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¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Si uno solo puede ser macrista o cristinista -si así son las cosas- estamos en el fondo del pozo y ni imaginamos la salida”. Julio Bárbaro
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Nacionales - 06-02-2017 / 12:02
GOBIERNO DE LOS RICOS

La CGT lapidaria contra Macri: "No cumplen nada, todo lo que es para los trabajadores lo bombean"

La CGT lapidaria contra Macri:
La CGT lapidaria contra Macri: "No cumplen nada, todo lo que es para los trabajadores lo bombean". En la CGT decidieron que no participarán de la llamada Mesa de Diálogo para la Producción y el Trabajo, justamente porque se dieron cuenta que no fue ni de diálogo, ni de producción ni de trabajo; con suerte si había una mesa. Ninguna de las falsas promesas que lo empresarios realizaron en esos ámbitos, con la complicidad del gobierno de Macri, empezando por no despedir, se cumplieron nunca jamás. Y descubrieron que el famoso bono que habían acordado no lo recibió casi ningún sindicato. Se dieron cuenta finalmente que “el gobierno de Macri y los empresarios juegan juntos en contra de los trabajadores”. ¡Chocolate por la noticia!
La relación entre la CGT y el Gobierno de Mauricio Macri se tensa con el paso de los días. El buen vínculo con el que comenzó se fue deteriorando como consecuencia de la ausencia de respuestas ante los reclamos del movimiento obrero. La conducción sindical endureció su postura y decidió convocar a un paro para el mes de marzo.
 
Carlos Acuña, uno de los tres dirigentes que conducen la CGT, embistió contra el Gobierno acusándolo de "no cumplir" con los acuerdos que habían alcanzado. "Se firmó un pacto antidespidos y no se cumplió. Ahora atacaron un aumento salarial de los bancarios. No cumplen en nada, todo lo que es para los trabajadores lo bombean", precisó.
 
"Si no los apoyábamos, íbamos a ser destituyentes. Nosotros no le vamos a poner techo a las paritarias, vamos a discutir la realidad y no lo que quiera el gobierno", indicó. Y agregó, "la gente está enojada porque cada vez trabaja más y la plata le alcanza menos".
 
El gremialista apuntó contra el gobierno de Macri porque "en vez de exigirles" a los empresarios "que cumplan" con el acuerdo para que no haya despidos "se ponen del lado de los patrones". En ese sentido, puso como ejemplo el caso del acuerdo salarial de los trabajadores bancarios que no fue homologado por el Ministerio de Trabajo.
 
Ante la pregunta de cuánto cree que será la inflación de 2017, Acuña admitió que "la verdad es que es incalculable" pero aseguró que "lo que el gobierno habla del 17%, no va a ser, va a ser mucho más". Además, dejó en claro cómo está la relación con el Gobierno en la actualidad. "No hay diálogo con el gobierno y no creo que lo haya", afirmó.
 
En cuanto a los dichos del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien atribuyó a motivos políticos el paro que impulsa la CGT para la segunda quincena de marzo, Acuña reiteró que el funcionario es un "alcahuete" y "olfa" y lo acusó de hablar siempre "en contra de los trabajadores".
 
"Si quiere ser alcahuete y olfa de los gobiernos de turno que lo sea pero que no mienta ni diga cosas en contra de los trabajadores. Que se ocupe de trabajar que ya cobró el sueldo y todavía no hizo nada. Lo único que hizo fue hablar un par de veces por los medios nada más y casualmente en contra de los trabajadores", señaló.
 
Que el gobierno de Macri es el gobierno de los ricos, por los ricos y para los ricos no es ninguna novedad.
 
La Opinión Popular

 
ACUÑA DENUNCIÓ QUE EL GOBIERNO ESTÁ "DEL LADO DE LOS PATRONES"
 
La CGT redobla los ataques a Macri y ratifica el paro
 
Carlos Acuña, uno de los tres secretarios que conducen la CGT , consideró ayer que el gobierno de Mauricio Macri se pone "de lado de los patrones" y criticó los dichos del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , que calificó como un "paro político" la medida dispuesta por la central obrera para la segunda quincena de marzo."Parece que él (por Dujovne) nació de un repollo, lo pusieron los que ganaron las elecciones y las elecciones se hacen con política."
 
"Se firmó un acuerdo antidespidos y no se cumplió. Ahora atacaron un aumento salarial de los bancarios. No cumplen nada, todo lo que es para los trabajadores lo bombean", opinó Acuña en declaraciones radiales .
 
