialismo, Libres del Sur y Margarita Stolbizer) y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT).

19-02-2017 / 10:02
19-02-2017 / 10:02
19-02-2017 / 09:02
La pregunta sigue siendo la misma entre analistas y observadores. A los que se suman ahora hasta aliados de Cambiemos o funcionarios del propio Gobierno que no aprueban a libro cerrado ni el sentido de la oportunidad de algunas decisiones que se han tomado, ni la chapucería aplicada para llevarlas adelante.
 
También es cierto que hay más de una respuesta para esa pregunta que a estas alturas bien podría ser la del millón. Una: cuánto daño le provocarán al Gobierno y a la coalición que encabeza Mauricio Macri tantos errores no forzados, y algunas perjudiciales muestras de insensibilidad de algunos funcionarios, en el resultado de las elecciones de octubre.
 
Tan cruciales una vez más para el destino de mediano o largo plazo, pero en especial para los tiempos que podría durar esta experiencia no peronista al mando de la administración del país.
 
Otra: si la persistencia en el error y la contramarcha que a estas alturas resulta casi patológica en un Gobierno que se ufana de tener "el mejor equipo de los últimos cincuenta años" harán que el oficialismo salga derrotado de ese paso por las urnas en apenas ocho meses, que podrían tener un previo llamado de atención en las primarias del próximo mes de agosto.
 
O si como creen los estrategas del macrismo, y algunos funcionarios que no temen pecar de soberbios o autosuficientes, la economía triunfará, la inflación será doblegada, los salarios ganarán la vieja carrera, y los errores cometidos no pasarán de ser una anécdota.
 
Un dato de la historia reciente, desde el renacimiento de la democracia para acá, va y viene en los análisis que son comunes a oficialistas y opositores cuando se dan a la tarea de orejear lo que puede ocurrir en esos comicios clave: la ciudadanía suele darse el gusto de castigar a los gobernantes que no hacen las cosas bien, aunque les sigan guardando la necesaria dosis de esperanza, cuando lo que se vota no es la gestión propiamente dicha sino bancas en el Congreso o en las legislaturas provinciales.

19-02-2017 / 09:02
El miércoles pasado en el Congreso, que es el principal ámbito donde reina la política, se tuvo la sensación de que la coalición Cambiemos había entrado en una crisis irremontable.
 
No era la oposición la que lo percibía, sino los principales dirigentes del oficialismo en Diputados, donde estuvo a punto de fracasar la votación del cambio en las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) impulsado por el Gobierno de Macri.
 
Luego de soportar más de cuatro horas de críticas, burlas y chicanas sobre el acuerdo entre la familia presidencial y el Estado por la deuda del Correo Argentino, el interbloque que preside el radical Mario Negri se enteró de que la Anses había modificado el cálculo que se utiliza para aumentar de manera  automática las jubilaciones.
 
Hubo asombro, indignación y hasta fuertes insultos hacia miembros del Gobierno, como fue el caso de Elisa Carrió, que utilizó los más subidos de tono.
 
Emilio Monzó, Nicolás Massot, Fernando Sánchez y el propio Negri llamaban exasperados a distintos funcionarios pidiendo explicaciones y recomendando que esa modificación se anulara.
 
Uno de los que respondió fue el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, quien sorprendido por tanto escándalo dijo "pero si son 20 pesos de diferencia, es una pavada...".
 
Su interlocutor le habló de la sensibilidad del tema y le recordó que el Gobierno había asignado 75 mil millones de pesos para la reparación histórica a los jubilados y ahora echaba por tierra esa buena señal, justamente por esa "pavada".
 
En la Casa Rosada, hubo funcionarios que insistieron hasta la mañana siguiente con mantener el nuevo cálculo, sin advertir la gravedad del momento.
 
Fue el Presidente quien decidió dar la cara y volver atrás con la medida. El error con las jubilaciones se sumaba al conflictivo acuerdo con el Correo, y a las otras muchas equivocaciones cometidas desde que asumió a fines de 2015.
 
Esa noche, los legisladores de Cambiemos se fueron a dormir con la incertidumbre de una crisis política que traería serias consecuencias.

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