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                  01:30  |  Lunes 01 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“El modelo económico que aplica el Gobierno atrasa 40 años y hay que cambiarlo porque estamos en estanflación, se triplicó la deuda y tenemos un problema de fuga de capitales”. Aldo Pignanelli
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Nacionales - 08-02-2017 / 08:02

#Tetazo por el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos

#Tetazo por el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos
¿OBSCENO?. “Obsceno es que nos acosen, que nos amenacen, golpeen, violen, empalen, prendan fuego, torturen, asesinen, tiren nuestros cuerpos a la basura o a un pozo, que nos obliguen a parir. Mi cuerpo no es obsceno, mi cuerpo es mío. Vivas y libres nos queremos. Legislación feminista ya! Las tetas no matan. El machismo sí”. Texto extenso. ¿Extenso? Apenas si es la enumeración más visible del meticuloso, minúsculo y asfixiante sometimiento cotidiano.
Con un #Tetazo convocado contra el abuso policial que sufrieron tres jóvenes, por hacer topless en una playa de Necochea, decenas de jóvenes y organizaciones de mujeres, sociales y de la izquierda se manifestaron en repudio al accionar de las fuerzas de seguridad de la provincia de Buenos Aires, que abordaron a las mujeres con un imponente operativo.
 
La concentración, convocada y difundida por las redes sociales, tuvo lugar desde las 17 horas frente al Obelisco, en la Ciudad de Buenos Aires. Con o sin corpiños, con sus torsos pintados o cubiertos, con cánticos, pancartas y pañuelos que reivindicaban el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. También hubo manifestaciones en el sector de la playa necochense donde fueron abordadas las tres mujeres, en la Playa Unzué de la ciudad de Mar del Plata y en otras localidades y playas de la Costa Atlántica, así como en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta y Entre Ríos, entre otras.
 
En la provincia de Buenos Aires rige la ley de 1973 que prohíbe los "actos contra la moral". Amparadas en esa ley, las fuerzas de seguridad intentaron impedir ese día que las jóvenes tomaran sol sin tapar sus pechos. Aunque el juez Mario Juliano sentenció que las mujeres no habían cometido ninguna falta y sostuvo que esa ley es inconstitucional, el hecho volvió a abrir el debate sobre el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre su propio cuerpo. Algo similar ocurrió en julio de 2016, cuando la policía bonaerense intentó detener a la joven Constanza Santos mientras amamantaba a su bebé en una plaza de San Isidro. Se trata de la misma policía que ampara, fomenta y hasta participa activamente del negocio de las redes de trata para la explotación sexual de las mujeres.
 
Periodistas como Mariano Obarrio salieron a afirmar que las mujeres "no tienen derecho a perturbar a niños y terceros con sus carnes", mientras que el politólogo Agustín Laje sostuvo que "las feministas prohíben concursos de belleza de Reef pero impulsan el #tetazo" y exigió "que vayan presas" las activistas que se manifestaron en el Obelisco porteño. Por otra parte, desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas en el Frente de Izquierda denunciaron que "mientras el gobierno de Cambiemos destina un presupuesto de miseria para la prevención y la atención de este flagelo, una mujer es asesinada cada día a manos de la violencia machista. Igual que en la gestión anterior, ese presupuesto no alcanza para garantizar siquiera las medidas elementales que permitirían a las mujeres al menos paliar la situación en que se encuentran".
 
Brenda Hamilton, presidenta Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA, destacó que "a la gobernadora María Eugenia Vidal le sobra 'Operativo Sol' para criminalizar a las mujeres, pero no destina un solo peso para la emergencia por violencia machista, recorta programas fundamentales como el de Salud Sexual y Reproductiva, prohíbe el derecho al aborto no punible y hasta quita terrenos destinados a la construcción de refugios para las víctimas de violencia de la provincia".
 
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Poner el pecho
 
Desde las cinco de la tarde, el reclamo feminista de libertad solucionó un dilema en el que suele caer el periodismo: mirar el centro de la escena y olvidar los márgenes. Porque ayer, la media plazoleta en que está dividida la Plaza de la República, la que mira al sur del Obelisco, durante varias horas, estuvo cubierta de un número impreciso pero importante de mujeres que expresaron (con o sin sus tetas descubiertas) su fuerte repudio a la violencia del sistema contra ellas, a partir del intento de pixelar policialmente las tetas de tres o cuatro mujeres que tomaban sol en Necochea.
 