Asimismo, apuntó contra el Gobierno porque "en vez de exigirles" a los empresarios "que cumplan" con el acuerdo para que no haya despidos "se ponen del lado de los patrones" y puso como ejemplo el caso del acuerdo salarial de los trabajadores bancarios. "El Gobierno en vez de ponerse en una posición de equilibrio y pedir que se cumpla el contrato firmado fue a la Justicia para que los banqueros no paguen el aumento."
 
En cuanto a los dichos del ministro Dujovne, quien atribuyó a motivos políticos el paro que impulsa la CGT para la segunda quincena de marzo, el gremialista reiteró que el funcionaro es un "alcahuete" y "olfa".
 
"Parece que nació de un repollo. Lo pusieron los que ganaron las elecciones y las elecciones se hacen con política. Ya cobró un sueldo y todavía no hizo nada, solo hablar mal de los trabajadores", retrucó Acuña.
 
 
El "techo paritario"
 
Consultado sobre el tope de 17% de aumento salarial que propicia el Gobierno en el caso de las paritarias de los estatales, Acuña adviritó: "Nosotros no le vamos a poner techo, vamos a discutir en la realidad, no en lo que el Gobierno diga".
 
Ante la pregunta de cuánto cree que será la inflación de 2017, admitió que "la verdad es que es incalculable", pero aseguró que "lo que el gobierno habla del 17%, no va a ser, va a ser mucho más".
 
Por último, consultado sobre si el gobierno quiere flexibilizar las condiciones laborales, el sindicalista aseveró que "sí, está a la vista", y aseveró que "ellos están en esa línea para atacar a los convenios colectivos de trabajo". "Es claramente un gobierno que se puso de un lado: en contra de la gente que trabaja", concluyó.
 
Fuente: La Nación 
 

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26-03-2017 / 11:03
"La manifestación, que expresa demandas y a la vez afirma la identidad del grupo que las porta introduce una relación diferenciada con el tiempo de la política (...) intenta demostrar su fuerza para evitar la violencia." Del libro "La manifestación. Cuando la acción colectiva toma las calles."
 
Olivier Fillieule
Danielle Tartakowsky
 
El libro citado comienza recordando que la revista Time eligió como personaje del año 2011 "al manifestante". Es presumible que la  revista  autóctona Gente no imitará el ejemplo en 2017 porque sus criterios para los castings son diferentes.
 
De todos modos, la cita viene a cuento en este marzo vibrante, signado por cinco actos masivos en menos de veinte días, contando solo la Plaza de Mayo y sus inmediaciones.  Hubo muchas otras, entre frutazos y las conmemoraciones del 24 de marzo en todos los confines del país.
 
Las cifras son secundarias  y muy estimativas.  Millones de personas, en cualquier caso. Cada convocatoria tuvo su pliego de demandas, oradores o documentos vinculados a ellas, personalidad propia si se admite la expresión. No se recuerda una seguidilla de estas características desde la recuperación de la democracia.
 
Fuerza y no violencia, ese fue el signo que el potente aparato de propaganda oficialista intentó vanamente distorsionar. El espacio público se ocupó con respeto, una serena alegría. Los incidentes fueron mínimos, considerando la cantidad de gente congregada.
 
Los manifestantes salen en defensa propia. Es válido debatir sobre sus reclamos a condición de advertir que todos encuadran en la lógica institucional. Paritarias docentes, aumentos de salarios, cambios en la política económica, respeto a la igualdad de género, protección contra la violencia machista y siguen las firmas.
 
El gobierno del presidente Mauricio Macri ganó las elecciones y arrancó con la condigna legitimidad de origen que confiere cargos, espacios políticos... y responsabilidades. Lo que viene después, de cajón, no es apenas el "fin de la luna de miel" sino la medición popular de la legitimidad de ejercicio.
 
Con quince meses largos de gestión, el macrismo recoge día tras días los frutos de su propia siembra. Prima el descontento, extendido en el vasto espacio de las clases medias y populares.
26-03-2017 / 11:03
26-03-2017 / 10:03
El Gobierno de Mauricio Macri se encuentra empantanado entre la incapacidad para retomar la iniciativa y el desgaste que genera la durísima huelga de los maestros, mientras el kirchnerismo mostró 2 veces más -la Marcha de los Docentes y el 24/03- que tiene una mayor capacidad de movilización, organización y de encarnar el creciente odio antimacrista de una parte de la opinión pública, sobre todo, bonaerense.
 
