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¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Parece que el Presidente Mauricio Macri y su gobierno de ricos continúa la senda del gobierno anterior en lo que hace a favorecer sus negocios personales y enriquecerse a costa del Estado”. Victoria Donda
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Nacionales - 07-02-2017 / 07:02
LA CAÍDA FUE LA PEOR DESDE LA CRISIS DE 2002

El consumo registró el peor nivel en 10 años durante 2016 y la gente ahora resigna marcas por precios

El consumo registró el peor nivel en 10 años durante 2016 y la gente ahora resigna marcas por precios
El consumo registró el peor nivel en 10 años durante 2016. Fue el tercer año consecutivo de descenso y la caída fue la peor desde la crisis de 2002.
Las fiestas de fin de año eran la luz al final del túnel para los supermercados. Pero los números evidencian que las góndolas finalizaron el 2016 con pocos compradores y prácticamente 12 meses para el olvido. Las ventas continuaron en caída durante diciembre y el mes terminó con un descenso del 5,9% interanual en unidades.
 
Con este resultado negativo como cierre, el año pasado finalizó con un rojo del 4,7% en ventas de los productos de la canasta básica -alimentos y bebidas, artículos de tocador y limpieza-, según la medición de CCR, la consultora especializada que analiza las ventas por canal comercial y es fuente consultada por los grandes comercios de todo el país.
 
El número marca el tercer año de descenso consecutivo -luego de bajas del 1,4% en 2014 y del 0,2% en 2015- y la peor caída en 14 años. "Es la mayor caída desde la crisis de 2002, aunque los consumidores percibieron el año pasado como un año de crisis", aclaró Sandra Dalinger, gerente de Trade de CCR. 

 
ES EL TERCER AÑO CONSECUTIVO DE DESCENSO Y EL PEOR NIVEL EN 10 AÑOS. EL ESCENARIO DE MEJORA RECIÉN COMENZARÍA EN EL SEGUNDO TRIMESTRE
 
El consumo cayó un 4,7% en 2016 y se resignaron marcas por los precios
 
El dato positivo es que el escenario evidencia una desaceleración de la caída a fin del año pasado, pues el consumo creció un 8,1% en volumen en diciembre contra noviembre.
 
Pero aún habrá que esperar para los números positivos en la comparación interanual. "El primer trimestre será negativo. Proyectamos recién mejoras a partir de abril, luego de un febrero y marzo de ajustes en tarifas, servicios y prepagas. Y los repuntes no serán nada drásticos", adelantó Dalinger.
 
Bebidas sin alcohol, golosinas y productos congelados evidenciaron las mayores caídas en el año. Mientras tanto, los precios en las grandes cadenas subieron en promedio un 34,7%, en línea con la inflación nacional pero por debajo del cálculo de las consultoras privadas. Los precios de los productos congelados subieron un 45,1% y fue la categoría que más aumentó.
 
Los hipermercados y los supermercados fueron los más golpeados en 2016, una tendencia que se sigue consolidando. "Estos dos canales se usan para abastecimiento, y los consumidores ya hacen más compras de reposición. Las compras mensuales o quincenales fueron desplazadas", amplió Dalinger. A contramano, las ventas en los súper de cercanía avanzaron un 1,2%, mientras que en los mayoristas crecieron un 1,4 por ciento.
 
 
Adiós marca, hasta luego
 
El estudio pone bajo la lupa a 144 categorías como almacén, limpieza, tocador y bebidas con y sin alcohol, y Dalinger confirmó que los argentinos no abandonaron categorías. Sin embargo, las compras de Navidad y Año Nuevo dejaron aún más en evidencia que los consumidores resignan o cambian marcas si  consideran que los precios son muy elevados.
 
"El consumidor argentino hoy no es fiel a una sola marca, sino que juega con dos o tres marcas líderes con las promociones que encuentra. O  como se notó en la categoría de limpieza, deja de comprar todos en el supermercado y los adquiere también en comercios donde venden los productos sueltos", agregó la especialista.
 
Los productos de fin de año son un claro ejemplo de esta tendencia y ante todo, los productos se dejan de comprar por los precios. En champagne, cuatro de cada 10 encuestados dijo que resignaría marcas como Chandon, Bodegas Norton, Bodegas Senetiner, MUMM y Navarro Correas.
 
Un 26% de los 500 encuestados en el área metropolitana de Buenos Aires abandonó el pan dulce de Arcor, Canale, Noel y las artesanales, y reemplazó por otras marcas más económicas o por segundas marcas. En los budines, el 20% abandonó marcas por precios, con Arcor, Aguila, Canale y Terrabusi como las cuatro marcas principales del ranking.
 
Con respecto a las promociones, la especialista subrayó que el 2×1 es la más valorada por los consumidores pues "permite entender cuánto dinero se está ahorrando", pero que el resto son ofertas confusas, como el 3×4 o el 80% de descuento e la segunda unidad. "Se pierde el foco de cuál es el precio real del producto", concluyó.
 
Por Jorgelina Do Rosario
 
Fuente: Infobae
 

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19-02-2017 / 19:02
En una de las peores semanas para el Gobierno desde que asumió Mauricio Macri como presidente, debido al escándalo del Correo y la polémica por el retoque a la baja del aumento de las jubilaciones, Cambiemos logró dos victorias al hilo en el Congreso: la sanción de la reforma del régimen de ART y el aval al DNU que endurece la ley migratoria. La particularidad de ambos triunfos es que el macrismo los consiguió con la sorpresiva ausencia de legisladores del Frente para la Victoria.
 