Policialmente significa que desaparezcan de la vista. Pero los márgenes de la plazoleta. Esos márgenes. La media plaza estaba rodeada de centenares de mirones de ojos fisgones y amperímetro suelto. Centenares son centenares, a riesgo de quedar corto.
 
Fisgones que levantaban sus celulares para capturar imágenes de tetas al aire y acercarse para ver pezones lo más de cerca posible, a distancia de colectivo lleno. Una mirada de pura violencia.
 
Después de escribir sobre el múltiple femicidio de Hurlingham, realizar una crónica sobre el Tetazo supuso una banalidad. Error. El cuerpo semidesnudo de las mujeres en un lugar prohibido (por el hombre) plasmó toda la violencia que encierra la mirada cotidiana del machismo.
 
Primero empezaron algunas, las más osadas, a reunirse en grupitos, quitarse la blusa, pintarse las tetas con colores, mientras los transeúntes pasaban y se sorprendían. Agresión a la vista habrá pensado más de uno, ocultándose a sí mismo la pedofilia eclesial, la obscenidad de la pobreza sin techo, y su contracara, el millonario negocio del desnudo femenino televisivo.
 
Después, empezaron a llegar en forma masiva. Muchas con inscripciones en sus cuerpos o en carteles fabricados a mano. "No fue la ropa, ni el lugar, ni la hora. Nos queremos vivas. Nada justifica una agresión sexual", decía un cartel que colgaba del cuello de un pibe, en un grupo de chicas y chicos de la Comisión de Género del colegio secundario Paula Albarracín, de Olivos.
 
"No pueden decidir cuándo está bien, o cuándo está mal -dijo a PáginaI12 una de las chicas del grupo-. Disponen que mostrar las tetas está bien cuando es consumo. Vinimos en forma individual a sumarnos a la protesta".
 
A unos metros, una joven, con el torso desnudo, levantaba un cartel en el que se dibujaba una silueta femenina y el texto: "Tetardaste en avanzar". Hacia el borde de la plazoleta que da a Carlos Pellegrini, cuatro o cinco mujeres, también un par de muchachos, pintaban carteles en el piso.
 
"Obsceno es que nos acosen, que nos amenacen, golpeen, violen, empalen, prendan fuego, torturen, asesinen, tiren nuestros cuerpos a la basura o a un pozo, que nos obliguen a parir. Mi cuerpo no es obsceno, mi cuerpo es mío. Vivas y libres nos queremos. Legislación feminista ya! Las tetas no matan. El machismo sí". Texto extenso. ¿Extenso? Apenas si es la enumeración más visible del meticuloso, minúsculo y asfixiante sometimiento cotidiano.
 
Lo decían en los carteles y en la semidesnudez de esos cuerpos. Los pezones apuntaban a los objetivos lascivos que las rodeaban. La plazoleta, de a poco, dejó de ser transitable para los hombres, que empezaron(mos) a ser desplazados hacia los márgenes.
 
El concepto era claro: el reclamo es de las mujeres y de los géneros desplazados. El concepto, de tan claro, generó algunas rispideces. Algunos hombres decidieron no ceder la atención, y con corpiños reclamaron cámara y la obtuvieron, en una suerte de apoyo no pedido. Es cierto que muchos de ellos acompañaban a mujeres, pero también es cierto que se llevaban la atención de fotógrafos y tevé, siempre sensible al espectáculo.
 
Otras rispideces más difíciles tuvieron lugar con tres o cuatro machos violentos, desperdigados en la plazoleta y que fueron expulsados al grito de "¡se va, se va, el macho se va!", o el más comprensible para algunos "¡Pajero, te vas!".
 
Faltaba decir que las violentas son las mujeres que se visten o se desvisten de esa manera. Pero no faltó, fue dicho. Un hombre preguntó a este cronista "¿quiénes son las de pañuelo verde?". Se refería al pañuelo de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que a esa hora prácticamente había sido adoptado por la mayoría de las mujeres sin importar si estaban o no en tetas. "Son las más violentas", agregó. El comentario no podía faltar. "¿Violentas? Ayer uno mató a cinco y dice violentas?" (la mirada periodística no es objetiva).
 
A uno lo corrieron mientras el tipo, que intentó resistir, gritaba que "si vos estás desnuda yo me puedo masturbar". Sintió la fuerza unida de las mujeres.
 