La comunicación oficial no deja en claro cuál es el eje de la campaña que tendrá el macrismo en esta elección. ¿Hay que votar a "Cambiemos" para que no vuelva el kirchnerismo al poder o hay que votarlos porque están haciendo obras y cumpliendo promesas y anuncios realizados?
 
En realidad, hay varios grupos de votante de Cambiemos, sumando los que aportaron su voto en las PASO, la 1ra. vuelta + el balotaje: están los "PRO puros" + los aliados radicales + los seguidores de Elisa Carrió + grupos peronistas antikirchneristas + los antikirchneristas puros. Y, algunos de ellos, han comenzado a poner su duda repetir su voto. ¿Qué está haciendo el Gobierno para volver a seducirlos? Nada. Y esto es grave.
 
Quizás, quién más está haciendo para que el voto antikirchnerista vuelva a canalizarse a Cambiemos sea el propio kirchnerismo, que en las 5 grandes marchas que se organizaron en 2 semanas, aportaron las columnas más nutridas, tomaron el control de los actos y, en la de la CGT, coparon el escenario; superando a organizaciones de derechos humanos, sindicatos y partidos de izquierda. Sin duda, todo un éxito de organización, armado y obediencia de la estructura, sin contar con recursos necesarios para sostener todo lo necesario en una movilización.
 
Que el kircherismo sea hoy el colectivo social que tiene mayor capacidad de movilización del peronismo es también culpa del Gobierno. Desde el comienzo de la gestión del PRO, el plan fue polarizar con el kirchnerismo para eliminar a Sergio Massa del escenario electoral.
 
Si bien el ex intendente de Tigre viene "escapando" del desgaste que produce el choque entre el macrismo y el kirchnerismo gracias a sus viajes al exterior (ahora está en China); el efecto negativo que generó esta polarización es que no permitió que el peronismo se deskirchnerizara, tal como era de esperar luego de una derrota electoral tan contundente.
 
Hoy, no hay nadie en el peronismo que mida mejor en las encuestas que Cristina Fernández. Hoy, no hay nadie que tenga el poder de movilización que tiene La Cámpora. Hoy, no hay nadie en el peronismo que pueda articular alianzas tan amplias como el kirchnerismo. La duda resulta si todas esas ventajas se terminarán por confirmar en las urnas.
 
Los problemas pasan por las narices del Gobierno y el Gobierno no entiende por qué ocurren. Esto demuestra una desconexión con la realidad y una incapacidad notable para escuchar. La consecuencia, en política, son las derrotas electorales.

26-03-2017 / 09:03
26-03-2017 / 09:03
No se había completado la desconcentración de la multitud que protagonizó el miércoles pasado la denominada marcha federal educativa a Plaza de Mayo, cuando uno de los principales funcionarios de la Jefatura de Gabinete de la Nación manifestó lo que muchos creen en la Casa Rosada, incluido el presidente Mauricio Macri: "Estamos atravesando bien lo peor de la tempestad".
 
A esa hora, Marcos Peña seguía dándole una encendida batalla dialéctica a la oposición en la Cámara de Diputados, con su primer informe de gestión del año.
 
Para el Gobierno, esa tempestad desatada por la protesta social comenzará a amainar tras el paro general convocado por la CGT para el 6 de abril. Hasta entonces, las calles de Buenos Aires y otras ciudades del país se saturarán de gritos, quejas y banderas agitadas.
 
También de piquetes y cortes, que seguirán por ahora sin recibir sanciones efectivas porque los estrategas del oficialismo quieren evitar episodios de violencia. Sospechan que los sectores más duros de la oposición están esperando victimizarse ante cualquier atisbo de represión.
 
Informes de Inteligencia que circulan en los despachos del Gobierno aseguran que los grupos más extremos buscan que se produzca una muerte, para convertirla en símbolo de la lucha.
 
La historia tiene abundantes episodios de esas características que sirvieron para realimentar espirales de violencia. Macri reiteró su reclamo de una mayor firmeza para evitar el bloqueo de las vías de circulación, pero con la especial recomendación de evitar enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
 
Las masivas concentraciones del viernes, para recordar el 24 de marzo de 1976, día en que las Fuerzas Armadas se apoderaron del Estado para instaurar la última y brutal dictadura militar, también formaron parte de la tempestad que atraviesa el Gobierno.
 
Fueron claras y contundentes expresiones opositoras, ganadas por consignas partidarias como el "Vamos a volver" del kirchnerismo o las clásicas exigencias revolucionarias de la izquierda.

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