El miércoles a la noche, cuando finalizaba la sesión, los bloques que lideran Sergio Massa y Diego Bossio le retiraron su apoyo a la ley de ART al enterarse que el Gobierno había modificado por resolución la fórmula de cálculo de la ley de Movilidad Jubilatoria. Ambos espacios se abstuvieron. La votación la ganó Cambiemos con 88 votos a favor, 44 abstenciones y 22 votos en contra.
 
Durante la votación, los diputados del Frente para la Victoria-PJ, la bancada más numerosa de la cámara baja, se quedaron sospechosamente de pie junto a sus poltronas, para figurar como ausentes y no votar.
 
"Si el kirchnerismo se sentaba y votaba en contra, caía la ley. Salvaron al Gobierno", afirmó Massa al día siguiente de la sesión. El tigrense, de todas maneras, iba a votar a favor del proyecto y no mandó a su tropa a votar en contra, sino a abstenerse. El kirchnerismo argumentó que si, en lugar de abstenerse, el massimo y el bloque de Bossio no daban quórum, la ley se caía.
 
Así, la ley de ART fue rechazada solamente por el Movimiento Evita (bloque Peronismo para la Victoria), Progresistas (socialismo, Libres del Sur y Margarita Stolbizer) y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT).

19-02-2017 / 10:02
19-02-2017 / 10:02
19-02-2017 / 09:02
La pregunta sigue siendo la misma entre analistas y observadores. A los que se suman ahora hasta aliados de Cambiemos o funcionarios del propio Gobierno que no aprueban a libro cerrado ni el sentido de la oportunidad de algunas decisiones que se han tomado, ni la chapucería aplicada para llevarlas adelante.
 
También es cierto que hay más de una respuesta para esa pregunta que a estas alturas bien podría ser la del millón. Una: cuánto daño le provocarán al Gobierno y a la coalición que encabeza Mauricio Macri tantos errores no forzados, y algunas perjudiciales muestras de insensibilidad de algunos funcionarios, en el resultado de las elecciones de octubre.
 
Tan cruciales una vez más para el destino de mediano o largo plazo, pero en especial para los tiempos que podría durar esta experiencia no peronista al mando de la administración del país.
 
Otra: si la persistencia en el error y la contramarcha que a estas alturas resulta casi patológica en un Gobierno que se ufana de tener "el mejor equipo de los últimos cincuenta años" harán que el oficialismo salga derrotado de ese paso por las urnas en apenas ocho meses, que podrían tener un previo llamado de atención en las primarias del próximo mes de agosto.
 
O si como creen los estrategas del macrismo, y algunos funcionarios que no temen pecar de soberbios o autosuficientes, la economía triunfará, la inflación será doblegada, los salarios ganarán la vieja carrera, y los errores cometidos no pasarán de ser una anécdota.
 
Un dato de la historia reciente, desde el renacimiento de la democracia para acá, va y viene en los análisis que son comunes a oficialistas y opositores cuando se dan a la tarea de orejear lo que puede ocurrir en esos comicios clave: la ciudadanía suele darse el gusto de castigar a los gobernantes que no hacen las cosas bien, aunque les sigan guardando la necesaria dosis de esperanza, cuando lo que se vota no es la gestión propiamente dicha sino bancas en el Congreso o en las legislaturas provinciales.

19-02-2017 / 09:02
El miércoles pasado en el Congreso, que es el principal ámbito donde reina la política, se tuvo la sensación de que la coalición Cambiemos había entrado en una crisis irremontable.
 
No era la oposición la que lo percibía, sino los principales dirigentes del oficialismo en Diputados, donde estuvo a punto de fracasar la votación del cambio en las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) impulsado por el Gobierno de Macri.
 
Luego de soportar más de cuatro horas de críticas, burlas y chicanas sobre el acuerdo entre la familia presidencial y el Estado por la deuda del Correo Argentino, el interbloque que preside el radical Mario Negri se enteró de que la Anses había modificado el cálculo que se utiliza para aumentar de manera  automática las jubilaciones.
 
Hubo asombro, indignación y hasta fuertes insultos hacia miembros del Gobierno, como fue el caso de Elisa Carrió, que utilizó los más subidos de tono.
 
Emilio Monzó, Nicolás Massot, Fernando Sánchez y el propio Negri llamaban exasperados a distintos funcionarios pidiendo explicaciones y recomendando que esa modificación se anulara.
 
Uno de los que respondió fue el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, quien sorprendido por tanto escándalo dijo "pero si son 20 pesos de diferencia, es una pavada...".
 
Su interlocutor le habló de la sensibilidad del tema y le recordó que el Gobierno había asignado 75 mil millones de pesos para la reparación histórica a los jubilados y ahora echaba por tierra esa buena señal, justamente por esa "pavada".
 
En la Casa Rosada, hubo funcionarios que insistieron hasta la mañana siguiente con mantener el nuevo cálculo, sin advertir la gravedad del momento.
 
Fue el Presidente quien decidió dar la cara y volver atrás con la medida. El error con las jubilaciones se sumaba al conflictivo acuerdo con el Correo, y a las otras muchas equivocaciones cometidas desde que asumió a fines de 2015.
 
Esa noche, los legisladores de Cambiemos se fueron a dormir con la incertidumbre de una crisis política que traería serias consecuencias.

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