Entre un grupo de la organización Defensoría de Género se encontraba Karina Abregú, su rostro marcado por la violencia machista, reclamando por la lucha feminista y convocando al próximo paro internacional de mujeres del 8 de Marzo.
 
Estaban las de Mala Junta, las de Pan y rosas, las Putas feministas, y las Lesbianas, "Arriba las lolas, abajo las pistolas", clamaba un cartel, mientras desde el sur llegaba el grupo de las Brujas en resistencia, que llegaban de Quilmes, vestidas con sus sombreros brujeriles, algunas mostrando con total desenfado las tetas despreocupadas de cualquier moda.
 
"Ahora que estamos juntas", empezó a sonar el cántico feminista, "ahora que si nos ven, ahora que estamos juntas, el patriarcado se va a caer, se va a caer".
 
No tardó en llegar el "Macri, careta, dejame andar en tetas" y el "Macri, basura, vos sos la dictadura".
 
"No entiende nada", decía una a su amiga y señalaba a un muchacho que daba una entrevista a una cámara, "está en corpiño, no entiende nada".
 
Mientras centenares de torsos se iban desnudando, un grupo importante se desplazó batiendo parches a la 9 de Julio del lado de Cerrito y tomó la calle por asalto. Los guardias de tránsito no atinaron a reaccionar. Idiotizados por el desparpajo, abandonaron al tránsito a su suerte. Alguno, incluso, tomaba fotos de desnudeces con su celular. Guardianes del orden.
 
Mientras, en los márgenes, un hombre con remera de rugby como descripción, intentaba convencer a tres amigas lesbianas sobre la violencia del reclamo feminista: "Que estén desnudas, todo bien, nadie se escandaliza -dijo intentando que no se le notara-, pero eso de echar es violento, es una provocación, y eso les resta público. Quién las va a acompañar".
 
Una del grupo cerró la conversación: "Mejor, vos no acompañes a nadie".
 
Por Horacio Cecchi
 
Fuentes: Página12, La Izquierda Diario y LOP
 

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30-04-2017 / 10:04
Convendría poner las cosas en su justa medida: regresar al mundo y con ello combatir la pobreza y crear empleo genuino, además de generar políticas internas profundas que todavía no se ven, llevará tiempo. Bastante más que el de las urgencias del macrismo por presentar hechos concretos antes de las elecciones de octubre. Y con un escenario local que sigue sin ayudar.
 
Macri recibió elogios a mano llena en Washington, pero escuchó a la vez la misma cantinela que en sus visitas a España y Holanda. Los empresarios insisten en que planean invertir pero prefieren esperar a ver el resultado de las elecciones de octubre. Desconfían de una vuelta al populismo y quieren saber si hay riesgo de perder las elecciones y enturbiar el panorama hacia 2019, y más allá.
 
En todo caso, a varios de quienes lo consultaron, les dijo que estaba absolutamente seguro que Cambiemos ganará las elecciones porque la gente no quiere volver al pasado, aunque haya sectores que no la estén pasando bien.
 
Macri ha logrado acomodar los tantos en el rodeo propio. Carrió será candidata en Capital, no habrá definitivamente espacio para Martín Lousteau, que si quiere competir tendrá que hacerlo por afuera, y en la provincia Esteban Bullrich será el candidato a senador. Siempre bajo la misma consigna: la campaña se la ponen al hombro Macri y Vidal y ellos son "los candidatos".
 
El Gobierno a su vez no deja de agradecer los buenos servicios que sigue prestando Cristina Fernández como "jefa de campaña" de Cambiemos. El estallido de la crisis en una Santa Cruz que los Kirchner manejaron como su estancia durante 25 años es un pelotazo en contra para los cristinistas que proponen una vuelta al pasado.
 
Tal vez por esas mismas razones cunde la desesperación en el peronismo que no quiere saber más nada con ella y busca su destino en las elecciones de octubre. Una frase de Florencio Randazzo refleja acabadamente ese momento: "No caigamos en la trampa, tenemos que unirnos, el único enemigo es Macri", rogó en un acto el miércoles. Claro que esa unión, vale la aclaración de los propios randazzistas, no incluye a la doctora y sus fanáticos.
 
Todos, oficialismo y oposición, miran hacia el 24 de junio: ese día habrá que inscribir candidatos y se sabrá si ella se presenta o no. Enorme paradoja: hay más macristas que peronistas rezando para que Cristina compita.

30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 10:04
30-04-2017 / 09:04
30-04-2017 / 09:04
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